La muestra “El Tormes de Lazarillo” de Jesús Ruiz Nestosa continúa en la Casa Bicentenario de las Artes Visuales del Centro Cultural de la República El Cabildo, realizada con el apoyo del Centro Cultural de España Juan de Salazar y la Embajada de España, bajo la curaduría de Luis Vera. Puede visitarse de lunes a viernes, de 8:00 a 18:00, y el sábado 18 de octubre de 9:00 a 15:00, con acceso libre y gratuito.

En el ámbito de la fotografía, Ruiz Nestosa sostuvo una producción constante desde finales de la década de 1950, con un recorrido artístico que le permitió exponer en importantes centros culturales del país y del exterior. En diciembre de 1968, expuso “10 años de fotografía” en el Centro de Estudios Brasileros, considerada una muestra fundante del arte de la fotografía en el Paraguay. Entre muchas otras, destacan Piedras (Centro Cultural Juan de Salazar, 1978), Ciclos (Centro Cultural Paraguayo-Americano, 1985) y una amplia retrospectiva en el Museo del Barro en 1992, además de presentaciones en Madrid, París y otras ciudades. Su obra fotográfica, siempre vinculada a la búsqueda estética y al diálogo con la memoria y el tiempo, constituye una referencia en el panorama visual paraguayo.

Jesús Ruiz Nestosa presenta la muestra "El Tormes de Lazarillo". Foto: Gentileza

Entre sus comentarios, Ruiz Nestosa refirió: “Cuando leo un un libro, me apasiono de una manera increíble. Leí el Lazarillo en la época de colegio, de esos que nos obligaban a leer y entonces uno leía sin entender nada. En Salamanca volví a leerlo, motivado por todas las cosas que tenían que ver con el lugar que encontré en el puente Romano. Es un libro cortito, pero maravilloso. Es una novela única que abre una nueva veta en que los personajes dejan de ser grandes héroes como en las novelas de caballería. Es decir, enfoca un estrato social que hasta entonces había estado ausente en la literatura, y eso abre las puertas para que para que escritores posteriores pues entonces también se dediquen a mirar que en esa gente también hay una humanidad interesante”.

“Su residencia en Salamanca, donde vive desde hace más de veinte años, añade una capa de complejidad a la identidad artística de Jesús. No se trata de una simple reubicación, sino de un desarraigo que lo lleva a habitar el paisaje del río Tormes que dio origen a la historia arquetípica del marginado Lazarillo. Su mirada, por tanto, no puede ser la de un observador neutral. Es la mirada de quien reconoce en las orillas del Tormes un eco de las luchas y soledades que ha conocido y documentado en su trajinar periodístico, literario y fotográfico”, comenta Luis Vera, sobre la obra.

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