Una canción del rapero Youssoupha que acompañó la pasada semana el anuncio de la lista de Francia para la Eurocopa de fútbol sigue generando controversia, con declaraciones de distinto signo este jueves en el seno de la selección gala.
El presidente de la Federación Francesa de Fútbol (FFF), Noël Le Graët, se arrepintió de haber contado con la canción para el anuncio de la lista, en una entrevista publicada este jueves en el diario Le Parisien.
Preguntados por la cuestión, el defensa Raphael Varane dijo que le gustaba y el arquero Mike Maignan intentó minimizar la amplitud de la polémica, lanzada en un primer momento por la extrema derecha.
Lea más: Cuarentena estricta no es factible en estos momentos, dice el Círculo de Médicos
Desde el partido Rassemblement National se criticó la elección del rapero Youssoupha, de 41 años y una de las figuras de este tipo de música en su país. Se criticó especialmente que se tratara de un cantante que tuvo palabras “extremadamente virulentas” contra la líder del partido, Marine Le Pen.
Le Graët, exalcalde socialista de Guingamp, aseguró que la canción de Youssoupha “no es el himno de los Bleus”. “No figura en la web de la Federación y no tenemos la intención de pedir a la gente que la cante”, señaló en alusión a la canción “Escribo mi nombre en azul”. “Creo que no tendríamos que haberlo hecho (contar con la canción) y haber divulgado la lista como de costumbre, sin comunicado”, apuntó Le Graët sobre la canción que acompañó el 19 de mayo a la lista de convocados de Francia.
Varane mostró sus simpatías por la canción. “Personalmente, me gusta basante. Siempre se pueden buscar temas que dividen, pero en Clairefontaine (el lugar de concentración de la selección francesa), eso no es un tema (de discusión)”, respondió el defensa del Real Madrid.
Para el arquero Mike Maignan, no es un asunto relevante. “Sinceramente, no nos fijamos en eso. Seguimos concentrados en nuestro trabajo. No podemos prestar atención a lo que ocurre fuera”, afirmó el exportero del Lille, recién fichado por el AC Milan.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
El terrorista “Carlos el Chacal” pide su expulsión a Venezuela, aquejado por el Alzheimer
La defensa del venezolano Illich Ramírez Sánchez, alias “Carlos”, figura del terrorismo internacional en los años 1970 y 1980 y condenado a cadena perpetua en Francia, pidió su libertad condicional para ser expulsado luego a Venezuela, informaron a la AFP ayer jueves fuentes de la fiscalía antiterrorista.
Carlos, de 76 años, ha recibido varias cadenas perpetuas en Francia por un atentado cometido en 1974 en París, que dejó dos muertos y 34 heridos y el asesinato de tres hombres, entre ellos dos policías, en 1975. También fue condenado por cuatro atentados en Francia en 1982 y 1983, que causaron 11 muertos y cerca de 150 heridos.
Su abogado presentó la solicitud de libertad en marzo ante la justicia antiterrorista, acompañada de un pedido “de suspensión de la ejecución de la pena que cumple actualmente por motivos médicos”, precisó la Fiscalía Nacional Antiterrorista (Pnat), al confirmar una información de la emisora pública regional Ici Isère. El pedido se encuentra actualmente en “curso de instrucción” o análisis por parte del juez competente, añadió el Pnat.
La AFP no logró contactar a su abogado, Bernard Ripert. En declaraciones a Ici Isère, Ripert dijo que visitó a Carlos y se encontró “a un hombre muy debilitado, que ya no tenía memoria, que prácticamente ya no sabía quién era ni lo que había hecho”. “Sabrá usted, la prisión o la muerte no asustan a los revolucionarios como él. Asumía plenamente su situación. En cambio, la enfermedad lo ha destruido, ha sido vencido por el Alzheimer”, aseguró el abogado.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
El fuego devora la isla griega de Creta y evacúan a 8.000 turistas
Los bomberos griegos combaten el viernes un incendio forestal que devora partes de la turística isla de Creta, en un verano marcado en Europa por las olas de calor y la sequía, que causaron fuegos de proporciones históricas en España y Francia, ya bajo control. El calor extremo, que los científicos atribuyen al cambio climático causado por la actividad humana, ha resecado la vegetación y los suelos en el continente europeo, aumentando el riesgo de incendios.
