Tras su primera publicación en 1950, una reedición del libro “Pojhá Ñaná, plantas que curan” se presentó en homenaje al legado de su autor Nemesio Rodríguez Barboza (1916-1986), doctor en Bioquímica y Farmacia, investigador naturalista de vocación y veterano de la guerra del Chaco. El lanzamiento se realizó el pasado 14 de noviembre en la Biblioteca Nacional del Paraguay, en Asunción.
El acto contó con la presencia de tres de los cuatro hijos de Rodríguez Barboza: el ingeniero agrónomo especialista en Comercio Internacional de productos agrícolas, Nemesio Rodríguez; la licenciada en Psicología, Etelvina Elizabeth Rodríguez; y la licenciada en Relaciones Públicas, Rocío Jacqueline Rodríguez. Por motivos de salud no pudo acudir el licenciado en Ciencias Contables y Administración de Empresas, Pedro Osvaldo Rodríguez.
El doctor Rodríguez Barboza, bioquímico de formación, veterano condecorado de la Guerra del Chaco y naturalista de vocación, dedicó años de su vida a estudiar y proteger el vasto patrimonio botánico de Paraguay. Con un amor profundo por nuestras plantas, no solo investigó sus propiedades medicinales, sino que también se empeñó en transmitir ese conocimiento, para que las generaciones futuras pudieran seguir aprovechando los beneficios medicinales que nuestra tierra nos ofrece.
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A través de la reedición de “Pojha Ñana, plantas que curan”, más de 75 años después de su primera publicación en 1950, vuelve a ser posible la oportunidad de conectar con la sabiduría que el autor de la obra compartió con tanto compromiso y pasión. Este material, que fue un hito en su tiempo, sigue siendo un referente fundamental para conocer las propiedades curativas de nuestras plantas nativas, ese saber ancestral que ha acompañado al pueblo paraguayo durante generaciones, señalaron durante la presentación.
“Esta edición es un acto de justicia histórica y un compromiso con las generaciones futuras, en tiempos donde nuestros bosques, nuestras plantas y nuestra naturaleza se encuentran amenazadas, por lo que preservar este conocimiento se vuelve no solamente valioso, sino que necesario y urgente”, puntualizaron en la ceremonia, mencionando esta edición póstuma surgió por iniciativa de la arquitecta Yolanda Benítez, nuera de Rodríguez Barboza, en asociación con la doctora Lourdes Barboza, quien asumió la redacción del prólogo.
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