Durante todo el año, la piel está expuesta a factores externos que pueden dañarla. Sin embargo, esto puede intensificarse con la aparición de las temperaturas extremas. La humedad en verano, y el viento y el uso de la calefacción en invierno son algunos de los motivos por los que el aspecto de la cutis puede cambiar.
La dermatóloga Rocío Marecos señala que el cuidado de la piel debe ser diario y durante los 365 días del año. “Con la piel, no debemos dejarnos estar. Lo básico para cuidarnos la piel en el frío es tener un hidratante facial y corporal y el siempre infaltable protector solar”, indica.
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Para este clima recomienda especialmente un limpiador suave, del tipo syndets – detergentes sintéticos o también llamados jabones sin jabón – que son limpiadores respetuosos con la piel. “El uso de un hidratante por las mañanas es fundamental, así como la aplicación del protector solar luego de este. Por las noches es bueno agregar un antioxidante antes del hidratante”, menciona.
La especialista explica que tanto el jabón suave (tipo syndets) como la crema humectante mantendrán intacta la barrera cutánea – una capa compuesta por ácidos grasos y ceramidas que envuelven la piel – que sirve de defensa contra los virus y las bacterias.
Además, sugiere que las duchas sean cortas y con agua no tan caliente; que ante la aparición de acné o rosácea, se puede aplicar compresas de té de manzanilla o té verde como antiinflamatorio y que los que tienen la piel muy seca y usan mucha calefacción, deben colocar humificadores.
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Cuidado del suelo, la clave para el futuro de la agricultura paraguaya
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
El Ing. Agr. Carlos Alcides Villalba encabezó una investigación sobre salud del suelo cuya principal conclusión fue que la siembra directa alcanzó su mayor potencial cuando estuvo acompañada por rotación de cultivos, plantas de cobertura y una mayor diversificación del sistema. Los resultados demostraron que la diversificación no solo protege el suelo físicamente, sino que fortalece procesos biológicos esenciales para el reciclaje de nutrientes, la formación de materia orgánica y el mantenimiento de la fertilidad a largo plazo.
El Ing. Agr. Carlos Alcides Villalba se encuentra realizando estudios de doctorado en Suelos y Nutrición de Plantas en la Universidad de São Paulo (Brasil) en su carácter de investigador del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), Centro de Investigación Capitán Miranda. En ese marco, realizó una investigación que dio pie a varias publicaciones científicas sobre el manejo de suelo en territorio paraguayo, aportando conclusiones propias aplicadas a la realidad del país.
En este diálogo con La Nación/Nación Media, el investigador aporta elementos para pensar en una producción sostenible que considere el suelo como elemento fundamental que requiere un manejo adecuado y normado a partir de evidencias científicas aplicadas a la realidad local.
–¿Cuál es la línea de investigación que estás realizando actualmente?
–Mi línea de investigación se centra en la salud del suelo y la sostenibilidad agrícola. Trabajo con indicadores físicos, químicos y biológicos del suelo, buscando entender cómo las prácticas de manejo influyen en su funcionamiento integral. Es decir, no evaluamos el suelo solo como soporte para producir, sino como un sistema vivo y multifuncional, capaz de reciclar nutrientes, almacenar carbono, regular el agua, sostener raíces y mantener la productividad en el tiempo. Ese enfoque es importante porque permite pensar la agricultura desde una mirada más completa: producir, pero al mismo tiempo conservar el recurso suelo y fortalecer la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.
–Recientemente vimos una publicación en la revista internacional Soil Systems sobre actividad biológica del suelo en sistemas agrícolas de Paraguay. ¿En qué contexto surge esta investigación y cómo se desarrolló?
–Se trata de un estudio que utilizó un experimento histórico del IPTA iniciado en 1991 en Capitán Miranda (departamento de Itapúa), donde evaluamos cinco sistemas agrícolas representativos de la región con diferentes formas de preparación del suelo, intensidades de diversificación de cultivos y uso de especies de cobertura. Esto nos permitió generar evidencia científica propia para comprender cómo las decisiones de manejo influyen en la actividad biológica del suelo después de más de tres décadas. Ese escenario nos permitió generar evidencia propia, bajo condiciones reales de producción, sobre cómo distintas estrategias de manejo influyen en la actividad biológica del suelo después de más de tres décadas.
