Mientras en todos lados se pregonaba por el fair play, se organizó para que no haya violencia, igual pasó de todo ayer entre patoteros de Olimpia y Cerro Porteño. Por la mañana se suspendió el juego de la Reserva en Para Uno, tras presencia de borrachos desubicados. Responsabilidad de los dirigentes de Olimpia. Por la tarde se incautan armas, proyectiles, se genera violencia dentro mismo del estadio al finalizar el clásico y se traslada en los alrededores del Defensores.
Las calles de Asunción quedaron a merced de los patoteros, inadaptados y drogadictos que abundan en las “barras organizadas” y que están bien identificados por la dirigencia de sus clubes y de la propia Policía Nacional. Sobre la Avenida Quinta, frente a Cerro, aficionados esperando el momento de ir al estadio, bebiendo vinos y cervezas y consumiendo quien sabe qué cosa más.
Al finalizar el partido, los desubicados de Norte rompiendo el vallado enfrentándose a la Policía y aguardando a sus rivales. En Sur lo mismo. Balines de goma, balas de plomo y gases lacrimógenos dominaron las gradas y el mismo campo de juego.
A las corridas, asaltos, golpes, enfrentamientos, rompiendo todo lo que encontraban en su camino. Esa es la “barra organizada”. No importaba si eran mujeres, niños, gente de tercera edad, ni colores. Es una pena y ya se deben sancionar a los clubes con la suspensión de sus aficionados, así como se hizo con Luqueño en su momento. Ahí lo sentirán. Varios de los violentos quedaron demorados en las comisarías.
“Se roban campeonatos”
“Les grité en el pasillo: ¡delincuentes! (a los árbitros). Eso lo que son: ¡delincuentes! Dejemos de ser idiotas útiles. Una vergüenza la APF, una vergüenza el arbitraje, una vergüenza Olimpia. ¿Por qué se tiene que jugar tan suciamente un campeonato? No puede ser, señores, nunca he visto esto.
Es una vergüenza, que se vayan todos. El gol y triunfo de Cerro se dio al minuto 94, miren sus relojes señores, pero así se roban los campeonatos. Cerro le retira la confianza a la APF, a los árbitros, a todo el entorno de la APF”.

