Desde el papel nega­tivo del hincha que va a apoyar a la Albi­rroja, pasando por la impor­tancia de contar con sicólo­gos deportivos y lo que dejó como lección no haber cla­sificado al Mundial de Rusia 2018. Sus inicios en el fútbol y un sin fin de anécdotas reme­moró anoche el golero Justo Villar, en charla con el Pro­grama "A La Pelota" (1120 AM) y La Nación.

"Había mucha ilusión de poder clasificar, al final termina siendo desazón. Sin embargo, se ganó en muchas cosas. Hay jugadores que ya tienen mucho rodaje. Para el siguiente clasificatorio, serán jugadores hechos para selec­ción. Cuesta mucho la adap­tación a la selección. En ese sentido, se ganó mucho, por­que hay compañeros que tie­nen gran nivel en sus clubes y pueden hacer lo mismo en la Albirroja", dijo Villar.

A la pregunta si fue o no un fracaso no lograr el obje­tivo, insistió que "mirando de cara al futuro, se ganaron valo­res importantes. En las próximas clasificatorias se puede estar en el Mundial. Es bueno encon­trar algo posi­tivo. Hay que definir los obje­tivos. Si queremos clasificar como sea a los mundiales, o si queremos jugar como Bar­celona. En el futuro hay que apoyar a esa camada de juga­dores y el cuerpo técnico".

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–¿Hace falta un sicólogo dentro de la selección?

–El fútbol ha evolucionado mucho, existen en casi todos los planteles. Es muy corto el tiempo que tiene el juga­dor estando en la selección. Yo estoy a favor de la sicolo­gía. Había sesiones en Europa, yo jugué en España. Lo más importante es que los juga­dores estén cómodos, estén tranquilos y dentro de la cancha se puedan resol­ver las situaciones.

–Desde tu punto de vista, ¿que le faltó a Paraguay para llegar al objetivo?

–Fuimos la selección que más puntos pudo sacar fuera. Mandan los libros que los par­tidos de local tenés que ganar­los y afuera intentar rescatar algunos puntos. Nosotros hicimos lo contrario.

SU RETIRO

Justo Villar viene recu­perándose de una delicada lesión y reconoció que uno de sus deseos es retirarse jugando al fútbol. Para eso está traba­jando duro en el club Nacional. Dio su "bendición" a su colega Santiago Rojas, un joven que está haciendo un gran trabajo y es una apuesta fuerte del club en la actualidad.

Final­mente, se declaró un coloco­lino a ultranza, pues estuvo mucho tiempo ligado al club Colo Colo de Chile, aunque no haya podido retirarse de dicho club en las condiciones que deseaba antes de retornar a Paraguay.

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