EXPERIMENTO A LARGO PLAZO
–¿Cómo se da ese escenario de registros anteriores y qué oportunidades de ampliarlos en el presente tuvieron?
–El experimento de largo plazo iniciado en 1991 permitió reconstruir más de tres décadas de historia de distintos sistemas agrícolas. Esa continuidad nos dio la posibilidad de evaluar procesos que evolucionan muy lentamente, como la actividad biológica del suelo, algo que no puede entenderse con estudios de corta duración. Además, incorporamos herramientas y enfoques que hace 30 años no estaban disponibles, lo que nos permitió ampliar significativamente el conocimiento generado por ese experimento.
–¿Cómo se documentó el uso de suelo y prácticas agrícolas a lo largo de los años?
–Ese trabajo fue posible gracias al compromiso del Departamento de Suelos del IPTA. Durante más de tres décadas, los técnicos e investigadores dieron continuidad al experimento siguiendo rigurosamente los protocolos establecidos. Año tras año registraron las operaciones de campo, las secuencias de cultivos, las prácticas de manejo, las fertilizaciones, las especies de cobertura y todas las intervenciones realizadas en cada sistema. Ese seguimiento permanente es lo que hoy nos da la confianza de relacionar la condición actual del suelo con una historia de manejo bien conocida. Sin esa continuidad institucional, un estudio de esta naturaleza simplemente no habría sido posible.
–¿Cuáles son las conclusiones más relevantes que obtuvieron a partir de estos estudios?
–La principal conclusión fue que la siembra directa alcanzó su mayor potencial cuando estuvo acompañada por rotación de cultivos, plantas de cobertura y una mayor diversificación del sistema. La diversidad de especies aporta residuos y raíces con características diferentes, lo que amplía las fuentes de energía para los microorganismos y favorece una comunidad microbiana más activa y funcional. Eso se reflejó en un aumento de enzimas fundamentales para el funcionamiento del suelo. Observamos mayor actividad de la β-glucosidasa, responsable de la degradación de la celulosa y del ciclado del carbono; de la ureasa, que participa en la transformación del nitrógeno hacia formas aprovechables por las plantas; y de la fosfatasa ácida, que libera fósforo retenido en la materia orgánica. También evaluamos la arilsulfatasa, relacionada con el ciclo del azufre, aunque en este caso no observamos diferencias significativas entre los sistemas.
DIVERSIFICACIÓN
–¿Qué se infiere a partir de estos resultados?
–En conjunto estos resultados muestran que la diversificación no solo protege el suelo físicamente, sino que fortalece procesos biológicos esenciales para el reciclaje de nutrientes, la formación de materia orgánica y el mantenimiento de la fertilidad del suelo a largo plazo.
–¿Por qué es importante que Paraguay genere sus propios datos sobre salud del suelo?
–Primero es importante diferenciar dos conceptos. La actividad biológica del suelo es uno de los componentes de la salud del suelo, pero no representa la salud del suelo en su totalidad. Para saber si un suelo es realmente saludable es necesario integrar sus componentes físicos, químicos y biológicos, porque todos interactúan para determinar cómo funciona ese suelo. Justamente por eso es tan importante que Paraguay genere sus propios datos. El funcionamiento del suelo es muy dinámico y depende de muchos factores como el tipo de suelo, el clima, los sistemas de producción, los cultivos, las prácticas de manejo e incluso la realidad tecnológica de cada país. Por eso, un resultado obtenido en Brasil, Argentina o Europa no necesariamente representa lo que ocurre en Paraguay. Generar evidencia científica bajo nuestras propias condiciones nos permite entender cómo responden realmente nuestros suelos, identificar qué sistemas son más sostenibles y desarrollar recomendaciones basadas en conocimiento local. Hablamos mucho de agricultura sostenible y de salud del suelo, pero esos conceptos deben estar respaldados por datos científicos. Solo así podremos tomar mejores decisiones, orientar políticas públicas y avanzar hacia una agricultura más productiva, más resiliente y verdaderamente sostenible.
