El lenguaje digital ha evolucionado hasta crear un código propio de expresiones, emojis y abreviaturas que varían según el país y la cultura. Lo que en un idioma es una forma común de reírse, en otro puede ser incomprensible o incluso tener un significado completamente distinto.
En España y Latinoamérica, las risas en chats suelen escribirse como “jajaja”, mientras que en inglés predominan los “hahaha”. Pero, si alguna vez has recibido un “233333”, no es un fallo de teclado: se trata de una de las formas más populares de expresar risa en China.
Este curioso código numérico, que para muchos occidentales parece un mensaje sin sentido, tiene su origen en un foro chino donde la risa estaba asociada al emoji número 233. Con el tiempo, el uso de “233” se viralizó y hoy es una de las maneras más extendidas de reírse en internet en China.
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La cuenta de Instagram Escuela de chino Bai ha explicado en un post de que en China existen varias formas de expresar la risa en chats, y no todas significan lo mismo.
*** (h*h*h*): Es el equivalente más directo al “jajaja” en español y se usa de manera amigable.
*** (h*h*h*): Aunque también puede parecer una risa, en realidad es pasivo-agresiva. Su tono es similar a un “ajá, claro*”, y suele emplearse cuando alguien está molesto o irónico.
233333: Esta combinación de números, aunque pueda parecer un error de teclado, es en realidad la manera más extendida de expresar una risa en chats chinos.
¿Por qué el número 233?
El uso de “233” como risa se originó en el foro chino Mop, donde el número 233 estaba vinculado a un emoji de un personaje riéndose de forma exagerada. La imagen se volvió tan popular que los usuarios comenzaron a escribir simplemente “233” en lugar de usar el emoji. Con el tiempo, se añadieron más “3” para enfatizar la intensidad de la risa, por lo que ahora es habitual ver “233333” cuando algo es realmente gracioso.
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No todo es “jajaja”
La manera de expresar risa en internet varía según el idioma y la cultura. Algunos de los comentarios en el post de Escuela de chino Bai revelan cómo la risa digital cambia en distintas partes del mundo. Mientras que en español lo más común es escribir “jajaja”, en inglés se prefiere “hahaha”.
En otros idiomas, las risas adoptan formas completamente distintas. En Japón, los usuarios escriben “wwwwww”, ya que la letra “w” proviene de la palabra warau (**), que significa “reír”. En Brasil, lo más habitual es “kkkkkkkk”, una representación escrita del sonido de la risa. En Tailandia, los números también forman parte del lenguaje digital, y el “555” es su equivalente al “jajaja” porque el número 5 se pronuncia “ha” en tailandés.
En México, además de la risa convencional “ja, ja, ja”, se utilizan otras variantes como “jajaja”, “jejeje”, “jijiji”, “jojojo” o “jujuju”, dependiendo del tono de la conversación o del tipo de humor. Por otro lado, algunos usuarios han popularizado formas más gráficas de risa, como el uso de “xd” y sus variantes “xDdd”, “xD”, entre otras, para expresar diversión o ironía en los chats.
Fuente: Europa Press.
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Biotecnología, una herramienta estratégica para la competitividad del agro paraguayo
La incorporación de cultivos genéticamente modificados posicionó a Paraguay entre los principales países del mundo en adopción de biotecnología agrícola. Santiago Bertoni, asesor de la UGP, analiza su evolución, los beneficios para la producción y las oportunidades para fortalecer la investigación nacional.
La agricultura paraguaya encontró en la biotecnología una herramienta clave para mejorar sus sistemas productivos y responder a los desafíos del sector. Desde la incorporación de semillas genéticamente modificadas hasta los avances en investigación local.
“Estas tecnologías ampliaron las posibilidades de manejo de malezas, plagas y aprovechamiento de los recursos”, señaló Santiago Bertoni, asesor de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Asimismo, sostuvo que la biotecnología representa una evolución de los conocimientos que los agricultores aplican desde hace generaciones mediante la observación y selección de plantas y animales. Su desarrollo permitió comprender y utilizar los procesos biológicos con mayor precisión.
