El legendario músico brasileño Milton Nascimento, de 82 años, fue diagnosticado recientemente con demencia, reveló su familia. Ganador de cinco Grammys, el artista padece “demencia corporal de Lewy”, según contó su hijo, Augusto Nascimento, en una entrevista publicada ayer jueves por la revista Piauí.
El versátil guitarrista, coetáneo de otras leyendas brasileñas como Caetano Veloso, Gilberto Gil y Chico Buarque, ya había sido diagnosticado con Parkinson hace un par de años. A finales de marzo, “vi que mi padre presentaba un declive brusco en su cuadro cognitivo”, relató Augusto a la publicación.
Una batería de exámenes permitió detectar que el autor de álbumes legendarios como “Clube de esquina” y “Minas” sufre demencia, una enfermedad neurodegenerativa que altera la memoria y el estado de ánimo.
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Nascimento, conocido en todo el mundo por su falsete y sus colaboraciones con artistas como Carlos Santana, Peter Gabriel o Mercedes Sosa, permanece en su residencia en Rio de Janeiro, acompañado las 24 horas por enfermeras.
La demencia corporal de Lewy es una de las variantes más comunes de la enfermedad. El comediante Robin Williams la sufrió antes de quitarse la vida en 2014. Sus síntomas son parecidos a los del Parkinson. Nascimento se retiró de los escenarios al cumplir 80 años, pero se mantenía activo en los estudios y fue nominado a los Grammy en 2025, por un disco en colaboración con la vocalista y contrabajista estadounidense Esperanza Spalding.
Fuente: AFP.
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Lula y Flávio Bolsonaro se cruzan con duros ataques en el primer debate cara a cara
Con más agravios personales que propuestas, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su rival Flávio Bolsonaro debatieron este domingo por primera vez en TV, a una semana del balotaje electoral en Brasil, mientras empatan en encuestas. Bolsonaro, de 45 años e hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022), venció en la primera vuelta por 47 % contra 45 % de los votos al veterano Lula, de 80 años.
El debate en los estudios de TV Band en Sao Paulo, el primero tras la negativa de Lula a participar antes de la primera vuelta, no tardó en encenderse. Con una corbata con los colores de Brasil, el izquierdista se alejó en un momento de Bolsonaro para marcar “distancia con miliciano”, según dijo, en alusión a supuestos vínculos del senador derechista con grupos parapoliciales que controlan barrios populares en Rio de Janeiro.
Bolsonaro respondió que era mejor tenerlo lejos porque la “billetera puede ser robada”, y mostró una anotación en la palma de su mano: “Corrupto”. Lula, que busca su cuarto mandato no consecutivo, estuvo preso por corrupción antes de que su condena fuera anulada por defectos de forma.
“Mentiroso contumaz, malandro”, lo llamó el izquierdista luego de que su adversario mencionara a la primera dama Janja da Silva como un gasto público dispensable. “Brasil te va a jubilar”, le dijo Bolsonaro. Vestido de traje aunque menos formal que Lula, Bolsonaro se paró varias veces detrás de su rival mientras hablaba a cámara, haciendo gestos de negación.
El voto del preso Bolsonaro
Lula reclamó varias veces explicaciones por una investigación por posible corrupción sobre Bolsonaro, que su adversario evitó responder, y le dijo “payaso”. El derechista atacó por su parte con menciones a un caso por posible corrupción sobre “Lulinha”, un hijo de Lula. Jair Bolsonaro salió a colación varias veces, incluso cuando su hijo le preguntó a Lula por qué tantos presos lo habían apoyado en las elecciones.
Lula dijo que quería todos los votos, incluido el de su padre, preso por golpismo. El debate prevé réplicas y contrarréplicas, aunque los candidatos entablaron poco diálogo y optaron por intervenciones aptas para cortes en redes sociales. Detrás de cámara se escucharon gritos y aplausos de las plateas de ambos, y Bolsonaro fue incluso abucheado por interrumpir a Lula fuera de su turno.
