Lanzan Hydro Experimental, serie de cuatro capítulos musicales
Compartir en redes
Hydro Experimental se estrenó el 24 de setiembre con “La última gota”, una canción original con la voz de Roberto “Chirola” Ruiz Díaz, como el primer capítulo de una serie de cuatro capítulos musicales de Hydro, el proyecto de Sonidos de la Tierra que nació para generar conciencia, inspirar a la acción y promover la transformación en torno al cuidado del agua.
Tras el espectáculo Hydro Experimental Water Show de la Orquesta H2O Sonidos del Agua, el proyecto evoluciona y propone un nuevo formato basado en el concepto de la experimentación que reúne a artistas invitados, algunos de ellos colaboradores históricos de la orquesta, para poner al recurso vital para la vida, en el centro de la narrativa.
Este proyecto cuenta con un equipo artístico de primer nivel que hace posible darle al agua un lenguaje propio. La dirección musical está en manos del maestro William Aguayo, quien además hace sonar la guitarra de agua; el guión, la dirección artística y escénica llevan la impronta de Paola Irún, los instrumentos que protagonizan cada capítulo son invención de Amberé Feliciángeli, cuyo ingenio transforma al agua en sonido y símbolo; mientras que Gloria Chaparro y Osvaldo Fretes, desde Melómana Strategic, dan forma al universo audiovisual junto a la dirección fotográfica de Diego Benítez.
Hydro Experimental presenta una serie de cuatro capítulos musicales y audiovisuales para vivir de cerca la manifestación del agua. Foto: Gentileza
La guarania “La última gota” nace de la composición de Ruiz Díaz, con letras junto a Paola Irún y Luis Duarte, y encuentra una nueva dimensión en su adaptación al guaraní realizada por el maestro William Aguayo y Mauro Figueredo. Este capítulo nos sitúa en medio de la sequía y el excesivo calor, donde la última reserva de agua se destinó a cargar los instrumentos. A partir de ese gesto, el artista eleva una plegaria al cielo, implorando que la lluvia regrese para todos. La ausencia de agua se convierte en música, y la música en esperanza compartida.
En el segundo capítulo denominado “Crecimiento”, Purahéi Soul nos llevará al lugar donde nace el agua y se producen las primeras gotas. Con “Lluvia”, protagonizada por Jazmín del Paraguay, nos sumergiremos en la exuberancia de la riqueza hídrica del Paraguay. Una celebración a la abundancia del agua y su energía transformadora.
“Bajo el agua está mi imperio” cierra la serie de capítulos con el joven talento El Princi, oriundo del populoso barrio Ricardo Brugada (La Chacarita). Este capítulo retratará la inundación, no solo como fenómeno natural, sino también como parte de una identidad forjada en resiliencia, arte y comunidad.
Hydro Experimental presenta una serie de cuatro capítulos musicales y audiovisuales para vivir de cerca la manifestación del agua. Foto: Gentileza
Distintas aristas
“Si bien desde un inicio hemos abrazado la experimentación, desde la creación de los instrumentos hasta los dos shows escénicos que hemos realizado, Hydro Experimental consiste en una serie de 4 capítulos donde avanzamos aún más la experimentación desde distintas aristas: musical y sonoramente con nuevos instrumentos, arreglos y mezclas de nuevos sonidos producidos directamente con el agua; visualmente con nuevas formas de capturar imagen interviniendo la cámara con artefactos que contienen agua; lumínicamente ubicando al agua como refractor de luz; y narrativamente guionando a medida que fuimos experimentando con cada una de estas aristas”, explica Paola Irún.
“Con Hydro Experimental queremos que el mensaje llegue a más personas y que trascienda las fronteras. Invitamos a toda la ciudadanía a compartir este contenido para hacer viral lo más importante la concienciación sobre el cuidado del agua”, expresó Natalia García, directora ejecutiva de Sonidos de la Tierra, quien instó a la ciudadanía a seguir esta nueva propuesta a través de @hydrowatershow en Instagram y Sonidos de la Tierra en YouTube.
