La banda de thrash paraguayo Kuazar realizará una gira por Europa, principalmente en el Reino Unido, en abril próximo, visitando Bélgica, Inglaterra, Escocia, e Irlanda. El trío oriundo de Ciudad del Este será artista invitados de los shows de la legendaria banda norteamericana Vio-lence, también con la participación del grupo estadounidense Exhorder.
Será la primera vez que una banda de metal paraguayo realice esta hazaña. Las fechas previstas serán del 17 al 24 abril, pasando por Londres, Birmingham, Glasgow, Dublín, Sheffield, entre otras localidades. Esperan ir sumando shows por cuenta propia, donde ya está confirmado un concierto en Amberes (Bélgica), el 13 de abril.
Kuazar es reconocida por algunas canciones de su repertorio que son ya clásicos del metal paraguayo, como “Kuriju”, “Twenty Days in Hell (Boquerón)” y “Machete Che Pópe (Acosta Ñu)”, esta última forma parte del LP “Hybrid Power” que fue publicado en el 2023.
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El aporte de Kuazar es reconocido, no solamente por incorporar guaraní en sus letras, sino también por relatar hechos acaecidos durante la historia del Paraguay, como los citados anteriormente, y también por ilustrarlos en videoclips de altísimo valor cultural que recibieron excelentes comentarios internacionales.
Kuazar está integrada por Josema González (voz y guitarra), Ratty González (batería) y Marcelo Saracho (coros y bajo). A nivel nacional, la banda de Ciudad del Este se presentó en festivales como Reciclarte, fue artista invitado de Megadeth y también participó del cartel de la esperada banda Slipknot, cuando tocaron en el Jockey en octubre pasado. En lo internacional, Brasil es un destino frecuente para Kuazar para integrar festivales del género metal.
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Entre maletas, estudios y comunidad: paraguayos que construyen su vida en Irlanda
- Nayeli Carvallo Silvera
- Corresponsal de La Nación en Europa
- Fotos: Gentileza
Cruzar el Atlántico con una valija cargada de proyectos es una realidad cada vez más frecuente para la juventud paraguaya. Cada año, más personas dejan el país para estudiar, trabajar o iniciar una nueva etapa en el exterior, enfrentando desafíos culturales, emocionales y personales. En ese proceso, la distancia, la adaptación y la reconstrucción de la identidad lejos de casa se convierten en una experiencia compartida entre quienes viven fuera del país.
Cruzar el Atlántico con una valija cargada de proyectos es una realidad cada vez más frecuente para la juventud paraguaya. Cada año, más personas dejan el país para estudiar, trabajar o iniciar una nueva etapa en el exterior, enfrentando desafíos culturales, emocionales y personales. En ese proceso, la distancia, la adaptación y la reconstrucción de la identidad lejos de casa se convierten en una experiencia compartida entre quienes viven fuera del país.
Según una encuesta realizada a paraguayos residentes en Irlanda, las principales razones para emigrar se concentran en la formación académica y el crecimiento personal. Sin embargo, la nostalgia aparece rápidamente. En la mayoría de los casos, la falta de los domingos en familia y de las rutinas cotidianas en Paraguay se convierte en el aspecto más difícil de la experiencia migratoria.
CUANDO TRES PARAGUAYAS ERAN TODA UNA COMUNIDAD
Soila María López de Tynan llegó a Irlanda en 1993. En ese momento, la presencia paraguaya en el país era prácticamente inexistente. No había redes sociales, asociaciones ni canales de comunicación. “Éramos tres paraguayas”, recuerda.
Nacida en Puerto Pinasco y criada en el Bañado Tacumbú de Asunción, fue su primera experiencia fuera del país. Llegó tras casarse con su esposo irlandés e iniciar una nueva vida familiar. Uno de los primeros impactos fue el invierno y la nieve, muy distinto a la realidad de su país, lo que marcó profundamente su adaptación.