Una adopción que transformó la producción. La incorporación formal de la biotecnología moderna a la agricultura paraguaya comenzó en 2004, con la autorización comercial de la soja genéticamente modificada tolerante al glifosato. Posteriormente se sumaron tecnologías para maíz y algodón, mientras que en 2013 se incorporaron nuevas características de resistencia a determinados insectos en soja.
Actualmente, Paraguay cuenta con 49 eventos transgénicos autorizados en soja, maíz y algodón. “Prácticamente el 100 % de la superficie cultivada con estos rubros corresponde a variedades genéticamente modificadas”, explicó Bertoni.
Esta adopción también posiciona al país en el escenario internacional. De acuerdo con AgbioInvestor GM Monitor, en 2025 Paraguay ocupó el séptimo lugar mundial y el tercero en América Latina por superficie sembrada con cultivos genéticamente modificados, con aproximadamente 4,5 millones de hectáreas.
Productividad y sostenibilidad. Entre los principales beneficios se encuentran la reducción de pérdidas ocasionadas por determinadas plagas y malezas, así como la disminución de aplicaciones de insecticidas y herbicidas, con resultados económicos favorables para los productores.
Sin embargo, Bertoni destaca la importancia de integrar estas herramientas con buenas prácticas agronómicas. “La biotecnología alcanza su mayor potencial cuando se combina con variedades adaptadas, manejo adecuado de los suelos, nutrición equilibrada y decisiones basadas en información”, resaltó Bertoni.
Investigación y oportunidades locales
Paraguay también avanzó en el desarrollo de capacidades propias. Un ejemplo fue el trabajo conjunto entre el IPTA y el Inbio, que dio origen a las variedades Sojapar. Además, existen líneas de investigación orientadas a mejorar la respuesta de la soja a las sequías y desarrollar materiales con resistencia a enfermedades.
En este proceso, la próxima inauguración del Parque Tecnológico Inbiotec representa una nueva oportunidad para impulsar la investigación y el desarrollo nacional.
Para Bertoni, el desafío es aprovechar el conocimiento disponible y fortalecer la cooperación entre instituciones públicas, universidades y empresas. “La apuesta, debe ir más allá de incorporar tecnologías extranjeras y avanzar hacia soluciones adaptadas a las condiciones productivas del país, con cosechas más estables y un uso eficiente de los recursos”, concluye Bertoni.
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Huevos con ambición exportadora
Con aproximadamente cinco millones de gallinas ponedoras en producción y un consumo anual de hasta 230 huevos por habitante, el sector avícola enfrenta una fuerte competencia. Néstor Zarza, presidente de Avipar, revela la apuesta del gremio por la tecnología, la formalización y la apertura para impulsar el crecimiento del sector.
Paraguay produce al menos cuatro millones de huevos por día, una cifra que refleja el crecimiento del sector y su importancia en la alimentación. Sin embargo, la precisión en las estadísticas es difícil debido a la informalidad del sector que corresponde a pequeños productores, según explicó Néstor Zarza, presidente de la Asociación de Avicultores del Paraguay (Avipar).
El país cuenta con un hato aproximado de cinco millones de gallinas ponedoras en producción. A este volumen se suma la producción casera, arraigada principalmente en las familias rurales, que también contribuye a la oferta nacional.
El consumo per cápita se ubica entre 220 y 230 huevos al año y mantiene una tendencia creciente. Sin embargo, en los últimos años, la mayor disponibilidad de este insumo primario intensificó la competencia y deprimió los precios.
“Hoy en día es una de las proteínas más baratas y está a disposición en todas partes”, destacó Néstor. Si bien los consumidores se benefician con más ofertas y precios bajos, el escenario resulta más complejo para los pequeños productores, que deben sostener sus negocios con márgenes presionados.
Exportar, el próximo gran desafío. La posibilidad de llegar a mercados internacionales todavía enfrenta obstáculos. El huevo fresco es altamente perecedero y Paraguay no tiene experiencia en su exportación industrial. Además, se requiere cumplir con normas sanitarias y de inocuidad alimentaria compatibles con las exigencias de otros países.
