El Archivo Nacional de Asunción es un espacio de referencia para quienes desean conocer la historia del Paraguay a través de documentos originales que datan de los siglos XVI al XIX. Ubicado en el Centro Histórico de Asunción, ofrece acceso gratuito a su acervo, visitas guiadas y actividades culturales para el público en general.
Fundado el 16 de septiembre de 1541, se trata del archivo más antiguo del Río de la Plata y constituye un referente fundamental para la investigación histórica en la región. Su sede está ubicada en la intersección de Mariscal Estigarribia e Iturbe, en pleno Centro Histórico de Asunción, siendo dependiente de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC)
El Archivo Nacional alberga documentos que datan desde 1531 hasta 1870, periodo que comprende la administración colonial y la primera etapa republicana del país. Entre los fondos documentales destacados se encuentran las secciones de historia, civil y judicial, así como dispensas matrimoniales y el Archivo Histórico de la República del Paraguay, anteriormente conocido como Colección Río Branco.
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Acceso digital y consulta en línea
En el marco de la modernización y acceso a la información, el Archivo Nacional implementó herramientas de consulta en línea que permiten acceder a diversas colecciones digitalizadas, como la Sección Educación, la Revista Ysoindy-Yaguarón y la Colección Fotográfica de la Guerra del Chaco. Además, cuenta con catálogos temáticos y bases de datos informatizadas que facilitan la investigación.
El acceso a la consulta en sala es libre y gratuito, requiriendo solo la presentación de un documento de identidad o pasaporte y el llenado de una ficha de identificación en el caso de los nuevos usuarios. Asimismo, se ofrecen visitas guiadas para instituciones educativas con programación previa.
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Difusión cultural
El Archivo Nacional también dispone de la Sala Biblioteca Americana, un auditorio destinado a la realización de actividades académicas y culturales, como conferencias, seminarios y presentaciones de libros. Las solicitudes para el uso de este espacio deben dirigirse a la Dirección General de Patrimonio Cultural a través del correo: archivonacionaldeasuncion@gmail.com.
El Archivo Nacional de Asunción atiende al público de lunes a viernes, de 7:00 a 19:00 horas, y los sábados de 7:00 a 12:00 horas. Para más información, los interesados pueden visitar su página web https://archivonacional.gov.py o comunicarse al teléfono (021) 447 311.
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El Archivo Nacional restaura los autos de la Independencia
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Matías Amarilla
Un trascendente lote de documentos fue restaurado para su mejor conservación y digitalización en una tarea precisa que tomó un buen tiempo. Aquí el análisis de esos documentos que dan cuenta del proceso y formación de los primeros gobiernos independientes, sus implicancias e importancia en el tiempo.
Se lee claramente la firma de Pedro Juan Cavallero (sic) y la fecha, 15 de mayo de 1811, un texto fundacional que, ya frágil por el paso del tiempo, se pudo recuperar y próximamente se pasará a digitalizar.
Es la intimación al gobernador español Bernardo de Velasco: “Aquella escena que en algún momento del colegio todos representamos tiene ahora su original restaurado”, dice satisfecho Vicente Arrúa, director del Archivo Nacional de Asunción.
Es allí donde Caballero le pide que entregue las llaves del Cabildo, la plaza de Armas y que “se someta a un gobierno que ellos iban a decidir cómo se iba a hacer”, describe Arrúa.
Señalando luego una cuidada carpeta con originales revela: “Estos son los denominados ‘autos de la Independencia’, que en realidad son actas, los documentos más importantes para la formación de la República”, resume.
RECUPERACIÓN Y RESTAURACIÓN
Recuperando textos, el taller de Conservación de Papeles del Archivo concluyó la restauración de un valioso paquete de documentos que van desde la intimación arriba mencionada hasta la conformación de la Junta Superior Gubernativa.
Los documentos obraban en el Archivo, pero en 1973 alguien decidió forrarlos con papel adhesivo “contact” transparente porque, como eran documentos de mucho uso, se temió que la constante manipulación los deteriorara más rápidamente.
Esa cobertura derivó en un problema de conservación que ahora se pudo resolver retirando cuidadosamente el material vinílico para “liberar” a los documentos de este “protector”. “La intención era preservar, lo que no midieron fue las consecuencias que podía tener esa intervención, la duración del material, etc…”, apunta el director.
