La Fundación Texo para el Arte Contemporáneo presenta la exposición Clínica de Arte 2026, una muestra colectiva que reúne los proyectos desarrollados por los artistas participantes de la cuarta edición de este programa formativo. La Clínica de Arte es una plataforma de formación, producción e intercambio que fomenta el diálogo crítico y el desarrollo de obras en un contexto colaborativo.
A través de esta exposición, se visibiliza el proceso creativo llevado adelante por los artistas seleccionados durante el programa. Los artistas participantes de esta edición son: Karina Palleros, Lucas Elvira, Adriana Duarte, Verónica Bernal, Adriana Peralta, Victoria Cañete, Paula Miltos, Federico Cardozo, Leticia Villalba, Alejandra Rivero, Colectivo Ñakyra, Gabriela Benítez, Ángel Barreto, Enmanuel López y Antonella Román.
La inauguración se realizó ayer miércoles 3 de junio en la sede de la Fundación Texo para el Arte Contemporáneo, ubicada sobre Paraguarí 852.
La muestra permanecerá abierta al público de manera gratuita de miércoles a sábados, de 16:00 a 20:00.
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Sobre Fundación Texo
Fundación Texo es una entidad sin fines de lucro dedicada a promover y fortalecer el arte contemporáneo paraguayo. Su visión es mostrar al Paraguay aquello que hace único al arte en el mundo y, al mismo tiempo, mostrar al mundo lo que hace único al arte paraguayo.
La institución cuenta con un patrimonio artístico en constante crecimiento, conformado mediante aportes y donaciones, y administra además la Colección Nasta de arte moderno y contemporáneo paraguayo.
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Este martes inauguran una exposición de arte popular e indígena paraguayo en CAF
La muestra “Maestros del Arte Popular e Indígena del Paraguay – La Colección Texo” será inaugurada este martes 13 de octubre, a las 19:00, en la Casa de la Integración de CAF (Mariscal López esquina República Dominicana). La exposición reúne obras de 11 referentes del arte popular e indígena del país y busca acercar al público a sus creaciones.
La iniciativa es impulsada por la Fundación Texo para el Arte Contemporáneo, junto a CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe). La selección forma parte de la Colección Texo y presenta distintas técnicas y materialidades vinculadas con las historias y las formas de creación de comunidades y territorios del Paraguay.
Los artistas que forman parte de la muestra son Blanca Noguera, Ediltrudis Noguera, Julia Isídrez, Virginia Yegros, Néstor Portillo, Osvaldo Pitoé, Marcos Gayoso, Clemente Juliuz, Silvia Arce, Salustiano Portillo y Shastoque Regina Pedro.
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Homenaje a dos referentes
La exposición también rendirá homenaje al artista ishir Flores Balbuena Ogwa y a la ceramista Juana Marta Rodas, madre de Julia Isídrez, en reconocimiento a sus trayectorias y a su aporte al arte popular e indígena paraguayo.
Curaduría de Fredi Casco
El origen de esta selección se remonta a una investigación presentada en 2013 en el marco de Selección Texo, con curaduría de Fredi Casco. El proyecto tuvo como objetivo identificar y dar visibilidad a los artistas detrás de estas creaciones, poniendo en primer plano sus nombres y procesos artísticos.
Como parte de aquella iniciativa, se realizó un registro fotográfico a cargo de Fernando Allen, una serie de microdocumentales dirigidos por Renate Costa y una publicación dedicada a documentar y difundir las trayectorias y obras de los protagonistas.
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“El desafío consiste en desarrollar herramientas propias para interpretar nuestra producción cultural
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
Fredi Casco, director artístico de la Fundación Texo para el Arte Contemporáneo, habló con La Nación/Nación Media sobre el trabajo que vienen desarrollando desde la organización, comentó sobre el rol formativo que se proponen, y se refifirió a la importancia de la participación estatal y privada en el ámbito artístico local.
La Fundación Texo para el Arte Contemporáneo cumplió diez años de existencia, desarrollando en este tiempo actividades que propician mostrar, contar y pensar el arte desde la particularidad propia del país y sus creadores. Se trata de una organización sin fines de lucro fundada en 2016, que se desprende de la iniciativa y el patrimonio del Grupo Texo, fundado por José Daniel Nasta.
El director artístico de la institución, el artista visual, curador y realizador Fredi Casco, compartió un diálogo con La Nación/Nación Media en el marco de este aniversario, partiendo de una mirada retrospectiva sobre lo hecho en esta década, fijando una caracterización del escenario presente y planteando necesidades y una proyección del espacio.
–¿Cuáles considerás que han sido los logros o aportes de la Fundación en la escena del arte contemporáneo en esta década?
