La práctica de pilates ayuda a mejorar la postura, la flexibilidad e incluso aumenta la masa muscular, según estudio realizado por la Universidad Católica de San Antonio de Murcia, en España. Joseph Pilates fue el creador de un sistema de ejercicios de cuerpo y mente, en la década de 1920; hasta la actualidad esta guía da de qué hablar y sigue siendo blanco de investigaciones.
El estudio se realizó en mujeres, las mismas que fueron sometidas a la investigación presentaron mejoría en su salud a mediano y largo plazo con la práctica de pilates. Fueron más de 30 mujeres de 25 a 55 años las que fueron parte del experimento, los científicos llegaron a la conclusión que la práctica de 1 un año de este ejercicio puede mejorar la salud de las practicantes.
Los aspectos a resaltar en las mujeres fueron: mejoría en la flexibilidad muscular, estabilidad en el aparato locomotor (que está constituido por los huesos, los músculos, los tendones y los ligamentos) y ayudó a prevenir problemas de la columna como lumbalgias, además de que pudieron calmar la tensión de los músculos y mejorar el alineamiento de las curvaturas.
Leé también: Estudio revela el número de tazas de café que se pueden tomar al día
Más beneficios
La práctica de pilates ayuda a mejorar la respiración, en caso de las mujeres embarazadas evita los dolores de espalda y fortalece el suelo pélvico, en la etapa posparto recupera los músculos de abdomen.
Este deporte se puede practicar a cualquier edad, la práctica ayuda también el rango de movimiento de las articulaciones y es bueno para la salud pulmonar, reactiva la circulación, corrige la postura, aumenta la fuerza, coordinación y resistencia, ayuda a un correcto funcionamiento de los distintos órganos del cuerpo, libera tensión del cuello y los hombros, entre otros.
Te puede interesar: ¿Cuál es la cantidad de pan que se debe consumir en una dieta saludable?
Dejanos tu comentario
El riesgo silencioso de la resistencia a los antibióticos
Algunas bacterias resistentes a los antibióticos pueden estar presentes en la microbiota humana, una situación que preocupa a la comunidad científica debido a su potencial impacto en la salud pública. La resistencia antimicrobiana es considerada actualmente uno de los mayores desafíos sanitarios a nivel mundial, ya que dificulta el tratamiento de infecciones y aumenta el riesgo de complicaciones graves.
Uno de los aspectos que más inquieta a los especialistas es que las bacterias tienen la capacidad de compartir genes de resistencia entre sí, incluso entre especies diferentes. Este intercambio se produce mediante fragmentos de ADN conocidos como elementos genéticos móviles, mecanismos que facilitan la propagación de características que las vuelven más difíciles de combatir con los tratamientos convencionales.
Desde el Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Asunción (IICS-UNA) se desarrollan estudios sobre Escherichia coli y otras bacterias resistentes, con el objetivo de comprender mejor cómo se distribuyen y diseminan estos genes en seres humanos, animales y el medio ambiente. Los investigadores buscan generar evidencia que contribuya al diseño de estrategias de prevención y control más eficaces.
Los expertos advierten que el uso inadecuado e irracional de los antibióticos es uno de los principales factores que favorecen la aparición y expansión de estas resistencias. Cuando los medicamentos son utilizados sin indicación médica, en dosis incorrectas o por períodos inadecuados, las bacterias pueden adaptarse y desarrollar mecanismos para sobrevivir a los tratamientos.
Según un material de divulgación difundido por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), elaborado por la bioquímica Nathalia Navarro, magíster y estudiante del Doctorado en Ciencias Biomédicas del IICS-UNA, posgrado cofinanciado a través del Programa Prociencia, la resistencia antimicrobiana ya tiene consecuencias significativas a nivel global.
“La principal causa de la resistencia es el uso inadecuado de los antibióticos. Millones de personas en el mundo mueren a causa de la resistencia microbiana. Las bacterias pueden compartir genes de resistencia a antibióticos”, explicó la investigadora en un material audiovisual publicado en redes sociales.