“Todo mi café quedó destruido. Este lugar mantenía a dos familias, la mía y la de mi hijo”, contó a la AFP Thrasyvoulos Paterakis, de 69 años, propietario de un café en el pueblo de Agia Galini. “Ahora estamos en la calle”, lamentó. Un incendio golpeó la noche del miércoles esta turística localidad del sur de Creta, forzando la evacuación de unos 8.000 turistas y residentes. Aunque la mayoría de personas ya han podido regresar a sus hogares, los daños son cuantiosos.
Otro fuego fue declarado en la costa norte de la isla, al sur de la ciudad de Rétino, donde unas 4.500 hectáreas se quemaron el miércoles y el jueves, según el sitio meteo.gr del Observatorio Nacional de Atenas. Si bien la situación en la zona es “mejor”, el incendio “aún no está controlado” y “todavía hay numerosos focos”, indicó a la AFP un portavoz del cuerpo de bomberos.
En la sureña península del Peloponeso, cuatro aviones cisterna y tres helicópteros fueron desplegados para combatir un incendio cerca del pueblo de Floka.
En toda Grecia, bomberos y servicios de protección civil están en estado de alerta general debido a los fuertes vientos que soplan sobre gran parte del país.
Megaincendio “contenido” en Francia
En Francia, el megaincendio que arrasó 42.000 hectáreas en el suroeste del país permanece “estable” y “contenido dentro de su perímetro”, pese a que persisten “sectores activos”, informó la prefectura local el viernes por la mañana. “Las condiciones meteorológicas de la noche fueron favorables”, con un descenso de las temperaturas y un alto nivel de humedad, afirmaron las autoridades.
Bajo un cielo cubierto y en un ambiente más fresco y respirable, el puesto de mando del turístico municipio de Lège-Cap-Ferret recibe a unos bomberos con gesto serio, aunque más relajados por los buenos pronósticos.
Allí, como en todos los parques de bomberos del departamento de Gironda, se guardó un minuto de silencio en memoria de los dos bomberos fallecidos diez días atrás en un violento incendio forestal en Mérignac, cerca de la ciudad de Burdeos.
“Hoy Gironda está de luto. La muerte de los dos bomberos nos conmueve profundamente”, declaró antes del homenaje el teniente coronel Olivier Chavatte, director de las operaciones en Lège.
El peor incendio forestal en Francia desde 1949 obligó a evacuar a más de 220.000 personas de esta región vinícola, en plena temporada alta de verano, y destruyó cerca de 240 viviendas.
En la vecina España, el gobierno levantó el jueves el estado de emergencia decretado la semana pasada por un incendio forestal que amenazaba zonas cercanas a Madrid, tras anunciar que no quedaban “focos activos”.
No obstante, una nueva ola de calor azota al país y las autoridades advirtieron que el riesgo sigue siendo “muy alto”.
En Portugal, unos mil bomberos combatían un incendio forestal en la localidad norteña de Valpaços, que desde el martes ha arrasado al menos 6.000 hectáreas, según la protección civil.
“Vivimos una noche de trabajo intenso”, dijo a la cadena CNN Portugal el comandante regional de la protección civil, Albano Teixeira.
Otro incendio movilizó el viernes a cerca de 200 personas en el vecino municipio de Chaves.
En tanto, una nueva ola de calor se ha abatido sobre Europa Central, donde las temperaturas podrían alcanzar hasta los 41 °C en los próximos días. Las autoridades de Hungría, Eslovaquia, Eslovenia, Rumania y Austria decidieron multiplicar las medidas de emergencia ante los riesgos de incendios y la creciente presión sobre las redes de agua y energía.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Incendios dan tregua en España y Francia, pero crecen en Grecia y Turquía
España levantó este jueves la emergencia decretada por los feroces incendios en los alrededores de Madrid, ya casi “sin llamas”, mientras que en Francia unas gotas de lluvia y una bajada de temperaturas alimentaron el optimismo. Ambos países vecinos han sufrido en la última semana algunos de los peores incendios forestales de los que se tiene recuerdo, que arrasaron vastas zonas y obligaron a cientos de miles de personas a abandonar sus hogares.
