María Belén (26) es la joven artista capiateña y apasionada que quiere seguir transmitiendo su conocimiento y abrir una galería de arte. Foto: Gentileza.
Vivir del arte: joven crea, enseña y vende sus obras en su taller en Capiatá
Compartir en redes
Casi como un error de cálculo, se cree muchas veces que el arte es más bien un hobby y que se debe complementar con alguna otra actividad generadora de ingresos.
Lo cierto es que se puede vivir del arte como una profesión igual que cualquier otra, siempre y cuando se persiga esto como una meta y un sueño, que debe ir acompañado por sobre todo de muchas ganas de salir adelante.
Es el caso de la joven artista María Belén Álvarez Portillo, de 26 años, que se dedica exclusivamente al arte, pues trabaja en su propia casa, donde cuenta con un taller de arte denominado BelArt, en Capiatá.
Fue justamente ella quien nos validó que “se puede vivir del arte, si buscamos alcanzar nuestras metas, sueños y anhelos”, al tiempo de indicar que la vida de un artista, como la de otra profesión, depende de las ganas de superación que uno le pone.
María Belén tiene solo 26 años, y ya tiene una trayectoria en arte, pero sueña con mucho más. Foto: Gentileza.
“Soy bendecida, tengo el apoyo de mis padres, de mis hermanas, de mi novio, familiares, amigos y conocidos”, aseveró María Belén para La Nación.
Sus técnicas
En su taller de arte ella crea obras con distintas técnicas, sean con grafito, lápiz de color, tiza pastel, acuarela, tinta china, acrílico y óleo, sobre superficies tales como papel, cartulina, cerámica, piedra, madera, mdf, tela, lienzo y otros.
Lo interesante de su emprendimiento es que ella, además de crear, imparte sus conocimientos a niños, jóvenes y adultos, además de poder comercializar sus obras y la de sus alumnos en el taller.
Inició en el mundo del arte desde pequeña gracias a que sus padres le enviaron a estudiar pintura sobre tela con una tía de corazón, Stella Vargas, durante 2 años. Luego, su abuela paterna, Florentina Gamarra, la llevó a estudiar pintura sobre distintos tipos de tela en Botica Mágica, con Coca Noriega, por otros 2 años.
Ya después, sus padres la inscribieron al Taller de Expresión Artística del Instituto Superior de Bellas Artes, en el que participó por 3 años para posterior a ello realizar su estudio universitario también en el Instituto Superior de Bellas Artes y obtener la licenciatura en artes visuales en 5 años. Seguidamente, realizó un posgrado en especialización en didáctica en el Instituto Nacional de Educación Superior Dr. Raúl Peña por 1 año más.
Lo interesante del taller BelArte, es que transmite los conocimientos de la artista a niños, jóvenes y adultos. Foto: Gentileza.
Trayectoria
Como experiencia, relató que hizo camino durante su carrera universitaria realizando su pasantía laboral en el Centro Cultural Porfirio Busto, donde trabajó como Instructora en el Taller de Arte Hobbie Art junto con la Sra. Miryan de Giácomi durante 4 años.
Ya una vez culminada la carrera, trabajó como atelierista en el Centro Creativo y Cultural para el Desarrollo de la Primera Infancia Torore durante 2 años, y fue así que luego de todo este recorrido a temprana edad, ya decidió dedicarse de lleno a su emprendimiento BelArt.
“Me gusta, más bien, me apasiona dibujar y pintar sobre distintas superficies, enseñar a niños/as, jóvenes y adultos, fotografiar, viajar y compartir con mis seres queridos”, recalcó la joven artista.
Asimismo, participó de varias exposiciones colectivas con otros artistas en distintos lugares del país y uno en el exterior, y desde hace 3 años BelArt presenta las exposiciones colectivas de sus alumnos en lugares culturales de la ciudad de Capiatá.
María Belén proyecta una galería de arte, apoyada de una librería y un café. Foto: Gentileza.
En cuanto a sus proyecciones como artista profesional, mencionó que tiene como metas crear más obras artísticas que lleguen a más personas, impartir sus conocimientos a más niños, jóvenes y adultos, y estar en constante formación.
Pero confesó que su sueño es tener una galería de arte que incluya como principal programa al taller de arte, apoyado de una librería artística y un café, además de conocer otras culturas en el mundo, sumó expectante.
