Guaraní oficia de local en el Defensores del Chaco para recibir al líder y único invicto del torneo Apertura, Olimpia, en la undécima fecha. El juego tiene sus atractivos, porque se enfrentan dos equipos que tienen ambiciones y rivales directos para llegar al primer lugar al término de la competencia.

Del mismo modo, sirve como revancha del compromiso que definió la primera Copa Paraguay del año pasado, que ganó el Legendario, en la tanda de penales. Pero la historia no cuenta en un compromiso de esta naturaleza.

Hoy las realidades son diferentes. El Aborigen va en alza y está a tres puntos del rival de turno, que tiene un partido pendiente en el torneo. El Decano, en sus tres últimas presentaciones logró empatar, dos por la Libertadores, ante Godoy Cruz y Universidad de Concepción, y el otro juego, a nivel casero frente a River Plate, en la fecha anterior.

Con el malestar de sus seguidores, con el mea culpa del técnico y de los propios jugadores, Olimpia confía en poder remontar o recuperar el rendimiento de partidos anteriores, que le llevaron a sacar una gran diferencia en la tabla. Guaraní también se recuperó y ganó puntos valiosos, inclusive con el buen rendimiento de sus futbolistas. Las condiciones están dadas para ver un gran partido. Todo puede pasar.