–Creo que uno de los principales aportes de la Fundación Texo en estos diez años ha sido generar un espacio sostenido de reflexión y visibilidad para el arte contemporáneo en Paraguay. Cuando comenzamos, nos interesaba no solamente producir exposiciones, sino contribuir a fortalecer una escena. Nos interesaba generar encuentros entre artistas, curadores, investigadores y públicos locales e internacionales, y propiciar intercambios que pudieran tener continuidad en el tiempo. Creo que otro aporte fue ampliar la propia idea de lo que entendemos por arte contemporáneo. Desde Texo hemos intentado mirar una escena más compleja y heterogénea, en la que pueden coexistir prácticas provenientes de diferentes lugares e incluso de diferentes disciplinas.
APRENDIZAJES
–¿Qué aprendizajes generaron un cambio de estrategias o de objetivos a partir del trabajo realizado?
–Diez años son suficientes para descubrir nuevas formas de llevar adelante el programa inicial, incluso aquellas que desafían nuestras propias certezas. Al comienzo quizás pensábamos más en construir una plataforma para una escena contemporánea que necesitaba mayor visibilidad. Con el tiempo entendimos que la cuestión no era solamente cómo colaborar en ello y cómo fortalecer la escena del arte paraguayo, sino también preguntarnos desde dónde queríamos hacerlo.
–¿Qué lectura del escenario local los impulsa a apostar por la formación y la difusión?
–Paraguay tiene una escena artística muy rica, pero históricamente ha tenido una infraestructura institucional bastante precaria, con una política cultural pública débil. Existe una enorme capacidad de producción, pero no siempre existen las mismas condiciones para investigar, debatir, publicar, conservar, formar públicos o hacer circular esas producciones. No es suficiente con producir exposiciones. Una escena necesita pensamiento crítico, conversación, archivos, investigación, mediación y posibilidades de intercambio. Y hay otra cuestión que para mí es importante: durante mucho tiempo Paraguay fue leído desde centros culturales extranjeros. Parte del desafío consiste en desarrollar herramientas propias para interpretar nuestra producción cultural. –¿Qué planteamientos o proyectos vienen trabajando respecto a la valoración del arte local contemporáneo, sea desde el Estado, los mecenas o los inversionistas?
–Creo que uno de los grandes desafíos sigue siendo construir un sistema más sólido alrededor del arte paraguayo. No podemos depender únicamente de la voluntad de los artistas ni de iniciativas privadas aisladas. Es necesario que exista una articulación entre políticas públicas, instituciones culturales, coleccionismo, mecenazgo, investigación, educación y mercado. También hace falta comprender que apoyar el arte no significa solamente comprar obras o financiar exposiciones. Significa invertir en archivos, publicaciones, investigación, conservación, residencias, formación y circulación internacional. Es decir, construir las condiciones para que una escena pueda desarrollarse y sostenerse en el tiempo. El sector privado puede desempeñar un papel muy importante, pero el Estado tiene responsabilidades que no pueden ser sustituidas por el mecenazgo. Y al mismo tiempo necesitamos desarrollar un coleccionismo local más informado y comprometido, capaz de comprender que adquirir arte paraguayo también significa participar en la construcción y preservación de nuestro patrimonio contemporáneo.
EXPERIMENTACIÓN, INVESTIGACIÓN Y FORMACIÓN
–¿Qué proyectos u objetivos se trazan para la siguiente década?
–Después de diez años, creo que el principal desafío consiste en profundizar y fortalecer lo que hemos realizado. Nos interesa que la Fundación Texo continúe siendo un lugar de experimentación, investigación y formación; que podamos fortalecer todavía más los vínculos con artistas y comunidades de distintas partes del Paraguay y ampliar nuestras redes internacionales o, como diría José Daniel Nasta, el presidente de la fundación: “Hacer diplomacia cultural”. Tal vez el objetivo más ambicioso será continuar trabajando para que Paraguay sea visto como un lugar desde el cual también es posible producir pensamiento y formas de comprender el mundo que son capaces de interpelar a los centros.
–¿Cuáles son los momentos trascendentes o bisagras del proyecto en esta década?
–Me cuesta elegir acontecimientos aislados porque veo estos diez años más como un proceso que continúa al día de hoy, un “work in progress”, como se le dice en la jerga del arte contemporáneo a las obras que aún no están cerradas. Hay exposiciones, programas de formación, encuentros y colaboraciones que fueron modificando nuestra manera de trabajar. Pienso más bien en que hubo programas-bisagra, como “Contar el arte” en el cual desde hace diez años damos la palabra a artistas visuales, arquitectos, músicos, cineastas, gestores culturales, curadores y teóricos. Otro programa, en ese sentido, es “Selección”, que comenzó antes de la Fundación Texo, como un programa de responsabilidad social de las empresas Texo y que luego, a partir de la Fundación, generó un diálogo más transversal con otras disciplinas. También fueron fundamentales las relaciones que construimos con interlocutores internacionales, como la Fondation Cartier, la Bienal de Curitiba o Pinta Sud. No tanto por una cuestión de legitimación externa, sino porque permitieron poner la producción paraguaya en conversación con otras experiencias.
–¿Podrías explicarnos en qué consiste su trabajo y mirada respecto al arte indígena?
