- POR ÓSCAR GÓMEZ
- Periodista
- oscar.gomez@gruponacion.com.py
A esta altura del campeonato y luego de que el rival haya acortado distancias tras la última fecha, a Olimpia solo el triunfo le servía. El cómo quizá se podía negociar. Y eso ocurrió porque al equipo de Garnero le costó tener la pelota, pero aun así fue letal.
Olimpia consiguió sacar ventaja cuando estaba siendo superado por Libertad. Pero al hablar de que el Gumarelo era superior al Franjeado nos referimos a que el equipo local le manejaba la pelota al Franjeado, aunque nunca dañó. Así fue gran parte del trámite del partido.
La ausencia de Richard Ortiz y de Richard Sánchez hizo que Olimpia merme en el traslado y creación desde el medio. Quintana estuvo impreciso por momentos y si bien Leguizamón se destapó en el segundo tiempo y terminó siendo uno de los mejores, en el primero estuvo apagado.
Desde su llegada a Olimpia, Garnero creó un equipo para ser superior con la pelota dominada, pero ayer veía cómo le costaba expresar esto dentro del terreno de juego. Y en momentos como este las individualidades son las que terminan marcando la diferencia y en Olimpia una de ellas lo hizo: William Mendieta.
El “Mago” reapareció en un instante clave para el Decano y fue el que le dio un triunfo que lo deja muy cerca del bicampeonato. Mendieta abrió el partido con derechazo cuando el Decano no encontraba el balón y generó el penal que él mismo lo cambió por gol.
El equipo de Garnero terminó jugando de contra y el de Leonel Álvarez, pese a tener a su disposición la pelota, nunca supo encontrar ni generarse los espacios para lastimar, por lo que no estuvo a la altura de lo esperado. Olimpia, así como ocurriera en el 2015 y en el Apertura de este año, puede volver a gritar campeón un miércoles, esta vez cuando enfrente a Guaraní. Una victoria es suficiente.