Las obras que más realiza son las de estilo realista y pueden apreciarse tanto en el taller, así como en las redes sociales en Instagram: belart_py y Facebook: BelArt_py, a más de contactarla a través de su cuenta en WhatsApp al (0982) 560-883.
Exposición antológica de Enrique Collar en Casa Ardissone
Compartir en redes
La exposición “Todo el tiempo del mundo” ofrecerá un recorrido de cuarenta años a lo largo de la producción del artista Enrique Collar, uno los creadores más relevantes de la escena artística actual del Paraguay. Con curaduría de Fernando Moure, la muestra estará habilitada el miércoles 29 y el jueves 30 de abril, en el horario de 10:00 a 18:00, en Casa Ardissone, ubicada en 25 de Mayo 871 entre Tacuary y Estados Unidos, en Asunción.
Esta reunión antológica de piezas, proveniente de los fondos de la Colección Popa (Poletti-Pappalardo), está compuesta mayormente por pinturas de la fase inicial del artista, comprendidas entre 1989 y 2003. La muestra funciona como un recorte cronológico y ofrece la oportunidad para estudiar el tiempo y el espacio del artista mediante un cuerpo de obras excepcional y reunido para la ocasión.
Realizado mediante una curaduría ocupada en otorgar un lugar visible al aporte de Collar en la actualización visual del territorio y el paisaje locales, el resultado ha sido una temporización con acento en la última década del siglo pasado y en la primera del XXI.
Nacido en Itauguá Guazú, Paraguay, 1964, crecido en Buenos Aires y afincado en Holanda hace más de dos décadas, el artista Enrique Collar reúne en este arco de cuarenta años un campo activo de sentido: todo ese tiempo constituye la materia invisible que atraviesa cada pintura. El tiempo ya no es un marco, sino el contenido mismo de la obra.
Pinturas de la fase inicial del artista, comprendidas entre 1989 y 2003, que integran la Colección Popa, se mostrarán en dos jornadas. Foto: Gentileza
Percepción aumentada
Lo importante de esta pintura es entender que aquí el espacio no es un fondo neutro sino una extensión política del cuerpo. Las figuras aparecen siempre en situación: esperan, se miran, caminan, conversan, se tocan, se agrupan. Estos gestos aparentemente cotidianos constituyen, en realidad (o para quienes las artes son termómetro socio-cultural de la humanidad) una operación de alta intensidad histórica y hasta de giro, de consciencia afectiva.
Los cuerpos de niños, adolescentes, jóvenes y ancianos rurales desbordan empatía y autenticidad, atentos a la honda penetración humanista del pintor. Los cuerpos campesinos se instituyen en estas imágenes como sujetos de escena, presentes, y nunca como víctimas.
Al contemplar estas imágenes es importante entender que la piel marrón de los retratados aparece como identidad y emblema de un cruce genético total, el paraguayo, dando fe y testimonio del mestizaje. Las y los campesinos atrapados en estos lienzos, grabados y películas, son operadores de espacialidad, modifican la circulación de la mirada y alteran el equilibrio simbólico hegemónico de las relaciones de raza y clase.
Pinturas de la fase inicial del artista, comprendidas entre 1989 y 2003, que integran la Colección Popa, se mostrarán en dos jornadas. Foto: Gentileza
En estas escenas de Collar existe una coreografía contenida que recuerda la projimidad, la lógica del grupo, o hasta cierta política del contacto humano. El roce de brazos, hombros, piernas y miradas construye micro-geografías de valor colectivo, de apoyo mutuo, de resistencia cotidiana. Este cuerpo campesino es como parte de una ecología relacional con su entorno, una estructura de supervivencia afectiva y espacial.
El espectador es convocado a interpretar una narrativa social, y, felizmente, a reorganizar su propio posicionamiento frente al cuerpo mestizo, moreno o marrón. La escala, la cercanía visual, la frontalidad y la geometría compositiva generan una situación perceptiva donde la distancia con modelos tradicionales del costumbrismo o el pintoresquismo, se vuelve crítica o al menos, nos impulsa el pensamiento activo sobre sujetos tradicionalmente periféricos en la representación occidental de la pintura.
Insistiendo en la dimensión política de estas obras, el trabajo de Enrique Collar también importa porque no busca traducir la experiencia campesina periférica para un público hegemónico. La sitúa como centro estructurante de la escena, y al hacerlo, amplía su campo de representación, orgulloso, empoderado, como se dice hoy en día.