–¿Qué nivel de variación respecto a la presencia de actividad biológica es la normal o la correcta, y qué arrojaron los resultados de los estudios?
–En realidad hoy no existe un valor único que permita decir que una actividad biológica es baja, media o alta. Es parecido a la salud de una persona. Dos personas pueden tener valores diferentes en algunos análisis y, sin embargo, ambas estar sanas, porque esos valores dependen de la edad, la alimentación, el estilo de vida y muchas otras condiciones. Con el suelo ocurre algo similar: la actividad biológica depende del tipo de suelo, el clima, el cultivo y el manejo. Por eso, en este estudio no buscamos un número ideal, sino comparar sistemas bajo las mismas condiciones. Observamos que los sistemas más diversificados presentaron una actividad biológica superior, reflejada en enzimas relacionadas con la descomposición de la materia orgánica y el reciclaje de nutrientes, indicando un suelo biológicamente más activo y funcional.
SIMPLIFICACIÓN
–¿Qué tipo de riesgos o deterioros encontraron en suelos donde prácticas como la rotación y la siembra directa no se implementan?
–Paraguay ha avanzado enormemente en la adopción de la siembra directa. Sin embargo, muchas veces esa siembra directa se desarrolla bajo sucesiones simplificadas de cultivos comerciales, principalmente trigo-soja o maíz-soja, con una baja incorporación de rotaciones diversificadas y plantas de cobertura. Según datos nacionales, aunque cerca del 95 % de la superficie agrícola utiliza siembra directa, solo alrededor del 48 % incorpora rotación de cultivos y apenas un 8 % utiliza plantas de cobertura. Con el paso de los años, esa simplificación del sistema comienza a generar problemas. Al reducir la diversidad de especies también disminuye la diversidad de raíces, de residuos vegetales y de procesos biológicos que mantienen el suelo funcionando adecuadamente. Como consecuencia, aparecen con mayor frecuencia problemas de compactación, malezas resistentes, menor aporte de materia orgánica y una menor capacidad del suelo para recuperarse naturalmente. Por eso, el desafío para la agricultura paraguaya ya no es solamente hacer siembra directa. El verdadero desafío es construir sistemas más diversos y equilibrados, porque es esa diversidad la que permite que la siembra directa siga siendo eficiente y sostenible después de décadas de uso.
–Se menciona con frecuencia la alta calidad del tipo de suelo paraguayo en el sur y el este. ¿Existe un registro actualizado que valide eso?
–Es cierto que el sur y el este de Paraguay poseen algunos de los suelos con mayor potencial agrícola de Sudamérica. Pero una cosa es el potencial natural del suelo y otra muy distinta es su estado después de años de producción agrícola. Ese potencial no se mantiene solo; depende del manejo que reciba. Hoy todavía no contamos con suficiente información científica para afirmar con certeza cómo se encuentran los suelos de las distintas regiones del país. Nuestros resultados muestran justamente que no basta con asumir que un suelo es bueno por su origen. Encontramos que factores como el pH estuvieron estrechamente relacionados con la actividad biológica y, en otro estudio, observamos que la acidez del suelo fue una de las principales limitaciones para mejorar su salud. Eso significa que, aunque un suelo tenga un enorme potencial natural, si no corregimos sus limitaciones nunca llegará a expresar todo ese potencial.
EVIDENCIA CIENTÍFICA
–¿Estos resultados podrían servir como incentivo para la consolidación de buenas prácticas de los productores?
–Estos resultados aportan evidencia científica generada bajo las condiciones de Paraguay y ayudan a respaldar decisiones de manejo que muchas veces se basaban principalmente en información de otros países. Ese es uno de los principales aportes del trabajo. Al mismo tiempo, es importante entender que un solo estudio no cambia la agricultura. Este trabajo representa un primer paso dentro de un proceso mucho más amplio. Necesitamos seguir generando investigaciones en diferentes regiones, sistemas de producción y condiciones de suelo para construir una base científica cada vez más sólida.
–¿Qué beneficios obtienen los productores al conservar la salud del suelo?
