La Recova de Asunción se convierte en escenario de “Cambala”, una obra escrita y dirigida por Rodrigo Pastore Samaniego, con una puesta inmersiva e intimista que invita al público a adentrarse en la cotidianidad cruda y emocional de una familia no convencional, atravesada por la enfermedad, el abandono y la maternidad adolescente, en contraste con la algarabía de la festividad popular del San Juan.
La obra, que fue declarada de interés cultural por la Secretaría Nacional de Cultura, tendrá funciones los días viernes, sábados y domingos, los días 13, 18, 19, 20, 25, 26 y 27 de julio, 1, 2 y 3 de agosto, en Presidente Franco y Colón, en un espacio en proceso de recuperación y resignificación como nuevo punto de encuentro para las artes escénicas, impulsado por Rodrigo Pastore y Alejandro Centurión.
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En el corazón del barrio de Cambala la vida de dos hermanas se teje entre la pobreza, la rutina y la esperanza. una enferma, ciega y sin movilidad; la otra, sostén de todo, madre y hermana. En medio de carencias económicas y tensiones cotidianas, la comunidad se prepara para la tradicional fiesta de San Juan. Esa misma noche, mientras los juegos y la música llenan las calles, un suceso sacude al barrio, mostrando cómo incluso en medio de la fiesta, puede reinar la tragedia.
El elenco está conformado por destacadas actrices de reconocida trayectoria en la escena nacional: Teresa Barriocanal, Lidia López, Kathia García y Lorena Acosta. Las entradas tienen un costo de G. 100.000, que podrán ser adquiridas al 0983 021 800.
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Nuevo libro aborda la sostenibilidad de las empresas familiares
“Trascender: vida, familia, empresa” se titula el libro publicado por el empresario y consultor Kelo Kriskovich, sobre uno de los temas más sensibles del entramado económico nacional: la sostenibilidad de las empresas familiares y los procesos de transición generacional. El lanzamiento se realizó recientemente en el Salón Auditorio del Universitaria Center, ante empresarios, profesionales y referentes vinculados al sector productivo.
El autor compartió una reflexión personal sobre el legado recibido ante unas 120 personas provenientes del ámbito laboral, social y empresarial. Recordó a su padre -doctor en química industrial, panadero, dirigente gremial y uno de los socios fundadores de la Cooperativa Universitaria- como una figura determinante en su concepción de empresa y compromiso ciudadano.
También evocó también el vínculo con su suegro, el doctor Humberto Simón, resaltando la importancia de construir instituciones con mirada de largo plazo. Además, incorporó la dimensión espiritual como parte de su visión integral de vida y empresa. “Todos tenemos la oportunidad no solo de vivir, sino de honrar la vida”, afirmó ante el auditorio, sintetizando el espíritu de la obra.
Homenaje familiar
Uno de los momentos más significativos de la presentación se dio cuando Lucía, Karina y Jazmín Kriskovich dirigieron unas palabras a su padre, destacando los valores de responsabilidad, coherencia y vocación de trabajo inculcados en el seno familiar. La intervención aportó una dimensión humana al acto y reflejó, en la práctica, uno de los ejes centrales de la obra: la transmisión de principios como base para trascender generaciones.
La panelista invitada, Patricia Dos Santos -socia y colega del autor- desarrolló los principales conceptos del libro, subrayando la importancia de profesionalizar la gestión sin perder la identidad ni los valores que sostienen a las organizaciones familiares. Destacó además la necesidad de generar espacios de diálogo que permitan ordenar roles y proyectar continuidad con visión estratégica.
Finalmente, el autor agradeció especialmente a las familias empresarias que, a lo largo de más de treinta años de trayectoria profesional, le confiaron sus procesos de transición. “Este libro es, en gran medida, fruto de ese aprendizaje compartido”, señaló, aludiendo a las experiencias reales que nutren la publicación. Reconoció asimismo el trabajo conjunto con Patricia Dos Santos, con quien -según expresó- ha aprendido a integrar visiones distintas en la construcción empresarial, y valoró la posibilidad de compartir hoy la empresa con sus hijas y un equipo consolidado.
Familias empresarias
“Trascender” propone una mirada centrada en la persona y en los múltiples roles que convergen en las familias empresarias -fundadores, sucesores, ejecutivos externos y nuevas generaciones- ofreciendo herramientas para ordenar la sucesión, fortalecer vínculos y consolidar acuerdos en contextos de cambio.
En un país donde una parte significativa del tejido productivo está sostenida por empresas de propiedad familiar, la presentación dejó instalada una reflexión que trasciende el ámbito editorial: la necesidad de planificar la continuidad, preservar el legado y proyectar el futuro con propósito y cohesión.