Reconfigurando prejuicios, el trabajo de Collar se despliega como una práctica de desplazamiento constante, atravesado por una lógica nómada que funciona como una forma de estar en el mundo (casi un reflejo de su vida errante). Su producción se construye desde una memoria tremenda, en el movimiento, la vitalidad y la atención a los entornos que habita y atraviesa.
Pinturas de la fase inicial del artista, comprendidas entre 1989 y 2003, que integran la Colección Popa, se mostrarán en dos jornadas. Foto: Gentileza
Posiciones expandidas
Todas estas etapas, en las que incluimos el grabado y el cine, dialogan entre sí, reaparecen, se transforman y se reescriben en el tiempo. Lejos de marcar rupturas definitivas, configuran en la muestra un pensamiento visual en movimiento. Este devenir puede entenderse como un “proceso Collar”: cada pintura es una cuenta, y juntas forman una cadena donde el sentido emerge en la relación entre las partes.
No hay una obra aislada que explique el todo; es en la continuidad y en la variación donde la pintura encuentra su profundidad. Así, cada obra se presenta como un registro vivo del tiempo real. No el tiempo abstracto del reloj, sino el tiempo vivido, sedimentado en la materia. En cada superficie pictórica late esa duración: una temporalidad que no desaparece, sino que se acumula y se transforma. En un mundo que exige velocidad, estas obras reivindican la demora. Y en esa demora, encuentran su potencia.
Como final deseo dar fe, tras mis varias estancias en el Huis-Studio Collar, de que, a sus pinturas, el artista les dedica el tiempo que le piden, casi todo el tiempo del mundo. Porfiadamente, Collar inventa su imagen de la “campaña”, actualiza paisajes, territorios e identidades y los vuelve objetos estéticos. Sus pensamientos en torno a las tensiones alrededor de la figuración, del realismo y por qué no, de la abstracción; la crítica institucional, son los grandes temas que lo ocupan, aglutinando e inspirando a una fecunda y robusta escena alrededor del arte de la pintura en el Paraguay.
Mapa de la exposición
El recorrido temático de esta muestra se centra en la fase formal expresionista y sintetista del artista, una de fuerte experimentación y búsqueda de un lenguaje propio y que hemos denominado Geometría de la tierra roja. Le sigue un capítulo dedicado a los cambios formales de la pintura de Collar hacia el realismo, uno de características conceptualistas, acompañada de prácticas expandidas, como el cine y el grabado, titulado La pintura encarnada.
Geometría de la tierra roja. Memoria, territorio y construcción del plano: Este período inicial (1989–2003) configura el núcleo fundacional de la obra de Collar, y coincidentemente, de la Colección POPA Poletti-Pappalardo. La pintura de este período se articula a partir del territorio, la vida comunitaria y la memoria, mediante un lenguaje de síntesis formal y color plano, atravesado por una fuerte carga simbólica.
Las escenas construyen un imaginario arraigado en la experiencia rural paraguaya, donde la figura y el entorno se integran en una misma estructura espacial. En este contexto, el plano pictórico se afirma como campo de organización y sentido desde bases formales expresionistas y sintetistas, anticipando una preocupación sostenida por el espacio y la composición que atravesará toda la obra posterior.
La pintura encarnada. Imagen, tiempo y tecnología: Este conjunto de obras marca un desplazamiento hacia una pintura donde la imagen adquiere mayor densidad material y presencia. La figura, la luz y la construcción del volumen introducen un realismo expandido, en el que la pintura incorpora nuevas temporalidades y modos de representación.
En diálogo con el cine, la fotografía y las herramientas digitales, la imagen se construye, se fragmenta y se rearticula, generando tensiones entre lo fijo y lo narrativo. Así, la pintura se consolida como un campo donde convergen cuerpo, tiempo e imagen, ampliando sus posibilidades dentro del lenguaje contemporáneo.
Joven artista unió su pasión por el fútbol y la música
Compartir en redes
A través de sus remeras pintadas a mano y personalizadas, Ignacio pudo conocer a sus ídolos del deporte y el arte.
Por Karina Ríos
Ignacio Adolfo Villalba Denis es un joven villarriqueño que se dedica a dibujar y pintar desde que tiene 10 años. Siempre dibujó en papel y por un año estudió, pero la mayor parte de sus conocimiento los adquirió siendo autodidacta para mejorar sus técnicas.