–Los beneficios son mucho más amplios de lo que muchas veces imaginamos. Un suelo saludable infiltra y almacena mejor el agua, recicla con mayor eficiencia los nutrientes, favorece el crecimiento de las raíces y mantiene una mayor actividad biológica. Todo eso permite que los cultivos aprovechen mejor los recursos disponibles y sean más resilientes frente a sequías, lluvias intensas y otros eventos extremos que hoy son cada vez más frecuentes como consecuencia del cambio climático. Si queremos seguir aumentando la producción en las próximas décadas, el camino no puede ser expandir continuamente la frontera agrícola a costa de nuestros bosques y recursos naturales. El gran desafío es producir más y mejor sobre las áreas que ya están siendo cultivadas, aumentando la productividad sin comprometer la capacidad productiva del suelo. Por eso, cuidar el suelo no debe verse como una obligación ambiental, sino como una estrategia para el futuro de la agricultura paraguaya.
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Cuidar las mascotas en el frío, un mandato de responsabilidad
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Los especialistas recuerdan que el impacto de las bajas temperaturas en los animales comparte similitudes biológicas con el que tiene en los seres humanos. Actúan como un factor estresante que puede debilitar el sistema inmunológico.
“No es solo un problema de los perritos de la calle, también en las casas, esto lo vemos cuando hacemos nuestras recorridas, hay mascotas que no tienen una camita, un pequeño techo, una mínima protección, así que es un cuadro general ante el que tenemos que actuar”, dice Héctor Rubin, director de Defensa, Salud y Bienestar Animal.
“Nosotros estamos instando a municipalidades y gobernaciones del país a cumplir con la ley y crear su unidad de bienestar animal para ayudar en los controles”, cuenta.
En el caso de los particulares, señala que “no se trata solo de una tenencia responsable, los ciudadanos tienen que implicarse, porque muchas enfermedades se contagian a los humanos a través de los animales”, recuerda.
Señala como zonas críticas en la Gran Asunción a “los bañados y zonas menos favorecidas, y también hay mucha gente con costumbres antiguas, que tienen animales atados 24 horas bajo la lluvia, sin comida, sin agua”.
Entiende que la enseñanza juega un rol clave en la comprensión del bienestar animal y que para ello se trabaja en “la inclusión en la currícula de esta materia” con el Ministerio de Educación (MEC).
Sobre la posibilidad de sanciones a quienes tengan conductas indebidas, informa sobre la voluntad de poner en marcha un Registro Nacional de Agresores de Animales y que se entrenará a agentes para habilitar una primera unidad de policía especializada en atender casos de maltrato.
ATENTOS AL FRÍO
El veterinario Diego Dacak apunta que “lo primero que tenemos que tener en cuenta es que las mascotas sienten muchísimo el frío, sobre todo acá en Paraguay que estamos acostumbrados al calor intenso. Al bajar la temperatura, también generan un estrés fisiológico y disminuyen muchas veces las defensas, entonces hay más posibilidades de que se produzcan problemas respiratorios”.
La más común de las afecciones en los canes es la tos de las perreras y en gatos “también se pueden producir problemas respiratorios, pero un poco más a consecuencia de alguna enfermedad viral. En perros, vamos a hablar de una tos como si fuera que quiere expulsar algo. También se da secreción nasal y lo mismo pasaría con los gatos, por ello, un problema respiratorio tratado a tiempo evita que derive en una neumonía, por ejemplo”, señala.
Lorena Jara, directora del Programa de Zoonosis del Ministerio de Salud (MSPyBS), aporta que las poblaciones en riesgo son “los cachorros, animales gerontes y aquellos con patologías crónicas o desnutrición que sufren de manera más severa el impacto térmico, pudiendo derivar en cuadros graves como neumonías”, coincide.
En los perros suelen presentarse virus (como la parainfluenza) y bacterias (como Bordetella bronchiseptica). En felinos, el virus de la rinotraqueitis y el calicivirus presentan una mayor incidencia, según explicó la profesional.
Requiriendo que se preste atención a estas situaciones, enfatiza en el concepto de “Una salud”, que se explica señalando que “no existe salud humana si no se cuida también la salud de los animales y del medio ambiente”.