En la tarea fueron asistidos por expertos chilenos y especialistas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). Arrúa cuenta que para poder hacerlo “les ponemos un poco de alcohol y agua y esperamos que la temperatura y humedad llegue a un estadio en el que permita la manipulación. Hubo días en que se podían intervenir y días que no. Si la humedad era muy alta, no se hacía nada, por eso es que se tardó tantos años”, expone.
DOCUMENTOS DE LA INDEPENDENCIA
Hojeando con los especiales guantes de látex, se suceden en orden la respuesta de Velasco, el acta de creación del triunvirato, el primer gobierno de la época independiente, en un texto firmado por próceres como el citado Caballero, José Gaspar Rodríguez de Francia, Juan Bautista Rivarola y Juan Valeriano Ceballos.
También es notoria la técnica caligráfica de Jacinto Ruiz, escribano público y de gobierno al servicio de España, que se diferencia notoriamente de los escritos patriotas que irán mejorando en el tiempo.
Arrúa cuenta que tienen la idea de “exponer estos documentos más la nota del 20 de julio, que es la respuesta que se da a la pretensión de Buenos Aires de que Paraguay participara en la asamblea de las Provincias Unidas. Allí se decide no formar parte de la provincia de Buenos Aires. O sea, se niega a mandar un representante. Y al hacer eso, básicamente explica que quiere independizarse”.
También en esas notas “se habla un poco de un concepto de confederación que sería un antecedente de lo que hoy serían los mercados comunes. O sea, un antecedente del Mercosur, por ejemplo, porque Francia planteaba no el establecimiento de una federación, sino de confederaciones de naciones, que mantengan su independencia, pero que haya unidad. Sin embargo, Buenos Aires lo que pretendía era mantener el territorio anterior del virreinato con todas sus provincias y Paraguay era una provincia ‘rebelde’ desde el punto de vista porteño”.
LOS CONGRESOS
Siguiendo con la revisión de estos valiosos papeles, “encontramos ya las actas con las firmas de los representantes para el primer congreso, que va a establecer lo que va a ser posteriormente la Junta Superior Gubernativa. Acá pueden ver la firma de los representantes de cada localidad. Cuando hablamos de este congreso, que muchas veces la gente habla de congreso popular, nos remitimos específicamente a lo que era un congreso donde no todos votaban, sino votaban los ‘vecinos’. ¿Y quiénes eran los vecinos? Los propietarios, que básicamente eran los miembros de la élite”.
Estos propietarios/asambleístas “eran los que venían de cada localidad a participar del Congreso y que van a legitimar los distintos gobiernos que se van a dar, desde la Junta Superior, el consulado, la dictadura tanto temporal como perpetua y, por supuesto, después el gobierno de Carlos Antonio López y Francisco Solano López”, apunta Arrúa.
Preguntado sobre la constancia de algún desacuerdo entre aquellos hombres, el director del Archivo apunta que “cuando se inicia este proceso de independencia hay tres partidos que estaban ahí en la lucha, en debate. Por un lado, vamos a encontrar a los que serían los procorona española, que intentaban mantener la monarquía en la provincia. Por otro lado, vamos a tener a los porteñistas que querían someterse al poder de Buenos Aires, y por el otro lado el grupo que realmente era el más numeroso, que eran los independentistas que apoyaban la idea de Francia”, aunque eso no consta en los documentos.
Arrúa cuenta que “se expresan algunas cosas en las actas, porque, como dijimos, la mayoría eran los miembros de la antigua élite colonial que fueron expulsados durante las reformas borbónicas y que consideraban no continuar con la corona española”.
Recuerda entonces que durante buena parte de la colonia “el cabildo era el lugar donde se ejercía el poder. Estaba el gobernador, que era un representante del rey, pero al menos en ese primer período entre el siglo XVI y XVII ese cabildo ejercía realmente todo el poder y estaba conformado por los miembros de la élite local”.
REFORMAS BORBÓNICAS
Estos “mestizos” cogobiernan hasta que se producen las reformas borbónicas, donde en España se pasa de la casa austriaca de los habsburgos a los borbones, que eran franceses y que buscan recuperar el poder absoluto.
