Independientemente de la estación, iniciar el día consumiendo mate, té o café es casi una tradición. Con sus particularidades y diferencias, estas tres infusiones son fuentes valiosas de fitoquímicos y otras propiedades beneficiosas para el organismo. Conocé cuál de las tres opciones es la más saludable.
Según una investigación del famoso médico argentino Alberto Cormillot, que fue divulgada por la prensa del vecino país, el consumo regular del mate, café o té se asocia con múltiples beneficios para la salud como, por ejemplo, la disminución de los niveles de colesterol malo, la prevención de enfermedades cardiovasculares, el retraso del envejecimiento celular, la regulación de la presión arterial y el fortalecimiento del sistema inmunológico.
Mientras a la yerba, componente esencial del mate, se le conceden efectos antiinflamatorios por su alto contenido en ácido clorogénico, el café y el té se destacan por su acción antioxidante. Estas tres bebidas contienen cafeína, un estimulante del sistema nervioso, que puede reducir la sensación de fatiga mental y aumentar los niveles de energía.
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A diferencia del mate y el café, el té como infusión sí puede aportar a la hidratación del organismo, especialmente cuando se trata del verde. Más allá de determinar cuál es la opción más saludable, es igual de importante conocer cuál es el límite saludable de consumo de estas opciones.
Debido al contenido de cafeína, se recomienda moderar el consumo a un máximo de 4 tazas de té y café diarias o, igualmente, 1 litro de mate cebado con 50 gramos de yerba. No excederse cantidades ayudará a evitar los efectos adversos del exceso de cafeína.
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Kaffe’i: el emprendimiento paraguayo que conquista el café de especialidad
A menos de dos años de su apertura, la cafetería y microtostaduría logró por segundo año consecutivo ingresar entre las 100 mejores de Sudamérica.
Una experiencia académica en Taiwán terminó convirtiéndose en el punto de partida de uno de los emprendimientos paraguayos que comienza a ganar espacio en el competitivo mercado regional del café de especialidad. Kaffe’i, cafetería y microtostaduría creada por Luis Wong, fue incluida por segundo año consecutivo entre las 100 mejores cafeterías de Sudamérica.
Wong, triatleta paraguayo de origen chino-taiwanés, descubrió durante sus estudios en la Universidad Nacional de Taiwán una cultura cafetera basada en el conocimiento, la técnica, el origen del producto y la experiencia de consumo. Al regresar al país, decidió trasladar esa visión al ámbito empresarial.
Del grano verde a la taza. La propuesta de Kaffe’i busca diferenciarse de una cafetería tradicional mediante una experiencia integral. El espacio está pensado para disfrutar distintos orígenes, sabores y métodos de preparación, pero también para trabajar, estudiar, reunirse o compartir.
Uno de los pilares del negocio es el control sobre el proceso productivo. Actualmente, la firma trabaja con cafés provenientes de Bolivia, Colombia, Brasil, Panamá y Ecuador, ampliando la variedad de perfiles y sabores disponibles para el consumidor paraguayo.
Competir en el mercado regional. El reconocimiento internacional no se limita a la calidad del café. El ranking considera la experiencia completa. incluyendo el desempeño de los baristas, atención, innovación, ambiente, gastronomía, sostenibilidad y conexión con la comunidad.
Para Wong, el resultado demuestra que una empresa nacida en Paraguay puede competir en un mercado regional donde otros países cuentan con una tradición cafetera más consolidada.
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¿Cuánto cuesta darse un gusto?: el precio de una merienda para dos en Asunción
Una merienda para dos puede convertirse en un pequeño gusto para compartir durante la tarde, ya sea con café, algo dulce, una opción salada o una propuesta más abundante. Pero, ¿cuánto hay que destinar actualmente para sentarse a merendar de a dos?
Para conocer cómo varían los precios, tomamos como referencia distintas propuestas en cafeterías y confiterías de Asunción disponibles en aplicaciones de pedidos, buscando comparar opciones que incluyan bebidas y alimentos para compartir. Tras realizar las comparaciones, vimos que los precios pueden variar desde una opción más económica, de G.74.000, hasta superando los G. 200.000, todas para consumir en el lugar.
Opción 1: G. 74.000
Una propuesta para dos que incluye café o té, pan baguette con mermelada y queso crema y jugo para cada persona. En este caso, el gasto total llega a G. 74.000, con una combinación sencilla de bebida, acompañamiento dulce y panificado.
Opción 2: alrededor de G. 80.000
Otra alternativa permite armar la merienda a partir de productos individuales. Dos cafés acompañados de opciones dulces, como waffles, tostadas francesas o panqueques, pueden llevar la cuenta a alrededor de G. 80.000 para dos personas, dependiendo de la combinación elegida.
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Opción 3: G. 150.000
Para quienes buscan una propuesta más completa, existe un combo para dos que incluye dos cafés, dos jugos, una cesta de pan dulce o salado para compartir y dos opciones adicionales, que pueden ser mbejú, fruta, huevo revuelto o torta de naranja. El precio de esta experiencia es de G. 150.000.
Opción 4: G. 260.000
En el segmento más elevado aparece una propuesta de brunch para dos, con formato de buffet libre. El costo es de G. 130.000 por persona, por lo que una salida para dos representa G. 260.000. La diferencia está principalmente en la variedad y cantidad de preparaciones disponibles.
Las propuestas muestran que el presupuesto necesario para una merienda de a dos puede variar considerablemente según el formato elegido. Una opción sencilla puede mantenerse por debajo de los G. 100.000, mientras que una experiencia más completa puede duplicar o incluso triplicar ese monto.
