La banda de pop surcoreana BTS anunció el martes pasado su regreso en la primavera boreal de 2026 (marzo a junio) con un álbum y una gira mundial, desatando la euforia entre sus millones de fans que esperan con impaciencia su vuelta. El grupo musical más lucrativo de Corea del Sur ha estado en una pausa desde 2022 ya que sus miembros debían cumplir con el servicio obligatorio impuesto a todos los varones surcoreanos menores de 30 años, debido a las tensiones con Corea del Norte.
Cinco de sus miembros terminaron el servicio militar en junio, y muchos han estado esperando su regreso. “A partir de julio (...) estamos planeando hacer algo masivo, así que, a partir de entonces, probablemente nos reuniremos y nos centraremos en hacer música”, declaró el líder del grupo, RM, en la plataforma Weverse.
“El álbum de nuestro grupo saldrá oficialmente a la venta la próxima primavera”, dijo RM durante un chat en directo. “A partir de la próxima primavera saldremos por supuesto de gira, así que esperen vernos por todo el mundo”, agregó. La banda también reveló sus planes de viajar este mes a Estados Unidos, donde los siete miembros se reagruparán gradualmente para comenzar la producción musical y preparar las próximas actuaciones.
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De publicarse en la primavera boreal de 2026, el álbum de regreso sería el primero en cuatro años. Su último disco “Proof” fue el más vendido de 2022 en Corea del Sur, con casi 3,5 millones de copias. Antes de su servicio militar obligatorio, el grupo generó un impacto económico anual de más de 5,5 billones de wones (4.000 millones de dólares), según el Instituto de Cultura y Turismo de Corea.
Esto representa aproximadamente el 0,2% del PIB total de Corea del Sur, según datos oficiales. BTS ostenta el récord de grupo más escuchado en Spotify y se convirtió en el primer grupo de K-pop en encabezar las listas Billboard 200 y Billboard Artist 100 en Estados Unidos.
Fuente: AFP.
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Presentan libro con imágenes del antiguo Hospital de Clínicas
Teresita Noemí González presentará su primer fotolibro, bajo el título de “Hospital de Caridad”, un emotivo recorrido en imágenes del antiguo Hospital de Clínicas. El lanzamiento se llevará a cabo el martes 19 de mayo a las 11:00 en el Centro Cultural de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción - UNA (sede del antiguo Hospital de Clínicas), en avenida Dr. Montero y Dr. Mazzei.
La presentación de la obra estará a cargo de Javier Medina Verdolini y Jorge Sáenz prestigiosos maestros de fotografía de nuestro medio. La obra fue realizada entre los años 2007 y 2014, retratando en imágenes la vida cotidiana del antiguo nosocomio, la mudanza acaecida en el 2012, el abandono temporal y su posterior transformación en Museo Hospital de Clínicas (hoy Centro Cultural de la FCM-UNA). La entrada es libre y gratuita.
Con el respaldo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fondec), el proyecto busca dejar un registro visual del antiguo Clínicas a la comunidad artística, cultural y ciudadanía en general, además fomentar la valoración de la memoria histórica acerca de un sitio tan emblemático para nuestro país.
Dentro del proyecto, se contempla una serie de donaciones de dicho fotolibro a varias instituciones y estamentos como el Centro Cultural de la Facultad de Ciencias Médicas, el Centro de estudiantes de Medicina, la biblioteca de la Manzana de la Rivera, el Archivo Nacional y otros, a fin de acercar el material a la mayor cantidad de personas.
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Peña y Alliana destacan avances de gestión y apuesta al “Paraguay gigante”
El presidente de la República, Santiago Peña, mantuvo en la tarde de este lunes, una importante reunión con su compañero de trabajo el vicepresidente Pedro Alliana, para dar un repaso sobre los avances y dificultades que estan teniendo en las diversas acciones de Gobierno que llevan adelante en apuesta a seguir construyendo el Paraguay gigante.
A través de sus redes sociales, el mandatario paraguayo expresó que todos los proyectos y acciones ejecutadas en estos más de dos años y medio de gestión se hicieron con el único fin de poner al Paraguay en la vitrina internacional y que hoy se comienzan a ver los primeros resultados de esa gestión, ya que está despertando un gran interés en cientos de inversionistas que apuestan por el país.