Hoy, con 20 años, está cumpliendo su sueño de reunir su pasión por el fútbol y la música para llegar a sus ídolos. Ignacio, hijo de Rafael Villalba y Lucía Denis, oriundo de la comunidad Félix Pérez Cardozo, está cumpliendo su sueño de conocer a reconocidos jugadores y cantantes nacionales. Anhela llegar a nivel internacional con su arte.
“Soy muy fanático del fútbol y la música, llevo muchos años haciendo esto, siempre dibujé en hojas. Un día quise hacer algo diferente y una camiseta representa muchas cosas, por lo que pensé en plasmar mis dibujos en una casaca y se valora mucho más”, confirmó Villalba, en entrevista con La Nación/Nación Media. “Prácticamente todo lo que hago lo aprendí solo”, detalló.
Aquí entregando su trabajo a Roque Santa Cruz.FOTO: GENTILEZA
LA PRIMERA CAMISETA
El artista indicó que la primera camiseta que hizo la preparó para Diego Gómez, a quien admira muchísimo y fue una experiencia muy gratificante cuando el jugador aceptó encontrarse con él para recibir el presente. “Mi primera entrega fue con Diego y cuando llegó el día estaba muy nervioso, me atrevo a decir que fue el único día que lloré porque me superó. Era algo que no esperaba y desde ese día dije que puedo hacer más y llegar a más personalidades con mi arte”, confirmó en LN.
También entregó las casacas a Enso González, Tacuara Cardozo, Roque Santacruz, Gustavo Velázquez y Rodrigo Villalba.
Afirmó que uno de sus últimos trabajos fue para Los Kchiporros, para los que preparó camisetas para los miembros de la banda que quedaron bastante maravillados con su trabajo y lo compartieron en sus redes sociales.
“La remera para Los Kachiporros fue para toda la banda, fue algo muy especial porque cuenta la historia de este grupo tan importante del país desde el 2006 hasta lo que son ahora. Ahora pude ver que compartieron un vídeo con mi trabajo y me siento muy orgulloso”, indicó.
El Salesianito presenta su expo pictórica “Los colores de la esperanza”, en el Cabildo
Compartir en redes
A partir de este jueves 2 de octubre, el Centro Cultural de la República El Cabildo quedará inaugurada por primera vez la expo de pinturas del Salesianito, denominada “Los colores de la esperanza”.
La iniciativa, que abrirá sus puertas a las 20:00, se extenderá hasta el 9 de octubre y estarán presentes 28 expositores.
Los Colores de la Esperanza traen 28 artistas de alumnos, exalumnos, profesores y familiares. Foto: Captura de pantalla
“El Salesianito presentara su propia exposición de pinturas en el Cabildo. Son obras hechas por alumnos, exalumnos, profesores y familiares. Toda la comunidad educativa pastoral unida en un mismo espacio”, indicaron.
Agregaron que la idea es “compartir lo que sentimos y creemos a través del arte”.
Desde este jueves 2 hasta el 9 de octubre estará abierta la exposición de pinturas. Foto: Captura de pantalla
Arte y celebración
La actividad se presenta en el marco del 125° aniversario del Salesianito, que de forma inédita inaugura la Primera Exposición de Arte: “Los colores de la esperanza”.
Con entrada libre y gratuita, la Sala de Exposiciones Temporales, CCR Cabildo, será el espacio lleno de talento, donde se exponga la identidad y diversidad, donde el arte y la educación se encuentran como Don Bosco soñó.
En este especial por el Día de la Industria Paraguaya, Blascor cuenta su trayectoria, los desafíos enfrentados, cómo fueron superados y las proyecciones de la empresa dispuesta a innovar y desarrollar nuevos productos.
El origen de Blascor, marca de la industria nacional de pinturas Sol Tintas S.A., se remonta al año 2004, como una nueva oportunidad de negocio atendiendo el retraso de los pedidos de importación de marcas extranjeras y la necesidad del mercado de contar con una industria de pinturas que diera respuesta a esa demanda.
Para conocer de fondo la historia de Blascor, el gerente administrativo de la empresa, Vinicius Tonidandel, comparte en este especial por el Día de la Industria Paraguaya la trayectoria, los desafíos enfrentados, cómo fueron superados y las proyecciones de la empresa dispuesta a innovar y desarrollar nuevos productos.
