El joven cantante y comunicador Joel Sandino presentó anoche su nuevo material discográfico “Sandino”, que tiene detrás en la producción a Augusto Barreto y al maestro Sergio Cuquejo.

De origen humilde, el músico es un comprometido con su carrera artística, donde sale a relucir por su talento y su predisposición al trabajo. “Sandino” es el producto de un trabajo que llevó 3 años, y es la plataforma con la que el cantante busca llegar con su música a todo el mundo.

¿Cuál es tu historia personal o familiar con la música?

–Soy de una familia muy humilde y el primero en ella en incursionar de manera profesional en la música. Mis padres son de Chaco’i: mi papá, Pedro, ejecuta la guitarra y fue quien me inculcó el amor hacia el arte, porque cuando era chico me cantaba y hacía que eso me llame la atención. Mi mamá, Mirtha, me enseñó a valorar la buena música. Ambos influyeron fuertemente en mí. A pesar de que tenía un tío que quería enseñarme a ejecutar la guitarra, no me entraba nada, no tenía interés siendo un chico de 6 años. Recién a los 9 fui a una academia de arte, donde aprendí a ejecutar y a tomar clases de canto. Ingresé a los 11 al Coro del Bicentenario y mi formación musical se inició en esa etapa maravillosa.

¿Cómo se dio el proceso para llegar a tu primer disco?

–En el 2013 decidimos, mi familia y yo, grabar un disco que se llama “Entre Polcas y Romances”. Contiene 2 composiciones mías y luego, interpreté las mejores canciones del folclore paraguayo y los temas melódicos más conocidos universalmente. Este disco fue a puro pulmón, y fue el inicio de una etapa muy importante en mi carrera. Gracias a este material, pude expandir mi música a varios países de Sudamérica y también de Europa y Asia. Pude conocer al camarada Augusto Barreto también, a quien le llegó mi disco y se interesó mucho en las composiciones. Desde ese entonces, trabajamos juntos. “Sandino” es el segundo disco, desde el 2015 que venimos trabajando con varios autores. Nuestra principal meta es salir del país con música paraguaya y competir con otros géneros musicales. Son canciones nuevas que recorren varios estilos y unos arreglos alucinantes del maestro Sergio Cuquejo de Spirit and Sound. Lo característico es que la gente fácilmente podrá sentirse identificada con las canciones, que terminan siendo de la gente. Tenemos mucha esperanza que algo lindo saldrá de esto.

¿Cómo trabajaste en el proceso compositivo? ¿Qué temáticas te gusta abarcar?

–Por ejemplo, mi primera canción fue para Chaco’i, cuna de mi familia y lugar donde me crié. Compuse al terminar un examen de literatura en el colegio, en el 2013. Me baso en las experiencias, en todo lo cotidiano. No precisamente abarco las mías, sino también las de la gente. Para lograr escribir, tuve el asesoramiento de varios escritores, con quienes tuve la dicha de compartir gracias a la música. Les daba la letra y me ayudaban a darle forma. Y la melodía… bueno, sale del corazón. En el disco, hay canciones de varios autores. Buscamos crear un movimiento renovador de la música paraguaya.

¿Cuál es tu vínculo con la música paraguaya tradicional, y con la nueva música paraguaya que está surgiendo?

–Me gusta y valoro todo lo que sea tradicional. Crecí en el ambiente tradicional y me formé así. Pero a la par, siempre escuchaba todo lo que sea música moderna. Creo que la “nueva” música paraguaya es muy importante pues podría llegar a más personas, especialmente a los jóvenes quienes, en su mayoría, no están acostumbrados a lo tradicional, por las influencias de afuera. La fusión del folclore con el pop será un éxito y llamará la atención de más gente joven, para que así pueda consumirse más y más. Es lo que estamos viendo hoy día. Hay una renovación importante y hay que cultivar, sin faltarle el respeto a quienes cultivan el folclore en su estilo tradicional. Solo apelamos a ciertos arreglos y detalles instrumentales, en el intento de proyectar un nuevo estilo a nivel internacional. Al fin y al cabo, la esencia de la música paraguaya no se toca, solo se le da un ropaje musical distinto y más atractivo.

¿Cómo ves que surge la movida juvenil y su interés por la música paraguaya?

–Es genial y me encanta que se vaya consumiendo más música paraguaya. Los grupos nacionales van apostando por el folclore y así se va conociendo más lo nuestro. Hacían mucha falta estos aires nuevos. En otros países se vive del folclore, y ¿por qué no aquí? No tenemos nada que envidiar; es más, creo que en nuestro país tenemos muchísimo más que otras culturas. Sin desprestigiar.