Con los años, la presencia paraguaya comenzó a crecer hasta superar hoy los 500 compatriotas. En ese proceso se consolidó la Asociación de Paraguayos Residentes en Irlanda (APRI), formalizada en 2022 como un espacio de encuentro y acompañamiento.
Hoy, Soila preside la asociación, que funciona como punto de apoyo para quienes llegan, especialmente estudiantes de inglés. A través de encuentros culturales y redes de contacto, la APRI se convirtió en un espacio clave para la comunidad paraguaya en Irlanda.
MIGRAR COMO BÚSQUEDA Y ARTE
Para Julieta Benjamín, la migración no fue solo un cambio de país, sino también una forma de explorarse a sí misma. Licenciada en Comunicación Audiovisual, actriz y escritora, llegó a Irlanda impulsada por la curiosidad y la necesidad de crecimiento personal.
En su recorrido aparece una búsqueda constante de algo más, tanto a nivel profesional como interno, junto al deseo de explorar nuevas versiones de sí misma.
Vivir en otro país la llevó a enfrentarse a una nueva realidad, pero también a mirarse desde otro lugar. La distancia transforma la manera en que se percibe el propio origen y abre una sensibilidad distinta frente a la memoria y las raíces.
Esa misma mirada atraviesa su trabajo artístico. En su poemario “La amnesia busca asilo en otra parte”, la memoria y el olvido aparecen como un juego constante, como si cada recuerdo fuera una forma de reconstruir lo vivido desde la distancia.
Para ella, empezar de cero no es solo una decisión geográfica, sino una experiencia profundamente humana, la de desarmarse y volver a armarse cuantas veces sea necesario en un entorno completamente nuevo.
IRLANDA COMO PUENTE HACIA EL FUTURO
En el caso de Alejandro Rivas, ingeniero industrial, la experiencia en Irlanda se enmarca dentro de un proceso más amplio de formación. Su decisión de salir de Paraguay respondió a la necesidad de exponerse a un entorno internacional que le permitiera ampliar sus oportunidades académicas y profesionales. En su camino, Irlanda funcionó como una etapa intermedia, un puente hacia nuevos objetivos en el exterior.
Durante su estadía buscó no solo mejorar el idioma, sino también comprender otras formas de trabajo, de organización y de pensamiento. Desde su perspectiva, cada vez más jóvenes paraguayos están optando por caminos similares, con la idea de adquirir nuevas herramientas y luego decidir cómo reinsertarse o moverse en el mundo con más preparación: “Y es que en el exterior nos damos cuenta de que hay tecnologías nuevas, procesos de automatización y avances que todavía no están tan desarrollados o implementados en nuestro país”.
Sostiene que en Europa se ven innovaciones en automatización, digitalización y sostenibilidad que aún están en expansión en Paraguay. En ese sentido, remarca que también hay mucho por construir en el país.
RESILIENCIA Y COMUNIDAD
La historia de Jessica Enciso refleja otra cara de la migración, la del esfuerzo cotidiano y la capacidad de adaptación. Licenciada en Ciencias del Deporte y acróbata, llegó a Irlanda decidida a estudiar inglés y trabajar al mismo tiempo.
Antes de llegar a Europa, había tenido una experiencia previa en Estados Unidos, que le dio un primer acercamiento a la vida fuera de Paraguay. Aun así, Irlanda representó un cambio más profundo y una rutina completamente nueva.
Los primeros meses exigieron mucho esfuerzo. Resolver trámites, buscar alojamiento, empezar las clases y conseguir trabajo se sumaba a un idioma que al principio no dominaba del todo. Con el tiempo, el inglés dejó de ser un obstáculo y se convirtió en una herramienta que le dio independencia y seguridad.
Hoy, Jessica se desenvuelve con confianza, algo que representa uno de los logros más importantes de esta etapa. Más allá del aprendizaje técnico, destaca la seguridad que ganó en sí misma y la capacidad de seguir avanzando en contextos nuevos.
Para Lucas Grisetti, la experiencia migratoria tiene tanto luces como sombras. Desde su rol en la APRI, participa en la organización de eventos culturales y espacios de formación para la comunidad paraguaya en Irlanda.