¿Qué es Hydro?
Hydro es un proyecto de Sonidos de la Tierra que nació en 2012 con la Orquesta H2O Sonidos del Agua. En un contexto de crisis ambiental, las amenazas de contaminación de los cauces de agua, un grupo de músicos liderado por William Aguayo se alzaron con esta propuesta dándole voz al agua a partir de instrumentos fabricados con cañerías, botellas y otros elementos vinculados al agua y que suenan gracias a ella.
Hydro surge a partir de la fusión de dos palabras que hacen referencia al agua, abrazando nuestros dos idiomas oficiales. Mientras se vale de “Hidrografía”, del castellano, también abraza la palabra “Y” en guaraní, que precisamente significa agua. El agua tiene voz y su sonido es protagonista de las historias. A través de los Hydro Experimental, Hydro mantiene su objetivo acerca del cuidado de este recurso, pero esta vez llevando el escenario y la experiencia experimental visual, auditiva y espacial a todas las pantallas del mundo.
“La música es una herramienta para transformar comunidades”
Compartir en redes
Fotos: Pánfilo Leguizamón
En este “Expresso” musical, Augusto dos Santos charla con Mariela Cuevas, directora de Sonidos de la Tierra, y con los músicos e integrantes de este proyecto Thiago Guiotto, coordinador artístico y violinista, y Carlos Vera, en guitarra. Más allá del aspecto puramente musical, los responsables afirman que esta iniciativa mejora la vida de las personas mediante la organización comunitaria y la colaboración en pos de objetivos comunes.
–Sonidos de la Tierra. Quién no ha incorporado esta expresión a todo aquello que simboliza lo entrañable en términos de construir una cultura de relación con la música no solamente aquí en Asunción, sino en los polvorientos caminos de todo el país. Muchos años ya en este camino, ¿no?
–MC: Una alegría inmensa poder estar hoy al frente de la asociación Sonidos de la Tierra, una asociación que ya es un legado hoy para todo el país. Estamos hablando de 24 años en que no solamente hacemos música. Desde Sonidos de la Tierra la música es una herramienta para transformar las comunidades y eso es lo que buscamos.
–La música es una invitación para construir culturas, para afirmar muchos aspectos y para descubrir otros. ¿Ese es un poco el rumbo de Sonidos de la Tierra?
–MC: Tal cual. Desde Sonidos la gran metodología que utilizamos, que fue impulsada por el equipo y por la visión misma del maestro Luis Szarán, es la metodología orquestas de vida, que busca que a través de la música las comunidades se organicen. En este sentido es muy lindo ver cómo la familia, todo el contexto se impulsa a partir de esto que es la música y es enorme el movimiento que hay. Entonces, en este sentido buscamos el desarrollo local con la participación de los chicos y las chicas. Hay 74 escuelas comunitarias de música. Felizmente, estamos en todos los departamentos del país y eso es una gran noticia en términos de que 3.500 niños, niñas, adolescentes y jóvenes pasan por la red de Sonidos de la Tierra.
ACOMPAÑAMIENTO FAMILIAR
–Supongo que hay una etapa en que uno dice “yo quiero que mi hijo sea violinista” y que dibujaron diferentes momentos en este proceso.
–MC: Hay un crisol que tiene demasiadas maneras de mirar esto. Por una parte, hay una institucionalidad, pero por el otro lado tenemos lo que ocurre en las casas, en las familias. Para que un niño o niña pueda tocar implica una cantidad de práctica importante. Repetir una nota hasta que le salga. Entonces eso implica también que la familia está acompañando hasta finalmente ver en un megaescenario, que es lo que solemos hacer cada año. Convocar megafestivales donde los chicos puedan expresarse y sonar con la mejor de las notas combinadas o con esa nota que logró porque recordamos que lo que buscamos desde Sonidos de la Tierra es el desarrollo de los chicos en términos de vencer barreras, vencer miedos, poder subirse a un escenario y a partir de esto hablamos del desarrollo de la autoestima mismo.
