Así como generan alegría, las fiestas pueden ser motivo de conflicto, más en el último mes del año, cuando todos enfrentan altos niveles de estrés y cansancio. Según una guía elaborada por la Universidad de Harvard, la propuesta es utilizar el silencio y la cortesía como armas para neutralizar los problemas en estas fechas tan importantes.
El estrés generalmente es una respuesta adaptativa a la incertidumbre y al aumento de demanda, que se da en este momento del año. De ahí que surgió el término “síndrome de diciembre”. Con frecuencia, las personas se sienten más alertas o nerviosas en esta época del año, lo que repercute en el bienestar.
Más allá de todas estas circunstancias, a quienes se muestran agresivos hay que ponerles límites y evitar que sus comentarios o preguntas arruinen el estado de ánimo durante las fiestas, según la guía. Hay técnicas para minimizar los conflictos. Desde desviar una conversación o estar en desacuerdo de manera productiva hasta defenderse, si es necesario.
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El mayor poder que puede tener una persona es demostrar que los comentarios negativos no tienen poder y no son capaces de arruinar un momento festivo. Otra de las estrategias es realizar una pregunta corta a quien lanza los comentarios negativos, una interpelación capaz de poner a los “desubicados” en su lugar, sin agredir: ¿Estás bien?
Esas dos palabras pueden indicar que no se toman los comentarios como algo personal. Así como el contenido, también es importante el tono. No es necesario ser brusco. Cuando la pregunta viene desde un lugar de cuidado, generalmente se logra poner a la otra persona en su lugar. Lo fundamental siempre es mantener el control y no permitir que se arruine el ambiente.
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Bradbury y Zamiatin: la libertad se pierde en silencio
- Gonzalo Cáceres
- Periodista
- Fotos: Gentileza
La libertad no es un grito ni una bandera. Es un hábito, una práctica constante. Y como todo hábito, tiende a olvidarse. Las novelas “Fahrenheit 451”, de Ray Bradbury, y “Nosotros”, de Yevgueni Zamiatin, advierten sobre el peligro que no está en los regímenes que queman libros o vigilan a través de las paredes de cristal, sino en nuestra propia comodidad y apatía ante los asuntos que exigen acción.
Vigilancia digital, algoritmos que vaticinan nuestros deseos, información irrelevante hasta en la sopa y la cultura del scroll. Más de un siglo después de “Nosotros” (1924) y 73 años de “Fahrenheit 451” (1953), se confirma que Zamiatin y Bradbury no estaban solo describiendo futuros distópicos, sino adelantándose a su tiempo.
Hablamos de un paisaje casi invisible del que debemos preocuparnos y ocuparnos, porque se ajusta a nuestros días. O, cuando finalmente nos demos cuenta, podría ser muy tarde.
CONTEXTO
Zamiatin escribió “Nosotros” en los primeros años de la Rusia soviética, cuando la Revolución prometía un futuro pujante, pero que rápidamente derivó en represión. Se imaginó una ciudad de cristal, donde las paredes son transparentes y el Estado puede estudiar cada gesto de sus ciudadanos. No hay intimidad, tampoco secretos. Todo está regulado por horarios y fórmulas que buscan la perfección colectiva.
Los habitantes de “Nosotros” entienden la vigilancia como si fuera natural. Se acostumbran a que el amor sea un privilegio controlado, que la imaginación sea síntoma de enfermedad. Poco a poco dejan de reclamar lo que alguna vez fue suyo: el derecho a ser distintos. La transparencia absoluta, que en teoría debería garantizar justicia, se convierte en un mecanismo de control asfixiante (se refleja en la obsesión contemporánea por la exposición en redes sociales, donde la intimidad se convierte en espectáculo).
Tal crítica convirtió a Zamiatin en enemigo de los soviets y su obra fue prohibida (Orwell reconocería más tarde que “Nosotros” fue una influencia directa para “1984”).
