Por Jimmi Peralta, periodista, jimmielestudio@gmail.com

“La palabra clave aquí es curiosidad. El público quiere saber más de nuestra literatura, anhela conocer qué se escribe en esta parte del continente. El único nombre que les suena es el de Augusto Roa Bastos. La gente nos preguntó cómo acceder a libros paraguayos”, comentó el escritor paraguayo Javier Viveros algo de la experiencia recogida junto a sus colegas Mónica Bustos y José Pérez Reyes, durante la realización de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México), de la que participaron en los últimos días.

La FIL convocó este año a más de 800.000 personas, en el marco de diversas actividades realizadas, y con la presencia de cerca de 3.000 firmas editoriales.

“Con Mónica Bustos y José Pérez Reyes condujimos la mesa llamada ‘Los desafíos de narrar desde la isla sin mar’. También fuimos, individualmente, a visitar colegios dentro del espacio titulado ‘Ecos de la FIL’. A mí me cupo ir hasta la Preparatoria de Jalostotitlán, en la que tuve una estupenda y enriquecedora charla con los alumnos. José y Mónica fueron también a visitar instituciones de enseñanza de otros pueblos aledaños a Guadalajara”, explicó Javier.

Los representantes de la literatura paraguaya tuvieron la oportunidad de dar a conocer parte del trabajo que vienen realizando, al tiempo de realizar un acercamiento a las letras contemporáneas del país.

LA SEGUNDA MÁS IMPORTANTE

“Es la Feria Internacional más importante de Latinoamérica, la segunda más importante del mundo. Así que podrás imaginarte que los participantes son los que mueven el mercado editorial a nivel internacional y los escritores vivos más destacados en sus países. El público que convocan es muy diverso, porque no solo asisten profesionales, sino visitantes de todas las edades, que van de todo el país, van solos, entre amigos o en familia”, refirió Mónica Bustos.

Los escritores participaron del programa Latinoamérica Viva, donde se dan cita las voces más interesantes de la literatura contemporánea. Mónica y José estuvieron con los novelistas Rodrigo Hasbún e Isabel Mellado en la charla que fue moderada por el escritor colombiano Santiago Gamboa.

Por su parte, Viveros compartió mesa con la nicaragüense Fátima Villalta, la costarricense Catalina Murillo, la guatemalteca Vania Vargas y el brasileño Emilio Fraia; siendo moderador el novelista boliviano Edmundo Paz Soldán.

“Un público inmenso, que literalmente inunda los pasillos y las salas. Personas de todas las edades con libros en mano, una imagen maravillosa de esos intensos días en la mayor feria del libro de toda América Latina”, describe las características del público y lo sorprendente de la experiencia, Pérez Reyes.

FALTA TODO

“Los libros paraguayos que no llegan hasta México, hay una gran curiosidad por leer qué hay de nuevo en el lejano Paraguay”, señaló José respecto a la problemática que representa la difusión de los contenidos paraguayos dentro del mercado mexicano.

“Todo. Falta todo. No se puede despegar si no se fomenta la lectura, si no se valora la literatura, y tal vez no se debe a una falta de interés de la gente, porque sí hay público, sí hay lectores, sí se siente el interés, pero no saben lo que se está produciendo en el país; ayuda realizar entrevistas como esta; habría ayudado más, tal vez, hace quince días, antes de irnos y antes de que empiece la feria, para que la gente pudiera seguir las transmisiones. Este es uno de los eventos más importantes en las letras a nivel mundial y solo pudimos difundir nuestra participación a través de nuestras redes sociales. Por otra parte, le corresponde al Estado facilitar las oportunidades en el exterior para sus creadores, pero nosotros no le pedimos ayuda a nadie para asistir a este evento cultural, solo lo estoy diciendo para que sepan que nosotros sabemos que les corresponde, pero que les perdimos la fe hace rato”, explicó Bustos.

La FIL de Guadalajara representa para la literatura paraguaya, una puerta de acceso no solo al mercado hispano hablante, sino que es un trampolín que puede servir de vidriera para el arte dentro de un mercado global.

“Si creás pensando en un mercado global, no vas a aportar nada al mundo ni a tu propia existencia. De esta experiencia lo que me motiva para crear viene de otros lugares, no de los mercados, viene de la gente que conocí, de sus historias, de sus tierras, de otras culturas…”, refirió Bustos.

Respecto a la misma inquietud sobre la producción pensando en los mercados globales, Viveros adujo a la universalidad de la buena literatura. “Es cierto que la visión de cómo funciona la gran maquinaria editorial podría ponerlo a uno a reflexionar en ello. Pienso en aquella muy citada frase de Tolstoi: ‘Pinta tu aldea y pintarás el mundo’. Creo que si el texto es realmente bueno, puede hablar a todos los hombres y ser global aun sin proponérselo”, dijo.

La participación paraguaya en esta edición de la FIL se dio a través de una invitación oficial de la organización, siendo esta la segunda vez en la que formaba parte de la misma Pérez Reyes.