Emilia es traductora, promotora y defensora del idioma guaraní, y recientemente publicó el libro “Cuentos de la selva” de Horacio Quiroga en la lengua nativa. Foto: Gentileza
Paraguaya obtuvo beca de prestigiosa casa de traductores de Suiza
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La traductora paraguaya de lengua guaraní Emilia Espínola fue seleccionada para realizar una residencia en la reconocida Casa de Traductores Looren, en Suiza, en el mes de febrero de 2025. Emilia es traductora, promotora y defensora del idioma guaraní, y recientemente publicó el libro “Cuentos de la selva” de Horacio Quiroga en la lengua nativa.
Emilia Espínola es técnica superior en Traducción e Interpretación Guaraní – Castellano del Instituto Técnico Superior Yvy Marãe’y, de la ciudad de San Lorenzo. Hoy, necesita del apoyo de la gente solidaria, ya que debe juntar dinero para cubrir los gastos del viaje y estadía en Suiza. Para el efecto, comparte su número de WhatsApp +55 45 9838-5148.
Durante su estancia en Suiza, la compatriota trabajará en la traducción de “Quarto de despejo - Diário de uma favelada”, de la autora brasileña Carolina Maria de Jesus, una obra emblemática que documenta la vida de una mujer de la favela en Brasil.
El proyecto, titulado “Sudamérica: ¿Qué estamos traduciendo?”, tiene como objetivo hacer accesibles en guaraní las realidades de otros contextos latinoamericanos y fomentar el diálogo entre culturas.
Emilia Espínola es técnica superior en Traducción e Interpretación Guaraní – Castellano del Instituto Técnico Superior Yvy Marãe’y, de la ciudad de San Lorenzo. Foto: Gentileza
Además, Emilia realizará la traducción de la obra “Heidi”, de Johanna Spyri, al guaraní. Esta nueva adaptación de un clásico de la literatura infantil suiza permitirá a los jóvenes hablantes de guaraní acceder a la historia de Heidi en su lengua materna, ampliando así el alcance de la literatura internacional y acercando esta obra a nuevas generaciones.
Este logro tiene una relevancia única, ya que el guaraní es una de las pocas lenguas indígenas con reconocimiento oficial en Paraguay y es hablada en gran parte de la región litoraleña de Argentina y Brasil. La traducción al guaraní de obras de relevancia latinoamericana y universal contribuye a enriquecer el acervo cultural de los pueblos guaraníes y fortalecer su lengua como un medio de comunicación global.
La residencia en Looren le permitirá a la joven traductora acceder a un entorno de intercambio con traductores de todo el mundo y ampliar sus perspectivas en torno a la traducción literaria, un paso fundamental para afianzar el rol del guaraní en la literatura internacional.
Al regresar, compartirá su experiencia en Paraguay mediante actividades de transferencia como talleres, charlas y seminarios, buscando sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de las traducciones en lenguas indígenas para la preservación y promoción del patrimonio cultural.
Desde Madrid y actualmente en una estancia doctoral en Colombia, la docente paraguaya Marina Raquel Báez Domínguez investiga el desarrollo de competencias digitales y el uso responsable de la inteligencia artificial en la educación inicial y primaria. Foto: Gentileza
Marina Báez, la investigadora paraguaya que estudia cómo enseñar a convivir con la inteligencia artificial
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Desde Madrid y actualmente en una estancia doctoral en Colombia, la docente paraguaya Marina Raquel Báez Domínguez investiga el desarrollo de competencias digitales y el uso responsable de la inteligencia artificial en la educación inicial y primaria. Su trabajo busca poner a los niños y docentes en el centro de la transformación tecnológica.
La inteligencia artificial dejó de ser una tecnología asociada exclusivamente al futuro. Hoy forma parte de la vida cotidiana y también de la infancia: aparece en plataformas educativas, videojuegos, aplicaciones, asistentes virtuales y sistemas que recomiendan contenidos. Frente a este escenario, Marina centra su trabajo en una pregunta cada vez más relevante: ¿cómo preparar a docentes y niños para convivir de manera responsable con la IA?