Por su lado, Bradbury concibió “Fahrenheit 451” en plena era de la televisión y el macartismo (persecución anticomunista en EE. UU.). Su preocupación era la idea de que la gente, por comodidad, renunciara a la lectura y al pensamiento crítico. En este mundo, los bomberos no apagan incendios, porque su trabajo es quemar libros (objetos incómodos que contienen preguntas, dudas y contradicciones).
El fuego se traduce en la avalancha de información basura que amenaza con purgar nuestra capacidad de prestar atención a lo verdaderamente importante. Y lo notable es la indiferencia del pueblo (nadie procura por sus bibliotecas, no hay quien se arriesgue a salvar un volumen). La gente está demasiado ocupada con las pantallas, con la televisión que entretiene (Bradbury nos muestra que la censura más eficaz no es la que se impone a la fuerza).
Leer exige esfuerzo y el esfuerzo cuesta tiempo para el ocio, lo que no resulta placentero. Pensar a través de un libro implica enfrentarse a ideas que pueden contradecir nuestras propias convicciones, como lo plantea Bradbury.
Lo que une a Bradbury y Zamiatin es la idea de que la libertad no se apaga de golpe. En “Fahrenheit 451”, se diluye en la comodidad del entretenimiento. En “Nosotros”, se duerme en la costumbre (lo que no debía, pero fue normalizado) y la vigilancia constante.
EL INDIVIDUO CONTRA EL SISTEMA
Montag (el bombero de Bradbury) y D-503 (el ingeniero de Zamiatin) encarnan la tensión entre obediencia y libertad. Montag despierta su conciencia gracias a una joven que le recuerda la belleza de la curiosidad, por lo que descubre el valor de los libros y pasa a ser un fugitivo que intenta rescatar la memoria cultural de las llamas.
D-503, en cambio, se debate entre su lealtad al Estado y su deseo de amar. Su despertar es más lento y doloroso, con un final trágico (es sometido a una operación que elimina su capacidad de imaginar).
Si bien Bradbury ofrece un atisbo de esperanza (la resistencia cultural puede sobrevivir en pequeños grupos marginales), Zamiatin es más pesimista: su protagonista es derrotado y el Estado único se reafirma invencible.
Lo notorio es que estas novelas no hablan solo de futuros distópicos, sino de nosotros, acá y ahora. La libertad se apaga día a día, con gestos pequeños: en el clic que entrega nuestros datos, en la tarde que dejamos pasar sin cuestionar nada, en la conversación que evitamos porque aburre y/o incomoda, o a través de las situaciones en las que pretendemos no confrontar.
Porque siempre hay un instante en el que podemos despertar, pero es frágil. Si lo dejamos pasar, el fuego seguirá ardiendo y el cristal seguirá vigilando. La lección es clara: la libertad se pierde en el silencio, en la rutina. Y recuperarla, si alguna vez la dejamos escapar, será siempre más difícil que cuidarla desde el principio.
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Comando del Ejército refuerza el acompañamiento al personal en fechas de fin de año
En el marco de un viaje de inspección a las Unidades de la Región Occidental, el comandante del Ejército, general de Ejército Manuel Rodríguez, arribó al Regimiento de Caballería N° 1 “Cnel. Valois Rivarola”, ubicado en la ciudad de Pozo Colorado, departamento de Presidente Hayes.
Durante la visita, el comandante realizó la entrega de panes navideños al personal que se encuentra prestando servicio en dicha unidad militar. Asimismo, dirigió palabras de reconocimiento y agradecimiento por el esfuerzo, la vocación de servicio y la entrega permanente demostradas en el cumplimiento de la misión constitucional, especialmente en estas fechas de profundo significado para las familias paraguayas.
En otro momento de la jornada, y en el marco de las celebraciones de fin de año, el jefe de Estado Mayor de la 3ª División de Infantería “Carandayty”, coronel Fredy Enrique Galván Samaniego, hizo entrega de presentes al personal de conscriptos, en representación de la Gran Unidad.
Igualmente, se informó sobre el otorgamiento de permisos especiales a los conscriptos con motivo de las fiestas de fin de año. Esta medida tiene como finalidad permitir que los efectivos puedan compartir con sus familias, fortaleciendo los lazos afectivos y contribuyendo al bienestar moral y emocional del personal, sin afectar la continuidad de las tareas y servicios establecidos.