La motosierra de Milei
Bolsonaro machacó sobre las principales preocupaciones de los brasileños, como el costo de vida y la inseguridad, y acusó a Lula de “gastar locamente para reelegirse” con anuncios de beneficios sociales.
El presidente contraatacó acusando a Bolsonaro de prever un “tijerazo” al gasto público y le preguntó si “tomó prestada la motosierra” del ultraliberal Javier Milei, presidente de Argentina, donde el desempleo ha aumentado.
Lula aseguró además que “la familia Bolsonaro está subordinada a los intereses estadounidenses”, en relación al presidente Donald Trump, aliado de su padre Jair Bolsonaro. Sondeos de las firmas Datafolha y Quaest publicados esta semana dan al senador 51 % de intención de voto frente a 49 % del presidente.
Por la “vuelta”
El debate culminó una jornada de manifestaciones en Brasil de ambos bandos. Ataviados con los colores verde y amarillo de la bandera brasileña, decenas de miles de derechistas se reunieron en un acto encabezado por Flávio Bolsonaro en la avenida Paulista de Sao Paulo.
Los asistentes pedían la “vuelta” de Bolsonaro, en alusión al expresidente, pese a que cumple una condena de 27 años bajo arresto domiciliario por un intento de golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022.
“El país está en una situación catastrófica. Para llegar a fin de mes o comprar cualquier cosa, hay que tener dos o tres trabajos”, dijo a la AFP Sara Machado, de 36 años, una de las alrededor de 70.000 asistentes a esta marcha, según un conteo de la Universidad de Sao Paulo (USP).
Bañistas en Rio
En Rio de Janeiro, los bañistas de Praia Vermelha se colocaron en el agua formando el nombre de Lula. Más tarde, un “acto por la democracia” en la playa de Copacabana convocado por el legendario músico Caetano Veloso reunió a unos 56.000 izquierdistas, según la USP.
“Puedes tener el deseo de luchar y de crecer, pero sin medios, sin programas sociales, simplemente no es posible. Por eso estoy aquí, continuando la lucha”, dijo a la AFP Fabiana Leite, una enfermera y trabajadora social de 51 años, en relación a las ayudas del gobierno de Lula.
Fuente: AFP.
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De helados caseros a un negocio con sabor propio
Lady Recalde convirtió una idea nacida durante la pandemia en un emprendimiento familiar de helados artesanales en Coronel Oviedo, con sabores inspirados en la cultura paraguaya.
Hace seis años, cuando la pandemia cambió las rutinas de consumo, Lady Recalde encontró una oportunidad para emprender. Desde su casa, en Coronel Oviedo, comenzó a elaborar helados en moldes de plástico y a experimentar con ingredientes naturales y sabores poco convencionales.
Naranja con azafrán, menta’i, cedrón paraguay con limón, mburucuyá y hasta manzana verde con pepino integraron sus primeras propuestas. La aceptación del público impulsó el crecimiento del negocio, que apostó por helados saludables y una identidad vinculada a los sabores locales.
El reconocimiento llegó con un premio de la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), que le permitió acceder a sus primeros congeladores y una máquina para elaborar helados. Así pasó de la producción doméstica a una operación artesanal con equipamiento propio, y a darle origen a su heladería “Paraguayoité”, con sabores artesanales, saludables y auténticos.
Naranja con azafrán, menta’i y cedrón paraguay forman parte de las primeras recetas con las que “Paraguayoité” conquistó.
Crecer y formalizarse. A sus 31 años, Lady lidera un emprendimiento familiar en el que participan su marido, su padre y su suegra. La red de trabajo alcanza a unas 15 personas, entre colaboradores directos, vendedores y revendedores.
El camino también estuvo marcado por la capacitación y el acceso a programas de apoyo. En 2023, mediante el Programa de Competitividad de las Mipymes del MIC y la UIP, logró avanzar en la formalización y obtener registros sanitarios para sus productos, además de las habilitaciones correspondientes.
Más producción, nuevas oportunidades. Hace dos meses, el emprendimiento sumó un salón de ventas en un punto estratégico de Coronel Oviedo, cerca de la rotonda central. También ofrece sus productos para cumpleaños, bodas, fiestas tradicionales y exposiciones, ampliando sus canales de comercialización.
