Desde 1966, cada 22 de mayo se conmemora el Día Nacional del Psicólogo, ya que en esa fecha se reunió la primera promoción de psicólogos del Paraguay, compuesta por 13 profesionales que en ese entonces eran egresados y estudiantes de Psicología de la Universidad Católica (UCA), con la idea de formar la Sociedad Paraguaya de Psicología (SPPs).

La psicología ha sido un área fundamental en la salud pública, no solo por su importante aporte en el ámbito clínico, sino también por su labor en la promoción de salud y prevención de trastornos de la población. En ese sentido, en la actual pandemia de COVID-19 ha jugado un papel clave, conteniendo principalmente al personal de salud y a los diversos grupos de la sociedad civil.

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Desde que se inició la cuarentena en Paraguay, tanto la Sociedad Paraguaya de Psicología (SPPs) como la Asociación Psicoanalítica de Asunción (APdeA) brindaron atención psicológica gratuita a la ciudadanía. “Ya son 10 semanas de ofrecer este servicio a la comunidad. Al principio hubo muchas más consultas de las que se están recibiendo ahora. Continuamos trabajando hasta el mes de julio con un grupo de 25 voluntarios. Hasta la fecha, hubo 545 llamadas, de las cuales 390 fueron hechas por mujeres y 155 por hombres. Los motivos más frecuentes de consulta fueron ansiedad, pánico, depresión y tristeza”, informa Franca La Carrubba, presidenta de la SPPs.

La APdeA se centró exclusivamente en el grupo más expuesto: el personal de salud. “Al principio tuvimos muchos pedidos, pero con el tiempo eso fue disminuyendo, en parte porque se abrieron otros servicios, y porque el Ministerio de Salud y los hospitales también se ocuparon de dar asistencia”, señaló Yolanda Cubells, presidenta de la asociación.

Imagen ilustrativa. Foto: Gentileza.

“En una situación de crisis, la contención psicológica siempre es necesaria. Pero lo fue especialmente para los profesionales de salud por estar más expuestos. El miedo que sentían es el que teníamos todos; sin embargo, muchos de ellos trabajaban sin el equipo necesario, por eso la angustia de quedar contagiados o contagiar a sus familias crecía. Muchos tuvieron que aislarse en sus propias casas o incluso mudarse para proteger a las personas de riesgo”, relató sobre las experiencias atendidas.

El confinamiento, de alguna u otra forma, afectó la salud mental de todos, pero la solidaridad de los profesionales de la psicología ayudó a que esto pueda controlarse.

“Todos los psicólogos, desde sus distintas áreas están haciendo una labor importantísima en esta crisis sanitaria. El análisis personal como una parte importante dentro de nuestra formación nos permite tener más capacidad e instrumentos para soportar y tramitar una situación crítica como esta. La pandemia nos demuestra que necesitamos cuidarnos y acompañarnos los unos a los otros”, reflexionó Cubells.

La psicoanalista asegura que hay muchos profesionales trabajando desde hace muchos años por la salud mental en Paraguay. “La pandemia reveló las carencias que hay a nivel mundial en cuanto a salud. Esto nos hace pensar que, a partir de esta crisis, hay que crear sistemas más humanos, donde se considere el bien común y no solo las riquezas”, concluyó.

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