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Tres ingredientes de la cocina para preparar una infusión ideal contra el frío
Las bajas temperaturas que se registran estos días en nuestro país invitan a disfrutar de bebidas calientes que, además de ayudar a entrar en calor, aporten sabor y algunos compuestos beneficiosos para el organismo. Una alternativa sencilla y económica puede prepararse con tres ingredientes que suelen estar presentes en la cocina: cúrcuma, jengibre y pimienta negra.
La combinación reúne diferentes compuestos naturales. La cúrcuma contiene curcumina, estudiada por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias; el jengibre aporta gingerol y un característico sabor picante, mientras que la pimienta negra contiene piperina, que puede favorecer la absorción de la curcumina.
Para preparar una taza se necesitan tres rodajas finas de cúrcuma fresca, dos de jengibre y tres granos de pimienta negra. Los ingredientes se colocan en unos 300 mililitros de agua y se hierven a fuego suave durante aproximadamente ocho minutos. Luego se cuela y se sirve caliente.
También es posible colocar los ingredientes en una taza, agregar agua caliente, tapar y dejar reposar entre 10 y 15 minutos antes de colar. Para quienes prefieren un sabor más suave, se puede añadir limón o una pequeña cantidad de miel, teniendo en cuenta que esta última aporta azúcares.
La pimienta no está incluida por casualidad: la piperina puede aumentar la biodisponibilidad de la curcumina, por lo que ambos ingredientes suelen combinarse en preparaciones de este tipo.
Más que una bebida milagrosa, esta infusión representa una opción cálida, aromática y accesible para acompañar las jornadas frías. Sus ingredientes pueden aportar compuestos de interés dentro de una alimentación variada, aunque la preparación no sustituye una dieta equilibrada ni tratamientos médicos.
Con productos sencillos que probablemente ya están en la cocina, se puede preparar en pocos minutos una taza rica, reconfortante y perfecta para disfrutar durante el invierno.
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Las mejores experiencias viajan a bordo de una combi cafetera
Por: Adelaida Alcaraz
Lo que comenzó como un trabajo en marketing terminó convirtiéndose en una marca que desafía las reglas del mercado. Franco Cubilla es el nombre del emprendedor que transformó una combi soñada por su madre en un laboratorio de experiencias y hoy demuestra que los grandes negocios nacen cuando alguien se anima a crear algo diferente.
Cuando era niño, probablemente Franco nunca imaginó que su futuro estaría ligado al café. Tampoco que una combi estacionada frente a un conocido shopping de Asunción en el barrio Villa Morra terminaría convirtiéndose en el símbolo de una marca capaz de llamar la atención de toda una generación. Y mucho menos que un vehículo que durante años había sido el sueño de su madre terminaría siendo el corazón de su propio sueño.
Pero las historias más interesantes rara vez siguen un plan, a veces comienzan casi por accidente. En su caso, todo empezó detrás de una cámara. Antes de emprender, Franco trabajaba en el mundo audiovisual y del marketing. Su trabajo consistía en ayudar a otras marcas a contar historias. Hasta que una de esas historias terminó cambiándole la vida.
“Lab Coffee nació a partir de cómo me fui metiendo al mundo del café a través de mi trabajo en el audiovisual y marketing”, recordó.
Trabajaba para una marca cafetera y eso lo llevó a recorrer eventos, ferias y encuentros especializados. Mientras observaba a emprendedores, productores y baristas hablar apasionadamente sobre aromas, procesos y orígenes, descubrió algo que jamás había visto.
El café podía ser mucho más que una bebida, una cultura, comunidad. Esta bebida podía ser experiencia y una forma de conectar personas.
Muchos habrían visto un mercado pequeño. Sin embargo, Franco vio un universo entero. Y entonces comenzó a hacerse preguntas. ¿Por qué el café de especialidad seguía siendo un nicho tan reducido en Paraguay?, ¿por qué tanta gente consumía café sin conocer realmente todo lo que había detrás de cada taza?, ¿por qué nadie estaba enseñando?
Mientras buscaba respuestas, encontró una oportunidad. “El consumidor paraguayo aún está muy poco informado respecto al café, pero eso no es problema porque también da oportunidad a enseñar”, refirió.
Entonces fue ahí cuando apareció la idea casi irracional de tener una combi. “La combi es uno de los formatos más interesantes y nunca vi uno en forma de cafetería”, reveló. Pero había algo todavía más profundo, pues “era el vehículo soñado de mi mamá”, dijo entre risas.
Allí que entendió que los grandes negocios no siempre nacen de complejos estudios de mercado. A veces nacen de emociones, de recuerdos, de historias familiares, de sueños compartidos.
Franco decidió construir algo que nadie pudiera copiar y su originalidad le valió ser contratado para eventos empresariales y sociales. “Un laboratorio y una combi no se combinan, en teoría”, reflexionó. Y precisamente por eso decidió hacerlo ya que las mejores ideas suelen vivir exactamente allí.
Lab Coffee nació como una contradicción, siendo un laboratorio sobre ruedas, un espacio para experimentar, un lugar donde el café no fuera una rutina, sino un descubrimiento. “Un laboratorio de café es donde experimentamos todo”, afirmó Franco.
La palabra laboratorio define mucho más que una propuesta gastronómica. Es una filosofía que remarca la idea de prueba y de creación. La misma filosofía que impulsa a cualquier emprendedor. “El negocio genuinamente crece más por la experiencia y la diferenciación que tiene”, sostuvo.
Hoy su visión va mucho más allá de una combi. Sueña con una marca paraguaya capaz de estar presente en distintos formatos, con bebidas propias y una identidad inconfundible.
“Aspiro a una marca versátil, ´agarrapá´, que esté presente en todo”, contó entre risas. Y es que Franco no ambiciona con tener más metros cuadrados sino construir algo que permanezca, conecte e inspire.