“Trabajando en conjunto con el vicepresidente Pedro Alliana, coordinando las acciones que llevamos adelante para seguir construyendo el Paraguay gigante que todos los paraguayos merecen. Con Pedro compartimos no solo la gestión, sino la convicción de que este Paraguay que hoy llama la atención del mundo tiene todo para seguir creciendo y ocupar el lugar que siempre mereció“, publicó el jefe de Estado en sus redes sociales.
Cabe señalar que en los últimos meses, el presidente Peña intensificó su agenda internacional con viajes oficiales y reuniones en Mburuvicha Róga, enfocadas principalmente en captar inversiones, abrir mercados y posicionar a Paraguay como un destino estratégico para el desarrollo económico.
En ese aspecto, el mandatario encabezó misiones oficiales en Asia, Medio Oriente y Estados Unidos, donde mantuvo encuentros con empresarios, organismos financieros y referentes tecnológicos, defendiendo además que sus viajes “no son de placer”, sino parte de una estrategia para dar mayor visibilidad internacional al país y generar oportunidades de crecimiento a largo plazo.
Asimismo, el presidente Peña ha destacado en varias ocasiones que mantiene una “visión compartida” sobre el rumbo del Gobierno con su compañero Pedro Alliana. Destacando siempre que gran parte de la estabilidad política de su administración se debe al trabajo conjunto que vienen desarrollando desde el inicio de la gestión.
Igualmente, Alliana ha acompañado activamente la agenda oficial tanto en proyectos sociales como en iniciativas vinculadas a inversiones, apertura de mercados y promoción internacional del país.
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Ministros del G7 se reúnen en París para abordar el impacto del conflicto en Medio Oriente
Los ministros de Finanzas del G7 se reúnen este lunes y martes en París para intentar acercar sus posiciones sobre cómo responder a las repercusiones del conflicto en Medio Oriente y liberarse de la dependencia de los minerales críticos chinos.
Un mes antes de la cumbre del G7 en Evian, Francia, que ejerce la presidencia protémpore, quiere mantener el diálogo en un contexto de intensificación de tensiones geopolíticas y comerciales que socavan las relaciones internacionales.
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El domingo, el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó de nuevo a Irán con aniquilarlo y dejó entrever una reanudación de los bombardeos, que pondrían fin a la frágil tregua en vigor desde el 8 de abril. “Vamos a demostrar que el multilateralismo es útil y funciona”, declaró este lunes a la prensa el ministro francés de Economía y Finanzas, Roland Lescure.
Prioridades
En lo alto de las prioridades del G7 figuran las consecuencias económicas de la guerra en Medio Oriente y del bloqueo por parte de Irán del estrecho de Ormuz, esencial para el transporte de hidrocarburos y fertilizantes, cuyos precios se han disparado.
Como consecuencia, el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un crecimiento mundial más modesto y una inflación más elevada en 2026. En los últimos días, los temores inflacionistas provocaron una fuerte oleada de ventas de bonos del Estado y un aumento de los tipos de interés de la deuda soberana.
“Hay que hacer todo lo posible para ponerle fin de manera definitiva -a la guerra-, restablecer la estabilidad en la región y garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz”, dijo el ministro alemán de Finanzas, Lars Klingbeil. Sin embargo, una nueva liberación de reservas estratégicas de petróleo, como la decidida en marzo, no está sobre la mesa, según Lescure.
Los ministros también intentarán limar las discrepancias sobre el comercio internacional tras la imposición de aranceles adicionales por parte de Washington y asegurar su abastecimiento de minerales críticos.
En los últimos años, los países productores y transformadores, con China a la cabeza, restringieron ciertas exportaciones de estos componentes esenciales para sectores enteros de la economía mundial, o aprovecharon su posición dominante para influir en los precios.