La informalidad también limita las oportunidades de acceso a mercados externos. Por eso, el sector trabaja en mejorar la normativa y la regulación, con la expectativa de avanzar hacia futuras exportaciones.
Tecnología para enfrentar el calor. En infraestructura y tecnología, las empresas formales muestran avances importantes, con inversiones constantes en innovación. Los galpones incorporan materiales isotérmicos para reducir el impacto del calor, un factor crítico en Paraguay.
Las gallinas ponedoras necesitan temperaturas de entre 14 y 28 grados, mientras que en el país suelen registrarse entre 40 y 45 grados.
“Hoy sabemos cómo enfrentar los riesgos sanitarios”, señaló el presidente de Avipar, al destacar los avances en bioseguridad y el intercambio de experiencias con Brasil. Finalmente, dijo que el tratamiento de los desechos, siempre es un desafío, sobre todo, desde el punto de vista ambiental, aunque cada vez se tiene más oferta de equipos y manejos que ayudan a paliar los problemas que normalmente genera la producción en materia ambiental.
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La gestión de datos gana espacio en la producción agropecuaria
La incorporación de herramientas digitales comienza a transformar la manera en que los establecimientos agropecuarios administran sus actividades, con mayor disponibilidad de información para controlar procesos, anticipar escenarios y mejorar la productividad. El uso de tecnología aplicada al campo se presenta como un factor cada vez más relevante para fortalecer la competitividad del sector.
El presidente de la Federación de Cooperativas de Producción (Fecoprod), Alfred Fast, señaló que actualmente los productores cuentan con recursos como GPS, imágenes satelitales y estaciones meteorológicas, que permiten tomar decisiones con mayor precisión. En comunicación con La Nación/Nación Media, explicó que también se impulsan sistemas de información destinados a rubros como la producción lechera y cárnica.
Uno de los avances en esta materia es el desarrollo de plataformas que permiten registrar y analizar información de los establecimientos. En el ámbito lechero, Fecoprod cuenta con el Sistema de Control Lechero y Gestión de Tambo (Siscole), que reúne datos sobre alimentación, reproducción y producción, facilitando el seguimiento técnico de cada unidad productiva.
La digitalización también alcanza a la actividad ganadera y agrícola mediante herramientas de gestión como BIGCAMPO, un software desarrollado por la federación para administrar establecimientos y organizar información productiva. Estas soluciones apuntan a que los productores puedan contar con registros más precisos para evaluar el funcionamiento de sus actividades.
Fast también mencionó las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial para el sector, aunque remarcó que su incorporación debe realizarse con criterio. La disponibilidad de herramientas tecnológicas, sostuvo, no reemplaza la experiencia ni el conocimiento de quienes trabajan en el campo, sino que permite complementarlos para mejorar el análisis de la información.
En este escenario, el desafío pasa por ampliar el aprovechamiento de estas herramientas y fortalecer las capacidades técnicas de los productores, de manera que la información se convierta en un recurso para elevar la eficiencia y sostener el desarrollo de las cadenas agropecuarias.
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Obama, Brexit y Lula. Claramente, en las redes también se hace política
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
- Fotos: Gentileza
Los ecosistemas digitales, como las inteligencias artificiales y la informática cuántica, fueron, son y serán como la humanidad en su conjunto. No son buenas ni malas. No pueden ser distintas y, en las redes, también se hace política.
En algún momento del atardecer del 4 de noviembre de 2008, en los Estados Unidos el candidato a presidente de ese país por el Partido Republicano, senador John McCain (1936-2018), supo que fue derrotado por el –también senador– Barak Obama (65), postulante por el Partido Demócrata.
