"En todo momento nosotros nos basamos en mucha confianza y por la emoción de todo lo que estaba surgiendo en nuestra comunidad", expresó Patricia Aranda, madre de una integrante de la Orquesta de Cateura, sobre la conformación de la asociación "Armonía de Cateura", de la cual se convirtió en la tesorera en abril del 2013, tras los trámites del director Favio Chávez para que esta entidad fuera el soporte legal del afamado proyecto social.

En febrero último, tras trascender la denuncia fiscal del integrante de la Orquesta, Christian Agüero, junto a su madre Dionicia Espínola (secretaria de la asociación) y la señora Aranda, por supuestas irregularidades administrativas del director con recursos del proyecto social; Chávez acusó a "Armonía" de una presunta malversación, por un fondo total de G. 452 millones que no habrían sido rendidos. La tesorera da su versión.

El estatuto

En el 2010, Patricia Aranda se enteró que la escuela de música de Procicla y Sonidos de la Tierra se mudaba al tinglado de la capilla San Ignacio de Loyola, en el barrio Roberto L. Pettit, donde hacía un servicio de catequesis. Entonces inscribió a cuatro de sus hijos para que estudien canto.

A fines del 2011, el proyecto se independizó de Sonidos de la Tierra: "Una tarde nos llaman a reunión, en la que yo participé, fue en casa de ña Carmen (Cabrera). Ahí nos dice Favio que él quiere formar una orquesta de instrumentos reciclados con los chicos de Cateura, que hay muchas posibilidades, que él se retira de Sonidos de la Tierra por un motivo muy importante, que hubo cierto aporte que no se le iba a hacer entrega a los niños, y que Favio se había disgustado por eso", comentó Aranda.

"Después del viaje de Panamá (en julio del 2012), (Chávez) nos dice que es necesario formar una asociación, porque íbamos a recibir mucho aporte y era necesario formalizar una institución", relató. "Nosotros éramos cuatro padres, totalmente desconocíamos lo que era".

"El estatuto fue redactado por Favio Chávez", afirmó la madre, que acudió el 5 de abril del 2013 a escribanía a firmar el registro. Los demás padres habían votado que ella fuera la tesorera; y Chávez leyó solo la parte final del estatuto.

"Ninguno de los miembros de la asociación accedió a ese estatuto, hasta un momento en el que tuvimos la necesidad de hacer las otras gestiones, en donde requería la copia del estatuto, y es ahí cuando pareciera ser que se nos prendió el foquito. Tardamos un año y medio aproximadamente para acceder a una copia. La persona que tenía el estatuto era Carmen (la vicepresidente)", contó.

"No teníamos una copia porque nos manejamos con mucho confianza, esa es la única razón que yo puedo dar. Tuvimos la clara idea de que teníamos que leer el estatuto, qué estipulaba nuestro estatuto, y nos sorprendimos bastante. Yo me sorprendí bastante. El estatuto de la asociación no tiene una unión con la orquesta. No se menciona. A mí me llama la atención, si esto creó Favio para respaldar a la Orquesta, por qué no figura en el estatuto", agregó.

Luego, Armonía tiene la necesidad de abrir una cuenta bancaria. "El profesor Chávez nos sugiere ir al banco Continental", refirió Aranda; ya que el director tiene sus cuentas en dicho banco. "Como todo era imposición, nosotros teníamos la promesa de que íbamos a ser capacitados para llevar adelante esta gestión, entonces queríamos de verdad actuar por propia cuenta. Buscamos personas que nos asesoren, y fuimos a Visión Banco, las puertas se nos abrieron, pudimos hacer la cuenta".

La construcción

En enero del 2014, el primer fondo que recibió Armonía fue del Cabildo, G. 100 millones, que se usó para comprar el predio para la escuela: "La compra se hizo a nombre de Armonía. Sigue estando a nombre de Armonía. Hay un contrato privado, por escribanía". Continuó: "Empezamos a hacer la gestión porque se presentaron las fundaciones Global Family (Canadá) y OPED (Paraguay); ellos estaban muy interesados por el proyecto, querían cooperar a beneficio de los chicos de Cateura". Así se da el primer convenio directo de Armonía con otra entidad, con un aporte de G. 130 millones; y la asociación, principalmente por gestiones de su tesorera (que vive a dos cuadras del lugar), se enfocó en la refacción y construcción de aulas en el predio.

Sin embargo, el arquitecto sugirió un estudio geotécnico por una losa ya existente y porque el terreno está en zona inundable. "Corremos el riesgo de tener 50, 60 muertos", les advirtió. En consecuencia, se decidió iniciar la segunda losa, con excavaciones de 6 metros, porque el agua seguía brotando, y esto tardó 6 meses. "A muchos padres no les gustó, porque no se terminaba", contó Aranda. Según consta en acta, en febrero del 2016, OPED acordó avanzar con Armonía la etapa de terminación del edificio, empezando por eliminar dos baños existentes, y construir uno nuevo en el fondo del predio. El presupuesto iba a ser G. 306 millones. Pero Armonía se desactivó, al dejar de recibir fondos de Favio Chávez, porque se creó otra asociación de padres.

Entre el 2012 y el 2013, la Orquesta manejaba una "caja de emergencia". Con los viajes, Armonía vio la necesidad de generar una asistencia social para los chicos; y en febrero del 2014, los padres asumieron un convenio en que Chávez desembolsó G. 109 millones para gastos escolares y personales de ese año de cada integrante. "Fuimos tan valientes porque firmamos un acuerdo que decía que, de no ser cumplido, debíamos devolver ese dinero de nuestros propios bienes o ser castigados por la Justicia", reflexionó Aranda.

Conflictos internos

La tesorera explicó que en el 2014 hubo una crisis porque los padres querían saber cuánto dinero recibiría el proyecto de la gira con Metallica. "La respuesta fue que no hay pago, que ellos solamente iban a cubrir los gastos de viajes y que era para promocionar a la Orquesta". Patricia afirmó: "Nunca vimos un contrato, ni nacional ni en el extranjero".

Otro conflicto importante ocurrió en mayo del 2015, antes de una gira a Noruega. Los integrantes cobraban G. 50 mil por concierto, pese a que la Orquesta recibía importantes ingresos; y expusieron sus inquietudes ante los padres de Armonía, que respaldaron un pedido de transparencia al director. Aunque Chávez no firmó la nota, los chicos lograron temporalmente un sueldo mínimo, y que se diera la primera rendición de una gira. Esta situación forzó a una rendición general desde el 2011, pero la tesorera explicó que fueron solo de gastos en la comunidad, en 184 copias de facturas, y no de ingresos, por eso no firmaron el acta de escribanía.

"Al hacer Favio la rendición, también me sentí comprometida", recordó Aranda, que hizo un informe de tres semestres, con aval de 7 biblioratos, que "aparentemente fue aprobado". Pero después hubo una reunión de la nueva asociación, a la que no acudió la tesorera de Armonía, donde le cuestionaron duramente por supuestas facturas impagas de agua, luz y a la limpiadora. Aranda preparó otro informe, con todas las facturas y recibos de Armonía (a los cuales pudo acceder el diario La Nación), para desmentir esa acusación, pero rechazaron sus explicaciones y allí se mocionó el "traspaso" del predio. En marzo del 2016 se formalizó la segunda asociación, que hoy trabaja en la escuela, y el director es miembro honorario.

"Llegué a una conclusión, porque se armó una asociación exactamente en el plazo de tres años y, yo entiendo, que fuimos utilizados, inconscientemente, o conscientemente", opinó Aranda, en una extensa entrevista que estará disponible a través de Youtube.