Ahora, un nuevo proyecto promete acelerar su crecimiento. Con el apoyo obtenido del MIC y la UIP, Lady prevé pasar de producir 10 a 30 litros de helado por hora. El salto permitirá responder a una mayor demanda y fortalecer un negocio que combina tradición, innovación y trabajo familiar.
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Edu Lyra: del corazón de una favela a transformar la economía de la pobreza
Por: Antonella Mateu
El fundador de Gerando Falcões compartió su historia de superación y su modelo de emprendimiento social en el Cerrito Forum, organizado por la Fundación Paraguaya.
De una historia personal a un proyecto de impacto. Edu Lyra creció en una favela de Guarulhos, en el área metropolitana de São Paulo, Brasil. Su historia, marcada por las dificultades económicas y sociales de su entorno familiar, se convirtió en el motor de una iniciativa que busca cambiar el destino de miles de personas.
Hace una década fundó Gerando Falcões, una organización que impulsa proyectos deportivos, culturales y de formación profesional para jóvenes y adultos de comunidades vulnerables. El emprendimiento nació a partir de la venta de su libro Jovens Falcões en las propias favelas, sosteniendo que “la pobreza no debe definir el futuro de una persona”, siendo una convicción que luego se transformaría en su principal bandera.
Durante su presentación, Lyra describió la pobreza como una “bolsa de valores emocional” donde el entorno cotiza a la baja las expectativas de los jóvenes. Su madre fue el motor que instaló en él una mentalidad de abundancia frente a las carencias de infraestructura. “No importa de dónde vienes, lo que importa es hacia dónde vas”, sentenció, destacando que los líderes deben construir contranarrativas para activar el potencial de las comunidades vulnerables.
Su trayectoria lo llevó a ser seleccionado por el Foro Económico Mundial como uno de los jóvenes brasileños con potencial para cambiar el mundo.
Invertir en potencial, no en prejuicios. Lyra destacó el valor de las organizaciones capaces de convertir la vulnerabilidad en oportunidades concretas. En el encuentro, organizado por la Fundación Paraguaya, reconoció el trabajo de quienes dedican su vida a construir soluciones sostenibles frente a la pobreza.
Su enfoque también interpela al mundo empresarial, señalando que para transformar realidades, no basta con asistir a quienes menos tienen; es necesario generar capacidades, fortalecer la confianza y crear condiciones para que las personas puedan desarrollarse.
Una nueva mirada sobre la pobreza. “Una cosa a la vez”, fue una de las ideas que atravesaron su mensaje. Para Lyra, el cambio requiere perseverancia, alianzas y la decisión de no retroceder frente a las dificultades.
Reconocer el talento que existe en los barrios más postergados e incorporarlo al desarrollo, es el desafío que plantea Lyra. “Porque detrás de cada comunidad vulnerable también hay emprendedores, trabajadores y líderes capaces de construir nuevas oportunidades”. concluyó.
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“Subsiste la cultura de la desigualdad y la discriminación”
- Fotos: Carlos Juri
En esta edición del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos recibe a la docente, investigadora y experta en derechos humanos Liliana Zayas Guggiari para abordar la dramática realidad de los feminicidios y la violencia contra las mujeres. A pesar de los avances normativos, la académica apunta que persiste la falta de coordinación institucional y, sobre todo, una arraigada cultura machista que coloca a la mujer en una situación de inferioridad y sumisión con relación al varón.
–Cuando un hombre mata a su pareja o su expareja como desenlace de una serie de hechos que debían haberse advertido antes, ¿ante qué estamos?
