Por Paz Godoy, periodista.

La profesional de la salud Loiken Knöpfelmacher, o más conocida como doctora Mykurẽ, brindó algunos consejos para mantener a los mykurẽs (zarigüeyas) en las casas como agentes de control de plagas. Esto ante la invasión de alacranes, pues en el país se registraron, en lo que va del año, más de 115 afectados y 4 fallecidos asociados a las picaduras de estos artrópodos arácnidos depredadores.

“Debemos difundir que el mykurẽ (zarigüeya) come alacrán. Es el que controla la población de alacranes; ellos buscan entre las piedras y maderas, por eso normalmente le encontramos a los mykurẽs entre los materiales de construcción, a veces, tenemos ladrillos o tejas viejas y el mykurẽ vive detrás de eso”, explicó Knöpfelmacher.

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La profesional mencionó que estos animales consumen, además de los alacranes, las cucarachas, Loiken Knöpfelmacher, estudiante de veterinaria, se popularizó en las redes como la doctora Mykurẽ. Ella brinda refugio y rehabilitación a las zarigüeyas suburbanas que son encontradas en las viviendas y son trasladadas a un albergue para cuidarlas y alimentarlas, y una vez recuperadas, las devuelve a la naturaleza. La estudiante ya trató a más de 100 mykures, entre ellas crías y adultos lastimados.

Egresada de la carrera de enfermería veterinaria en Brasil, con más de 9 años experiencia, realizó este estudio fuera del país porque en el nuestro no existe esta carrera en las universidades, y por esta experiencia del cuidado de los animales, decidió estudiar la carrera de medicina veterinaria. Su amor por el mykurẽ se basa a los muchos años de admiración por esta especie. Loiken siempre cuidó de ellos, los albergaba en su casa, les brindaba alimento, y posterior a eso, los liberaba en su hábitat natural. No se había quedado con ninguna mascota en el pasado, aseguró en comunicación con LN.

Anteriormente, no se planteó la idea de crear redes sociales a favor de su acción social por los marsupiales, hasta que se percató que las personas intentaban contactar con ella para el cuidado de los mykurẽs. Su popularidad fue al principio de boca en boca, por sus allegados que sabían de su gusto por el animal y el cuidado que realizaba.

Al inicio, ella se manejaba con sus conocimientos básicos sobre los mykurẽs, pero decidió investigar más e internalizar acerca de los mismos, con esta investigación notó más gusto y encanto por ellos, actualmente se encuentra en el inicio de su trabajo de tesis que tratará sobre las zarigüeyas o mykurẽs del Paraguay, además, proyecta narrar sus experiencias con los marsupiales en un libro, adelantó a LN.

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Estudiante de veterinaria refugia a marsupiales en su hogar con sus propios recursos. Foto Gentileza.

La decisión de crear la página en internet surgió luego que una mujer le acercó 6 crías de mykurẽs a su domicilio de San Bernardino y le sugirió la creación de las redes para facilitar la comunicación. La página cuenta hoy con 3,640 seguidores en Instagram y 1,324 en su cuenta de Facebook.

Una vez creada la página, su popularidad creció, los primeros albergados en su refugio fueron los bebés huérfanos o adultos lastimados por ataques de perros, madres con sus bebés en el marsupio con grandes lesiones, y actualmente le llegan muchas crías de mykurẽs a su vivienda. Su trabajo es el cuidado y la posterior liberación de los animales.

Ella no realiza el rescate, ya que se encuentra sola con esta acción y no reside en el área metropolitana de Asunción, aunque por momentos cuenta con la ayuda de sus compañeras universitarias que albergan por unos días a los marsupiales hasta que ella los pueda acoger en su hogar. Sus compañeras de facultad sí reciben a los animales en su casa y luego le entregan, ya que San Bernardino queda un poco distante para la entrega en el refugio, explicó a LN.

Ella costea el mantenimiento y la alimentación de los mykurẽs, pese a que no recibe donaciones monetarias y tampoco pretende involucrarse en este tipo de cosas, pero sí está dispuesta a aceptar las donaciones de jaulas de metal para el refugio, para mantener más animales bajo su cuidado. Esto les brinda más espacio y comodidad. Los marsupiales no pueden estar mezclados en un solo sitio, la consecuencia sería daños entre los mismos o incluso ingesta de las crías por los adultos.

Otro aporte que es bien recibido es la fruta, pues los marsupiales consumen bananas, mangos, frutas de estación, frutas que se encuentran en la naturaleza, o podría ser vísceras de pollo, huevos y ciertas hojas verdes. Loiken invita a que la contacten al WhatsApp para que ella pueda brindar una lista detallada de los alimentos que consumen, para quienes estén interesados en donar.