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En un contexto de tensiones comerciales, geopolíticas y financieras, un reconocimiento compartido de la situación ya sería considerado un gran avance por la presidencia francesa. Del lado estadounidense, su secretario del Tesoro, Scott Bessent, hizo hincapié en la reunión destinada a combatir la financiación del terrorismo prevista para el martes después del G7, con Irán en el punto de mira.
Fuente: AFP
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Cannes 2026: crítica del film “L’Espèce explosive”
- Por David Sánchez, desde Cannes (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
“L’Espèce explosive”, presentada en la Quinzaine des Cinéastes 2026 del Festival de Cannes, fue proyectada dentro de la sección paralela organizada por la SRF (Société des Réalisateurs de Films), concretamente en el Théâtre Croisette y en varias salas satélite de Cannes como Les Arcades, Le Raimu y Studio 13. La película de Sarah Arnold, formada en la ENSAV de Toulouse, llegó al festival como uno de los “polars rurales” franceses más comentados de la selección y, viendo el resultado, se entiende por qué.
No porque sea una obra maestra ni porque revolucione el cine social francés, sino porque entiende algo fundamental: la miseria contemporánea entra mejor cuando se mezcla con humor absurdo. Y ahí es donde L’Espèce explosive encuentra su personalidad.
La premisa parece salida de un cruce imposible entre el thriller rural francés, el cine social de provincias y una comedia alcohólica medio desesperada. En el noreste de Francia, los jabalíes destruyen los cultivos y la tensión entre agricultores, cazadores y élites locales termina explotando. Brun, un agricultor arruinado interpretado por Jean-Louis Coulloc’h, desaparece después de quebrarse psicológicamente ante la presión económica y social. Un año más tarde aparece Fulda, un gendarme corso sancionado y trasladado disciplinariamente, encargado de investigar el caso mientras se hunde lentamente entre vodka, depresión y ataques de intuición brillante.
La directora Sarah Arnold, que venía del cortometraje y de festivales como Locarno o Clermont-Ferrand, construye aquí un primer largometraje bastante sólido a nivel atmosférico. La fotografía de Noé Bach convierte el paisaje rural francés en algo húmedo, decadente y casi apocalíptico. No hay romanticismo campesino. Hay barro, campos destruidos, pueblos que parecen detenidos en el tiempo y personajes agotados por un sistema económico que ya no les pertenece.
Pero lo que realmente sostiene la película es Alexis Manenti.
Y aquí está lo curioso: Alexis Manenti lleva años interpretando personajes que parecen vivir permanentemente al borde de una explosión nerviosa. Desde Les Misérables hasta muchos thrillers franceses recientes, siempre transmite esa intensidad seca, casi incómoda, como si algo terrible pudiera pasar en cualquier momento. Lo interesante de L’Espèce explosive es que el guion decide convertir esa percepción del actor en parte del propio personaje. Los demás policías hablan constantemente de Fulda como alguien excesivo, demasiado intenso, demasiado inestable. La película es plenamente consciente de la imagen pública cinematográfica de Manenti y juega con ella.
Además, el hecho de que Fulda sea corso introduce un humor bastante bruto, pero muy eficaz. Hay bromas recurrentes sobre Córcega, sobre explosivos y sobre la idea medio caricaturesca de que si algún día la comisaría vuela por los aires ya saben quién será el culpable. Es un humor muy francés, bastante incorrecto políticamente, apoyado en el viejo imaginario de los corsos como figuras cercanas al crimen organizado, al separatismo o directamente a la violencia explosiva. Y funciona porque la película nunca convierte el chiste en una simple burla; lo utiliza para reforzar la sensación de que Fulda siempre será visto como un elemento extraño dentro de la institución.
Lo complicado del trabajo de Manenti es el equilibrio tonal. Tiene que ser un policía creíble, un hombre emocionalmente roto, un personaje algo ridículo, un tipo raro y, además, generar empatía. Y eso es muy difícil. Porque si fuerzas demasiado la excentricidad, el personaje se vuelve caricaturesco; si lo haces demasiado seco, la película pierde toda la comicidad. Manenti encuentra un punto intermedio muy inteligente. Nunca parece actuar “para la cámara”. La locura del personaje aparece en detalles pequeños: silencios incómodos, miradas fuera de lugar, reacciones mínimas con sus compañeros de la gendarmería, formas de caminar o de quedarse quieto.
