¡Con canela y café! Prepará este remedio casero y oscurecé las canas
Compartir en redes
El cabello se vuelve gris cuando las células madre productoras de melanina dejan de funcionar correctamente. Estudios indican que estas fallas celulares son las que convierten el pelo en plateado. Más allá del tinte, también existen elementos naturales como el café y la canela que pueden ayudar a disimular perfectamente la aparición de los primeros signos de envejecimiento en el pelo.
El café, además de ser una bebida energizante, posee propiedades que pueden beneficiar significativamente la salud del cabello. La cafeína estimula el crecimiento capilar al actuar como un bloqueador de la hormona DHT, relacionada con la caída del pelo. Con su tono oscuro, puede ayudar a cubrir las canas de manera efectiva.
La canela también se puede aprovechar para cuidar de la salud capilar. Este ingrediente ayudaría a mejorar el brillo y la vitalidad del pelo. Históricamente, esta especia ha sido utilizada como un colorante natural, proporcionando tonos que van desde el castaño oscuro hasta el negro.
La mezcla de café y canela ofrece una fórmula natural y efectiva para disimular las canas, fortaleciendo paralelamente el cabello. Para preparar este tinte natural, se necesitan únicamente dos cucharadas de canela y café en polvo, con dos cucharadas de miel y un poco de acondicionador.
En un recipiente, se mezclan el acondicionador, la canela, el café y la miel hasta obtener una pasta homogénea. Con el cabello limpio y seco, se debe aplicar la mezcla sobre las raíces y las zonas donde se encuentran las canas, cubriendo todo el cabello de manera uniforme y dejar actuar el preparado por aproximadamente dos horas para después enjuagarlo con abundante agua tibia.
Kaffe’i: el emprendimiento paraguayo que conquista el café de especialidad
Compartir en redes
A menos de dos años de su apertura, la cafetería y microtostaduría logró por segundo año consecutivo ingresar entre las 100 mejores de Sudamérica.
Una experiencia académica en Taiwán terminó convirtiéndose en el punto de partida de uno de los emprendimientos paraguayos que comienza a ganar espacio en el competitivo mercado regional del café de especialidad. Kaffe’i, cafetería y microtostaduría creada por Luis Wong, fue incluida por segundo año consecutivo entre las 100 mejores cafeterías de Sudamérica.
Wong, triatleta paraguayo de origen chino-taiwanés, descubrió durante sus estudios en la Universidad Nacional de Taiwán una cultura cafetera basada en el conocimiento, la técnica, el origen del producto y la experiencia de consumo. Al regresar al país, decidió trasladar esa visión al ámbito empresarial.
Luis Wong trasladó a Paraguay una cultura del café de especialidad que conoció durante sus estudios universitarios en Taiwán. Foto: Gentileza
Del grano verde a la taza. La propuesta de Kaffe’i busca diferenciarse de una cafetería tradicional mediante una experiencia integral. El espacio está pensado para disfrutar distintos orígenes, sabores y métodos de preparación, pero también para trabajar, estudiar, reunirse o compartir.
Uno de los pilares del negocio es el control sobre el proceso productivo. Actualmente, la firma trabaja con cafés provenientes de Bolivia, Colombia, Brasil, Panamá y Ecuador, ampliando la variedad de perfiles y sabores disponibles para el consumidor paraguayo.
Competir en el mercado regional. El reconocimiento internacional no se limita a la calidad del café. El ranking considera la experiencia completa. incluyendo el desempeño de los baristas, atención, innovación, ambiente, gastronomía, sostenibilidad y conexión con la comunidad.
A punto de cumplir dos años, el emprendimiento suma así dos reconocimientos consecutivos. Foto: Gentileza
Para Wong, el resultado demuestra que una empresa nacida en Paraguay puede competir en un mercado regional donde otros países cuentan con una tradición cafetera más consolidada.
