El joven cantante y compositor Joshua Dietrich ofreció, el sábado último, un emotivo y potente recital en el Teatro del Hotel Guaraní, con el que marcó su ingreso a la escena local de conciertos.

Mientras el auditorio fue cargándose de entusiasmo a la espera del inicio del show, el público de Joshua, que iba llegando, se encargó de romper el silencio y llamar a su artista cantando al unísono sus hits desde las butacas.

Rondando las 22:00 se abrió el telón, y sonó “Canción Sin Nombre Número 157” para abrir el primer concierto de Joshua, una nueva figura de la música nacional que se estrenó en la escena, luego de dar sus primeros pasos en la industria desde las plataformas digitales.

“¿Dónde me conocieron? ¿En Spotify? Yo nunca promocioné mis temas en la radio”, dijo el artistas en alguna parte del show, mientras en ensayaba un diálogo con los presentes.

Las nuevas formas de la difusión y el consumo de la música tienen en este joven compositor como una muestra de cómo la cercanía que permite la web, entre artista y seguidores, puede generar excelentes resultados.

“Desde hace varios años estoy con el tema de las composiciones trabajando con artistas nacionales e internacionales. Cada letra, cada frase, cada composición nacen desde los momentos más apasionantes como así también desde los más dolorosos. La gente se identifica con cada letra que van sin filtro, así tal cual cómo lo voy sintiendo, sin tabúes ni complejos, tan locos y auténticos como se expresan”, comentó Joshua, en entrevista con La Nación.

La conexión que logró con su público fue inmediata, y la pasión con que los fans siguieron el show fue única. Después del momento de la balada inicial, la banda integrada por batería, bajo, guitarra y teclados, presentó sus temas rítmicos cercanos al género reggae.

El escenario estuvo montado como el estar de una casa, un espacio cómodo para vivir un momento íntimo entre Joshua y su público, en un diálogo propio del lenguaje con él usa para dar sentido poético a sus melodías. La velada llegó a su climax cuando sonó “Escuchame loca”, y también tuvo un momento para invitar a Fabri a subir al escenario, y para estrenar un tema inédito.

CRISTÓBAL NÚÑEZEl joven cantante y compositor Joshua Dietrich ofreció, el sábado último, un emotivo y potente recital en el Teatro del Hotel Guaraní, con el que marcó su ingreso a la escena local de conciertos.

Mientras el auditorio fue cargándose de entusiasmo a la espera del inicio del show, el público de Joshua, que iba llegando, se encargó de romper el silencio y llamar a su artista cantando al unísono sus hits desde las butacas.

Rondando las 22:00 se abrió el telón, y sonó “Canción Sin Nombre Número 157” para abrir el primer concierto de Joshua, una nueva figura de la música nacional que se estrenó en la escena, luego de dar sus primeros pasos en la industria desde las plataformas digitales.

“¿Dónde me conocieron? ¿En Spotify? Yo nunca promocioné mis temas en la radio”, dijo el artistas en alguna parte del show, mientras en ensayaba un diálogo con los presentes.

Las nuevas formas de la difusión y el consumo de la música tienen en este joven compositor como una muestra de cómo la cercanía que permite la web, entre artista y seguidores, puede generar excelentes resultados.

“Desde hace varios años estoy con el tema de las composiciones trabajando con artistas nacionales e internacionales. Cada letra, cada frase, cada composición nacen desde los momentos más apasionantes como así también desde los más dolorosos. La gente se identifica con cada letra que van sin filtro, así tal cual cómo lo voy sintiendo, sin tabúes ni complejos, tan locos y auténticos como se expresan”, comentó Joshua, en entrevista con La Nación.

La conexión que logró con su público fue inmediata, y la pasión con que los fans siguieron el show fue única. Después del momento de la balada inicial, la banda integrada por batería, bajo, guitarra y teclados, presentó sus temas rítmicos cercanos al género reggae.

El escenario estuvo montado como el estar de una casa, un espacio cómodo para vivir un momento íntimo entre Joshua y su público, en un diálogo propio del lenguaje con él usa para dar sentido poético a sus melodías. La velada llegó a su climax cuando sonó “Escuchame loca”, y también tuvo un momento para invitar a Fabri a subir al escenario, y para estrenar un tema inédito.