–Cuando estamos ante la muerte violenta de una mujer, una muerte feminicida, como lo dice nuestra ley, no estamos ante un crimen pasional, no es un problema de pareja. Es el punto final, es la culminación de una serie de violencia que puede haber empezado como una violencia patrimonial, una violencia psicológica, violencia física y la desvalorización misma de la mujer. El punto final de la violencia más extrema es la violencia feminicida, es decir, la muerte violenta de una mujer por ser mujer. Y eso es muy interesante analizarlo porque hubo mucho debate en por qué no es un homicidio agravado en razón del vínculo. Cuando hablamos de una violencia feminicida, hablamos de la condición de género, de ser mujer de esta víctima y tiene que ver con esa construcción social cultural, estructural que existe donde a la mujer se le coloca en una situación de inferioridad, de sumisión con relación al hombre. Y es una cultura prendida, es una cultura que se va transmitiendo y que quedó imperante en la sociedad y que clasificó a las mujeres y desclasificó, realmente en otros aspectos, con una amplia visión de desigualdades y de discriminación.
–Dentro de la cultura hay un componente que me parece transversal en este debate, que es el machismo, ¿no?
–El machismo es la cultura arraigada en nuestra sociedad, donde pretenden confundir con las diferencias de sexo. Cuando hablamos de género, hablamos de un constructo social cultural que se puede cambiar, que se puede desaprender. Nos enseñaron a las mujeres que correspondemos al ámbito privado, es decir, a la casa, al cuidado de los hijos, al cuidado de los adultos mayores, al cuidado de los enfermos y el hombre al ámbito público, es decir, el hombre, el proveedor, el hombre es el líder, el hombre poderoso y la mujer débil.
FACTOR CULTURAL
–¿Qué otros asuntos están fallando en nuestro sistema para que estas cosas sigan ocurriendo?
–Hay dos cosas muy importantes que señalar. En los últimos 10 años hubo un avance normativo. Está el principio de igualdad constitucional entre mujeres y hombres. Está una ley especial, que es la Ley 5777, que justamente tiene el objetivo de visibilizar esta problemática de las desigualdades, establece 15 formas de violencia: violencia psicológica, violencia patrimonial, violencia contra la dignidad, violencia sexual, etc. Este avance normativo que hoy tenemos 10 años después –podemos evaluar si fue suficiente o no– no fue acompañado de la cultura. Esta normativa, primero, no es conocida ni por las propias mujeres ni por la sociedad. Y en segundo lugar, subsiste la cultura de la desigualdad y la discriminación y esto se traduce no solamente en hechos de violencia, sino con otras brechas como ser la violencia política, que lo que tiene como consecuencia es el desgano de la mujer de postularse o de llevar adelante una campaña, mismos por los roles y estereotipos que tienen, que subsisten de que la mujer tiene que estar en la casa. Entonces, ¿qué políticas públicas se pueden acompañar ante la falta de representación de las mujeres para poder liderarlas y traducirlas en acciones?
–Y aun así lo ideal sería que no fuera tanto desde la imposición de una política pública o una ley, sino desde la cultura de una sociedad, ¿no?
–Totalmente. Subsisten las brechas salariales, el acceso a la salud. Actualmente estoy trabajando en lo que va a ser el 5.º Plan Nacional de Igualdad entre Mujeres y Hombres desde una consultoría y lo interesante acá que el diagnóstico relata que estas brechas de desigualdades y que en materia de violencia, por darte un ejemplo, 8 de 10 mujeres son víctimas de violencia en nuestro país. La violencia más denunciada, obviamente, es la violencia sexual y la violencia intrafamiliar. Y entonces, si analizamos la reacción del Estado, de las instituciones y de la misma sociedad con esta problemática, vemos que realmente solo se exacerba nuestra sociedad ante el hecho consumado, ante el resultado de la muerte violenta de la mujer o ante la cifra de que ingresaron 32.000 denuncias el último año de violencia intrafamiliar. Entonces, ¿por qué no llegamos antes?
CONTROL Y DOMINIO
–Nada puede funcionar mientras en un país las personas se mueren por ser mujer. Es durísimo, pero es así, ¿no?
–Y eso es proporcional al desarrollo. Si en nuestro país las mujeres siguen muriendo en manos de sus parejas o exparejas por su condición de mujer. Y hay características propias de dónde dejan a las mujeres tiradas en un escampado, en un basural, en un cementerio, en un raudal, como Deisy, y que luego la amenaza de quitarse la vida el agresor, como en muchos casos así sucede y que no sucede en otro tipo de hechos, sino por ese dominio, ese control y esa pérdida de control cuando la mujer decide terminar con la relación.
