• POR JIMMI PERALTA
  • Periodista jimmielestudio@gmail.com

La misma ciudad de frente a esos ojos que con los años simulan ser los mismos, y en el medio, dispares lentes, objetivos, filmes, espejos, sensores de cámaras digitales. Todo se mueve en la ciudad, y Juan Carlos Meza, foto reportero, busca decir su mirada de esa urbe, la Asunción que se retrata a cada día a través de su proyecto Fotociclo.

Una travesía de varios años fotografiando la capital en todas sus luces y oscurida­des, decenas de miles de seguidores en redes sociales sigue ese relato que cuenta Juan Carlos con archivos jpg a color, sepiados o en blanco y negro, un decir que va de una cámara digital a una com­putadora y de ahí a la red de todas las pantallas. Hoy el salto llega ante lo que pare­cería lo no obvio, Fotociclo va de internet a la imprenta, y presentó recientemente su versión impresa.

"La verdad es que es muy com­plejo. La ciudad tiene una complejidad muy grande, entonces hay diferentes tipos de problemas en los diferen­tes lugares. Todavía no puedo tener una síntesis de todo lo que veo, lo estoy analizando. Claro, lo que veo muy frecuen­temente es el problema del ambiente, la basura, los cau­ses hídricos, el tránsito. Lo que me impactó mucho es la inclusión, los espacios públi­cos inclusivos", comenta Juan Carlos Meza, hacedor de Foto­ciclo, las cosas que de alguna forma sigue rescatando en su relación con la ciudad.

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La Plaza de la Democracia ante la lente de Meza.FOTO: GENTILEZA

Miles de episodios de una ciudad llena de cámaras son retratados por Juan Carlos. Personas y paisajes se cru­zan en la dinámica de una urbe que no termina nunca de florecer.

"Lo que veo con una moto­carga y una cámara foto­gráfica, y el hecho de salu­darle a la gente y mirarle a la cara. Hay una relación muy extraña, ante el hecho de ser fotógrafo, con la gente, y eso me resulta muy enriquece­dor, me resulta muy pla­centero, y creo que es eso lo más enriquecedor cuando a salgo a sacar fotos, la comu­nicación con la gente en la calle. Me siento como muy cómodo, como muy perso­naje, siento que la gente se río conmigo, se ríe de mí, y me siento muy cómodo", explica el trabajador.

Con 52 años, 40 de ellos vin­culados a la fotografía, casi 35 como reportero gráfico, para Juan Carlos parece ser los más significativo de su trabajo, más allá de cualquier logro, el vínculo humano que cosecha al recorrer las calles.

Juan Carlos Meza con uno de los ejemplares de la edición impresa.

"Un día le pregunté a un señor que vendía diarios por las calle '¿cómo andás?', y el me dijo, 'que pucha, hace mucho que nadie me pregunta cómo ando'. Y ahí me contó que tenía varios problemas pero que estaba muy solo, y que la gente pasa, compra los dia­rios, pero nadie se fija, nadie pregunta. Entonces todas las veces que pasaba abría los brazos para saludarme, como si fuese que fuéramos gran­des amigos, solo por pregun­tarle cómo estaba", comenta emocionado.

Desde la vereda, desde los edificios, desde el drone, desde cualquier parte de la ciudad, Fotociclo documenta la ciudad como un ejercicio de historiador.

"Me desprendí de la idea del momento fiel, para mí (la fotografía) es una interpre­tación de la realidad, yo estoy interpretando la realidad de alguna manera, con un len­guaje realista de la fotogra­fía", define la idea sobre su trabajo.

PRIMERA FASCINACIÓN

"Con relación a las técni­cas que manejé, los nega­tivos, las diapositivas, los negativos color, experi­menté mucho, pero cuando maduró la fotografía digi­tal, y tuve primera computa­dora, y esa vino con un pro­grama que para hacer fotos panorámicas, para unir fotos y poder hacer una foto panorámica, y eso me voló el mate", señala Juan Carlos cuál fue su gran fascinación a finales de los años noventa.

Le gustaba la posibilidad de ampliar el nivel de visión, "normalmente nuestro nivel de visión de 60 grados, en un golpe de vista es lo que vemos. Pero en una foto panorámica podés hacer una visión de 180 grados, y eso lo obliga a la vista a hacer un recorrido que no es normal en una foto cuadrada o de proporciones normales".

"Se amplía también el espa­cio, y también se amplía el tiempo. En amplía el tiempo, en una panorámica son varias fotos y en unos segundos pasan cosas distintas, y eso me permite componer una fotografía única", concluyó.