La idea era quitar la incidencia de mestizos y criollos y volver a regir el territorio americano con la población blanca española, que era numerosa en Perú, Colombia y Venezuela, por ejemplo.
“Acá no era tanto así. Los que heredan el poder van a ser los mestizos, los hijos de estos españoles cuyas madres eran indígenas. Entonces, se crea la figura al gobernador intendente que viene y dice: ‘Todo ese poder que antes tenía el cabildo lo voy a tener yo. Por lo tanto, ustedes, como Cabildo, van a continuar como un ente que controla la ciudad”.
Esto hace que la élite pierda privilegios y entonces empiezan a irse de la ciudad y a dedicarse a la ganadería, por ejemplo. Quedaron con la sangre en el ojo y por eso se entiende que estas reformas borbónicas ayudan a iniciar los procesos de independencia”.
Arrúa recuerda que “en algunos lugares fue más cruenta, más violenta, más prolongada la lucha. En el caso de Paraguay no tanto, aunque sí va a ser un poco conflictivo”. Esta élite es entonces la que apoya el proceso independentista. “Son los legitimadores de los distintos gobiernos”.
CONTINUIDAD Y RUPTURA
El historiador recuerda que se da una continuidad de lo colonial: “Para el indio, no cambia nada, van a seguir siendo explotados y también eso va a pasar para el esclavo africano. En el siglo XVIII, al menos en la capital, era una población muy importante que llegaba incluso al 40-50 % de la población. Pero hay que aclarar que los afrodescendientes no formaban parte de esa producción de excedentes o de ganancia a las élites, más bien eran de uso doméstico. La esclavitud no era aplicada acá como lo que ocurría en Brasil, por ejemplo”.
La esclavitud resultará abolida recién con la Constitución de 1870.
El derrotero de la Independencia tiene en la conspiración de 1820 un momento difícil. “Allí, un grupo de la élite, excompañeros de Francia que eran parte del movimiento independentista, se revelan ante él. Buenos Aires, al aislar al Paraguay, afecta los intereses de esta gente que antes comerciaban con ellos. Había algunos que decían ‘volvamos con Buenos Aires porque queremos vender yerba y no podemos’ porque no reconocen la independencia”.
El país vive de esa manera hasta la muerte del dictador supremo y el arribo al poder de Carlos Antonio López, “pero esa apertura tampoco se da de manera inmediata. El momento del gran boom económico que se da durante el periodo lopista es cuando la Confederación Argentina reconoce la independencia, en 1852”, concluye.
“UNA JOYA EN PLENA GUERRA”
Sigue abierta al público en el Archivo Nacional la muestra “Una joya en plena guerra”, que pone en valor registros de donaciones de joyas y alhajas, entregas de dinero en efectivo, ganado, productos agrícolas, vestimenta y otros bienes destinados al sostenimiento del ejército y la defensa nacional, así como constancias del trabajo de mujeres proveedoras del Estado durante la guerra contra la Triple Alianza.
La pieza central de la exposición es el Libro de Oro, un volumen ofrecido por damas paraguayas el 24 de julio de 1867 al entonces presidente Francisco Solano López con motivo de su cumpleaños.
“El libro tiene un contenedor de plata y láminas de oro que pesan 10 kilos con hojas de pergamino con las firmas de las mujeres de la élite, de todas las localidades de Asunción y de todos los pueblos que encabezaron la asamblea del 24 de febrero de 1867”, recuerda Vicente Arrúa, director del Archivo.
El libro fue capturado durante la toma de Piribebuy y llevado al Brasil y “recién en la década del 60 del siglo XX, un grupo de historiadoras lo encuentran expuesto en un museo en Brasil. Entonces inician una campaña para la devolución del libro, lo que se produce en 1975”, historia.
La muestra incluye tres grandes libros con los registros de las donaciones de mujeres en todo el país y un despliegue de medios gráficos que permiten contextualizar la narrativa.
“Hay también registros de mujeres que fueron apresadas por expresar justamente un malestar porque ellas habían entregado sus joyas, a sus esposos, a sus hijos, la producción de su chacra y lo cuestionaban”, recuerda.