–Nosotros, más que nada, intentamos aportar y sumar a las miradas de instituciones como el Museo del Barro o el pensamiento de autores como Ticio Escobar, entre otros, quienes desde hace décadas trabajan y reflexionan en torno a ese universo artístico. Considero que una cuestión central es evitar mirar el arte indígena exclusivamente desde categorías etnográficas. Eso no significa desconocer la importancia de la etnografía o la antropología, pero debemos reconocer que estamos también frente a producciones estéticas contemporáneas de enorme complejidad. Cuando un artista indígena dibuja, pinta, talla o trabaja con fibras, está produciendo universos simbólicos desde sistemas de conocimiento y formas de comprender el mundo diferentes y absolutamente actuales.
REVISAR CATEGORÍAS
–¿Qué desafíos plantea esta visión?
–Esto nos obliga a revisar nuestras propias categorías. Me interesa pensar qué ocurre cuando esas producciones obligan al propio sistema del arte contemporáneo a ampliar o cuestionar sus categorías. Las colaboraciones de antropólogos como Guillermo Sequera, la de Lía Colombino o Ticio Escobar fueron fundamentales para la Fundación Texo. Así como también lo fue la visita de Bruce Albert, Joseca Yanomami y Hervé Chandès. Bruce lleva décadas de convivencia y trabajo con los yanomamis, y su experiencia permite comprender hasta qué punto una imagen puede estar vinculada a cosmologías, conocimientos y experiencias que no se dejan reducir fácilmente a nuestras categorías occidentales.
–¿En qué sentido estas producciones difieren de nuestro imaginario dominante?
–En el caso de Joseca, sus dibujos hacen visibles seres y dimensiones del mundo yanomami que para nosotros pueden pertenecer al terreno de lo imaginario, pero que dentro de su cosmología poseen otra condición de realidad. El diálogo con Hervé también permitió abordar otra cuestión que nos interesa mucho: qué sucede cuando estas producciones ingresan en instituciones internacionales de arte. No se trata simplemente de trasladarlas de un contexto a otro, sino de preguntarse cómo mostrarlas sin neutralizar los mundos y conocimientos de los cuales proceden.
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Exposición de esculturas de 24 artistas
En el segundo nivel del Shopping del Sol sigue abierta la sexta edición de la exposición de artistas locales que reúne más de 100 obras de 24 escultores de distintas generaciones, miradas y lenguajes de la escultura contemporánea local. La muestra presenta obras realizadas en bronce, vidrio, hierro, madera, cerámica, mármol, piedra, resina, fibra de vidrio y técnicas mixtas, entre otros materiales y procedimientos.
Participan artistas con más de 25 años de trayectoria, con recorrido tanto nacional como internacional, acercando al público una diversidad de propuestas que permiten descubrir la riqueza y la vigencia de la escultura paraguaya.
Esta exhibición fue una iniciativa del ingeniero, coleccionista y escultor Roque Ardissone. Se trata de una oportunidad para encontrarse con el arte, conocer de cerca el trabajo de nuestros escultores y escultoras y, por qué no, llevar una pieza única a casa.
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“Bonita Primavera III”: Artistas adultas mayores exponen sus obras en el CPJ
Este jueves, 24 de setiembre, presentarán la exposición colectiva “Bonita Primavera III” en la que artistas adultas mayores expondrán sus obras relacionadas a la estación que ingresó en el país. La muestra colectiva reúne obras en óleo, acrílico y lápiz de nueve artistas bajo la dirección de la profesora Vilma Rivera.
La inauguración de la tercera edición de este esperado encuentro artístico será a las 18:30 en la sala de exposiciones “Jacinto Rivero” del Centro Paraguayo Japonés (CPJ) con acceso libre y gratuito. La exposición colectiva de pintura se extenderá hasta el 30 de setiembre y se pueden ver de 8:00 a 15:00.
Esta colección reúne el trabajo relacionado a la primavera de nueve expositoras quienes, bajo la guía y dirección de la reconocida profesora Vilma, han explorado una gran variedad de técnicas pictóricas que incluyen el óleo, el acrílico, el dibujo a lápiz, entre otros, para realizar los trabajos que serán expuestos.
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“Por la primavera es la tercera exposición que hacemos. Somos nueve señoras las que vamos a llevar nuestros trabajos y a hacerlo para celebrar la primavera. A mí me gusta pintar los temas relacionados a nuestro país y las costumbres. Tenemos a una señora de más de 90 años que presenta todo su trabajo en acrílico”, expresó Riveros, en entrevista con La Nación/Nación Media.
La actividad ofrecerá al público la posibilidad de conocer el trabajo de las artistas: Emma Valdovinos, Cristina López, Young Sook Nam, Lilian Solalinde, Olga Liva, Gloria Torres, Vilma Riveros, Malvina Báez de Belotto y Elizabeth Báez.
Además de esta presentación, el grupo prevé realizar otra exposición en noviembre, una vez finalizadas las actividades anuales. Rivera definió a esa instancia como un cierre del trabajo desarrollado durante el año. “Estas actividades permiten a las integrantes expresar sus intereses y experiencias a través de la pintura”, puntualizó.