Los especialistas coinciden en que el uso responsable de los antibióticos es una tarea colectiva. Acudir a la automedicación, interrumpir tratamientos antes de tiempo o utilizar medicamentos sin prescripción médica son prácticas que contribuyen al problema. La prevención y la concienciación son consideradas herramientas fundamentales para evitar que infecciones actualmente tratables vuelvan a convertirse en una amenaza para la vida.
Dejanos tu comentario
¿Los teléfonos inteligentes son un anticonceptivo? Estudio analiza caída de natalidad
Mientras los gobiernos de todo el mundo luchan por encontrar formas de revertir la drástica caída de las tasas de natalidad, nuevos estudios sugieren que han pasado por alto a un culpable clave: el teléfono inteligente. “¿Es el iPhone un anticonceptivo?”, preguntaba un artículo publicado el lunes por la Oficina Nacional de Investigación Económica, que analiza la caída del 22 % de la fertilidad en Estados Unidos desde 2007.
La economista de Middlebury College, Caitlin Myers, y su estudiante Ezekiel Hooper probaron la hipótesis de que los teléfonos inteligentes —que surgieron con el primer iPhone en 2007— podrían tener algo que ver. Hasta 2011, los iPhones estaban disponibles en una sola red de telefonía móvil de Estados Unidos, AT&T, por lo que compararon condados estadounidenses que tenían una cobertura de AT&T con aquellos que tenían poca o ninguna durante esos años.
Descubrieron que el acceso al iPhone se correlacionaba con reducciones en los nacimientos de entre 4,5 y 8,0 % en mujeres de 15 a 19 años y de entre 3,2 y 6,6 % en las de 20 a 24 años. También hubo descensos estadísticamente significativos, aunque menores, entre mujeres de más edad.
Si bien subrayan que los iPhone no son la “única causa”, el teléfono inteligente “desempeñó un papel considerable en la caída de los nacimientos en Estados Unidos” después de 2007. “A medida que los teléfonos inteligentes modernos se difundieron, el tiempo pasado con amigos en persona y la actividad sexual cayeron en picada junto con el creciente consumo de pornografía, un posible sustituto del sexo en pareja”, concluyeron.
Otra investigación publicada en mayo por los economistas de la Universidad de Cincinnati, Nathan Hudson y Hernan Moscoso Boedo, encontró evidencia de tendencias similares desde 2007. Analizaron datos del Banco Mundial que miden la penetración de los teléfonos inteligentes y las tasas de fertilidad adolescente en 128 países.
Descubrieron que el descenso de las tasas de natalidad se aceleró una vez que los teléfonos inteligentes estuvieron ampliamente disponibles, un fenómeno que se observó en países “con sistemas de salud, bienestar, entornos económicos y culturales fundamentalmente diferentes”.
Esto, concluyeron, apunta a “un choque tecnológico global común”. Algunos académicos siguen siendo escépticos. Por ejemplo, los nacimientos entre adolescentes en Estados Unidos han disminuido desde principios de la década de 1990, mucho antes del teléfono inteligente.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Salario mínimo: IPC no captura el peso de los alimentos
Mientras avanza el análisis del aumento salarial que regirá desde julio, economistas advierten que el IPC utilizado para calcular el ajuste no captura el peso que tienen los alimentos en el presupuesto de las familias de menores ingresos.
A pocas semanas de definirse el reajuste del salario mínimo que entrará en vigencia desde julio, el debate ya no gira solamente en torno al porcentaje de aumento, sino también sobre si el mecanismo utilizado para calcularlo refleja realmente el costo de vida de los trabajadores paraguayos.
Actualmente, el ajuste se determina en función de la inflación acumulada entre junio de 2025 y mayo de 2026, medida a través del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el Banco Central del Paraguay (BCP).
Sin embargo, para el economista Rodrigo Ibarrola, investigador asociado del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (CADEP), ese indicador presenta una limitación importante cuando se lo utiliza para definir salarios.
“Si se aplica únicamente la inflación observada, el ajuste sería muy exiguo”, sostiene. Punto en el que recuerda que el IPC es un indicador agregado que mide el comportamiento promedio de precios de cientos de bienes y servicios.
