El compatriota Ángel Denis Segovia llegó a Irlanda en 1998 y, con el paso de los años, construyó allí un emprendimiento familiar dedicado al enmarcado de obras y la promoción del arte. También forma parte de la comunidad paraguaya que se consolidó en el país europeo.

Encontrarse con un paraguayo al otro lado del mundo puede ser una experiencia especial, pero encontrarlo al frente de un emprendimiento propio y con la bandera paraguaya como parte de su identidad lo vuelve aún más significativo.

Ese es el caso de Ángel, quien desarrolla su actividad empresarial en Ranelagh, al sur del centro de Dublín. En una entrevista publicada por Soy Paraguayito, el compatriota contó cómo fue construyendo su vida en Irlanda y mostró el emprendimiento que comparte con su esposa, Lillian. Juntos, forman una familia de cuatro miembros.

El negocio nació como un taller de enmarcado de cuadros, conocido en Irlanda como framing workshop. Con el tiempo, y con el objetivo de acercarse a los clientes locales y ampliar la propuesta, transformaron parte del establecimiento en una galería de arte denominada Frame Experts Gallery.

“La parte del frente es la galería y la recepción”, explicó Ángel durante el recorrido por el local.

El espacio también alberga el emprendimiento de su esposa, Eirut Jewelry, dedicado a la venta de joyas, mientras que en la parte posterior funciona el taller donde se realiza la producción y el trabajo de enmarcado.

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Vida lejos de Paraguay

Segovia llegó a Irlanda en 1998, cuando la presencia paraguaya en el país todavía era reducida. Con el paso de los años comenzó a encontrarse con otros compatriotas y, a partir de esos vínculos, se fue formando una comunidad. “Nosotros llegamos un tiempo antes. Yo particularmente en el 98”, recordó.

Según relató, la comunidad paraguaya comenzó inicialmente como un espacio construido a partir de la amistad entre compatriotas que se encontraban viviendo en Irlanda. Con los años, ese vínculo se fortaleció y actualmente cuenta con reconocimiento formal como una entidad registrada en el país europeo.

La comunidad fue creciendo y sumando a familias paraguayas que se instalaron en Irlanda, así como a jóvenes que llegan para estudiar inglés y a profesionales que buscan desarrollar sus carreras.

“El paraguayo es talento puro”

Para Ángel, uno de los aspectos que más destaca de la presencia paraguaya en Irlanda es la capacidad de adaptación y crecimiento de los compatriotas. “El paraguayo es talento puro”, sostuvo durante la entrevista.

Desde su experiencia, los paraguayos que llegaron al país europeo lograron destacarse en diferentes ámbitos y construir nuevas oportunidades lejos de su tierra natal.

Su propio recorrido es un ejemplo de ese proceso: después de más de dos décadas en Irlanda, no solo consolidó su vida familiar, sino también un emprendimiento que combina el trabajo artesanal del enmarcado con el mundo del arte y que busca conectar con el público local.

Entre cuadros, obras de arte, joyas y banderas paraguayas, el espacio que construyó en Dublín refleja también una parte de la identidad que llevó consigo desde Paraguay.

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