“Tengo 67 años y nunca había visto algo así (...) De camino hacia aquí, me eché a llorar”, contó Jean-Claude Bonnet, un voluntario de Burdeos. “Lo peor son los animales que se ven, quemados al borde de la carretera. Es una catástrofe ecológica”, lamentó. Desde principios de semana, los bomberos en ambos países consiguieron frenar el avance de las llamas, lo que permitió el regreso de decenas de miles de personas a sus casas.
Y aunque la llegada de una nueva de ola de calor el miércoles hacía temer por un repunte del fuego, la situación continuó estable y el gobierno español decidió dejar “atrás la emergencia” decretada hace una semana, anunció su presidente Pedro Sánchez. Dos grandes fuegos arrasaron en los últimos días la sierra que se levanta al oeste de Madrid. El primero de ellos, en la región capitalina, “está prácticamente sin llamas” y “no existen focos activos”, dijo la delegación del gobierno.
En la colindante provincia de Ávila, el fuego también está estabilizado. El incendio -el más grande en España desde que comenzaron los registros en 1961-, quemó unas 50.000 hectáreas y estuvo a punto de fusionarse con el de Madrid.
A las afueras de San Martín de Valdeiglesias, localidad que quedó acechada por ambos fuegos, una intacta instalación de bomberos se encontraba rodeada de terreno calcinado, constató un reportero de la AFP.
Al menos cien viviendas han quedado destruidas solo en la región de Madrid, según una evaluación inicial, pero se espera que esa cifra aumente, dijo la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso.
Las autoridades advierten que el riesgo sigue siendo “muy alto”. De hecho, un nuevo incendio en el oeste del país, cerca de Portugal, obligó a evacuar el jueves a más de 600 personas.
Lluvia en Francia
En el suroeste de Francia, bomberos y vecinos esperaban ansiosos que la bajada prevista de temperaturas y algo de lluvia ayudase a extinguir el peor incendio forestal en el país desde 1949. “Hay truenos, eso es bueno”, declaró un bombero en el turístico municipio de Lège-Cap-Ferret, donde comenzaron a caer algunas gotas de lluvia.
El servicio regional de bomberos se mostró “razonablemente optimista”, ya que el incendio declarado hace una semana no se extendió más allá de las 42.000 hectáreas desde el fin de semana. Esta mañana el fuego sigue estabilizado. La superficie quemada no ha cambiado", declaró la prefectura local en un parte sobre la situación, indicando que se mantienen “seis focos activos”.
El fuego obligó a evacuar a más de 220.000 personas de esta región turística cercana a la ciudad de Burdeos, en plena temporada alta de verano, y destruyó cerca de 240 viviendas.
En total, más de la mitad de los evacuados ya no están sujetos a estas medidas preventivas, entre ellos 84.000 que fueron autorizadas a regresar a sus hogares este jueves.
Calor y sequía
El jefe regional de bomberos, Marc Vermeulen, advirtió que sus equipos aún tendrán que dedicar varios días a rociar con agua las llamas restantes en el bosque de pinos. Europa se ha visto afectada por sucesivas olas de calor y una grave sequía este año, que los científicos atribuyen al cambio climático causado por la actividad humana.
El calor extremo ha resecado la vegetación que había crecido durante los períodos de lluvia a comienzos de año, lo cual creó condiciones de auténtico polvorín. Aunque la atención actual se centra en Europa Occidental, la Unión Europea advirtió esta semana de que las condiciones propicias para incendios se extenderán hacia el centro del continente en los próximos días.
En la isla griega de Creta, 8.000 personas fueron evacuadas la noche del miércoles ante los incendios declarados durante la jornada y atizados por fuertes vientos cambiantes, que mataron a dos bomberos. Y en Turquía, los bomberos combaten al menos 115 fuegos activos, aunque las autoridades indicaron que 110 estaban completamente bajo control.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
España y Francia luchan contra avances de incendios ante nueva ola de calor
Más de 400 bomberos españoles se esforzaban este martes por ampliar los progresos contra los voraces incendios en las afueras de Madrid, mientras un esperado retorno del calor atizó los temores de un agravamiento de los fuegos que también azotan el sur de Francia. “Después de un día muy complejo en el que se ha trabajado con muchísima intensidad para aprovechar la ventana de oportunidad que teníamos, hemos obtenido buenos resultados”, aseguró a última hora del lunes el delegado del gobierno español en la región de Madrid, Francisco Martín.
