La Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA) conjuntamente con el Ballet clásico y Moderno Municipal presentan “El gran vals”, segundo concierto de su ciclo anual de presentaciones al aire libre, en plazas y parques de Asunción, este martes 14 de octubre a las 20:00, en la plaza Batallón 40 (General Bruguez y Mariscal Estigarribia), con acceso libre y gratuito.
La OSCA, dirigida por el maestro Luis Szarán y la participación especial de la soprano Yennifer Gutiérrez, interpretará oberturas, marchas y valses de Johann Strauss, Giacomo Puccini, Johannes Brahms, Emil Waldteulfeld, Georges Bizet, Wolfgang Amadeus Mozart, Leroy Anderson, Dimitri Shostakovich y Henry Manchini.
En el momento central se tendrá la presencia de bailarines del Ballet Clásico y Moderno Municipal (BCMM) bajo la dirección artística de Miguel Bonnin con “Vals n.º 2” de Dimitri Shostakovich y al cierre se invitará al público asistente a bailar, acompañados por la OSCA y los bailarines del Ballet Clásico.
Integran el grupo de bailarines del Ballet Clásico Municipal: Sofía Shittner, Camila Franco, Fátima Miranda, Diana Arce, María Fernanda Perelló, Alex Gómez, Lucas Zárate, José Godoy, Hernán Correa y Rodrigo Delgado; el maestro ensayador es Ángel Ovelar
El programa contempla: “El murciélago” (obertura) de Johann Strauss, “O mio babbino caro” de Giacomo Puccini, “Danza húngara nro. 5” de Johannes Brahms, “Vals de los patinadores” de Emil Waldteufeld, “Los toreadores” de la ópera “Carmen” de George Bizet, “La reina de la noche” (La flauta mágica) de Wolfgang Amadeus Mozart, “Vals del gato Leroy” de Anderson, “Vals nro. 2” de Dimitri Shostakovich, “La pantera rosa” de Henry Mancini y “Vals de la primavera” de Johann Strauss.
Dejanos tu comentario
Peculiar sensei de karate da a Benicio del Toro su tercera nominación al Óscar
Un cuarto de siglo después de ganar su primer Óscar, Benicio del Toro vuelve a competir con su personaje en “Una batalla tras otra”: un entrenador de karate que en los ratos libres ayuda a inmigrantes, y con quien el actor afirma sentirse identificado. “Hay mucho de mí allí”, dijo Del Toro a la AFP sobre el imperturbable Sensei Sergio St Carlos, quien, con una cadencia apacible, equilibra al manojo de nervios que es su compañero de escena, el exrevolucionario Bob Ferguson (Leonardo DiCaprio).
Del Toro confiesa que lo tomó por sorpresa la efusividad en torno al papel, que con menos de 15 minutos de pantalla lo puso en la disputa por el Óscar al mejor actor de reparto. El puertorriqueño de 59 años compite en la categoría con su compañero de elenco Sean Penn, además del sueco Stellan Skarsgard (“Valor sentimental”), Jacob Elordi (“Frankenstein”) y Delroy Lindo (“Pecadores”)
“Una batalla tras otra”, favorita para llevarse el Óscar a mejor película con 13 nominaciones, sigue al exrevolucionario Ferguson, que intenta criar a su hija adolescente (Chase Infiniti) cuando el pasado regresa a pasarle factura. El drama de padre e hija avanza en medio de actos insurgentes, redadas antimigratorias y complots supremacistas, en un Estados Unidos contemporáneo, pero sin fecha precisa.
Del Toro reconoce que vio el potencial de la cinta desde el comienzo, aunque consideró a sus colegas “como los verdaderos protagonistas”. “Me sorprendió que de pronto me señalaran a mí, no me lo esperaba. Y... se siente bien, pero también te puede incomodar un poco”, agregó.
Pero el actor dijo sentirse orgulloso de que sea justamente este rol el que “sea reconocido por lo que representa. De alguna manera, creo que demuestra que hay algo en él, hay un corazón ahí, y creo que por eso la gente se siente atraída hacia Sensei”. “Quizás eso es lo que hay en una película tan oscura, que trae un pequeño sentido de esperanza”.
“Mucha fuerza”
Del Toro comenzó su carrera en la televisión. Luego de varios roles menores, como uno de extra en el video “La isla bonita” de Madonna, pasó al cine. Su primer rol de peso en la gran pantalla fue en “Sospechosos comunes”, en 1995, que lo hizo destacar en Hollywood. En 2001 se consolidó al ganar el Óscar a mejor actor de reparto por “Tráfico”, venciendo a figuras como Willem Dafoe y Jeff Bridges.