Dacak señala que el frío también aflige a los animalitos “con algún problema de artritis, artrosis, que empiezan con dolores articulares, de rodilla, de cadera, entre otros”, llamando a cuidar especialmente a los que ya son “adultos mayores”.
RIESGOS DE CONTAGIOS
Las vacunas redujeron los riesgos de contagio de manera importante, recuerda Dacak: “Si bien hay enfermedades que se pueden llegar a contagiar a los seres humanos, esto se vuelve muy difícil, sobre todo si nosotros tenemos animales bien vacunados y desparasitados. Los controles periódicos con el veterinario nos ayudan a estar tranquilos”.
Jara, por su parte, llama a intensificar controles: “El riesgo de transmisión de zoonosis se mantiene latente y, en algunos casos, indirectamente potenciado durante los meses fríos por el hacinamiento y contacto estrecho porque las personas y sus animales cohabiten en espacios más cerrados y con menor ventilación”.
Entonces llama a tener cuidado con los que denomina “agentes oportunistas”, señalando que “si bien los virus respiratorios específicos de perros y gatos no suelen transmitirse a los humanos”, la convivencia estrecha con animales con sistemas inmunes debilitados o con falta de control sanitario puede facilitar la transmisión de otras patologías zoonóticas si no se mantienen las medidas higiénicas adecuadas.
Dacak explica que, entre las enfermedades de riesgo, “la rabia prácticamente está erradicada en lo que es zona urbana de nuestro país” y llama si, a prevenir la leshmaniasis que se puede llegar a contagiar al ser humano: “Sobre todo tratar de eliminar el vector que es mucho más pequeño que un mosquito manteniendo el patio limpio, colocando alguna pipeta o collar repelente, estando siempre al día con todo lo que sea preventivo”.
El médico especializado en veterinaria dermatológica pide también atender las enfermedades de piel, “por ejemplo la sarna sarcóptica o la dermatofitosis que es un hongo que se puede contagiar al ser humano, entonces ante cualquier problema de piel siempre es bueno consultar”, recomienda.
AUMENTAR LAS CASTRACIONES
En agosto del año pasado se realizó la primera “Castratón nacional” en 48 sedes distribuidas en 31 ciudades de todo el país en las que se hicieron 2.573 castraciones en 2 días.
Héctor Rubin señala que este esfuerzo, que se buscará reiterar este año, tuvo particular importancia, pero que es todavía insuficiente: “Queremos presentar un proyecto de ley para crear un Programa Nacional de Castraciones porque tenemos que llegar a cada pueblo. Es todavía importante el nivel de perritas que la gente saca a la calle cuando son preñadas y resultan atacadas, mordidas”.
Apunta que en la sede de la Dirección de Defensa, Salud y Bienestar Animal ubicada en Mariscal López 735 entre Tacuarí y Antequera el equipo de veterinarios de la institución realiza todos los jueves y viernes castraciones y sanitaciones.
“Estamos 29 personas para todo el país, nuestros veterinarios atienden a más de 200 animalitos rescatados, pero se van dando grandes pasos”, analiza. “Por primera vez con la Secretaría de Emergencia (SEN) coordinamos para que los albergues pueden recibir a personas en situación de calles con mascotas, por ejemplo”, comenta.
Pide entonces estar atentos a la posibilidad de una inundación a causa del fenómeno de El Niño ya que “en la última de 2015 fue horroroso cuando unos 200 animalitos murieron o fueron abandonados ante la crecida del río”.
Menciona además como puntos importantes del trabajo de Bienestar Animal la próxima puesta en marcha de un banco de sangre y “la atención a las colonias de gatos” que se erigen como un problema urbano.
