Por Oscar Gómez, periodista, oscar.gomez@gruponacion.com.py

Rápido, así como contra Luqueño un par de semanas atrás, Olimpia se sacó de encima el “obstáculo” que se le presentó justo en la semana del clásico y ahora sí ya puede pensar única y exclusivamente en el partido del domingo.

La victoria de la semana pasada sobre Santaní fue un espejismo al lado del Nacional de anoche, que intentó jugarle de igual a igual a este Olimpia, que con espacios se divierte. Fue un suicidio.

Y si bien el Tricolor logró empatar el partido con el gol de Fernando Romero, cinco minutos después de la apertura en el marcador de Jorge Ortega, nunca dejó la sensación de peligro real para el Franjeado; que pese a tener el equipo alternativo en cancha tuvo los mismos circuitos de juego que el titular, aunque no con la misma intensidad o claridad que el equipo principal.

Para antes del minuto 40 del primer tiempo, el Decano se había puesto 3-1, cortando rápidamente el intento de resurgimiento de la Academia con el empate y estableció una diferencia, en resultado y en juego, inalcanzable para un Nacional que incluso perdió aún más con la lesión y posterior salida del campo de Danilo Santacruz.

En el segundo tiempo, Olimpia manejó el ritmo del partido. Aceleraba cuando sentía que era el momento y movía el balón horizontalmente en otros momentos.

El descuento de Nacional, que generó cierta incomodidad en el Franjeado, solo encuentra razón en la floja marca que ejerce Olimpia en los balones quietos; un problema de hace mucho tiempo y que todavía le cuesta solucionar.

Pero apenas en la siguiente jugada el Decano mostró la otra cara de su moneda: su efectividad en ataque. Desde un saque largo de Aguilar, Montenegro peleó, ganó la posición y definió de emboquillada ante la salida de Espínola, para poner el resultado definitivo al partido.

Efectividad total de puntos y con muchos goles, así llega Olimpia al superclásico del próximo domingo; Nacional, por su parte, sigue hundido en un pozo que lo mantiene lejos, muy lejos de los equipos de punta.