POR IRENEO ACOSTA, periodista, ireneoacosta@gruponacion.com.py

A los sanlorenzanos les vino muy bien la goleada de anoche ante Sportivo Luqueño, que en contrapartida no mostró vergüenza deportiva en el terreno y se entregó a merced del rival.

El 3-0 fue contundente por parte de los rayaditos, que supieron manejar el compromiso cuando al promediar el primer tiempo, perdieron al volante Valdez por doble amonestación. Esa ventaja numérica no supieron aprovechar los luqueños. Ni siquiera ahí buscaron inquietar a Quiñónez, quien cuando lo buscaron, terminó respondiendo bastante bien.

Cuando el equipo de Sergio Orteman se decidió a atacar, logró el objetivo. Se adelantó en el marcador con un remate desde lejos por parte del charrúa Sebastián Fernández, que le botó mal al golero Arzamendia y se metió en su arco. No pasó mucho y un pase magistral del “Laucha” Viera habilitó a Paredes para convertir otro gol ante la desesperación de los auriazules.

No le salió nada al equipo de Pedro Sarabia. Intentó llegar al descuento en el complemento, mas no tuvo fortuna y terminó cediendo los tres puntos que le impide seguir sumando. Ya debe ser preocupante el rendimiento del equipo en general. Ya cerraron el libro de pases y deben olvidarse de refuerzos. Hay que pelear con lo que hay en el club. Otro camino no les queda. A San Lorenzo le viene bien el triunfo. Suma, sigue escalando, mantiene su sueño de permanecer y quiere más. No se da por vencido.