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Los Perros de la Nada presentó su primer videoclip
La banda paraguaya Los Perros de la Nada presentó su primer sencillo inédito, titulado “Chau chau!”, en una velada que combinó el estreno del videoclip y música en vivo, el viernes 27 de febrero en el bar Biker Brothers. En una breve rueda de prensa, los integrantes compartieron detalles del proceso creativo y del desafío que implicó encarar su primera producción audiovisual, de manera independiente.
“Esta canción significa un gran logro para la banda por ser nuestra primera realización independiente”, señaló Mario Achucarro, uno de los vocalistas de la agrupación. “Creemos que el público va a estar muy contento y feliz por el divertido tema y videoclip que se logró, y por ser nuestra primera experiencia de muchas que vendrán”.
Posteriormente se realizó la proyección oficial del videoclip y el encuentro cerró con un show en vivo cargado de energía. “Chau chau!” es el primer tema inédito de la banda y marca un paso clave en su evolución artística. La canción, compuesta en letra y música por el productor Luis Duarte, aborda una despedida amorosa con un mensaje claro: ante los cambios, siempre es posible empezar de nuevo.
Musicalmente, el sencillo combina rock, ska, reggae y tintes de punk, reflejando la versatilidad que caracteriza al grupo y consolidando una identidad propia más allá de los covers de rock en español que formaron parte de sus inicios. El videoclip fue dirigido por Guille González y grabado en enero de 2026 en el mismo bar Bikers Brothers. La propuesta presentó una narrativa guionada y contó con la participación especial de Patricia Ferreira y Gonzalo Sapena.
Una nueva etapa
Formada en 2021, Los Perros de la Nada está integrada por Wilson Ramírez (voz líder y guitarra acústica), Mario Achucarro (voz y guitarra eléctrica), Víctor Carlos Irala (teclados), Eduardo Ferreira (voz y bajo eléctrico), Fabrizio Marecos (guitarra eléctrica), Cristian “Michi” Martínez (batería), Lino Medina (trompeta) y Bruno Flor (trombón).
“Este lanzamiento representa un avance en nuestra carrera. Tenemos pensado seguir produciendo más temas inéditos y realizar más audiovisuales porque esta maquinaria ya no para”, cerró el vocalista. Con numerosos shows en la escena nocturna nacional y una presentación en Argentina, el grupo atraviesa actualmente su etapa más creativa y experimental. El lanzamiento de “Chau chau!” representa el inicio formal de una nueva fase enfocada en composiciones propias y futuras producciones audiovisuales.
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“Río de colinas”: la carretera en el desierto que redefinió “Una batalla tras otra”
Paul Thomas Anderson, director de “Una batalla tras otra” y su responsable de locaciones visitaban exteriores en el desierto cuando se toparon con una singular carretera que, con dramáticas subidas y bajadas, avanzaba como una serpiente de asfalto. El llamado “Río de colinas”, en el sur de California, capturó a Anderson, quien decidió que sería el escenario perfecto para la secuencia final de su película, en la que sus personajes juegan al gato y al ratón, contó a AFP Michael Glaser, su responsable de locaciones.
“Una batalla tras otra”, que compite por 13 Premios de la Academia, incluyendo el de mejor película, sigue a Bob Ferguson (Leonardo DiCaprio), un exrevolucionario que, desconectado del mundo, intenta criar a su hija adolescente (Chase Infiniti) cuando el pasado regresa en la piel del enajenado coronel Lockjaw (Sean Penn) a exigir cuentas.
La secuencia final encuentra a Bob en una búsqueda desesperada por su hija Willa, quien a la vez huye frenéticamente de Lockjaw y sus socios. Glaser, quien visitó junto a AFP el trecho de la carretera 78 de Imperial County donde parte de esta persecución se desarrolla, atribuyó el magnetismo a la dramática disposición de la carretera.
“No puedes ver lo que está en el otro lado, las cosas aparecen y luego desaparecen, y luego aparecen de nuevo”, dijo. “Son los personajes atrayéndose unos a otros a través de algo”. Para recrear la secuencia, el equipo filmó en otro trecho, en Borrego Springs, llamado “La depresión de Texas”. En otros puntos de la región también se rodaron escenas marcantes, como el enfrentamiento final de Willa y el volcamiento del coronel Lockjaw.
“Es el tipo de cosas que filmas en varios días”, dijo a AFP Andy Jurgensen, el editor de la cinta, también nominado al Óscar. “Paul tenía una lista de tomas. Realmente tenía un guión gráfico, básicamente teníamos ideas de cuáles iban a ser todas las piezas”, agregó. “Y luego fue simplemente como, bueno, vamos a armarlo”.
“Personaje subconsciente”
Las locaciones pueden ser decisivas para una escena, y en algunos casos han ganado vida propia fuera de la pantalla, como las escaleras en Filadelfia de “Rocky”, que se volvieron un lugar de peregrinaje para miles de fans. “A menudo pienso en las locaciones como un personaje subconsciente de la película”, dijo Glaser, de 44 años. “Crean el estado de ánimo, una paleta, un sentimiento de los personajes, de los lugares en los que viven”.