Del Toro interpretaba a un policía de frontera que intenta mantenerse honesto en medio de la corrupción y el narcotráfico reinantes. Fue nominado por segunda vez en 2004 por su participación en “21 gramos”. Elogiado por directores como Steven Soderbergh, Alejandro González Iñárritu, Denis Villeneuve, Guy Ritchie y Wes Anderson, Del Toro materializó en “Una batalla tras otra” una segunda colaboración con Paul Thomas Anderson, después de “Vicio propio” (2014).
El actor, cuya imponente presencia contrasta con su humildad y una aparente reticencia a ser el centro de atención, abrazó el proyecto justamente por tratarse de Anderson, el aclamado director que busca hacerse con su primer Óscar este domingo luego de 14 nominaciones en su carrera. Anderson le dijo que quería que interpretara a un instructor de karate y le envió una foto de un tigre en un kimono.
El actor describió a Anderson como un alguien que crea “un espacio cómodo para la creatividad, para la colaboración”. En ese clima, la visión de Del Toro terminaría remodelando el accionar del sensei, y, por ende, la película. “Sensei lo ayuda (a Bob) a ir del punto A al punto C. Ahora, lo que pasa en el ínterin, eso cambió un poco”.
“Se volvió más un luchador para los necesitados, un protector de esos migrantes que buscan el sueño americano”, cuenta Del Toro. La entrega de su personaje sobresale en una trama donde las debilidades de revolucionarios, militares y supremacistas afloran, volviéndolos cada vez más ensimismados.
En una escena, el maestro hace que el protagonista Bob, frenético y enajenado, salude a su familia y a algunos de los migrantes que está ayudando a proteger, cuyas vidas también corren peligro. “Lo sentí con mucha, mucha fuerza”, dijo Del Toro. “Sentí que el tema necesitaba ser tratado con humanidad, con respeto”. Para él ha sido “un honor” representar a la comunidad latina y ser parte del destacado elenco. “Lo hicimos con el corazón”, dijo “Y creo que la gente entendió eso”.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Artista paraguayo juntó su pasión por el fútbol y la música pintando remeras para sus ídolos
Por Karina Ríos
Ignacio Adolfo Villalba Denis es un joven villarriqueño que se dedica a dibujar y pintar desde que tiene 10 años. Siempre dibujó en papel y por un año estudió, pero la mayor parte de sus conocimiento los adquirió siendo autodidacta para mejorar sus técnicas. Hoy, con 20 años está cumpliendo su sueño de reunir su pasión por el fútbol y la música para llegar a sus ídolos.
Ignacio, hijo de Rafael Villalba y Lucía Denis, oriundo de la comunidad Félix Pérez Cardozo de la ciudad de Villarrica, departamento de Guairá, está cumpliendo su sueño de conocer a reconocidos jugadores y cantantes nacionales. Anhela con llegar a nivel internacional con su arte.
“Soy muy fanático del fútbol y la música, llevo muchos años haciendo esto, siempre dibujé en hojas. Un día quise hacer algo diferente y una camiseta representa muchas cosas, por lo que pensé en plasmar mis dibujos en una casaca y se valora mucho más”, confirmó Villalba, en entrevista con La Nación/Nación Media.
Hace 10 años comenzó a pintar y la única vez que tuvo una preparación profesional fue a los 14 años, cuando su madre lo inscribió a una clase de dibujo y fue por un año, cuando aprendió algunas técnicas. “Prácticamente todo lo que hago lo aprendí solo”, detalló.
Te puede interesar: El cáncer se cobró la vida de Raysa, la pequeña guerrera
Su primera camiseta
El artista indicó que la primera camiseta que hizo la preparó para Diego Gómez, a quien admira muchísimo y fue una experiencia muy gratificante cuando el jugador aceptó encontrarse con él para recibir el presente.
“Mi primera entrega fue con Diego y cuando llegó el día estaba muy nervioso, me atrevo a decir que fue el único día que lloré porque me superó. Era algo que no esperaba y desde ese día dije que puedo hacer más y llegar a más personalidades con mi arte”, confirmó en LN.
También entregó las casacas a Enzo González, Tacuara Cardozo, Roque Santacruz, Gustavo Velázquez y Rodrigo Villalba.