–Thiago, ¿cómo fue tu división infantil en esta materia?
–TG: Estaba en la escuela todavía cuando Sonidos de la Tierra se presentó con dos representantes en el aula invitando a ser parte de un estudio musical. Yo soy de la ciudad de Villa Hayes, Bajo Chaco, y con dos compañeros nosotros ya teníamos la idea de jugar con la guitarra, de cantar en frente a los compañeros. Juntamos las dos cosas y como ya veníamos de la guitarra, el violín se hizo fácil, aunque era todo nuevo. Imaginate un violín en el Chaco, es una cosa que no se ve todos los días.
–¿Aparte de tu tiempo en Sonidos de la Tierra hacés música en otros espacios?
–TG: Sí, yo soy integrante de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA). También soy licenciado en música por el Instituto de Bellas Artes y hago música de cámara, soy profesor de música también. Enseño teoría, solfeo, armonía, contrapunto, aparte de violín y viola, que son dos instrumentos muy similares. Entonces, me dedico cien por ciento a la música. Aparte mi principal orgullo es ser coordinador artístico del proyecto Sonidos de la Tierra.
–¿Y en tu caso, Carlos?
–CV: Mi caso es un poco particular. Yo creo que soy uno de los más antiguos acá en la institución. Estuve ya en el momento cuando con Sonidos de la Tierra integrábamos la música con otros programas. Hacíamos educación ambiental, proyectos vinculados a desarrollo comunitario y ahí es donde yo estaba en una pequeña comunidad de Caazapá, San Juan Nepomuceno, liderando una comisión juvenil con la que embellecíamos una avenida de 1.200 metros. Y en ese momento llegó el equipo que hacía talleres ambientales con gestión de proyectos y nos invitaron a participar.
–¿Y por el lado de la música cómo se dio?
–CV: Siempre tuve mi inclinación hacia la música. Mi papá fue requintista y ya siendo parte de la institución tuvimos la oportunidad de acompañar el proyecto de Kamba’i Echeverría. Fui a una de las clases para hacer mi trabajo administrativo de verificar, llevar la lista, sacar fotos y conocí a uno de los instructores y me acerqué y por mi curiosidad le pregunté y para la siguiente vez me dice “traé tu guitarra también”. Entonces ahí un poquito aprendí la técnica con el programa y actualmente yo soy contador público. Estoy acompañando dentro del área de administración y finanzas, pero eventualmente acompaño también musicalmente como hoy al equipo.
ALIANZAS
–No me digas que hasta el contador es músico en Sonidos de la Tierra (risas). ¿Cómo es el aterrizaje del proyecto en una comunidad?
–MC: Es un aterrizaje que siempre va acompañado de voluntades. Por lo general para que nosotros empecemos a activar una escuela en un espacio, la comunidad es la que nos llama y nos dice “queremos que en nuestro territorio contemos con una escuela de música”. A partir de eso vemos las alianzas posibles, sean locales o nacionales. Desde Sonidos de la Tierra tenemos un equipo de sostenibilidad muy sólido, articulado, que busca por supuesto a través de las rendiciones y un trabajo de transparencia muy fuerte poder mostrar lo que hacemos y sumar más voluntades para poder seguir sumando escuelas.
–¿Qué queda con un proyecto como este en las comunidades?
–MC: Suceden muchas cosas. Hablamos de que con Sonidos desarrollamos todo un componente ambiental en las comunidades donde tenemos varias líneas: economía circular, forestación, reciclaje, limpieza de arroyos. Eso es maravilloso porque tenemos una escuela de liderazgo con varias promociones. Acompañamos muy de cerca a los jóvenes líderes y lideresas en la presentación de sus proyectos comunitarios.
–¿Cómo llevan ese proceso en las comunidades al respecto de estos preconceptos que existen o que existían fundamentalmente, pero ya no tanto, al respecto de ser músico en esta sociedad?