Lleva cinco años en el país europeo y describe los primeros tiempos como los más difíciles, especialmente por la adaptación cultural y la vivienda, uno de los principales desafíos para quienes llegan. A pesar de ello, destaca las oportunidades de crecimiento, el contacto con personas de distintas partes del mundo y la apertura de vivir en un entorno internacional.
Desde la vicepresidencia de la APRI, Evelyn Gaona ofrece una mirada más amplia. Tras más de ocho años en Irlanda, describe su recorrido como una mezcla de desafíos y aprendizajes que le permitió construir una vida estable.
La asociación busca promover la cultura paraguaya, fortalecer vínculos y acompañar a quienes llegan. En ese proceso aparece el techaga’u, el sentimiento profundo de extrañar la tierra, la familia y las costumbres.
Sin embargo, también destaca la resiliencia de los paraguayos en el exterior y su capacidad de adaptación. “En cada actividad y en el día a día se nota que los paraguayos somos muy valientes afuera; siempre resaltamos por nuestra calidad humana, la unión y el espíritu mbarete”.
UN MISMO CAMINO, MÚLTIPLES HISTORIAS
Aunque cada historia es distinta, todas se cruzan en un mismo punto. En ese recorrido, la comunidad aparece como el refugio clave para que la distancia no se convierta en soledad.
Estos testimonios demuestran que salir no significa olvidar las raíces, sino caminar el mundo con una mirada nueva, llevando consigo todo lo aprendido. Porque la identidad paraguaya se reconoce en cualquier rincón del mapa, en la solidaridad cotidiana, en esa valentía silenciosa de empezar de nuevo una y otra vez y, sobre todo, en el idioma guaraní.
Llevar nuestra lengua a otros lugares es hacer que la tierra viaje con nosotros; es ese saludo cómplice que acorta los kilómetros y nos devuelve el hogar. Quienes viven estas historias encuentran un mismo impulso, el de salir adelante sin perder nuestra esencia.
Al final, este viaje nos enseña que la distancia no borra lo que somos, sino que lo amplifica.
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Luis Szarán: “La música tiene el poder de humanizar a los humanos”
- Jimmi Peralta
- Fotos: Cristóbal Núñez / Gentileza
El material audiovisual “Mborayhu porã: Luis Szarán” propone un recorrido íntimo por la historia de un hombre que convirtió la música en una herramienta de transformación social. El documental reconstruye el camino de quien, tras formarse en el exterior, eligió regresar al Paraguay para demostrar que el arte puede sembrar oportunidades, fortalecer comunidades y, sobre todo, humanizar a las personas.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” es el nombre del documental producido por Maneglia-Schembori, dirigido por Armando Aquino y Alfredo Galeano. Se trata de un trabajo que presenta la vida de superación del reconocido músico, intelectual y gestor social Luis Szarán. El audiovisual cuenta con coproducción de la Presidencia de la República, la Oficina de la Primera Dama, la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), Itaipú Binacional y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic).
“Cuando me plantearon hacer el documental, yo pensé en principio que iba a ser algo muy sencillo, buscar fotos de archivo, recortes de periódicos, fotos, relatos en general y había sido era más complicado. Primero hacer el guion en tres meses de trabajo, para luego filmar con los directores, eso nos llevó 9 meses”, comenta el maestro respecto a la producción en conversación con La Nación/Nación Media.
La pieza audiovisual aborda distintas facetas de su vida: la dirección orquestal, su momento de creación musical, la investigación histórica y los últimos 25 años como “emprendedor social”. “El objetivo no era mostrar medallas de condecoración y todas las vanidades del mundo del espectáculo, sino un ejemplo de lucha, de vida, de alguien, de una persona que de la nada surgió, se fue armando herramientas, que tuvo que emigrar de un lugar a otro para capacitarse, para lograr sus objetivos y en el momento culminante de una carrera decide devolver a la vida lo que la vida le dio, un poco la síntesis de mi trabajo”, explica Szarán.