Las actividades desarrolladas reflejan el acompañamiento permanente del Comando del Ejército al personal desplegado en el territorio nacional, reafirmando el compromiso institucional con el bienestar y la motivación de sus efectivos.
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Ministro de Defensa destaca avances logrados gracias al compromiso del personal castrense
El ministro de Defensa Nacional, Óscar González, resaltó que gracias al esfuerzo conjunto demostrado se han logrado importantes avances en materia de seguridad interna. “Agradecemos el compromiso y dedicación puesto en todas las tareas designadas por el Ejecutivo. Gracias al esfuerzo conjunto de cada uno de ustedes, hemos logrado avances significativos en la defensa y la seguridad de nuestra Nación”, expresó.
El alto funcionario del Estado destacó igualmente el alto nivel de compromiso y dedicación del personal civil y militar del Ministerio de Defensa, en todas las funciones y tareas encomendadas por el presidente de la República, Santiago Peña, en su carácter de Comandante en jefe, durante todo este año 2025.
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El ministro González brindó un mensaje de agradecimiento a todos los funcionarios de la institución castrense, tanto personal civil como militar, por su valiosa entrega y patriotismo, que ha permitido lograr avances significativos en la defensa y la seguridad de la Nación. Fue en el marco del saludo por las fiestas de fin de año.
Además, dijo que el profesionalismo y entrega demostrado por el personal del Ministerio de Defensa, se ha constituido en los pilares fundamentales para el bienestar de la Nación. “Sigamos trabajando con lealtad a la Patria, unidos en el esfuerzo del resurgir de un Gigante. Felices fiestas”, concluyó.
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Fiestas de fin de año: llaman a respetar límites de velocidad y medidas preventivas
La Patrulla Caminera instó a extremar la conducción responsable durante las fiestas de fin de año, ante el aumento del tránsito en rutas y ciudades. Respetar los límites de velocidad, mantener distancia y conducir con precaución, especialmente con lluvias, es clave para prevenir siniestros viales.
Con la llegada de las fiestas de fin de año y el aumento del tránsito en rutas y ciudades, la Dirección Nacional de Patrulla Caminera, dependiente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, instó a los conductores a extremar las medidas de precaución y adoptar una conducción responsable, a fin de prevenir siniestros viales y evitar tragedias durante los desplazamientos.
El inspector principal Andrés Benítez subrayó que uno de los aspectos centrales de la conducción preventiva es mantener una distancia prudente con el vehículo que circula adelante, además de señalizar correctamente cada maniobra.
Explicó que conservar un espacio adecuado permite reaccionar a tiempo ante cualquier imprevisto, especialmente en pendientes y en tramos de alta circulación.
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Otro punto fundamental señalado por la Patrulla Caminera es el respeto a los límites de velocidad, establecidos para reducir el riesgo de accidentes. Benítez recordó que la velocidad máxima permitida en el país es de 110 kilómetros por hora, y que su cumplimiento depende de la conciencia y responsabilidad de cada conductor.
En ese sentido, precisó que en zonas urbanas la velocidad máxima es de 50 km/h para vehículos livianos y de 40 km/h para vehículos de gran porte. En zonas rurales, el límite es de 90 km/h para vehículos grandes, mientras que los vehículos livianos pueden circular hasta 110 km/h en tramos habilitados y sin concurrencia.
La Patrulla Caminera también pidió especial atención ante las condiciones climáticas adversas, como lluvias o tormentas, pronosticadas por la Dirección de Meteorología. Estas situaciones reducen la visibilidad y la adherencia de los neumáticos al pavimento, por lo que se recomienda disminuir la velocidad y, de ser necesario, detenerse en un lugar seguro hasta que el clima mejore.
Finalmente, la institución recordó que la conducción responsable durante las fiestas es un compromiso con toda la comunidad. Actuar con prudencia, paciencia y respeto a las normas de tránsito no solo protege al conductor, sino que preserva vidas y contribuye a un desplazamiento seguro para todos los usuarios de la vía.