–MC: A lo que apuntamos es a que las personas puedan desarrollarse como lo que son, como personas. En el sentido de ser músico o música algunas personas siguen el camino de la profesionalización, otras no. Sin embargo, el gran valor que vemos es el aporte que da al desarrollo de la autoestima, al desarrollo de la empatía. Creemos que estos valores y habilidades posibilitan hablar de la construcción de un nuevo ciudadano o ciudadana de su sociedad.
–TG: La palabra clave creo que son los valores que quedan una vez que uno se introduce en el mundo del estudio musical. Esto trae muchos beneficios independientemente de que si uno va a ser o no un músico profesional, de si uno va a entretener a su familia, va a entretener a la comunidad entera o ser una estrella internacional de música. Hablamos claramente de una elevación del rendimiento escolar, disciplina, concentración, autosuperación, pensamiento crítico. Un montón de cosas que vienen atrás del estudio de un instrumento musical que ayudan a que la sociedad mejore.
–CV: Para los niños principalmente, desde lo básico como el empleo útil del tiempo libre, que ayuda muchísimo y obviamente en la mejora del rendimiento escolar. Hoy por hoy si uno decide ser profesional ya tenemos más espacio. Obviamente que falta mucho todavía, pero un chico que va desarrollando su talento y encuentra en eso su potencial ya hay medios e instituciones donde se puede desarrollar. Como siempre decimos, no somos una academia como un conservatorio de música, pero a través de nuestro programa también nosotros encaminamos y damos oportunidad para que un chico que tenga ese talento pueda ir más a lo profesional.
–Supongo que tiene su valor especial en comunidades más relegadas, ¿no?
–MC: Hay miles de historias individuales, hay historias más duras, historias de superación que realmente nos motivan. Hablamos desde comunidades que están en situación de vulnerabilidad, en territorios más alejados a veces como también cuestiones que limitan el desarrollo musical o la inclusión de personas en espacios de formación, de compartir entretenimiento. A veces ni siquiera es lograr tocar un instrumento, sino que se lo incluya en una sala compartida con otras personas. Felizmente tenemos personas que con alguna discapacidad quizás están incorporadas también dentro de nuestras clases. Hablamos de historias que tenemos en el Chaco, en comunidades indígenas del sur también, en Caaguazú, donde se da lo maravilloso que ocurre a partir de tocar un pedazo de madera y esto nos conecta con la belleza. Eso realmente es lindo de contar porque a veces la realidad le supera a uno absolutamente.
CELEBRAR CADA PASO
–Vivimos unos tiempos de la instantaneidad en los que necesitamos resolver todo en los próximos diez segundos. Supongo que eso es una especie de problema al respecto de llevar un camino con mucha disciplina, que a veces va a ser silencioso.
–TG: La formación musical supone un proceso que no siempre es tan agónico y no siempre es tan largo. Realmente nosotros tenemos como meta que desde el primer paso, desde el primer mes en que un chico de cinco, seis años o cualquier edad que tenga ya pueda participar del escenario, pueda compartir con gente de multinivel. Entonces, ese es un estímulo. Sonidos de la Tierra es totalmente inclusivo y nuestros conciertos tanto comunitarios como a nivel regional o a nivel país incluyen todos los instrumentos de todos los niveles. Tenemos coro de tercera edad, tenemos educación musical temprana de los cuatro años. Entonces, digamos que es ese pensamiento que se tiene de que tocar el piano me va a llevar diez años es un poco relativo, porque desde el primer mes si uno valora los pequeños avances y sabe ver cuánto cuesta cada avance realmente nosotros ya le sacamos alegría, ya le sacamos felicidad, ya le sacamos aplausos.
–¿Cuál es un tiempo típico de aplicación de un chico que se incluye dentro de vuestro programa?