McCain, veterano de Vietnam, ex-POW (Prisionero of War) entre 1967 y 1973, después que el avión que piloteaba fuera derribado y años después condecorado como “héroe de guerra” por el Congreso, supo aquella tarde aciaga que tres palabras –apenas nueve caracteres– que decían, una y otra vez, “Yes, we can” (Sí, podemos), enviadas en SMS (Short Message Service) por Obama, dieron por tierra con su profundo deseo de ser habitante de la Casa Blanca durante cuatro años.
Pese a su disgusto –hombre de honor– públicamente expresó su admiración por el triunfador. McCain destacó públicamente que admiraba profundamente a Obama por “haber inspirado esperanza a millones de estadounidenses que antes creían erróneamente que tenían poco en juego o poca influencia en la elección de nuestro gobierno”. Inmediatamente, exhortó a sus votantes para que dejaran atrás las diferencias y brindaran a quien sería jefe de Estado desde el 20 de enero de 2009 “toda su buena voluntad y esfuerzo sincero” en pos de los Estados Unidos. Fue palabra de John McCain, después de la derrota.
Más tarde, retornó al Senado, en Capitol Hill, donde trabajó como servidor público hasta expirar. Sobre un total de 131,3 millones de votantes (61,6 % del total empadronado), Obama logró que 69.498.516 (52,93 %) lo votaran. Por su parte, en McCain confiaron 59.948.323 (45,65 %).
EL BREXIT
Es historia. En el atardecer de un día agitado, el 23 de junio de 2016, apenas poco más de una década de Obama presidente, en la tan maltratada aldea global supimos que la ciudadanía del Reino Unido de la Gran Bretaña (UK) decidió el Brexit (acrónimo en inglés de Britain Exit). Salir de la Unión Europea (UE).
Sobre un total de 46.501.241 votantes, de los cuales 33.578.016 (72,2 %) concurrieron a votar. Por “abandonar la UE” se expresaron 17.410.742 (51,9 %) personas, en tanto que por “permanecer” lo hicieron 16.141.241 (48,1 %). El entonces primer ministro, David Cameron (60), convocó para ese referéndum que no aparecía como riesgoso. Tenía la más profunda convicción de que las y los ciudadanos se expresarían mayoritariamente por permanecer en el bloque. Ese era también su deseo. Su partido, el Conservador, se pronunció por la neutralidad. Los opositores, el Unionista Democrático, la Voz Unionista y el Partido de la Independencia se opusieron. El resto del espectro político lo acompañó.
Las encuestas, con solo una excepción, proyectaban triunfo de la opción “permanecer”. No fue así. Derrotado, Cameron dimitió. Poco tiempo después se hizo público que Facebook, junto con la consultora Cambridge Analytica y algunas otras empresas recolectoras de datos personales en las redes –sin contar con la aprobación de millones de usuarios que no se sabían espiados– diseñaron y emitieron mensajes masivos (por qué no categorizarlos como SPAM) para operar sobre las voluntades humanas en favor de la salida de la UE.
La novedad escandalizó. Mucho más cuando quien por entonces era el director de investigación de Cambridge Analytica, Christofer Wylie, declaró ante el Parlamento británico y luego ante diario El País que “el Brexit no hubiera sido posible sin el uso de tácticas de manipulación de datos”. ¡Escándalo! De tan alto impacto global fue lo sucedido que hasta Mark Elliot Zuckerberg (42), como consecuencia de esa operación de espionaje y manipulación ciudadana con fines políticos, tuvo que comparecer ante una comisión del Congreso norteamericano.
EL BALOTAJE
Es historia. Una semana atrás, en el sur del llamado Sur Global, seis mil quinientos sesenta y cuatro días después de aquel 4 de noviembre de 2008, en el atardecer del 25 de octubre de 2026, también cuando la jornada electoral finalizaba, el senador de la República Federativa del Brasil Flavio Nantes Bolsonaro (45) supo que con frases muy breves que llegaron una y otra vez al teléfono de cada ciudadana o ciudadano, su sueño de ocupar el despacho principal del Palacio de Planalto, en Brasilia, se le escurrió como agua entre los dedos.
