El uruguayo Tabaré Viudez (29 años) aceleró la ofensiva del Olimpia al ingresar en el segundo tiempo por Ale Silva. Su movilidad, velocidad, gran dominio y potente pegada desarticularon la defensa azulgrana. Necesitó 20 minutos para anotar un extraordinario gol de media distancia. Pero él lo vive de manera tranquila: “En la jugada del gol, Roque hizo un gran movimiento, arrastró a la marca y me abrió el espacio. Le pequé al arco y por suerte fue adentro”, dijo el goleador, quien ya estuvo cerca antes al estrellarse su disparo en el horizontal de Carrizo.
Su gran trabajo le deja contento, pero con sabor amargo por el empate sobre el final del clásico.
“Este momento significa mucho para mí porque soy nuevo en un campeonato fuerte, en el que estoy tratando de ganarme un lugar. Estoy muy contento por todo, por cómo se dieron las cosas, pero al final me quedo con el sabor amargo por cómo finalizó el partido”.
El plantel amplio del Decano obliga a cada jugador a esforzarse al máximo para ganarse un lugar en el equipo. “Olimpia es un equipo grande que tiene muy buenos jugadores, en el que hay que trabajar en el día a día al máximo para poder ganarse un lugar. Estamos para las competencias, pero se debe jugar partido a partido porque el más importante es el que viene”, respondió cuando se le preguntó si el Franjeado está hecho para los grandes desafíos.
Conocedor de grandes clásicos en Uruguay como en Argentina, destacó que “en todas partes se vive de igual manera por el entorno especial, la intensidad de los partidos y la rivalidad muy fuerte en todos los países”.