Marina se encuentra cursando un Doctorado en Educación en la Universidad Autónoma de Madrid, donde integra el grupo de investigación EDI. Además, actualmente realiza una estancia doctoral en la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla, Colombia, donde permanecerá durante dos meses antes de regresar a Madrid.
Su investigación se enfoca en las competencias digitales y el uso responsable de la inteligencia artificial en docentes de nivel inicial y primaria, un campo que considera fundamental ante la velocidad con la que estas herramientas están ingresando en los espacios educativos y familiares.
La paraguaya lleva tres años en Madrid y su trayectoria académica incluye el Profesorado y la Licenciatura en Educación Inicial, dos maestrías en Gestión y Dirección Educacional —una de ellas cursada en Chile— y un Máster en Tecnologías Educativas realizado en España. Su formación doctoral cuenta además con el respaldo de BECAL, programa mediante el cual desarrolla sus estudios en el exterior.
La IA ya forma parte de la infancia
Como becaria de BECAL, presentó avances de su investigación en un congreso en España y posteriormente participó en un congreso en Taiwán. Foto: Gentileza
Uno de los trabajos desarrollados por Marina aborda precisamente la relación entre inteligencia artificial y niños. Junto con la periodista española Macarena Cruz Navarro, reflexionó sobre los desafíos que enfrentan las familias ante una tecnología que ya está presente en los hogares.
Para la investigadora, el debate no debería reducirse a prohibir o alejar a los niños de la tecnología, sino a enseñarles a utilizarla con criterio. “La inteligencia artificial llegó para quedarse. La discusión ya no debería centrarse en si nuestros hijos deben usarla o no, sino en cómo podemos acompañarlos para que crezcan siendo ciudadanos críticos, creativos y éticos en un mundo cada vez más digital”, sostiene a La Nación/Nación Media.
La especialista plantea que los niños ya interactúan con sistemas de IA incluso cuando los adultos no los identifican como tales. Desde las recomendaciones automáticas de plataformas digitales hasta los videojuegos que adaptan su funcionamiento al comportamiento del usuario, la tecnología forma parte de sus experiencias cotidianas.
El desafío, entonces, pasa por acompañar ese proceso y preservar aquellas capacidades que no deberían quedar desplazadas por las respuestas inmediatas de una máquina: la creatividad, la curiosidad, el pensamiento crítico y la capacidad de cuestionar la información recibida.
Actualmente, Marina realiza una estancia doctoral en la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla, Colombia. Foto: Gentileza
En su análisis, Báez Domínguez advierte sobre la necesidad de que la IA sea utilizada para potenciar el aprendizaje y no para reemplazar el pensamiento propio.
La investigadora sostiene que una herramienta puede responder rápidamente una pregunta o generar un contenido, pero que la educación implica mucho más que obtener información. El acompañamiento de padres y docentes permite contextualizar, generar vínculos, transmitir valores y desarrollar criterios propios.
Esta mirada también forma parte de su trabajo académico. Sus investigaciones y presentaciones se enfocan en el desarrollo de competencias digitales y en la incorporación responsable de la IA en la educación.
De Paraguay al escenario internacional
El trabajo de la investigadora paraguaya ya trascendió el ámbito académico español. Como becaria de BECAL, presentó avances de su investigación en un congreso en España y posteriormente participó en un congreso en Taiwán, donde expuso parte de los resultados y avances de su investigación.
Su recorrido refleja una línea de trabajo que combina educación, tecnología e investigación, con la mirada puesta en uno de los principales desafíos de los sistemas educativos actuales: preparar a docentes y estudiantes para un mundo en el que la inteligencia artificial será cada vez más habitual.
Para Báez Domínguez, el objetivo no es elegir entre personas y tecnología, sino lograr que la segunda esté al servicio del desarrollo humano. En esa tarea, la educación aparece como una de las herramientas fundamentales para formar generaciones capaces de aprovechar las posibilidades de la IA sin renunciar al pensamiento crítico, la creatividad y los vínculos humanos.
