Desde Madrid y actualmente en una estancia doctoral en Colombia, la docente paraguaya Marina Raquel Báez Domínguez investiga el desarrollo de competencias digitales y el uso responsable de la inteligencia artificial en la educación inicial y primaria. Su trabajo busca poner a los niños y docentes en el centro de la transformación tecnológica.

La inteligencia artificial dejó de ser una tecnología asociada exclusivamente al futuro. Hoy forma parte de la vida cotidiana y también de la infancia: aparece en plataformas educativas, videojuegos, aplicaciones, asistentes virtuales y sistemas que recomiendan contenidos. Frente a este escenario, Marina centra su trabajo en una pregunta cada vez más relevante: ¿cómo preparar a docentes y niños para convivir de manera responsable con la IA?

Marina se encuentra cursando un Doctorado en Educación en la Universidad Autónoma de Madrid, donde integra el grupo de investigación EDI. Además, actualmente realiza una estancia doctoral en la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla, Colombia, donde permanecerá durante dos meses antes de regresar a Madrid.

Su investigación se enfoca en las competencias digitales y el uso responsable de la inteligencia artificial en docentes de nivel inicial y primaria, un campo que considera fundamental ante la velocidad con la que estas herramientas están ingresando en los espacios educativos y familiares.

La paraguaya lleva tres años en Madrid y su trayectoria académica incluye el Profesorado y la Licenciatura en Educación Inicial, dos maestrías en Gestión y Dirección Educacional —una de ellas cursada en Chile— y un Máster en Tecnologías Educativas realizado en España. Su formación doctoral cuenta además con el respaldo de BECAL, programa mediante el cual desarrolla sus estudios en el exterior.

La IA ya forma parte de la infancia

Como becaria de BECAL, presentó avances de su investigación en un congreso en España y posteriormente participó en un congreso en Taiwán. Foto: Gentileza

Uno de los trabajos desarrollados por Marina aborda precisamente la relación entre inteligencia artificial y niños. Junto con la periodista española Macarena Cruz Navarro, reflexionó sobre los desafíos que enfrentan las familias ante una tecnología que ya está presente en los hogares.

Para la investigadora, el debate no debería reducirse a prohibir o alejar a los niños de la tecnología, sino a enseñarles a utilizarla con criterio. “La inteligencia artificial llegó para quedarse. La discusión ya no debería centrarse en si nuestros hijos deben usarla o no, sino en cómo podemos acompañarlos para que crezcan siendo ciudadanos críticos, creativos y éticos en un mundo cada vez más digital”, sostiene a La Nación/Nación Media.

La especialista plantea que los niños ya interactúan con sistemas de IA incluso cuando los adultos no los identifican como tales. Desde las recomendaciones automáticas de plataformas digitales hasta los videojuegos que adaptan su funcionamiento al comportamiento del usuario, la tecnología forma parte de sus experiencias cotidianas.

El desafío, entonces, pasa por acompañar ese proceso y preservar aquellas capacidades que no deberían quedar desplazadas por las respuestas inmediatas de una máquina: la creatividad, la curiosidad, el pensamiento crítico y la capacidad de cuestionar la información recibida.

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Utilizarla como herramienta, no como sustituto

Actualmente, Marina realiza una estancia doctoral en la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla, Colombia. Foto: Gentileza

En su análisis, Báez Domínguez advierte sobre la necesidad de que la IA sea utilizada para potenciar el aprendizaje y no para reemplazar el pensamiento propio.

La investigadora sostiene que una herramienta puede responder rápidamente una pregunta o generar un contenido, pero que la educación implica mucho más que obtener información. El acompañamiento de padres y docentes permite contextualizar, generar vínculos, transmitir valores y desarrollar criterios propios.

Esta mirada también forma parte de su trabajo académico. Sus investigaciones y presentaciones se enfocan en el desarrollo de competencias digitales y en la incorporación responsable de la IA en la educación.

De Paraguay al escenario internacional

El trabajo de la investigadora paraguaya ya trascendió el ámbito académico español. Como becaria de BECAL, presentó avances de su investigación en un congreso en España y posteriormente participó en un congreso en Taiwán, donde expuso parte de los resultados y avances de su investigación.

Su recorrido refleja una línea de trabajo que combina educación, tecnología e investigación, con la mirada puesta en uno de los principales desafíos de los sistemas educativos actuales: preparar a docentes y estudiantes para un mundo en el que la inteligencia artificial será cada vez más habitual.

Para Báez Domínguez, el objetivo no es elegir entre personas y tecnología, sino lograr que la segunda esté al servicio del desarrollo humano. En esa tarea, la educación aparece como una de las herramientas fundamentales para formar generaciones capaces de aprovechar las posibilidades de la IA sin renunciar al pensamiento crítico, la creatividad y los vínculos humanos.

Para Marina, el objetivo no es elegir entre personas y tecnología, sino lograr que la segunda esté al servicio del desarrollo humano. Foto: Gentileza

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