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Casa de Serafina Dávalos
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“Murió por la Patria” revive historia de 5.100 soldados caídos en la Guerra del Chaco
Por Lourdes Torres - Periodista - lourdes.torres@nacionmedia.com
En un esfuerzo por rescatar del silencio y el olvido los nombres de los paraguayos que dieron su vida en defensa del Chaco paraguayo, el historiador Fabián Chamorro y el actual director del Registro del Estado Civil, Maximiliano Ayala, presentaron esta semana el libro titulado “Murió por la Patria”.
Una obra literaria que recopila datos de más de 5.100 soldados fallecidos durante la contienda, rescatando la memoria de quienes dieron su vida por la Patria.
El material bibliográfico se presenta como un acto de patriotismo y gratitud con esos héroes, en su mayoría jóvenes de entre 17 y 25 años que dieron sus vidas defendiendo el suelo chaqueño.
La investigación, que arrancó allá por el año 2016, llevó casi 10 años hurgando actas de defunción que guarda el Registro Civil de las personas y registros olvidados como los obituarios. Para ello, se recurrió a las hemerotecas de la Biblioteca Nacional y del Congreso Nacional, así como al testimonio de algunos pocos familiares que facilitaron algunos documentos como cartas.
En una entrevista exclusiva con La Nación/Nación Media, los autores destacaron que lograron documentar no solo los nombres, sino las historias truncadas de miles de paraguayos que dieron su vida defendiendo la soberanía.
Tanto Ayala, como Chamorro coincidieron en señalar que este trabajo no busca ser solo un registro frío para engrosar las estadísticas; sino que sobre todo busca rescatar esas historias de los hombres que en su mayoría no dejaron descendencia, y que con el tiempo quedaron olvidados.
“Este es un acto de patriotismo por sobre todas las cosas, un homenaje a quienes dieron la vida por la patria en la Guerra del Chaco. Devolver la dignidad que el olvido les arrebató. Cada uno de esos nombres representa una vida que amó, trabajó y soñó; una historia truncada, pero no borrada. Honrarlos es abrazar su memoria y reconocer el precio que pagaron por nuestro presente y por la soberanía nacional", expresó Maxi Ayala.
Recopilar es hacer justicia
Igualmente, el historiador Fabián Chamorro indicó que el libro “Murió por la Patria”, surgió con la idea de recuperar los nombres de los paraguayos que murieron durante la conflagración chaqueña.
Además, señaló que buscan lograr tener números más exacto con respecto a la cantidad de baja que tuvo Paraguay durante la contienda. Explicó que siempre se tuvo mucha dificultad con respecto a lograr esos datos por los archivos dispersos o muy incompletos.
“Recopilar es hacer justicia, en especial con estos más de 5.000 hombres que dieron sus vidas por la patria. Creo que no hay ideal más sublime que dar la vida para mantener la soberanía y la libertad de nuestro país. Estos hombres dieron sus vidas; y vidas muy jóvenes, porque fueron a la guerra a corta edad y no volvieron nunca más", expresó Chamorro.
Rescatarlos del olvido
El historiador explicó que el contacto con familiares de estos más de 5000 nombres, realmente fue muy escaso, justamente, porque al tratarse de personas muy jóvenes que murieron en combate, la gran mayoría no dejó descendencia.
“Con el tiempo, solo sus padres y hermanos mantuvieron viva su memoria hasta hace unos años, pero muchos de ellos ya fallecidos a este tiempo, por lo que esos nombre fueron quedando aún más en el olvido. Cuando se pierde la memoria de la gente que los conoció, ahí esos nombres se pierde. Entonces, este trabajo lo que busca es rescatarlos de ese olvido", acotó.
Chamorro destacó que este trabajo de investigación, más que recopilar los nombres y apellidos de los combatientes caídos en el frente de batalla; lo que se buscó es recuperar el sentimiento de aquellos padres, hermanos, tíos y padrinos, de esos jóvenes que ya no volvieron a sus hogares, y que fueron publicados en los diarios de aquel entonces en la sección de los obituarios.
Al respecto, señaló que la recopilación arrancó en el 2016 y está viendo hoy la luz. Indicó que han encontrado historias muy interesante, señalando la canción 13 Tuyutí, de Emiliano R. Fernández, que estuvo en esa batalla de la Unidad de Aká Karajá, que con machete desalojaron una trinchera.