–¿En qué medida es celo y en qué medida es afán de propiedad de una persona el detonante?
–Muchos me preguntan si hay un prototipo de agresor. Por eso hago un poco este enlace con tu pregunta, si son celos o ánimo de propiedad. El agresor lo que no quiere perder es el control, el dominio. Y cuando se trata de una mujer que de repente tiene su propia independencia, que quiebra esa normativa o ese mandato de que la mujer tiene que ser sumisa, calladita te ves más bonita, la mujer es madre, entonces, lo que se espera de la mujer, que siempre la mujer tiene que estar rindiendo cuentas de la buena y la mala mujer. Fijate un poco lo que era el código penal anterior de Teodosio González. No era lo mismo la sanción por una violencia sexual que si era una una buena mujer o si era una prostituta. O sea, se clasificaba a las mujeres. Y también el hombre. Lo que hoy es el feminicidio, el hombre estaba exonerado de culpa y pena si mataba a su mujer por encontrarla en una situación de adulterio.
–Era un asesino legal...
–Exactamente. Estaba tolerada la muerte violenta de su esposa por haberla encontrado en esa situación. Hay una transformación normativa. Fíjate, la violencia sexual era un hecho punible contra el honor. Hoy es un hecho punible contra la autonomía, contra la libertad. Entonces, esta transformación tiene que ver con una transformación cultural y posicionamiento de la mujer como persona.
PROTOCOLOS INTERINSTITUCIONALES
–Policía, Fiscalía, Poder Judicial, ¿en dónde falla cuando ocurren ciertas alertas y termina muriéndose una de ellas?
–Dentro de mi experiencia por mi paso como fiscala de la Unidad de Violencia Intrafamiliar del Ministerio Público y mi paso por el Viceministerio de Protección de los Derechos de las Mujeres, mi diagnóstico de por qué no funcionan los protocolos interinstitucionales o los protocolos internos de las instituciones comprometidas por ley a políticas de prevención y de protección a las mujeres es porque trabajan por separado. Escuché en estos días que todas estas instituciones estaban manifestando un trabajo articulado, pero no pasa de una expresión de deseo. Cuando llega el momento, la denuncia que recibe la Fiscalía no recibe el Juzgado de Paz para aplicar las medidas de protección, no recibe el Ministerio de la Mujer para el acompañamiento que hacen en materia de contención y apoyo con psicólogas especializadas o trabajadoras sociales especializadas. Es decir, pude verificar, dicho por la propia viceministra, que ellos toman conocimiento de la denuncia de Deisy una vez que ya estaba muerta. Siguen trabajando en compartimientos estancos, siguen diciendo “pero está la otra institución que tenía que hacer esto o aquello” y así no se puede llegar antes que sucedan los hechos.
–¿Existe un perfil reconocible en esta persona que un día va a transformarse en una bestia, si no lo es ya, y va a proceder a poner el punto final en la vida de una persona?
–Lo primero que hay que dejar en claro es que no es un problema de salud mental, sin perjuicio de que en algunos casos muy específicos pueda haberlo, pero es un hombre que realmente es sano, que puede ser el mejor compañero de trabajo, que en su vida pública se destaca hasta profesionalmente, pero que la agresión deja para la intimidad, para el ámbito familiar. La violencia en el ámbito intrafamiliar dirigida a la mujer es un delito continuo. No es un delito de resultado, como sí es el feminicidio, que termina con la muerte violenta de la mujer. Es un crimen que puede empezar con un menoscabo, con una humillación, con un golpe a la pared, con romper objetos, con el silencio. A veces está la ley del hielo, de no hablarle un mes o de decidir sobre los bienes propios de la mujer en el marco de una violencia. Es la suma de muchas formas de violencia que van en aumento. Porque ¿quién es el autor? Es la pareja, es el padre de los hijos, es justamente el profesional exitoso y a veces ella, por ese mandato social cultural de que tenés que casarte, tenés que hacerte cargo de tus hijos, llega un momento en que posterga hasta su propia realización profesional por ese mandato de que hay que aguantarlo todo.
