El escritor paraguayo Luis Hernáez falleció a los 72 años el pasado miércoles 1 de enero, víctima de unas complicaciones de su salud derivadas de su afección de diabetes. Sus restos descansan en el Cementerio del Sur de Fernando de la Mora.

“La literatura de nuestro país y la Sociedad de Escritores del Paraguay (SEP) están de luto. Acaba de fallecer Luis Hernáez, estupendo novelista y presidente de la SEP”, publicó en su cuenta de Facebook el escritor y también dirigente en su oficio Bernardo Neri Farina, haciendo alusión a la muerte de Hernáez.

“La Secretaría Nacional de Cultura se une a la comunidad cultural toda, y en especial a la relacionada con la literatura, para lamentar la temprana partida de este gran paraguayo y destacar la importancia de su admirable legado”, fue lo expresado por la cartera de cultura de manera oficial. Hernáez fue arquitecto de profesión y escritor por vocación. Entre sus trabajos publicados figuran “El destino, el barro y la coneja” (1989), Premio V Centenario de ese año; Premio Libro del Año de El Lector (1990) y Premio Municipal de Literatura (1992); “Donde ladrón no llega” (1996) y “Levadura y mostaza” (2001).

Otro de sus trabajos literarios fue “Ese interior reino de nada”, novela en la que aborda como protagonista a Domingo Martínez de Irala. Además, su producción incluyó obras para teatro como “La chispa azul” y “Kentenich”, texto que cuenta la vida del padre José Kentenich y que fuera versionada en escena por Julio Saldaña.

Respecto a la calidad de uno de sus trabajos, la tesis doctoral del español José Vicente Peiró, sobre la literatura paraguaya (2001), refiere: “La novela de Luis Hernáez revela la pluralidad estilística y la riqueza narrativa y estructural de la evolución de la narrativa paraguaya contemporánea. (...) se percibe como una de las grandes promesas literarias del país, porque ha introducido una visión dialógica en su texto, continuando la iniciada por Augusto Roa Bastos”.