- Por IRENEO ACOSTA
- Periodista
- ireneoacosta@lanacion.com.py
La goleada que le propinó Independiente a Nacional 4-1 no solo asegura la llave en favor de los Argentinos y sino sella igualmente una mala campaña en el semestre para los locales.
Un equipo no es sorprendido por el rival porque se supone que hay estudios de acuerdo a la tecnología para analizar a los oponentes. Conforme a lo observado pareciera ser que anoche los jugadores albos no recordaron nada de lo preestablecido y cayeron en imprecisiones que ahora complican seriamente su continuidad en la competencia.
Con el sistema implementado por Roberto Torres no inquietó a la defensa rival, porque Caballero se encontró solo y sin acompañamiento.
Los "diablos rojos" fueron más agresivos de principio a fin. Meza abrió la cuenta que después aumentaron Leandro Fernández en dos ocasiones y Albertengo, en una goleada que será muy difícil de empatar o superar en Buenos Aires.
De Nacional se esperó mucho más, porque a nivel internacional demostraba otra faceta, no como lo hace en el torneo local, donde está en una posición complicada en la tabla y en el promedio.
Sin brillar ni la mitad de lo que suele demostrar Salgueiro, careció de un conductor el tricolor y así la creación y llegada no se pudieron hilvanar. La agresión de Luis Caballero a Amorebieta fue merecedora de una expulsión y pudo complicar más de la cuenta a su equipo.
Golear en Avellaneda no será fácil y en el fútbol todo puede pasar pero con más actitud que la demostrada anoche, se podría esperar algo mejor.
Hoy la realidad nos dice otra cosa. Que Nacional se complicó solo y pelear de visita será para no recibir otro más duro castigo.
“No hicimos un buen partido”
"Hemos intentado realizar otro partido, pero nos encontramos con ese gol que nos marcan en contra, luego emparejamos el juego y en el segundo tiempo el segundo gol nos afectó bastante. Nos quedamos en todo el partido hasta que fuimos recibiendo los goles", señaló el técnico de Nacional, Roberto Torres.
"No hicimos un buen partido, en todos los sentidos. Perdimos en la velocidad que ellos imprimieron en todas las jugadas, en los desmarques, también en la presión constante que hicieron y que no supimos controlar", refirió.
"No tuvimos la capacidad de resolver la dificultad que se presentó. Del comienzo al fin el equipo no pudo reaccionar de los golpes recibidos. Sería bueno que nos recuperemos de esta dolorosa derrota lo antes posible", apuntó.
“La llave no está cerrada”
"Si bien es cierto es una muy buena ventaja (a favor de Independiente), honestamente nunca la serie está cerrada, hay que jugar", expresó el entrenador del equipo argentino.
Con relación a los cambios, explicó. "El partido en lo táctico no había empezado bien porque tanto Nery (Domínguez) como Fernando (Amorebieta) eran muy importantes en la formación por el juego aéreo del rival y justamente perdimos dos piezas importantes, en cambios que no fueron tácticos, sino por lesiones".
Finalmente, Holan agregó: "Desde el punto de vista emocional el equipo se acomodó muy bien pese a los dos cambios que realizamos en el primer tiempo y eso es un mérito muy grande de los jugadores".