Jara, desde el Programa de Zoonosis, apoya los esfuerzos y recuerda que “la sobrepoblación canina y felina descontrolada satura las capacidades comunitarias, incrementa el número de animales en situación de calle desprovistos de atención sanitaria y, en consecuencia, eleva el riesgo de transmisión de zoonosis, contaminación ambiental por deyecciones y accidentes por mordeduras”
El veterinario Dacak, reconocido influencer en su especialidad, destaca el rol de la comunicación en este punto: “Los espacios en el diario, la televisión, la radio y hoy las redes sociales nos ayudan mucho para llegar cada vez a más personas y hablar de la importancia de las vacunaciones y los antiparasitarios, sobre todo para evitar problemas. Si bien falta todavía muchísima conciencia de parte de muchos tutores, hoy cada vez está siendo mayor la cantidad de gente que está vacunando y hoy con la ley de protección animal también se están teniendo muchísimos cuidados que antes no se tenían”, cuenta.
HOSPITAL VETERINARIO
“El año que viene esperamos ya poner en marcha el primer hospital público veterinario en Luque”, anuncia Héctor Rubin, director de Defensa, Salud y Bienestar Animal.
El espacio que se llamará Centro de Atención Sanitaria de Animales (CASA) será edificado “en un predio maravilloso que nos cedió el intendente de Luque y que está en etapa de escrituración, ya hicimos el pedido de la licencia de obra, estamos en el desarrollo del proyecto y la idea es salir a licitación lo antes posible”, explica.
El Centro tiene previsto atender las 24 horas y está pensado como un espacio de contención y rehabilitación y para que “las personas sin recursos puedan vacunar y atender sus mascotas y también habrá servicio de castración”, apunta. También tendrá un sistema de tarifas y aranceles para gente con poder adquisitivo “que nos permita compensar los esfuerzos presupuestarios”, agrega.
Vale recordar que con aranceles bastante accesibles funciona el Hospital de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional de Asunción al que para consultas se puede enviar mensaje de WhatsApp al (0981) 526-326.
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Persistirán los vientos intensos en un caluroso fin de semana
El amanecer de este viernes 17 de julio se presenta con un ambiente cálido en gran parte del territorio nacional, con temperaturas mínimas cercanas a los 24 °C y 27 °C, señala la Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH). Durante la tarde se espera un ambiente caluroso, con temperaturas máximas que rondarían entre los 33 °C y 36 °C tanto en la región Oriental como en la Occidental.
Los vientos continuarán soplando desde del sector norte y noreste, con intensidad moderada a fuerte, atendiendo el Boletín Especial publicado por vientos moderados a fuertes del norte, puntualiza el meteorólogo Alejandro Coronel, a través del portal nacional del clima.
Para el sábado 25 y el domingo 26, persistirían condiciones similares, con amaneceres cálidos y tardes calurosas. Asimismo, predominaría un cielo parcialmente nublado a mayormente nublado y vientos del sector norte. En cuanto a las precipitaciones, la probabilidad se mantendría baja durante el fin de semana sobre la mayor parte del territorio nacional.
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Anuncian tardes calurosas y viento norte de hasta 60 km/h
El amanecer de este miércoles 15 de julio se presenta con un ambiente fresco en el país, indica la Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH). Durante la jornada predominará un ambiente cálido a caluroso hacia la tarde, con temperaturas máximas previstas entre 25 y 33 °C. El cielo se mantendrá escasamente nublado en gran parte del territorio nacional, con un ligero aumento de la nubosidad hacia la tarde sobre el norte de la región Occidental. Los vientos del sector norte soplarán con intensidad moderada a fuerte, con las ráfagas más importantes en el centro y oeste del Chaco.
La meteoróloga Aracely Fernández señala que, para los próximos días, los vientos del sector norte se intensificarían en todo el país, con velocidades previstas entre 40 y 60 kilómetros por hora en promedio, y con ráfagas podrían superar los 60 km/h en los departamentos del centro y oeste del territorio nacional. Esta condición persistiría hasta el sábado 18. Para más detalles, se recomienda consultar el Boletín Especial por Vientos fuertes.
Por otro lado, se prevé un aumento marcado de la temperatura durante los próximos días, alcanzado los valores más elevados entre el viernes 17 y sábado 18. Las temperaturas mínimas superarían los 23 °C, mientras que las máximas se ubicarían entre 29 y 36°C, principalmente en los departamentos del norte del país. En consecuencia, durante lo que resta de la semana predominaría un ambiente cálido a caluroso a lo largo de los días.