Lea también: CEP: monseñor llama a unirse en oración por la paz del mundo
Promocionar su trabajo
Ignacio indicó que todos los trabajos que llegaron a grandes jugadores nacionales los hizo como un regalo y que eso le ayudó muchísimo para promocionar su trabajo y llegar a más personas. “Gracias a esos trabajos me conocieron y mi mayor premio fue conocer a jugadores tan importantes”, expresó.
Afirmó que uno de sus últimos trabajos fue para los Kachiporros, para los que preparó camisetas para los miembros de la banda que quedaron bastante maravillados con su trabajo y lo compartieron en sus redes sociales.
“La remera para los Kachiporros fue para toda la banda, fue algo muy especial porque cuenta la historia de este grupo tan importante del país desde el 2006 hasta lo que son ahora. Ahora pude ver que compartieron un vídeo con mi trabajo y me siento muy orgulloso”, indicó.
Te puede interesar: Un hombre habría atacado a exconcubina con machete dejándola con varias heridas
Familia orgullosa
El joven indicó que su familia está muy feliz por todo lo que ha logrado hasta ahora y se ha convertido en el ejemplo de sus hermanas Luz, de 17 años, y Librada Raquel. de 7 años, que ya tienen planes de seguir los pasos de su hermano.
“Mis padres están muy felices con todo esto. En especial mi mamá, que es bastante sentimental como yo y está muy contenta con todo lo bueno que me sucede. Mis hermanas también ya quieren seguir mis pasos”, expresó en nuestro medio.
Lea también: Sarampión: comenzó campaña de vacunación adicional a niños de 1 a 5 años
Mensaje
Ignacio recomendó a los jóvenes a que peleen por sus sueños y que no se rindan a la primera, que todo esfuerzo y sacrificio tiene sus recompensas, tarde o temprano. Afirmó que él luchó mucho para que su trabajo sea visto y valorado como lo es ahora, que espera perpetuar eso.
“Hay que pelear por los sueños, no tenemos que sentarnos a esperar que las oportunidades lleguen. Soy alguien muy joven para esto, pero quiero animarlos a que siempre lo intenten porque esto parece fácil, pero me costó bastante, nunca hay que darse por vencido”, puntualizó en La Nación.
Agregó que es difícil contactar con los famosos o figuras locales porque manejan una agenda y tienen muchos compromisos, pero hay que andar detrás para lograr cumplir con los sueños. ”Siempre hay que buscar la manera de hacer las cosas bien, proyectar lo mejor de uno. Cuando uno hace con cariño las cosas, al final logra lo que quiere”, concluyó.
Te puede interesar: Hombre atropelló e intentó estrangular a su pareja en J. Augusto Saldívar
Datos clave
- Ignacio Adolfo es estudiante de Licenciatura en Ciencias de la Educación y está cursando el tercer año, busca ser docentes e impartir sus conocimientos en su comunidad.
- Con la venta de sus cuadros, dibujos y remeras personalizadas está cubriendo gastos de su universidad y también ayuda a sus padres.
- Ignacio se encuentra en redes sociales como: ignaciovillalba23 en Instagram e igna__villa en Tik Tok.
Dejanos tu comentario
Nuevo libro aborda la sostenibilidad de las empresas familiares
“Trascender: vida, familia, empresa” se titula el libro publicado por el empresario y consultor Kelo Kriskovich, sobre uno de los temas más sensibles del entramado económico nacional: la sostenibilidad de las empresas familiares y los procesos de transición generacional. El lanzamiento se realizó recientemente en el Salón Auditorio del Universitaria Center, ante empresarios, profesionales y referentes vinculados al sector productivo.
El autor compartió una reflexión personal sobre el legado recibido ante unas 120 personas provenientes del ámbito laboral, social y empresarial. Recordó a su padre -doctor en química industrial, panadero, dirigente gremial y uno de los socios fundadores de la Cooperativa Universitaria- como una figura determinante en su concepción de empresa y compromiso ciudadano.
También evocó también el vínculo con su suegro, el doctor Humberto Simón, resaltando la importancia de construir instituciones con mirada de largo plazo. Además, incorporó la dimensión espiritual como parte de su visión integral de vida y empresa. “Todos tenemos la oportunidad no solo de vivir, sino de honrar la vida”, afirmó ante el auditorio, sintetizando el espíritu de la obra.