MANDATO SOCIAL
–¿Cuáles son las razones culturales por las cuales se demora tanto una cancelación de una relación en ese contexto?
–Empecemos por la religión. “Hasta que la muerte nos separe”. Suelo escuchar en algunas bodas que estuve “mujer, sométete a tu marido”, que está en el texto bíblico. Pero me alienta haber escuchado sermones en estos últimos fines de semana y en otras ocasiones ya de obispos, donde llaman la atención sobre esta muerte violenta. Yo soy creyente y no creo que Dios quiera para nadie este sufrimiento. Cuando uno, por un mandato social, cultural o religioso acepta ese sometimiento, acepta ese mandato de que si querés tener marido tenés que aguantar, que una mujer sola no puede estar, que tenés que tener hijos apenas te casaste, es decir, ese rol que se le da a la mujer. Eso valida finalmente que la mujer siga en ese ambiente de violencia, y que, sobre todo, retrase el reconocerse como víctima. Cree que eso es normal, que eso es natural. Esa validación debe ser desaprendida y el mandato social, la falta de acompañamiento de la familia, el no querer meterse por considerar que es un tema privado, desalienta a la mujer que está padeciendo esa violencia a pedir ayuda.
–¿Cuál es la interpretación que tiene el hombre violento, el golpeador, ante una actitud de su pareja de plantearle que eso tiene que acabar?
–Cuando la mujer quiebra ese mandato y dice “me quiero separar o no quiero volver”, el hombre agresor toma eso como un desafío, una pérdida de dominio, una pérdida de control, una pérdida de su derecho de propiedad y hay algo en el enlace de dónde terminan las mujeres muertas. En un basural, porque las tiran como si fueran una cosa que ya no sirve. Entonces, las características del feminicidio no son aisladas. Son muy sensibles y se puede entender el tema que te decía de por ser mujer. Cosifican la persona de la mujer, por eso es muy importante hablar acá de persona, no solamente de madre, amiga e hija, sino de sus derechos como persona, sus derechos humanos como mujer, a tener una vida libre de violencia.
ANULAMIENTO
–Me pregunto también en qué medida la persona víctima tiene cierto grado de obnubilación para tener una conciencia crítica sobre qué hacer.
–Estamos acostumbrados a poner la carga de la decisión en la mujer que está padeciendo violencia. La mujer que ya fue víctima de violencia llega un punto en que está totalmente anulada para entender que está viviendo eso. Y es ahí donde entra otra vez la cultura. ¿Por qué sigue con él?, ¿por qué no denunció antes?, ¿por qué se arregló otra vez? Yo suelo escuchar en ambientes sociales “pero ella volvió, yo ya no me voy a meter, yo ya le ayudé una vez”.
–¿Tenés esperanza en que a corto plazo cambie este estado de cosas? ¿Qué cosas tienen que cambiar para que esas esperanzas funcionen?
–Tengo esperanza, trabajo en esto por convencimiento, forma parte de mi persona, no solamente de mi labor profesional. Me identifico con visibilizar esta problemática y hacer algo al respecto. Tengo esperanza y quiero creer que el Estado va a funcionar para proteger y que la sociedad va a cambiar su concepto y sus mandatos sociales y culturales, porque somos la mitad de las mujeres de nuestro país la que lo padecemos. No podría estar sentada aquí contigo si no creyera que esto va a cambiar y tiene que cambiar cuanto antes. Algo que tiene que cambiar es cómo se denuncia, tiene que haber una ventanilla única. Hay tecnología que no había hace 10 años. Hoy si yo compro un café la factura se va a ir directo a la DNIT. Entonces no me explico por qué esa denuncia en el Juzgado de Paz, en la Fiscalía, rápidamente también no la recibe el Ministerio de la Mujer, el Ministerio de la Defensa Pública. Pongamos voluntad.