Sobre un total de 128,23 millones de sufragantes, Luiz Inácio Lula da Silva (81) logró que 64.256.232 (51,79 %) lo votaran. Por su parte, en Bolsonaro confiaron 59.826.041 (48,21 %). Aunque inconclusa (o, en desarrollo, como se suele categorizar por estos tiempos a lo que sucede y no deja de suceder) es historia. Reciente, pero… es historia. Y miles de microhistorias –verdaderas y/o falsas, también “en desarrollo”– que inevitablemente y en algún momento conoceremos en su totalidad.
André y Scott podrían ser solo dos nombres que, a no dudarlo, son los que llevan millones de personas en el mundo, por cierto. Sin embargo, entre 2008 y este 2026 que corre tan de prisa, se encuentran –convergen– coinciden, acuerdan y hasta desacuerdan. Cada uno a su manera y con sus culturas a cuestas. Es muy probable que no se conozcan personalmente. Que no se hayan visto nunca. Pero, desde algún momento de sus vidas son consultores en comunicación política. Y, en ese contexto, quiero creer que André (Luiz Gaspar) Janones (42) y Scott Goodstein (52), a lo largo del tiempo y, especialmente, entre comunicólogos profesionales y consultores especializados en comunicación política, serán mencionados como los que planificaron y gestionaron para que Luiz Inácio Lula da Silva y Barak Obama, cada uno en su momento histórico, lograran ser electos para ser presidentes en Brasil y en los Estados Unidos, respectivamente.
Veamos. En 2006, los ecosistemas digitales tenían un desarrollo sorprendente por entonces, pero a la luz de lo que es poco tiempo después aquello era el paleolítico. Y, entre quienes se aventuraban en esos territorios desconocidos, estaba el joven Scott Goodstein, quien como director Externo On Line de la campaña Obama America 2008 creó estrategias novedosas con las que intervino en las incipientes redes sociales y comunicaciones móviles de entonces.
RESULTADO EXCEPCIONAL
El resultado fue excepcional, hasta aquel momento. La participación electoral alcanzó alto nivel de concurrencia a las urnas. Los celus eran analógicos. Pero, aun así, el lema y mensaje de Obama, senador y candidato presidencial –“Yes, we can”– a través de millones de SMS le fue entregado a otros tantos millones de ciudadanas y ciudadanos que esa misma frase la escucharon de boca del postulante, cuando las pronunciara durante las primarias del Partido Demócrata en New Hampshire.
Todos y todas, cuando lo leían, sabían que votándolo apuntaban a superar el “cinismo político”; la “división”; la “duda”; para transformar “la frustración colectiva en un movimiento de esperanza y cambio social”. Sencillo, contundente, inspirador para “millones de estadounidenses”, como destacó su adversario por aquellos días y admirador después, el republicano conservador John McCain, condecorado con la Medalla de Oro del Congreso por su heroísmo en Vietnam.
Es historia. Y Goodstein, con sus ideas y propuestas –a su manera– con sus acciones novedosísimas de comunicación política avanzó en la democratización exitosa de esa no territorialidad todavía inexplorada que se desarrolla en los ecosistemas. “La política también es sentimientos”, recuerdo me dijo en alguna de nuestras enriquecedoras y extensas charlas el querido amigo-hermano, colega periodista y maestro Augusto dos Santos (66).
André Janones, desde la medianoche del domingo anterior, crece como sujeto noticiable con el más alto reconocimiento. “Soy mariscal en el ejército del general Janones”, dijo Lula, el presidente en ejercicio y reelecto de Brasil que el próximo 5 de enero iniciará su cuarto mandato no consecutivo como jefe de Estado de ese país que –también el año próximo, según el Fondo Monetario Internacional (FMI)– será la octava economía del mundo, por encima de Italia y Rusia. Lula gobernará hasta 2031.
