- Por David Sánchez, desde El Gouna (Egipto), X: @tegustamuchoelc (*).
En el corazón del Festival de Cine de El Gouna, donde las luces del desierto se mezclan con el brillo de las pantallas, nos encontramos con Nicolas Mouawad, el actor libanés que ha conquistado desde Beirut hasta Hollywood. En una conversación franca, sin adornos, Mouawad comparte su trayectoria, su amor por el cine y los retos que lo han llevado a formar parte de producciones internacionales, incluyendo Furiosa: A Mad Max Saga (2024).
De pie en la plaza principal del festival, con el bullicio de cineastas y aficionados a nuestro alrededor, Nicolas, de 46 años, se presenta con una sonrisa: “Me llamo Nicolas, simplemente Nicolas”. Su carrera, sin embargo, no tiene nada de simple. Desde 2016, ha trabajado en Egipto, el epicentro del cine árabe, al que describe como “el Hollywood del mundo árabe”. “Egipto es el centro de todo lo relacionado con el cine. Aquí se produce, se crea, se vive”, asegura, mientras explica cómo perfeccionó el acento egipcio para integrarse en la industria. “No quería ser el extranjero, quería ser parte de esto”.
Mouawad no es nuevo en el escenario internacional. En 2022, debutó en Cannes con Three Thousand Years of Longing, dirigida por George Miller donde interpretó al Rey Salomón, y más recientemente se unió al universo de Mad Max con Furiosa. “Fue una experiencia increíble. Trabajar en un proyecto de esa magnitud, con un director como Miller, es un sueño para cualquier actor”, confiesa. Pero su pasión no se limita a las superproducciones. Para él, el cine es un refugio y una voz. “En Líbano hemos enfrentado guerras, crisis económicas, todo tipo de problemas. El cine es un espacio donde los directores, los actores, ponemos nuestras ideas, nuestro corazón. Es un arte que trasciende fronteras”.
En El Gouna, donde el festival reúne a talentos de todo el mundo árabe y más allá, Nicolas se siente como en casa. “Estos eventos son como un taller para mí. La selección de películas, los paneles, las charlas… todo me nutre como actor”, dice, mientras observa la plaza llena de vida. Pero su mirada ya está en el futuro. Actualmente, está inmerso en un nuevo desafío: una miniserie de 15 episodios que marcará la primera gran producción televisiva de Qatar. “Es la primera vez que Qatar hace algo así, y para mí es un reto enorme. Me emociona ser parte de algo que está naciendo”, explica con entusiasmo.
Aunque su carrera lo ha llevado a Egipto, Estados Unidos y Australia, Mouawad sueña con explorar nuevos horizontes. Cuando se le pregunta si ha considerado trabajar con países latinoamericanos, como México, Perú o Colombia, responde con una risa: “No aún, pero me encantaría. Sería un sueño”. Por ahora, su agenda está llena, pero su energía parece inagotable. “El cine es mi manera de expresarme, de mostrar lo que llevamos dentro. Y mientras pueda seguir haciéndolo, estaré en cualquier parte del mundo donde me llamen”.
En El Gouna, entre proyecciones y aplausos, Nicolas Mouawad deja claro que su historia está lejos de terminar. Con un pie en el mundo árabe y otro en la escena global, este actor libanés sigue construyendo un legado que, como el cine mismo, no conoce fronteras.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.