¿Cuánto cuesta darse un gusto?: el precio de una merienda para dos en Asunción
Compartir en redes
Una merienda para dos puede convertirse en un pequeño gusto para compartir durante la tarde, ya sea con café, algo dulce, una opción salada o una propuesta más abundante. Pero, ¿cuánto hay que destinar actualmente para sentarse a merendar de a dos?
Para conocer cómo varían los precios, tomamos como referencia distintas propuestas en cafeterías y confiterías de Asunción disponibles en aplicaciones de pedidos, buscando comparar opciones que incluyan bebidas y alimentos para compartir. Tras realizar las comparaciones, vimos que los precios pueden variar desde una opción más económica, de G.74.000, hasta superando los G. 200.000, todas para consumir en el lugar.
Opción 1: G. 74.000
Una propuesta para dos que incluye café o té, pan baguette con mermelada y queso crema y jugo para cada persona. En este caso, el gasto total llega a G. 74.000, con una combinación sencilla de bebida, acompañamiento dulce y panificado.
Opción 2: alrededor de G. 80.000
Otra alternativa permite armar la merienda a partir de productos individuales. Dos cafés acompañados de opciones dulces, como waffles, tostadas francesas o panqueques, pueden llevar la cuenta a alrededor de G. 80.000 para dos personas, dependiendo de la combinación elegida.
Para quienes buscan una propuesta más completa, existe un combo para dos que incluye dos cafés, dos jugos, una cesta de pan dulce o salado para compartir y dos opciones adicionales, que pueden ser mbejú, fruta, huevo revuelto o torta de naranja. El precio de esta experiencia es de G. 150.000.
Opción 4: G. 260.000
En el segmento más elevado aparece una propuesta de brunch para dos, con formato de buffet libre. El costo es de G. 130.000 por persona, por lo que una salida para dos representa G. 260.000. La diferencia está principalmente en la variedad y cantidad de preparaciones disponibles.
Las propuestas muestran que el presupuesto necesario para una merienda de a dos puede variar considerablemente según el formato elegido. Una opción sencilla puede mantenerse por debajo de los G. 100.000, mientras que una experiencia más completa puede duplicar o incluso triplicar ese monto.
Franco Cubilla es el emprendedor que dio vida a Lab Coffee, una marca que apuesta por la experiencia, la creatividad y una nueva cultura del café en Paraguay.
Lo que comenzó como un trabajo en marketing terminó convirtiéndose en una marca que desafía las reglas del mercado. Franco Cubilla es el nombre del emprendedor que transformó una combi soñada por su madre en un laboratorio de experiencias y hoy demuestra que los grandes negocios nacen cuando alguien se anima a crear algo diferente.
Cuando era niño, probablemente Franco nunca imaginó que su futuro estaría ligado al café. Tampoco que una combi estacionada frente a un conocido shopping de Asunción en el barrio Villa Morra terminaría convirtiéndose en el símbolo de una marca capaz de llamar la atención de toda una generación. Y mucho menos que un vehículo que durante años había sido el sueño de su madre terminaría siendo el corazón de su propio sueño.
Pero las historias más interesantes rara vez siguen un plan, a veces comienzan casi por accidente. En su caso, todo empezó detrás de una cámara. Antes de emprender, Franco trabajaba en el mundo audiovisual y del marketing. Su trabajo consistía en ayudar a otras marcas a contar historias. Hasta que una de esas historias terminó cambiándole la vida.
“Lab Coffee nació a partir de cómo me fui metiendo al mundo del café a través de mi trabajo en el audiovisual y marketing”, recordó.
Trabajaba para una marca cafetera y eso lo llevó a recorrer eventos, ferias y encuentros especializados. Mientras observaba a emprendedores, productores y baristas hablar apasionadamente sobre aromas, procesos y orígenes, descubrió algo que jamás había visto.
El café podía ser mucho más que una bebida, una cultura, comunidad. Esta bebida podía ser experiencia y una forma de conectar personas.