Eso hace que Fulda no parezca un loco cinematográfico exagerado, sino un hombre ligeramente roto por dentro.
Y probablemente ahí está el motivo por el que se come completamente la película. Cuando él desaparece de escena, el film pierde tensión y personalidad. No es una interpretación grandilocuente ni diseñada para clips de premios, pero sí una actuación extremadamente difícil de construir. Y sinceramente parece muy posible que pueda entrar en la conversación de los César du Cinéma. No porque haga algo espectacular, sino porque consigue algo mucho más complejo: parecer natural dentro de un personaje completamente inestable.
A su alrededor, Ella Rumpf aporta bastante humanidad como Stéphane, la psicóloga de la gendarmería. Su relación con Fulda evita caer en el cliché romántico típico y funciona mejor cuando ambos personajes parecen igual de perdidos. Vincent Dedienne añade una comicidad seca bastante efectiva y Jean-Louis Coulloc’h aporta todo el peso trágico relacionado con el hundimiento económico rural.
Porque, en el fondo, la película habla sobre eso: la pelea del de abajo contra el de arriba.
No solamente la oposición entre el pueblo y las élites parisinas que llegan a cazar como si el territorio rural fuera un parque temático para ricos. También dentro de las propias instituciones aparece esa lucha vertical constante. Fulda es un personaje minúsculo enfrentándose continuamente a estructuras mucho más grandes que él: superiores policiales, políticos locales, empresarios, notables regionales. La película retrata bastante bien esa sensación contemporánea de impotencia social donde parece que el dinero y el poder aplastan cualquier posibilidad de resistencia.
Y aquí es donde inevitablemente aparece la comparación con La Loi du marché de Stéphane Brizé. Ambas películas comparten esa idea de la violencia económica ejercida desde arriba sobre individuos normales. Pero donde Brizé optaba por un hiperrealismo casi ascético, extremadamente serio y deliberadamente incómodo, Sarah Arnold introduce humor absurdo, thriller policiaco y personajes grotescos. Y sinceramente se agradece.
Porque L’Espèce explosive podría haber sido muy pedante. Tenía todos los ingredientes para convertirse en otro drama social francés de gente sufriendo durante hora y media bajo cielos grises. Sin embargo, el humor idiota —los comentarios sobre los corsos, los policías inútiles, el absurdo de investigar jabalíes gigantes como si Fulda fuera un Sherlock Holmes rural y alcohólico— permite que el espectador respire.
Eso no significa que la película esté completamente equilibrada. Hay problemas claros. El simbolismo de los jabalíes termina siendo demasiado insistente. Algunos secundarios desaparecen sin desarrollo. Y el último tercio parece no decidirse entre thriller, sátira política o drama social. Visualmente tampoco hay una personalidad formal especialmente innovadora: cámara nerviosa, tonos apagados, realismo sucio. Todo correcto, pero pocas imágenes permanecen realmente en la memoria.
Sin embargo, la película funciona porque entiende muy bien su mezcla de tonos. Y porque Alexis Manenti sostiene todo el edificio con una interpretación extremadamente complicada que nunca parece esforzada.
Uno de los elementos más importantes sea la música de la compositora uruguaya Florencia Di Concilio, que aporta una mezcla muy interesante entre tensión contenida y melancolía extraña. Su trabajo evita que la película caiga en el miserabilismo absoluto y acompaña muy bien ese tono híbrido entre thriller, sátira y drama social. Di Concilio ya había demostrado una enorme sensibilidad atmosférica en trabajos anteriores como Calamity, y aquí vuelve a construir una música que no subraya emocionalmente las escenas de manera obvia, sino que parece contaminar lentamente el ambiente.
No es cine revolucionario. No es una obra maestra del polar francés. Pero sí una película inteligente dentro de su modestia, capaz de hablar de desigualdad, corrupción y rabia social sin convertirse en una conferencia deprimente sobre la lucha de clases. Y hoy eso, dentro del cine social europeo, ya es bastante raro.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.