–TG: Yo calculo que lo saludable sería tener primero el instrumento. En nuestro caso nosotros otorgamos instrumentos a todas las escuelas comunitarias. Después se firma un acuerdo de responsabilidad y el chico puede llevar el instrumento a su casa una vez que pasamos ese nivel. Lo saludable sería tocar un poco cada día. Es como la lectura o la tarea de matemática. Un poquito cada día y avanzando. Leer partituras también.
–¿Qué ves cuando mirás al mañana respecto a este proyecto?
–MC: Muchos desafíos. Por un lado, alegría por lo ya andado. Hablamos de más de dos décadas de construcción en lo que tiene que ver con la música como una herramienta de desarrollo. Así que eso es un paso de alegría. Ahora, lo que viene en términos inmediatos creo que es el desafío de proyectar esto, a que siga creciendo, pero también cuidar y consolidar lo que ya tenemos. Necesitamos de un desarrollo mayor de nuestro país también y que este desarrollo considere y acompañe la necesidad de invertir en cultura.
Del total de beneficiarios, 51 cursarán carreras de grado, 15 realizarán programas de posgrado y 10 estudiarán idioma mandarín. Además, se otorgaron becas de maestría en Ciencias Policiales. Foto: Matías Amarilla
Taiwán entrega 76 becas a paraguayos y apuesta a formar a los futuros líderes del país
Compartir en redes
La Embajada de la República de China (Taiwán) entregó este miércoles 76 becas a jóvenes paraguayos que iniciarán sus estudios universitarios y de posgrado en ese país asiático, en un acto que volvió a poner de relieve a la educación como uno de los pilares más sólidos de la cooperación bilateral entre ambas naciones.
Los nuevos becarios viajarán a Taiwán el próximo 26 de agosto para comenzar las clases el 1 de septiembre. Del total de beneficiarios, 51 cursarán carreras de grado, 15 realizarán programas de posgrado y 10 estudiarán idioma mandarín. Además, se otorgaron becas de maestría en Ciencias Policiales.
La ceremonia se desarrolló con la presencia del embajador de Taiwán, Iván Yueh-Jung Lee, autoridades del Gobierno paraguayo, representantes de asociaciones de exbecarios y familiares de los estudiantes.
“Esperamos que regresen con mucho más que un diploma”
El embajador Iván Yueh-Jung Lee destacó que estas becas representan una inversión en el futuro de Paraguay. Foto: Matías Amarilla
Durante su discurso, el embajador Iván Yueh-Jung Lee destacó que estas becas representan una inversión en el futuro de Paraguay y animó a los jóvenes a aprovechar al máximo la experiencia académica y cultural que vivirán.
“Nuestra embajada seguirá acompañándolos durante toda esta experiencia. Disfruten esta etapa, pero asúmanla con compromiso. Sean curiosos, disciplinados y generosos. Aprendan todo lo que puedan y compartan también lo mejor de Paraguay”, expresó.
El diplomático manifestó además su deseo de que los estudiantes regresen al país con una visión más amplia del mundo. “Espero que al regresar no traigan solamente su diploma. Espero que vuelvan con nuevos conocimientos, amistades para toda la vida y el firme deseo de contribuir al futuro de su país”, señaló.
El acto adquiere un significado especial, ya que en 2027 Paraguay y Taiwán celebrarán 70 años de relaciones diplomáticas. Desde 1991, el Gobierno taiwanés otorgó 894 becas a estudiantes paraguayos, principalmente en áreas vinculadas a ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.
“Paraguay y Taiwán depositan su confianza en ustedes”
El viceministro de Culto del Ministerio de Educación y Ciencias, Adolfo Vallejos, recordó que acceder a una beca implica una gran responsabilidad. Foto: Matías Amarilla
En representación del Gobierno paraguayo, el viceministro de Culto del Ministerio de Educación y Ciencias, Adolfo Vallejos, destacó que la formación de los jóvenes constituye una apuesta estratégica para el desarrollo nacional.