Muchos habrían visto un mercado pequeño. Sin embargo, Franco vio un universo entero. Y entonces comenzó a hacerse preguntas. ¿Por qué el café de especialidad seguía siendo un nicho tan reducido en Paraguay?, ¿por qué tanta gente consumía café sin conocer realmente todo lo que había detrás de cada taza?, ¿por qué nadie estaba enseñando?
Mientras buscaba respuestas, encontró una oportunidad. “El consumidor paraguayo aún está muy poco informado respecto al café, pero eso no es problema porque también da oportunidad a enseñar”, refirió.
Entonces fue ahí cuando apareció la idea casi irracional de tener una combi. “La combi es uno de los formatos más interesantes y nunca vi uno en forma de cafetería”, reveló. Pero había algo todavía más profundo, pues “era el vehículo soñado de mi mamá”, dijo entre risas.
Allí que entendió que los grandes negocios no siempre nacen de complejos estudios de mercado. A veces nacen de emociones, de recuerdos, de historias familiares, de sueños compartidos.
Franco decidió construir algo que nadie pudiera copiar y su originalidad le valió ser contratado para eventos empresariales y sociales. “Un laboratorio y una combi no se combinan, en teoría”, reflexionó. Y precisamente por eso decidió hacerlo ya que las mejores ideas suelen vivir exactamente allí.
Lab Coffee nació como una contradicción, siendo un laboratorio sobre ruedas, un espacio para experimentar, un lugar donde el café no fuera una rutina, sino un descubrimiento. “Un laboratorio de café es donde experimentamos todo”, afirmó Franco.
La palabra laboratorio define mucho más que una propuesta gastronómica. Es una filosofía que remarca la idea de prueba y de creación. La misma filosofía que impulsa a cualquier emprendedor. “El negocio genuinamente crece más por la experiencia y la diferenciación que tiene”, sostuvo.
Hoy su visión va mucho más allá de una combi. Sueña con una marca paraguaya capaz de estar presente en distintos formatos, con bebidas propias y una identidad inconfundible.
“Aspiro a una marca versátil, ´agarrapá´, que esté presente en todo”, contó entre risas. Y es que Franco no ambiciona con tener más metros cuadrados sino construir algo que permanezca, conecte e inspire.
Rescatista que salvó a Canela denuncia amedrentamiento
Compartir en redes
La directora de la organización Olfateando Huellas, Diana Camarasa Delgado, denunció ser víctima de supuesto acoso y amedrentamiento tras negarse a entregar a la perrita Canela a sus antiguos dueños, como lo dispuso la jueza Carmen Rossana Román.
“Hoy (jueves) estuvieron en mi propiedad la exdueña de Canela junto con su abogado, policías y un ñembo adiestrador canino de nombre Pablo Olmos, a quien en su momento le dimos mucho trabajo por medio de la fundación”, indicó a través de la página oficial de la organización protectora de animales.
Añadió que dichas personas estuvieron sacando fotos y realizando filmaciones de su propiedad con intenciones desconocidas, incluso entraron en el predio vecino, al parecer buscando alguna cosa, precisó Camarasa.
Imágenes captadas por la denunciante frente a su propiedad. Foto: Captura de video
“Me siento acosada, amedrentada y con miedo de que le suceda algo a mis animales. Quiero dejar constancia por este medio y también lo haré de manera formal, por si mi propiedad sea dañada, mis animales sean perjudicados o para lo que hubiere lugar”, expresó la protectora de animales.
Por otro lado, informó que Canela ya no se encuentra en su propiedad y que la información sobre su destino será manejada por los medios legales que corresponda.
La resolución de la jueza Penal de la Adolescencia de Luque de devolver a sus antiguos dueños a Canela generó un fuerte rechazo ciudadano así como la indignación de grupos proteccionistas y organizaciones de defensa animal.
La Dirección de Defensa y Bienestar Animal rechazó la medida argumentando que el entorno familiar falló en el deber del cuidado y resguardo de la mascota. Sin embargo, la jueza argumentó que la familia no tuvo responsabilidad directa en la agresión al animal, el cual perdió la mandíbula a causa de la explosión de un petardo en la boca.