Por Ireneo Acosta
De origen olimpista en el fútbol, recuerda todo lo que tuvo que pasar en sus inicios para llegar a ser futbolista profesional y por supuesto hizo las comparaciones del ayer con el hoy. Reconoce que hizo muchos amigos mediante el balón, que seguirá rodando en el mundo "para alegrar la vida".
José de la Cruz Benítez, más conocido como "Chiquito", pasó por el Olimpia. Llegó muy temprano a la selección paraguaya de la mano del recordado don Antonio González.
-¿Cómo ve el fútbol paraguayo desde el Brasil, donde está radicado?
-Después de muchos años en el mundo del fútbol, llega el momento de entretenerse. Miramos todos los días lo que es el balompié mediante la tecnología. No escapo de lo que es el fútbol paraguayo. Tengo varios amigos y admiro que se trabaja para mejorar. Pero no se va a llegar a buen destino si no se hacen las cosas bien dentro del campo de juego. Los dirigentes ponen toda la infraestructura que pueden a los atletas, pero las cosas cambiaron mucho para el jugador. Es decir, tienen todas las comodidades, aún así no demuestran que pueden mejorar. Nosotros en la época de oro como era aquella, no teníamos ni para comprar los botines. Hoy en día tienen todo, pero no se esmeran por triunfar. He visto varios partidos y noté que algunos jugadores ya no mojan la camiseta como debe ser. No aman ni sienten. Hacen como si fuera que no les importa. Si eso mejora, todo va a cambiar para bien.
-¿La selección podría llegar al Mundial de Rusia?
-El camino está difícil, pero yo considero que todo se puede. Si se dan los resultados que se necesitan y se esmeran los futbolistas, se puede. Hablé mucho con "Chiqui" Arce, a quien considero mi amigo. Lo conozco desde antes, incluso lo apoyé para ir al Gremio donde hasta hoy es el mejor lateral derecho. Gran persona, muy respetado y querido en Porto Alegre. También en la selección vi a jugadores que tienen condiciones, pero llega el momento de demostrar en la cancha y aparecen como temerosos de enfrentar a los rivales. Deben sentir más la camiseta Albirroja, porque es única y la oportunidad la deben aprovechar. Algunos ya no aman, ni sienten a la Albirroja. Yo creo que si hacen lo que se debe dentro de la cancha, se podrá llegar a un final feliz.
-¿La infraestructura ha mejorado en los clubes de Paraguay?
-Eso es indudable, porque visité el complejo del Deportivo Capiatá y observé una obra gigantesca. Además, su moderno estadio no tiene nada que envidiar a clubes de otros países. Nosotros antes, ni vestuarios teníamos, pero sentíamos lo que era la camiseta del club donde jugábamos. Vi un estadio de Cerro Porteño enorme y de primer mundo. El Defensores mejoró bastante, pero aún así, nuestro fútbol no ha cambiado mucho. Se ajustan algunos detalles y creo que todo cambiará para bien.