“En ese desalojo murió el comandante de Aká Karajá, que se llama Víctor Rodríguez, y logramos rescatar su historia, gracias a las cartas de su señora, las cartas que le envió a ella. También rescatamos la historia del soldado paraguayo que pidió ser enterrado con su par boliviano, que conoció en combate, recuperamos su nombre. Bueno y así hay muchísimas historias que logramos recuperar", resaltó el historiador.
Material de estudio y difusión nacional
En otro momento, el director del Registro Civil, Maximiliano Ayala destacó que este libro de 800 páginas que fue lanzado recientemente tiene por objetivo que este trabajo de recopilación sea utilizado como objeto de estudio en universidades y colegios de todo el país.
Indicó que apunta a una distribución en todo el país, llegando a cada ciudad, sobre todo de donde fueron oriundos estos más de 5.000 combatientes paraguayos; de tal modo sus comunidades locales le puedan honrar. Presentar el libro en universidades, en colegios y municipios de donde fueron oriundos estos compatriotas.
“La mayor parte de la vida de estos héroes que quedaron en el olvido y que hoy son reivindicados después de tantos años. Mucha gente desconoce, que fueron jóvenes de 16, 17, 18 años que fallecieron en combate; y que casi nadie conoce, ni conoció su historia. La idea de esto es presentar ante la sociedad primero en Asunción y luego llevar a las diferentes ciudades de donde fueron algunos de estos 5.000 héroes", expresó Ayala.
Finalizó resaltando que les llena de emoción personal muy gratificante este trabajo realizado junto con el historiado. “Este trabajo lo hicimos con honor y gratitud a los soldados caídos. Realmente para nosotros es cumplir una deuda de gratitud y mantener viva la lección para futuras generaciones, eso es lo que realmente se busca con este trabajo", concluyó.
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“Murió por la patria” revive la historia de 5.100 soldados olvidados
- Lourdes Torres
- lourdes.torres@nacionmedia.com
- Periodista
- Fotos: Gentileza
Una obra histórica recopila los nombres de miles de combatientes jóvenes olvidados de la guerra del Chaco. El trabajo busca honrar su memoria y visibilizar el sacrificio de una generación. Sus autores, Fabián Chamorro y Maximiliano Ayala, cuentan cómo fue el proceso de investigación para la elaboración de este material, que más allá de una simple recopilación de nombres pretende sobre todo ser un acto de patriotismo y gratitud hacia los héroes que dieron la vida en defensa de la soberanía nacional.
En un esfuerzo de rescatar del silencio y el olvido los nombres de los paraguayos que dieron su vida en defensa del Chaco paraguayo, el historiador Fabián Chamorro y el actual director del Registro del Estado Civil, Maximiliano Ayala, presentaron esta semana el libro titulado “Murió por la patria. Identidad y recuerdo de los paraguayos que murieron sirviendo en la guerra del Chaco”.
La obra recopila datos de más de 5.100 soldados fallecidos durante la contienda, rescatando la memoria de quienes dieron su vida por la patria.
El material bibliográfico se presenta como un acto de patriotismo y gratitud con esos héroes, en su mayoría jóvenes de entre 17 y 25 años que dieron sus vidas defendiendo el suelo chaqueño.
La investigación, que arrancó allá por el año 2016, llevó casi 10 años hurgando actas de defunción que guarda el Registro Civil de las personas y registros olvidados como los obituarios. Para ello se recurrió a las hemerotecas de la Biblioteca Nacional y del Congreso Nacional, así como el testimonio de algunos pocos familiares que facilitaron algún que otro documento como cartas.
HISTORIAS TRUNCADAS
En una entrevista con La Nación/Nación Media, los autores destacaron que documentan no solo los nombres, sino las historias truncadas de miles de paraguayos que dieron su vida defendiendo la soberanía.
Tanto Ayala como Chamorro coincidieron en señalar que este trabajo no busca ser solo un registro frío para engrosar las estadísticas, sino que sobre todo busca rescatar esas historias de hombres que en su mayoría no dejaron descendencia y que con el tiempo quedaron olvidados.