MILLENNIAL PREMATURO
Y Janones es –tal vez– el más relevante jugador en la marcha exitosa hacia el balotaje que, finalmente, lo habilitó para ello. Como Scott Goodstein lo hiciera con Obama en 2008 en los Estados Unidos. Abogado, milita en el PT (Partido de los Trabajadores) desde 2003. Hombre de sólidas convicciones, en 2012 se alejó del PT con críticas públicas. Sin ser “nativo digital”, André, nacido en 1984, bien puede ser categorizado como “Xenial”, esa microgeneración transicional que la sociología constituye entre la Generación X y los millennials.
Sin temor a la imprecisión, se lo podría llamar “millennial prematuro” que transitó una infancia analógica y, desde la pubertad, trashuma los ecosistemas digitales. ¿Adoptivo digital? ¡Me gusta! ¿Por qué no?, me pregunto como “baby boomer temprano” nacido en 1951. Pero el caso es que, desde la territorialidad de ese NO territorio (al que también suelo llamar “realidad mixta”), André desde 2018 es diputado por Minas Gerais.
Fue reelegido en 2022 y el 4 de octubre último. La digitalidad es parte de la NO territorialidad que habita. Y allí también se hace política. Janones aceptó ese escenario que le planteó el Partido Liberal que lideraba hasta su fuga de Brasil Flavio Bolsonaro para batirse con las derechas. Y allí volcó todas sus experiencias. Las mismas a las que se refiere, cuenta y reseña en “Janonismo cultural”, el libro que publicó en 2023. “Não é a Chapeuzinho Vermelho”, respondió con audio a través de Signal –otra plataforma de mensajería– un bien querido amigo brasileño desde mis tiempos periodísticos en Gazeta Mercantil, cuya identidad mantendré en el anonimato cuando sencillamente le pedí que me hablara de André. Sé que no lo es ni pretendo que lo sea.
De hecho, el Tribunal Superior Electoral (TSE) brasileño desde el inicio de la campaña marcó tan celosamente sus acciones en red como bien podrían haberlo hecho Cafú o Dani Alves, cuando vistieron “a verde-amarela”. Porque sus adversarios y adversarias lo denunciaron y señalaron por desinformar y desarrollar acciones coordinadas de acoso digital. Por ello, en algún momento su canal en Whatsapp fue formalmente dado de baja y luego –apelaciones mediante– restablecido.
El Exército de Lula, en el inicio, solo reclutó 50 mil seguidores. Desde la madrugada del 5 de octubre hasta la medianoche del 24 pasado sus huestes sumaron 11 millones de adhesiones. ¡Joder! Con ese respaldo popular no dudó en denunciar a X y Meta (Mark Zuckerberg) de sesgar a través de Meta la información electoral del PT (Lula) en beneficio del Partido Liberal (Flavio).
¡ALTO IMPACTO!
Meta y X lo negaron, aunque reconocieron algunos fallos técnicos que podrían haber generado inconvenientes como los denunciados. Pero, pese a esas negativas, no pudieron evitar que los senadores Jeanne Shaheen, Tim Kaine y Peter Welch, en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano se hicieran eco de esas denuncias. Pidieron formalmente explicaciones al secretario de Estado Marco Rubio. “Esta fue una elección en la que tuvimos que vencer la intromisión que vino desde afuera a través de las plataformas digitales”, denunció Lula en San Pablo en la madrugada del 26 de octubre, cuando saboreaba la victoria. “Quiero agradecer a Janones, nuestro general, que tuvo un papel exponencial en esta campaña para levantar diariamente la moral de nuestra tropa”, destacó inmediatamente después.
“Yes, we can”, recordé. Brexit también es un recuerdo fuerte. Gestionar en la territorialidad NO territorial de los ecosistemas también importa el derecho humano de elegir y/o ser elegido. No habrá marcha atrás ni involuciones. Dicen dos de mis más respetados maestros. “La comunicación no solo es una cuestión de ideologías. También es una cuestión de culturas” (don Jesús Martín-Barbero 1937/2021).
“La política también es sentimientos”, dice Dos Santos. Los ecosistemas digitales, como las inteligencias artificiales (IA) y la informática cuántica, fueron, son y serán como la humanidad en su conjunto. No son buenas ni malas. No pueden ser distintas y, en las redes, también se hace política.