El problema con esto es que no necesariamente representa el patrón de consumo de los trabajadores que perciben el salario mínimo, explica el especialista.
Según indicó, una familia típica destina más de la mitad de sus ingresos a la compra de alimentos, mientras que dentro de la estructura del IPC este rubro tiene una ponderación cercana al 25 %.
“El ajuste por IPC siempre será insuficiente. El trabajador siente mucho más el aumento de los alimentos porque es ahí donde concentra gran parte de sus gastos”, remarcó Rodrigo.
Esta diferencia ayuda a explicar por qué muchas familias perciben una pérdida de poder adquisitivo incluso en períodos de inflación moderada. Mientras el índice refleja el comportamiento promedio de toda la economía, los hogares de menores ingresos enfrentan una realidad distinta, marcada por el peso que tienen los alimentos dentro de su presupuesto mensual.
El economista hizo hincapié en que el propio Banco Central ha señalado en varias ocasiones que el IPC fue diseñado como una herramienta de política monetaria, y no como un instrumento específico para la política salarial.
En este contexto, señaló que existen indicios de que el Gobierno estaría evaluando un incremento superior al porcentaje que arroja estrictamente el IPC, ante el estancamiento del salario real observado en los últimos años.
No obstante, advirtió que aún falta información clave para determinar si el eventual reajuste será suficiente para recuperar capacidad de compra. “Hoy no contamos con una canasta específica que refleje el consumo típico de un trabajador asalariado. Lo único que sabemos es que ajustar exclusivamente por IPC resulta insuficiente”, concluyó.
Dejanos tu comentario
Peña califica de “genuino” el reclamo obrero y ordena nuevo sistema para ajustar el salario
El presidente de la República, Santiago Peña, calificó como un “reclamo genuino” el pedido de la clase trabajadora de recuperar el poder adquisitivo en el marco de las discusiones por el reajuste del salario mínimo.
Durante una reunión del Consejo de Ministros, el mandatario afirmó que el Gobierno no puede ser indiferente ante esta situación y ordenó definir un nuevo sistema de ajuste que defienda a los trabajadores sin poner en riesgo la generación de empleo.
La ministra de Trabajo, Mónica Recalde, confirmó que el salario mínimo será el tema central de la agenda oficial durante todo el mes de mayo. Además, reconoció que el monto de 60.000 guaraníes que arrojaría el método de cálculo actual es "insuficiente e injusto“, aunque aclaró que el Ejecutivo debe actuar como árbitro y no puede imponer un monto de forma unilateral.
Negociación basada en evidencias
Por primera vez, la mesa tripartita negociará con un soporte técnico ampliado. El Ministerio de Trabajo, junto con los ministerios de Industria y Economía, además del Banco Central del Paraguay (BCP), pondrán a disposición todas las evidencias posibles para equilibrar la discusión.
Lea más: La Cavapy anuncia charlas sobre modernización bursátil para emisores del Este y Encarnación
Este anuncio coincide con el pedido de los sindicatos, quienes ya habían manifestado su disconformidad con el mecanismo de inflación del BCP y solicitaron una reestructuración del Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam) para una negociación más amplia.
Ley de desindexación: clave para frenar la inflación
Para evitar que el aumento salarial se transfiera en incrementos automáticos de otros costos, el Consejo Consultivo acordó por unanimidad presentar un proyecto de ley para la desindexación de precios.
También se buscará desvincular el salario mínimo de impuestos, tasas y contribuciones que hoy suben de forma automática. Asimismo, se planteará en el proyecto incluir la reducción de los niveles de embargabilidad de los salarios para proteger el ingreso vital de las familias.
Hacia un crecimiento del salario real
La meta del Ejecutivo es que el desarrollo económico se refleje en el “bolsillo de la gente” y que el salario real crezca para permitir que más personas abandonen la pobreza mediante el empleo formal.
“Mientras el desarrollo no llegue a la gente, no vamos a parar”, sentenció la ministra Recalde, subrayando el compromiso de construir un diálogo social justo y transparente.
Te puede interesar: Datos del INE: baja el desempleo y el mercado laboral muestra señales positivas