“Este es un acto de patriotismo por sobre todas las cosas, un homenaje a quienes dieron la vida por la patria en la guerra del Chaco. Devolver la dignidad que el olvido les arrebató. Cada uno de esos nombres representa una vida que amó, trabajó y soñó; una historia truncada pero no borrada. Honrarlos es abrazar su memoria y reconocer el precio que pagaron por nuestro presente y por la soberanía nacional”, expresó Maxi Ayala.
RECOPILAR ES HACER JUSTICIA
Por su parte, Chamorro indicó que el libro surgió con la idea de recuperar los nombres de los paraguayos que murieron durante la conflagración chaqueña.
Además, señaló que buscan lograr tener números más exactos con respecto a la cantidad de bajas que tuvo Paraguay durante la contienda. Explicó que siempre se tuvo mucha dificultad con respecto a obtener esos datos por los archivos dispersos o muy incompletos.
“Recopilar es hacer justicia, en especial con estos más de 5.000 hombres que dieron sus vidas por la patria. Creo que no hay ideal más sublime que dar la vida para mantener la soberanía y la libertad de nuestro país. Estos hombres dieron sus vidas; y vidas muy jóvenes, porque fueron a la guerra a corta edad y no volvieron nunca más”, expresó Chamorro.
RESCATARLOS DEL OLVIDO
El historiador explicó que el contacto con familiares de estos más de 5.000 nombres realmente fue muy escaso, justamente porque al tratarse de personas muy jóvenes que murieron en combate la gran mayoría no dejó descendencia.
“Con el tiempo, solo sus padres y hermanos mantuvieron viva su memoria hasta hace unos años, pero muchos de ellos ya fallecieron, por lo que esos nombres fueron quedando aún más en el olvido. Cuando se pierde la memoria de la gente que los conoció, ahí esos nombres se pierden. Entonces, este trabajo lo que busca es rescatarlos de ese olvido”, acotó.
Chamorro destacó que este trabajo de investigación, más que recopilar los nombres y apellidos de los combatientes caídos en el frente de batalla, lo que buscó es recuperar el sentimiento de aquellos padres, hermanos, tíos y padrinos, de esos jóvenes que ya no volvieron a sus hogares y que fueron publicados en los diarios de aquel entonces en la sección de los obituarios.
Al respecto, señaló que la recopilación arrancó en 2016 y está viendo hoy la luz. Indicó que han encontrado historias muy interesantes, señalando la canción “13 Tuyutí”, de Emiliano R. Fernández, que estuvo en esa batalla de la Unidad de Akã Karaja, que con machete desalojaron una trinchera.
“En ese desalojo murió el comandante de Akã Karaja, que se llama Víctor Rodríguez, y logramos rescatar su historia gracias a las cartas que le envió a su señora. También rescatamos la historia del soldado paraguayo que pidió ser enterrado con su par boliviano que conoció en combate, recuperamos su nombre. Bueno, y así hay muchísimas historias que logramos recuperar”, resaltó el historiador.
MATERIAL DE ESTUDIO Y DIFUSIÓN NACIONAL
En otro momento, Ayala destacó que este libro de 800 páginas que fue lanzado recientemente, tiene por objetivo que este trabajo de recopilación sea utilizado como objeto de estudio en universidades y colegios de todo el país.
Indicó que apunta a una distribución en todo el país, llegando a cada ciudad, sobre todo de donde fueron oriundos estos más de 5.000 combatientes paraguayos. El objetivo es presentar el libro en universidades, colegios y municipios de donde fueron oriundos estos compatriotas para que sus comunidades los puedan honrar.
“La mayor parte de estos héroes quedaron en el olvido y hoy son reivindicados después de tantos años. Mucha gente desconoce que fueron jóvenes de 16, 17, 18 años que fallecieron en combate y casi nadie conoce ni conoció su historia. La idea de esto es presentar ante la sociedad primero en Asunción y luego llevar a las diferentes ciudades de donde fueron algunos de estos 5.000 héroes”, expresó Ayala.
Finalizó resaltando la emoción personal y lo gratificante que fue realizar este trabajo junto con un historiador. “Este trabajo lo hicimos con honor y gratitud a los soldados caídos. Realmente para nosotros es cumplir una deuda de gratitud y mantener viva la lección para futuras generaciones, eso es lo que realmente se busca con este trabajo”, concluyó.