Los responsables de locaciones son los primeros en sumarse a un proyecto y los últimos en irse, sin contar posproducción, comentó. Para “Una batalla tras otra”, Glaser mapeó California de norte a sur, presentando cerca de 200 locaciones. “Comenzamos en Eureka, donde todo es verde, frondoso y exuberante, y bajamos al centro de California, donde es un poco más como viñedos y robles, y no tan vede”, dijo.
“Y luego te encuentras en la desolación árida del desierto, mientras los personajes concluyen su historia final”. Antes de recibir el guion, Glaser comenzó a “buscar cosas de forma orgánica”, y abordó el trabajo como si se tratase de seguir las ramas de un árbol. Algunas ramas morían, y otras, como el desierto, se extendían, lo que le fue dando cuerpo al tercer acto de la cinta. Su desolación lo volvió una opción evidente para la trama: “No hay nadie aquí que te cuide, que te ayude, ni que te detenga. Estás a tu propia suerte”, opinó Glaser.
“Un pedacito de nosotros”
Mirando en retrospectiva, Glaser dijo que “Una batalla tras otra”, que cuenta con una explosiva secuencia de apertura filmada en la frontera con México, enfrentó algunos desafíos logísticos. ¿El más difícil? El espacio que sirve de sede para el supremacista Club de los Aventureros de Navidad. “No pudimos encontrar nada que encajara, o no pudimos acceder a los lugares donde existen ese tipo de grupos”, dijo Glaser, por lo que el escenario tuvo que ser construido. “Una batalla tras otra” llega a la 98ª gala de los Óscar como una de las favoritas a coronarse como la mejor película del año, tras una exitosa temporada de premios.
Podría además darle el primer Óscar a Paul Thomas Anderson, quien, con esta edición, suma 14 nominaciones en su carrera, con trabajos de guion, dirección y producción. Para Glaser, cuyo trabajo no se encaja en ninguna de las categorías de la mayor fiesta de Hollywood, este reconocimiento es compartido. “El ADN de todos está en la película”, comentó. “No la dirigimos, no estamos en frente de la cámara. Pero, sabes, hay un pedacito de nosotros en ella”.
Fuente: AFP.
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Avanzan las obras de restauración del histórico edificio La Recova
Las obras de restauración y puesta en valor del histórico edificio La Recova, ubicado en el microcentro de Asunción, específicamente en la antigua zona portuaria, continúan avanzando, en el marco del Programa Tekorenda, que lidera la Secretaría Nacional de Cultura (SNC) y cuenta con apoyo financiero de Itaipú, como parte del proceso de preparación de la capital rumbo a la conmemoración de los 500 años de su fundación, en el año 2037.
“Acá convergen dos tipos de inmuebles: uno público, que es donde está la Prefectura Naval; y la parte privada, donde están los locales comerciales, los cuales en un plan de reubicación temporal serán llevados al centro cultural del pueblo para que puedan continuar con sus actividades”, explicó la arquitecta Ana Paniagua, una de las responsables del programa Tekorenda. El plazo previsto para la culminación de las tareas es de 12 meses.
La jefa de las obras de revitalización es la arquitecta italiana Lucia Marino, quien destacó que las faenas preliminares están enfocadas en la excavación arqueológica, gracias a lo cual se pudo determinar el tipo de material que fue utilizado originalmente en la construcción del edificio.
La idea es lograr la recuperación de la fachada, galerías, patios y elementos arquitectónicos originales del sitio. Asimismo, la especialista se mostró emocionada por encabezar la intervención en el edificio que fue diseñado por su compatriota, el afamado arquitecto italiano Alejandro Ravizza (quien también construyó el Panteón de los Héroes, entre otros edificios históricos de Asunción).
Anna Annicchiárico, una de las comerciantes que tiene su local en La Recova, afirmó que las mejoras proyectadas son oportunas, dado que el edificio ya se estaba deteriorando. “Yo estoy muy contenta, a pesar de que nos va a generar algunos contratiempos. Pero se hizo una consulta previa para evitar justamente un perjuicio a los locales comerciales”, subrayó.
Historia de la galería comercial
La Recova, conocida originalmente como la “Nueva Aduana de la Rivera”, inició su construcción en 1861 y constituye una de las obras públicas más relevantes del periodo del presidente Carlos Antonio López. Su localización estratégica en el antiguo frente portuario la convirtió durante décadas en un punto central de ingreso, intercambio comercial y articulación urbana, vinculada al desarrollo del puerto y del ferrocarril.
El edificio fue testigo de los acontecimientos históricos y los cambios que vivió Asunción hasta hoy. Tras su privatización, a fines del siglo XIX, mantuvo un uso predominantemente comercial y se consolidó como un espacio tradicional para la venta de artesanías y productos típicos, formando parte del imaginario urbano y turístico de la capital paraguaya.