“La formación de nuestros jóvenes no es simplemente la formación de algunas personas; es la formación del futuro del Paraguay”, afirmó y recordó que acceder a una beca implica también una gran responsabilidad.
“Esta oportunidad representa un depósito de confianza. Paraguay y Taiwán confían en ustedes”, manifestó ante los estudiantes.
Ingrid Sena Netto, de Villa Elisa, se convirtió en la primera beneficiaria paraguaya en el área de Salud Pública. Foto: Matías Amarilla
Entre los nuevos becarios se encuentra Ingrid Sena Netto, de Villa Elisa, quien se convirtió en la primera beneficiaria paraguaya en el área de Salud Pública. La joven cursará una carrera de cuatro años en Taiwán y aseguró que representar a Paraguay en un área estratégica constituye un enorme desafío.
“Es un orgullo muy grande porque es una meta que vengo buscando desde hace muchísimo tiempo. Poder estudiar en un país reconocido por su innovación es algo increíble para mí”, expresó a La Nación/Nación Media.
Sena explicó que dedicó alrededor de un año a prepararse para el proceso de selección y que su objetivo es regresar al país para aplicar los conocimientos adquiridos. “La meta es volver a Paraguay y aportar todo lo que aprenda para fortalecer la salud pública”, sostuvo.
Ingeniería oceánica para traer nuevos conocimientos
"Más que una alianza, veo una amistad muy cálida entre Paraguay y Taiwán", expresó el becario César Rodríguez. Foto: Matías Amarilla
Otro de los becarios es César Rodríguez, de Luque, quien viajará a Taiwán para estudiar Ingeniería Oceánica en la National Taiwan University. El joven explicó que inicialmente pensaba estudiar Ingeniería Naval, pero decidió ampliar su formación hacia una carrera con mayores posibilidades de desarrollo.
“Quiero traer conocimientos más avanzados que puedan servir para el desarrollo de Paraguay”, comentó a La Nación/Nación Media y agradeció el respaldo del Gobierno taiwanés y destacó la relación de amistad entre ambos países.
“Muchas gracias por brindar esta oportunidad. Más que una alianza, veo una amistad muy cálida entre Paraguay y Taiwán. Espero poder devolver todo lo que estoy recibiendo trayendo conocimientos que beneficien a nuestro país”, concluyó.
Las becas otorgadas forman parte de los programas MOFA-Taiwán, ICDF, Huayu de idioma mandarín y Maestría en Ciencias Policiales, iniciativas que durante más de tres décadas han permitido que cientos de paraguayos accedan a una formación académica de alto nivel y fortalezcan los vínculos entre ambos países.
El taller Peteî Aravo’i Verde se realizó con estudiantes de la Escuela Básica n.° 19 República Oriental del Uruguay en una experiencia educativa orientada a promover la conciencia ambiental, fortalecer el idioma guaraní y fomentar el intercambio sobre la cultura asiática a través del arte, el teatro y la narración colectiva.
Alrededor de 30 niñas, niños y jóvenes participaron el pasado sábado 25 de julio de una iniciativa impulsada por CGTN Español que busca acercar la educación ambiental a las nuevas generaciones mediante actividades creativas y participativas.
Guiados por los facilitadores Christian Olmedo y Patricia Galeano, fortalecieron la creatividad, el trabajo en equipo y el uso del guaraní como herramienta de expresión, aprendizaje e identidad.
Durante la jornada, los participantes realizaron actividades basadas en el arte, el teatro, la narración colectiva y distintas dinámicas colaborativas que los invitaron a reflexionar sobre el cuidado del medioambiente, la cooperación y el papel que cada persona puede desempeñar en la construcción de comunidades más sostenibles.
