“La cosa se pone muy difícil para la comunidad artística, porque no hay cómo sostenerse. Nuestros recursos en Arlequín son lo que el público aporta, y si no hay público, no hay aportes. Y cómo sostenés entonces a los empleados y un local que tiene gastos de servicios básicos. Todo eso nos desequilibró y nos preocupa”, señala el director, actor y dramaturgo José Luis Ardissone, cabeza de Arlequín Teatro, un emprendimiento emblema de la ciudad que sufre los duros golpes de la cuarentena sanitaria, a consecuencia de la pandemia del coronavirus.

La restricción de aglomeración de personas está vigente en el país desde hace tres meses, lo que dejó al teatro sin posibilidad de desarrollar actividades culturales y económicas. Recurrimos a las voces de los protagonistas para explicar la historia.

“Necesitamos que el Gobierno entienda que somos uno de los últimos sectores que van a poder reactivarse económicamente si se sigue el proceso o el cronograma marcado, que entiendan que esa ‘reactivación económica’ no va a ser rápida, va a ser lenta, y que entienda que somos un gran sector productivo, generamos fuentes de trabajo, somos contribuyentes del IVA, somos industria cultural. Necesitamos ir pensando en soluciones a largo plazo”, señala Éver Enciso, actor y secretario general del Centro Paraguaya de Teatro.

Semanas atrás, la compañía Arlequín Teatro sacó a la venta unos bonos, que permitirían acceder a descuentos en las entradas para la temporada 2021. Los mismos tienen un costo de G. 80.000, esa iniciativa graficando la situación actual y la incertidumbre del rubro para lo que queda del año.

“Por el lado económico, la verdad es que estamos en cero. Nosotras alquilamos Nhi-Mu, por lo que cualquier persona que administra un teatro sabe que los meses muertos de por sí son de diciembre a marzo. En marzo cualquier espacio empieza a repuntar, y bueno, ahí llegó la pandemia. Estamos sin pagar el alquiler, sin ningún tipo de ayuda. Nadie del Estado se acercó a preguntar ni gestionar absolutamente nada con los espacios. Es una realidad durísima. Pero, muchos teatros independientes no existen en Paraguay. Y día a día vamos viendo cómo vamos cayendo... ya casi es una cuestión de fe”, comentó Fátima Fernández, actriz y directora teatral de Nhi-Mu, teatro aéreo.

PROTOCOLO Y FASE 3

A comienzos del mes se dieron a conocer los protocolos que regirán dentro de las distintas disciplinas artísticas, para la puesta en marcha de las diversas producciones. Este documento incluye las medidas de higiene que restringen el contacto entre personas, y establece el distanciamiento mínimo de 2 metros. La fase tres de la conocida como cuarentena inteligente quedará habilitada este lunes, y permitirá una modalidad de teatro conocida como autoteatro, que en principio no cuenta con antecedentes cercanos en nuestro país, ni escenarios habilitados para su puesta, lo que representa un desafío. Entre tanto, las compañías evalúan la posibilidad de reacondicionar espacios para sus puestas, camerinos, y van seleccionando textos que se adecuen a los requerimientos; por lo pronto, la emisión de obras teatrales por streaming o televisión es la actividad habilitada.

Necesitan sentir al público

“Esto que ahora plantean, eso de hacer teatro sin público, grabarlo y emitir, no es lo mismo. El actor necesita la presencia del público ahí, y el público también quiere ver cómo el actor se agita, cómo el actor suda, cómo el actor se mueve, cómo el actor actúa con solvencia, la sensación es siempre diferente, y no es el mismo lenguaje. Entonces, no estamos resignados a hacer teatro sin público”, comentó José Luis Ardissone.

Varias de las obras de la compañía son emitidas a través de las redes sociales, y se invita a la ciudadanía a hacer aportes monetarios vía web, lo que sigue siguiendo insuficiente para sostener los espacios.

“A nosotros, como a toda la comunidad artística del Paraguay, esta pandemia nos agarró de sorpresa y nos movió todos los cimientos. En nuestro caso (Arlequín Teatro) alcanzamos a hacer dos funciones de la obra ‘La noche antes’, y vino la cuarentena. Una obra como esa que estaba destinada también al programa de estudiantes al teatro, que es uno de los programas fuertes de Arlequín. Ya teníamos más de 50 funciones marcadas por colegios”, agregó.

José Luis Ardissone, director

Necesaria ayuda del Estado

“Para nosotros es necesario una apoyo, subsidio especial para los trabajadores del arte en general, nos parece necesario y urgente una ley especial para ayuda a nuestro sector, teniendo en cuenta que estamos restringidos de poder trabajar –no así como otros sectores– que ya están en actividad y algunos que nunca pararon de generar económicamente”, señaló Éver Enciso, del Centro Paraguayo de Teatro.

“No nos gusta pedir esta ayuda, lo hacemos porque no encontramos otra salida y porque el Gobierno tiene que darnos respuestas y soluciones”, agregó.

El gremio teatral tiene personería gremial, por lo que representa a sus miembros también como un sindicato, en el ámbito laboral.

ÉVER ENCISO, ACTOR Y DIRIGENTE.

Sosa: Hay que resistir creando

“El problema es histórico, las artes escénicas en Paraguay no cuenta con apoyo históricamente, y esto del coronavirus viene a profundizar este problema que venimos arrastrando. Tanto a nivel de Estado, así como a nivel empresarial, ya que no existe una ley de mecenazgo, por ejemplo, que permita la ayuda de las empresas en emprendimientos culturales”, señaló el actor Víctor Sosa Traversi.

El actor comentó que viene trabajando en la organización de proyectos que puedan encontrar su forma dentro del código de la ficción, ante la posibilidad de realizar streaming.

“La única forma de resistencia, cuando no tengamos para comer, va a ser la creación. La forma de resistir es seguir creando, no parar y organizarnos. Sin organización es difícil construir unos espacios culturales”, agregó.

VÍCTOR SOSA TRAVERSI, ACTOR.

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