Homenaje familiar
Uno de los momentos más significativos de la presentación se dio cuando Lucía, Karina y Jazmín Kriskovich dirigieron unas palabras a su padre, destacando los valores de responsabilidad, coherencia y vocación de trabajo inculcados en el seno familiar. La intervención aportó una dimensión humana al acto y reflejó, en la práctica, uno de los ejes centrales de la obra: la transmisión de principios como base para trascender generaciones.
La panelista invitada, Patricia Dos Santos -socia y colega del autor- desarrolló los principales conceptos del libro, subrayando la importancia de profesionalizar la gestión sin perder la identidad ni los valores que sostienen a las organizaciones familiares. Destacó además la necesidad de generar espacios de diálogo que permitan ordenar roles y proyectar continuidad con visión estratégica.
Finalmente, el autor agradeció especialmente a las familias empresarias que, a lo largo de más de treinta años de trayectoria profesional, le confiaron sus procesos de transición. “Este libro es, en gran medida, fruto de ese aprendizaje compartido”, señaló, aludiendo a las experiencias reales que nutren la publicación. Reconoció asimismo el trabajo conjunto con Patricia Dos Santos, con quien -según expresó- ha aprendido a integrar visiones distintas en la construcción empresarial, y valoró la posibilidad de compartir hoy la empresa con sus hijas y un equipo consolidado.
Familias empresarias
“Trascender” propone una mirada centrada en la persona y en los múltiples roles que convergen en las familias empresarias -fundadores, sucesores, ejecutivos externos y nuevas generaciones- ofreciendo herramientas para ordenar la sucesión, fortalecer vínculos y consolidar acuerdos en contextos de cambio.
En un país donde una parte significativa del tejido productivo está sostenida por empresas de propiedad familiar, la presentación dejó instalada una reflexión que trasciende el ámbito editorial: la necesidad de planificar la continuidad, preservar el legado y proyectar el futuro con propósito y cohesión.
Dejanos tu comentario
Los Perros de la Nada presentó su primer videoclip
La banda paraguaya Los Perros de la Nada presentó su primer sencillo inédito, titulado “Chau chau!”, en una velada que combinó el estreno del videoclip y música en vivo, el viernes 27 de febrero en el bar Biker Brothers. En una breve rueda de prensa, los integrantes compartieron detalles del proceso creativo y del desafío que implicó encarar su primera producción audiovisual, de manera independiente.
“Esta canción significa un gran logro para la banda por ser nuestra primera realización independiente”, señaló Mario Achucarro, uno de los vocalistas de la agrupación. “Creemos que el público va a estar muy contento y feliz por el divertido tema y videoclip que se logró, y por ser nuestra primera experiencia de muchas que vendrán”.
Posteriormente se realizó la proyección oficial del videoclip y el encuentro cerró con un show en vivo cargado de energía. “Chau chau!” es el primer tema inédito de la banda y marca un paso clave en su evolución artística. La canción, compuesta en letra y música por el productor Luis Duarte, aborda una despedida amorosa con un mensaje claro: ante los cambios, siempre es posible empezar de nuevo.
Musicalmente, el sencillo combina rock, ska, reggae y tintes de punk, reflejando la versatilidad que caracteriza al grupo y consolidando una identidad propia más allá de los covers de rock en español que formaron parte de sus inicios. El videoclip fue dirigido por Guille González y grabado en enero de 2026 en el mismo bar Bikers Brothers. La propuesta presentó una narrativa guionada y contó con la participación especial de Patricia Ferreira y Gonzalo Sapena.
Una nueva etapa
Formada en 2021, Los Perros de la Nada está integrada por Wilson Ramírez (voz líder y guitarra acústica), Mario Achucarro (voz y guitarra eléctrica), Víctor Carlos Irala (teclados), Eduardo Ferreira (voz y bajo eléctrico), Fabrizio Marecos (guitarra eléctrica), Cristian “Michi” Martínez (batería), Lino Medina (trompeta) y Bruno Flor (trombón).
“Este lanzamiento representa un avance en nuestra carrera. Tenemos pensado seguir produciendo más temas inéditos y realizar más audiovisuales porque esta maquinaria ya no para”, cerró el vocalista. Con numerosos shows en la escena nocturna nacional y una presentación en Argentina, el grupo atraviesa actualmente su etapa más creativa y experimental. El lanzamiento de “Chau chau!” representa el inicio formal de una nueva fase enfocada en composiciones propias y futuras producciones audiovisuales.