Para Marina, el objetivo no es elegir entre personas y tecnología, sino lograr que la segunda esté al servicio del desarrollo humano. Foto: Gentileza
A través del proyecto Estelar – FRC 2026-2027, jóvenes de Ciudad del Este trabajan para convertir a Paraguay en uno de los países participantes de la FIRST Robotics Competition (FRC). Foto: Gentileza
Estudiantes paraguayos buscan hacer historia en la mayor competencia de robótica escolar del mundo
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Un grupo de estudiantes paraguayos se propone escribir un capítulo inédito para la educación y la innovación nacional. A través del proyecto Estelar – FRC 2026-2027, jóvenes de Ciudad del Este trabajan para convertir a Paraguay en uno de los países participantes de la FIRST Robotics Competition (FRC), considerada la competencia de robótica para estudiantes de secundaria más importante del mundo.
La iniciativa reúne a alumnos de diferentes instituciones educativas con formación en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), quienes aspiran a representar por primera vez al país en la temporada 2027 del certamen internacional.
El proyecto es impulsado por el Colegio Bertoni, con el acompañamiento técnico y la mentoría del equipo STRIKE, del Colegio Bertoni de Foz do Iguaçu (Brasil), que cuenta con experiencia en esta competencia.
Más que una competencia tecnológica, la FIRST Robotics Competition promueve el desarrollo de habilidades vinculadas al liderazgo, el trabajo colaborativo, la innovación y la resolución de problemas, preparando a los estudiantes para afrontar los desafíos de la economía del conocimiento.
La FIRST Robotics Competition promueve el desarrollo de habilidades vinculadas al liderazgo, el trabajo colaborativo, la innovación y la resolución de problemas. Foto: Gentileza
Para concretar la participación paraguaya, el equipo necesita reunir USD 32.300, monto que permitirá cubrir la inscripción oficial al torneo, la adquisición del kit de robótica, herramientas, equipamientos y otros recursos indispensables para el desarrollo del proyecto.
Los impulsores de Estelar consideran que la participación en la FRC no solo representará una oportunidad para competir al más alto nivel internacional, sino también para posicionar a Paraguay dentro del ecosistema global de innovación y tecnología.
Convocan al sector privado
Con ese objetivo, el equipo lanzó una convocatoria dirigida a empresas, organizaciones e instituciones interesadas en apoyar el proyecto mediante patrocinio.
Los organizadores sostienen que el respaldo del sector privado será clave para convertir esta iniciativa en un hito para la educación paraguaya y abrir nuevas oportunidades para futuras generaciones de estudiantes interesados en las disciplinas STEM.
Además del impacto educativo, destacan que el proyecto busca demostrar el potencial del talento joven paraguayo en escenarios internacionales de alta exigencia tecnológica.
Las empresas e instituciones que deseen sumarse podrán conocer las distintas modalidades de patrocinio y colaboración a través de los canales oficiales del equipo Estelar, que busca reunir los recursos necesarios para hacer realidad la primera participación de Paraguay en la FIRST Robotics Competition.
Con 17 años, Tania Cardozo, estudiante del último año de la secundaria y oriunda de Encarnación, logró ser seleccionada para representar a Paraguay en una feria científica en España. Foto: Gentileza
Orgullo paraguayo: adolescente de Itapúa clasificó a feria científica en Madrid y su familia rifa el auto para apoyarla
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Con 17 años, Tania Cardozo, estudiante del último año de la secundaria y oriunda de Encarnación, logró lo que para muchos jóvenes es un objetivo lejano: ser seleccionada para representar a Paraguay en una feria científica internacional que se realizará en Madrid, España, tras destacarse entre 98 proyectos de distintos países.
Su historia, sin embargo, no se detiene en el reconocimiento académico. Ahora enfrenta el desafío más complejo: conseguir los recursos económicos para concretar el viaje que le permitiría presentar su investigación ante la comunidad científica internacional.
Desde pequeña, Tania encontró en la ciencia una vocación temprana. Entre preguntas, curiosidad constante y un interés genuino por comprender el mundo, fue desarrollando un proyecto de investigación enfocado en la influencia de la tecnología en el desarrollo cognitivo de los niños.
