- Por David Sánchez, desde Valladolid (España), X: @tegustamuchoelc (*).
El actor y director mexicano Gael García Bernal protagonizó el cierre de la 71.ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), celebrada del 23 al 31 de octubre de 2026 en esta ciudad española, situada en la comunidad autónoma de Castilla y León. Su película “Hombre al agua” puso fin a una edición que alcanzó provisionalmente los 100.000 espectadores y cuyo máximo reconocimiento, la Espiga de Oro, fue para “Dao”, del cineasta franco-senegalés Alain Gomis.
La clausura tuvo lugar el sábado 31 de octubre, aunque la organización suspendió la gala oficial y la alfombra roja en señal de respeto por las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Toledo. Se mantuvo, sin embargo, la proyección de la película mexicana en el Teatro Calderón.
Gael García Bernal y una comedia sobre las élites latinoamericanas
Con “Hombre al agua”, García Bernal presenta su tercer largometraje como director, después de “Déficit” (2007) y “Chicuarotes” (2019). La historia sigue a Camilo, un salvavidas cubano interpretado por el propio cineasta, que rescata a un poderoso empresario mexicano y termina incorporándose a su familia tras casarse con su hija.
La película utiliza la comedia para explorar las diferencias sociales, los privilegios económicos y las contradicciones de las élites latinoamericanas. El reparto incluye a Esmeralda Pimentel, Débora Nascimento, Natalia Oreiro, Manuel García-Rulfo y Ricky Martin.
Durante su presentación en Valladolid, García Bernal explicó que el proyecto aborda también la masculinidad, la soledad y las relaciones personales. “El humor es un filo que abre compuertas y complejiza las cosas”. El guion, desarrollado junto al dramaturgo argentino Mariano Pensotti, incorpora referencias al cine de Luis Buñuel y al guionista Jean-Claude Carrière.
“Dao”, la gran triunfadora de Valladolid
La Espiga de Oro de la Sección Oficial Internacional recayó en “Dao”, coproducción de Francia, Senegal y Guinea-Bisáu dirigida por Alain Gomis. La película conecta dos acontecimientos familiares separados geográficamente: una boda en Francia y un rito funerario en Guinea-Bisáu. Mediante una combinación de ficción, testimonios reales y experiencias comunitarias, el cineasta explora la memoria, las migraciones y los vínculos entre generaciones.
El jurado destacó su singular lenguaje cinematográfico y su capacidad para crear una experiencia íntima e inmersiva, donde desaparecen las fronteras convencionales entre documental y ficción. La Espiga de Plata fue para “La Gradiva”, de Marine Atlan, coproducción franco-italiana reconocida por su riqueza narrativa. La película también obtuvo el premio al mejor montaje, para Guillaume Lillo, y la Espiga Arcoíris, dedicada al cine con contenido LGTBIQA+.
Argentina destaca entre los ganadores
El cine latinoamericano consiguió dos importantes reconocimientos gracias a los argentinos Lisandro Alonso y Mariano Llinás. Alonso recibió el Premio Ribera del Duero a la mejor dirección por “La libertad doble”, coproducción de Chile, Argentina, Luxemburgo, Alemania y Reino Unido. El jurado valoró su capacidad para transformar el lenguaje contemplativo en una experiencia cinematográfica cercana al espectador.
Por su parte, Llinás obtuvo el Premio Especial Tiempo de Historia por “Biografía de Jorge Luis Borges”, una aproximación experimental a la vida y el legado del escritor argentino. El jurado definió la obra como una propuesta inventiva y sorprendente que evita los convencionalismos del documental biográfico tradicional.
Premios interpretativos y otras secciones
La italiana Alba Rohrwacher recibió el premio a la mejor actriz por “A Good Little Soldier”, de Stéphane Brizé, mientras que Swann Arlaud fue distinguido como mejor actor por “Un hombre de nuestro tiempo”, de Emmanuel Marre. Esta última película también consiguió el premio a la mejor fotografía, para Oliver Boonjing. Sandra Wollner obtuvo el reconocimiento al mejor guion por “Everytime”.
En Punto de Encuentro, el premio principal fue para “9 Temples to Heaven”, del tailandés Sompot Chidgasornpongse, mientras que “Promised Spaces”, de Ivan Marković, ganó el Gran Premio Alquimias. El cine español también destacó con “Benigno”, de David Baute, ganadora de la Espiga Verde y una mención especial en Alquimias. “Todo es cárcel”, de Eloy Enciso, recibió el Premio DOC.España, mientras Sebastián Uría obtuvo el Premio Pilar Miró a la mejor dirección española por “Adiós, ríos”.
En cortometrajes, la Espiga de Oro fue para “Class Photo”, del lituano Arnas Balčiūnas, mientras “Primer fuego”, de Blanca Camell Galí, y “Crónica del cansancio”, de Natalia Marín, consiguieron las Espigas de Plata. La Seminci concluyó con más de 120 coloquios y la participación de más del 90 % de los cineastas seleccionados en sus secciones oficiales, consolidando a Valladolid como un importante punto de encuentro del cine internacional.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.