“Nos sentimos orgullosos de formar parte del desarrollo del país, de poder ser fuente de renta para un gran número de paraguayos. Desde hace varios años estamos también entre los principales contribuyentes del país, según el listado emitido por la DNIT de forma anual”, expresó.
Vinicius Tonidandel, gerente administrativo de la empresa. Foto: Jorge Jara
El gerente recuerda que la primera planta se encontraba en el barrio Pablo Rojas de Ciudad del Este, que luego fue trasladada a la ciudad de Hernandarias, donde está ubicada actualmente la principal planta industrial de la marca.
Blascor abastece a todo el país mediante sus dos distribuidoras, una en la ciudad de Hernandarias y otra en Luque, desde donde atiende a los más de 3.000 puntos de ventas esparcidos en más de 250 municipios de los 17 departamentos.
Para ello, también cuentan con una flota propia con más de 100 vehículos destinados a la entrega de productos a nivel nacional, y genera mano de obra de forma directa e indirecta a más de 600 familias.
Impacto social. El entrevistado destacó el impacto social, ya que en ambas sedes generan además de empleos directos e indirectos, el efecto multiplicador en otros rubros conexos a zonas con gran afluencia de personas, como locales gastronómicos, confiterías, estación de servicio, despensas, etc.
“En la última década, hemos consolidado el liderazgo en el segmento de pinturas y complementos, lo cual de forma conjunta ha impulsado la ampliación de nuestro centro de distribución en Central como el parque industrial en Hernandarias”, dijo.
Foto: Gentileza
Al tiempo de agregar que actualmente se encuentran en etapa de automatización de los procesos productivos, con la finalidad de incrementar la capacidad y reducir el tiempo de producción.
Respecto a los desafíos que tuvieron que enfrentar como empresa, sin lugar a dudas, la burocracia estatal fue un obstáculo para el crecimiento y desarrollo del sector privado, haciendo que las empresas deban dirigir esfuerzos innecesarios a trámites repetitivos y engorrosos en vez de centrar su atención al desarrollo de sus servicios y productos.
“El sector privado, principal generador de riquezas de un país, necesita que las instituciones públicas funcionen como herramienta de apoyo y no como obstáculo al progreso”, sumó.
En ese sentido, Tonidandel mencionó que específicamente en el rubro de pinturas y complementos, se encuentran con una gran limitante para exportación, debido a la falta de estructura de ciertas instituciones para la liberación de productos que son controlados por diversas instituciones públicas.
Actualmente, el principal mercado es el local, aunque en constante aumento a otros países de la región, como Brasil, Bolivia y Uruguay.
Actualmente se encuentran en proceso de automatización de los procesos productivos, con la finalidad de incrementar la capacidad productiva y reducir el tiempo de producción. Foto: Jorge Jara
Apuesta en infraestructura. No obstante, Blascor realizó inversiones en infraestructura en los últimos dos años, con ampliación de más del 100 % en almacenaje y espacio de producción, a más del proceso de automatización de las líneas de producción en la industria, a fin de seguir aumentando la capacidad productiva y garantizar la calidad de los productos entregados a los consumidores.
“Fuimos pioneros en la industria de pintura a utilizar la nanotecnología para la producción de pinturas y complementos”, remarcó el gerente. A lo que añade, que Paraguay se encuentra en pleno proceso de migración y creación de nuevas industrias, por los atractivos e incentivos fiscales que ofrece, lo cual viene acompañado de innovación y nuevas tecnologías.
Esto a la vez se traduce en mayor competitividad a nivel nacional e internacional, obligando a las industrias que quieren competir, a adaptarse e implementar los nuevos cambios y evoluciones tecnológicas.
Fueron pioneros en la industria de pintura, en utilizar la nanotecnología para la producción de pinturas y complementos. Foto: Jorge Jara
Es por ello que la premisa de Blascor es seguir consolidando el liderazgo a nivel país y expandiéndose a otros países de la región, con nuevos lanzamientos de productos innovadores destinados a facilitar y mejorar el trabajo de los profesionales que confían en los productos paraguayos.
“Para los que eligen Blascor Pinturas para sus casas, oficinas, empresas, muebles y vehículos, queremos seguir siendo una marca de referencia a nivel nacional, fuente de renta para más de 600 familias paraguayas y principalmente, ser más que un proveedor en cada ferretería y pinturería del país, un aliado de negocios y crecer en conjunto con nuestros clientes”, acotó.