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Las crías de mykures son rescatadas y albergadas por Loiken Knöpfelmacher. Foto Gentileza.

Beneficios

Los beneficios para la naturaleza de esta especie es que dispersan semillas, se les pega las mismas en el pelaje y de esta manera lo transportan a diferentes lugares o también las defecan y las semillas no se alteran en su tracto digestivo, esta acción produce germinación de las mismas y está comprobado que esa forma de distribuir semillas es la más eficiente para reforestar.

Los mykurẽs consumen todos los insectos, incluidos los venenosos como alacranes, comen serpientes y los mismos son inmunes a la picadura de las víboras, consumen aves. Allí radica el problema con la ingesta de las gallinas, los habitantes del campo los matan porque los marsupiales se comen a los pollitos y se comen los huevos, esto causa la enemistad con las personas del campo, sostuvo en contacto con LN.

“El animal está sobre satanizado y es maltratado por esa razón, pero se deben de buscar alternativas y no llegar al maltrato o el asesinato de los mykurẽs, una manera de apalear esta situación podría ser las instalaciones de gallineros seguros, con techos para resguardar a las gallinas y a los huevos”, sugirió.

Agregó que existen 18 especies de marsupiales en nuestro país, actualmente dos de ellas están en grave peligro de extinción, mientras que hay tipos de zarigüeyas que ya no se están viendo en la naturaleza, los que son suburbanos ya están en preocupación. “Es tiempo de contemplar la importancia de los mismos y dejar de lado la ignorancia sobre los mykurẽs, este animal no es dañino, no es agresivo”, afirmó Loiken a LN.

Sobre los olores que emiten, según menciona la gente, es totalmente falso, a no ser que sea un animal ya muy adulto que tenga un nido o sea un árbol hueco y que habite ese árbol, por lógica, el animal adquiere el olor del sitio donde vive, ya que dentro del hueco también defeca. Los mustélidos tienen una glándula que emite un olor, que sería el caso de las comadrejas, las zarigüeyas son marsupiales.

Si salen y están en el patio, solo viven en los árboles. “Yo los llamo mezcla de gato y mono, tiene la costumbre de ambos animales, sé por que tienen hambre, sus hábitos son nocturnos y trepan a los árboles, cuentan con parecidos en los pies con los monos, se acicalan, se lamen el pelaje para limpiarse, no les gusta el agua, el olor de su materia fecal y la orina es muy fuerte”, argumentó Knöpfelmacher en comunicación con LN.

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"Los mykures coexisten con el mito de que son dañinos o que pueden atacar, pero son animales inofensivos" Argumentó Loiken, Foto Gentileza

Alguna anécdota de Loiken es que al salir a caminar con su zarigüeya por las calles de San Bernardino, ya que tiene como mascota, la gente se le acerca para tocarla y sacarse fotos con el animal y la estudiante aprovecha para explicar sobre la importancia del mykurẽ para que exista un factor multiplicador sobre la acción de los marsupiales.

En el pasado, sus primos rescataron a su mykurẽ y la trataron como un perrito durante ese periodo, el carácter de su mascota es dócil y confía mucho en las personas, por lo cual, se convirtió en un animal no liberable, ya que podrían hacerle daño los humanos con los que busque interactuar.

Los mykurẽs no emiten enfermedades, ni contagian rabia, explicó Loiken a LN, quien manda analizar la materia fecal de cada mykurẽ que ingresa a su refugio con el doctor Jorge Miret. Él, sin ningún interés económico, hace parte de estas investigaciones y hasta ahora no han encontrado ningún tipo de parásito interno, por lo que se les puede considerar que son muy sanos.

Con respecto a la rabia, los marsupiales tienen una temperatura corporal muy baja para poder padecer esta enfermedad, necesitan demasiada carga viral como para poder infectarse. Exagerando, necesitan que un murciélago con rabia lo atacará muchas veces para que se pueda enfermar de rabia. Existen casos de zarigüeyas con rabia, pero en otros países, más al norte de América, no en nuestra región.

Hoy el refugio cuenta con 20 marsupiales, y la denominada doctora Mykurẽ trabaja sola, está planeando, junto con las autoridades, la realización de algún proyecto en conjunto para la concientización sobre estas zarigüeyas, la difusión de su mensaje en redes sociales y así crear conciencia sobre los mykurẽs.

Hoy se conoce más gracias a la página donde le llegan más pedidos de auxilio. Ella no busca a los animales, pero sí los recibe en su refugio, los cuida, los alimenta y no cobra nada por su acción. Para contactar con la doctora Mykurẽ: escribir al (0981)888088 o en las redes sociales como doctora Mykurẽ Paraguay en Facebook y @doctoramykure en Instagram.

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