Según el funcionario, sin embargo, aún falta mucho trabajo por hacer y durante la noche se desplegaron recursos “extraordinarios” y se establecieron “líneas de seguridad”, incluidos “400 efectivos” para contener y extinguir el fuego. Martín advirtió tras una reunión del Cecopi, el órgano de gestión de emergencias en España, que las condiciones climáticas, en especial la previsión de vientos desde el sur, pueden agravar el impacto de los fuegos en las próximas horas.
“Todo lo que no se haya podido contener pues podrá tener ciertas posibilidades de complicar de nuevo la situación”, alertó, al destacar la importancia de los trabajos realizados durante la noche. A los fuegos en los alrededores de Madrid se suma otro foco en el este del país, en Castellón.
La jornada de este martes será “absolutamente determinante”, consideró el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien dijo esperar “controlar y dominar el fuego” antes del miércoles, para cuando hay “unas previsiones realmente desfavorables”. Para ese día se espera una nueva ola de calor que se podrá extender hasta el domingo con temperaturas de hasta 40 ºC.
Los incendios prendieron rápidamente por la vegetación seca por las sucesivas olas de calor y sequía que comenzaron en mayo. En la zona de Madrid y sus alrededores, el fuego avanzó por decenas de miles de hectáreas y obligó a evacuar a 75.000 personas de sus casas o sus lugares de vacaciones. En Cebreros, a unos 100 kilómetros de Madrid, el cielo estaba el lunes cubierto de humo blanco y olía a quemado.
Ese fuego, originado en la provincia de Ávila pero que se ha extendido a la región de Madrid, es el “mayor incendio forestal de la historia reciente” de España, con casi 50.000 hectáreas afectadas, afirmó el domingo el gobierno. “Es desolador. Ciervos muertos, animales desaparecidos. Ahí arriba hay animales muertos, los tengo grabados”, dijo a la AFP Karim Benali, un voluntario de la zona en una carretera cerca del municipio de Navaluenga. Por su parte, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, atribuyó la emergencia al cambio climático. “No es una sucesión de episodios aislados”, sino “la expresión más dolorosa de una emergencia climática”, aseguró.
Temor en Francia
Al otro lado de los Pirineos, Francia enfrenta a las puertas de Burdeos uno de sus peores incendios desde el final de la Segunda Guerra Mundial, que ya arrasó 42.000 hectáreas --dos veces el área de la ciudad de Buenos Aires-- y obligó a evacuar a 220.000 personas. Con la ola de calor esperada a partir del miércoles, crecen los temores a un agravamiento de los incendios en las regiones más afectadas, particularmente Gironda, en el sudoeste.
“Las semanas que vienen serán duras y tenemos que aguantar”, auguró el presidente francés, Emmanuel Macron, al visitar a los bomberos, y advirtió además que se deberá “reconstruir un bosque diferente” para adaptarlo al cambio climático. En Le Porge, un municipio arrasado por el fuego, Manu Gonçalves reparte a bordo de su camión de comida raciones de pollo asado “a los bomberos que siguen en el frente” durante horas “sin siquiera descansar”, explicó a la AFP.
En esta comuna, donde se concentran la mayoría de las 240 viviendas consumidas por los incendios, también hay críticas por la gestión de la emergencia. “Tenemos un sentimiento de abandono” en beneficio de las casas de millonarios en Cap Ferret, en las inmediaciones, dijo a la AFP la consejera municipal Dorothée Benassy.
En la carretera que une su localidad con Saint-Jean-d’Illac, pueden verse decenas de kilómetros de bosque calcinado y aún humeante, así como varias casas destruidas donde se vislumbran fragmentos de una carretilla o un tobogán infantil. Los bosques se prenden con más facilidad porque la vegetación y los suelos europeos están muy secos desde hace meses, una sequía agravada por el cambio climático y las recientes olas de calor excepcionales.
Fuente: AFP.