Taller “Petei aravo’i verde” impulsa la educación ambiental con arte y guaraní
Compartir en redes
El taller “Petei aravo’i verde” se realizó con estudiantes de la Escuela Básica n.° 19 República Oriental del Uruguay en una experiencia educativa orientada a promover la conciencia ambiental, fortalecer el idioma guaraní y fomentar el intercambio sobre la cultural asiática, a través del arte, el teatro y la narración colectiva
Alrededor de 30 niñas, niños y jóvenes participaron el pasado sábado 25 de julio de una iniciativa impulsada por CGTN Español que busca acercar la educación ambiental a las nuevas generaciones mediante actividades creativas y participativas. Guiados por los facilitadores Christian Olmedo y Patricia Galeano, fortalecieron la creatividad, el trabajo en equipo y el uso del guaraní como herramienta de expresión, aprendizaje e identidad.
Durante la jornada, los participantes realizaron actividades basadas en el arte, el teatro, la narración colectiva y distintas dinámicas colaborativas que los invitaron a reflexionar sobre el cuidado del medioambiente, la cooperación y el papel que cada persona puede desempeñar en la construcción de comunidades más sostenibles.
Una treintena de alumnos de la escuela República Oriental del Uruguay participaron del proyecto, el sábado 25 de julio de 2026. Foto: Gentileza
Como resultado del proceso, elaboraron y representaron pequeñas obras teatrales con mensajes orientados a sensibilizar sobre la importancia del cuidado del medioambiente y el compromiso ciudadano. Además, identificaron acciones concretas para contribuir al cuidado del entorno y asumieron el compromiso de compartir estos aprendizajes con sus familias, compañeros y comunidad, promoviendo prácticas responsables y sostenibles.
El taller también ofreció a las familias una alternativa gratuita de aprendizaje y recreación durante las vacaciones de invierno, fortaleciendo los vínculos entre la escuela, la comunidad y los participantes a través del intercambio, la creatividad y la participación activa.
“La educación ambiental es más significativa cuando nace de las experiencias cotidianas de las niñas y los niños. A través del arte, el teatro y el guaraní buscamos que puedan reconocer el valor de su entorno, fortalecer el trabajo en equipo y descubrir que cada persona tiene un papel importante en la construcción de comunidades más sostenibles”, expresó Patricia Galeano, facilitadora del taller. La propuesta forma parte de un proyecto educativo y cultural impulsado por CGTN Español, orientado a generar espacios de aprendizaje que integren la sostenibilidad, la diversidad cultural y la valorización de la lengua guaraní.
Como parte de esta iniciativa, CGTN Español continuará impulsando en Paraguay nuevas propuestas educativas, artísticas y culturales dirigidas a niñas, niños y jóvenes, con el propósito de promover el intercambio entre naciones, fortalecer los vínculos de amistad y cooperación entre China y América Latina, y seguir difundiendo el guaraní como un puente para el diálogo intercultural y el entendimiento mutuo.
Una treintena de alumnos de la escuela República Oriental del Uruguay participaron del proyecto, el sábado 25 de julio de 2026. Foto: Gentileza
Sobre el taller
“Petei aravo’i verde: Mitãrusu, mitãkuña ha mitãrusu kakuaa China ha América Latinagua, ñande tenonderã sostenible rehehápe” (Un Minuto Verde: Jóvenes de China y América Latina por un futuro sostenible) es una iniciativa que promueve la educación ambiental a través del arte y la participación, fortaleciendo el intercambio cultural entre China y América Latina y el guaraní como herramienta de aprendizaje, expresión e identidad.
CGTN Español impulsa iniciativas educativas y culturales que fortalecen el intercambio entre China y América Latina, promoviendo la sostenibilidad, la diversidad cultural y el idioma guaraní como vehículo de aprendizaje, identidad y participación ciudadana. Como parte de este compromiso, desarrolla desde hace varios años CGTN Avañe’?, una plataforma informativa en guaraní que acerca diariamente contenidos internacionales a la población guaraní hablante.
En Paraguay también ha impulsado iniciativas como la exposición de arte infantil “Guarani pu, arapy ñe’?”, que reunió obras de niñas y niños de China y América Latina, además de actividades artísticas con referentes nacionales para promover el valor del idioma guaraní como expresión cultural.