El trabajo comenzó en la feria científica de su colegio, avanzó luego a instancias departamentales y posteriormente la llevó a representar al país en Lima, Perú, donde su proyecto fue evaluado junto a propuestas de múltiples países. Allí obtuvo la acreditación que la habilita a participar en el evento científico en España.
Quienes deseen colaborar con Tania pueden comunicarse al +595 983 249 053 o mediante el alias 0983249053. Foto: Gentileza
“Cuando escuché mi nombre, lloré”, expresó la joven, al recordar el momento en que fue seleccionada, destacando el esfuerzo sostenido y el acompañamiento de su familia en cada etapa del proceso.
Pero el regreso a casa trajo consigo una realidad difícil. Su familia, integrada por un padre mecánico y una madre comerciante, no cuenta con los recursos necesarios para financiar el viaje. Ante esa situación, tomaron una decisión que hoy refleja el sacrificio detrás del sueño: rifar el automóvil familiar para reunir los fondos necesarios. El objetivo es vender 3.000 rifas a G. 50.000 cada una.
“Decidieron sortear el automóvil de nuestra familia, no porque les sobre, sino porque creen en mí”, expresó Tania, quien remarcó que sus padres priorizan su formación por encima de la comodidad material.
La joven explicó que detrás de cada rifa hay algo más que un aporte económico: una oportunidad para representar al país en un escenario internacional y continuar con su desarrollo académico. En ese marco, pidió el acompañamiento de la ciudadanía para poder concretar el viaje, resaltando el valor de la educación, la ciencia y el talento juvenil paraguayo.
“Quiero representar a Paraguay con humildad y orgullo”, afirmó, con la esperanza de que su participación en Madrid no sea un logro individual, sino el resultado del apoyo colectivo. Quienes deseen colaborar pueden comunicarse al +595 983 249 053 o mediante el alias 0983249053.
La lucha diaria de una madre por sostener la vida de su hijo enfermo
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En Paraguay, muchas historias de esfuerzo y resiliencia transcurren lejos de los reflectores. La de Daisy Guerrero es una de ellas: una madre soltera que enfrenta, prácticamente sola, el desafío de cuidar a su hijo de 11 años, cuya condición de salud requiere atención permanente.
Jesús Daniel Guerrero cursa el sexto grado, pero su rutina dista mucho de la de otros niños de su edad. Nació con mielomeningocele abierto, tiene una válvula implantada, padece vejiga neurogénica y ya fue sometido a nueve cirugías. Su día a día implica cuidados constantes: debe ser sondado cada tres horas, utiliza varios pañales al día y depende de medicamentos para sostener su calidad de vida.
A pesar de ese escenario, intenta llevar una vida lo más normal posible. Va a la escuela, comparte con sus compañeros y, como cualquier niño, quiere jugar. Sin embargo, las limitaciones físicas y el contexto económico muchas veces se interponen.
“Ayer, por ejemplo, él ya preparó todo su uniforme, pero yo no sabía cómo decirle que no tenía para su merienda”, relató su madre, reflejando una realidad que se repite con frecuencia. Aun así, lo acompaña todos los días a la escuela, sosteniendo no solo sus cuidados médicos, sino también su desarrollo emocional.
Daisy trabaja, cuida y resuelve, en soledad, cada aspecto de la vida de su hijo. La carga no es solo física, sino también emocional. “Como mamá tengo que aguantar todo esto sola”, expresó, evidenciando el peso de una responsabilidad que no se detiene.
El caso también expone una realidad más amplia: la de muchas familias que enfrentan enfermedades complejas sin una red de apoyo suficiente. En estos contextos, los costos médicos, los insumos diarios y las necesidades básicas se convierten en desafíos permanentes.
Más allá de las dificultades, la historia de Daisy y Jesús Daniel es también una muestra de perseverancia. Sin embargo, su situación requiere acompañamiento. El acceso a insumos médicos, alimentos y apoyo económico puede marcar una diferencia concreta en su calidad de vida.
En medio de esa realidad, cualquier ayuda puede significar un alivio. Porque, aunque la lucha es diaria, no debería ser en soledad. Para ayudarlos, podés contactar al 0981 482 868.