UNA HISTORIA
Hijo menor de inmigrantes polacos, nació en Itapúa en 1953. Empezó con apenas 8 años sus estudios musicales maravillado por el sonido de la guitarra. Se trasladó a Asunción para estudiar con el maestro José Luis Miranda y con un poco más de 20 años ya obtuvo becas internacionales para perfeccionarse, primero en Argentina, después pasó por Brasil y luego dio el gran salto a Italia. No obstante, ese no fue un camino recto y sin obstáculos, aunque siempre contó con cómplices para lograr su sueño.
“Mi madre era ultrarracional. Nos impulsó a pisar tierra siempre, a cuidar los recursos, a trabajar desde chicos, hacerse un pequeño capital, hacerse un techo. Su preocupación era la solidez. Por eso un poco era la negativa de acompañar mis sueños de ser músico”, comenta.
“Mi hermana mayor fue la que fue cómplice, porque me veía con talento. Ella era educadora, una educadora muy importante y buscó la forma de que yo cumpliera mis sueños. Mis otras dos hermanas que siempre están son las del equipo de aplauso desde el comienzo y también mis asesoras para bajar los humos cuando hay que bajar y para no desanimarme en esta profesión, que es una lucha permanente contra la indiferencia, contra la falta de apoyo, son personas claves dentro de mi carrera”, agrega.
El maestro Miranda fue su mentor, otorgándole una beca de por vida al hijo de dos agricultores que apenas conocía. El padre fue violinista aficionado que dejó esa práctica cuando subió al barco huyendo de la Segunda Guerra Mundial. Su madre se resistió a que su pequeño tome una carrera incierta como la de músico, aunque se haya inspirado en Luis Alberto del Paraná para darle el nombre.
“Mi padre fue un músico aficionado nomás en Polonia. No era músico, viene de una familia de agricultores y tenía sí su grupo musical, que los fines de semana tocaban entre ellos. Dentro del proceso de mi formación, como músico estudié un año violín y después estudié violonchelo. Recuerdo una vez que tenía el violín, le puse en sus manos y temblando pudo sacar una melodía sin problemas y no había tocado por más de 50 años”, recuerda.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” narra a través de sus palabras y de la voz de dos hermanas y sus hijos cómo es el maestro, qué relación tuvo con sus padres, qué legado y aprendizajes hereda a su descendencia.
COMPARTIR LA MAGIA
“Mi proceso con la música fue bastante natural. A mí me motivó de niño el sonido que salía de una guitarra, me parecía casi algo de magia, que algo que suena y que está en el aire, que es una belleza inaudita y que no podés tocar con las manos, no podés modificarla. Es un arte realmente mágico, porque en la literatura ves las palabras, en la pintura ves los cuadros, podés tocarlo físicamente”, explica.
Para el maestro Szarán, la música sigue siendo una magia extraordinaria que permite unir voluntades y talentos, eso vive regularmente como director de orquesta. Él celebra ese momento al que no podría llegarse tal vez a través de la palabra, sino solo a mediante el sonido, el instante de construir conexiones en las personas, algo propio de la música.
“La música tiene ese poder de apagar o encender las pasiones. Apagar digo en el sentido de hacer contención a momentos desagradables, a penurias. La gente que va a un concierto o a una sesión familiar de música en menos de 10 o 15 minutos experimenta ese milagro de que te limpia todo, es parte de la ceremonia de asistir a esos eventos. Y, por otro lado, en hacerte soñar y conectar con las personas”, sentencia.
EXPERIENCIA HUMANIZADORA
Ser no solo testigo, sino actor de esos momentos de magia lo llevaron a reflexionar sobre cómo podría compartir esa experiencia humanizadora con el resto de su pueblo. Y es así que luego de su formación en Europa regresa al país, primero comparte conocimiento musical, después documenta con registros la música popular, la música indígena, luego rescata archivos musicales de las comunidades jesuíticas de los siglos XVII y XVIII, de las misiones en Paraguay, para finalmente arrancar con un proyecto que le permite compartir el don de la música y abonar el tejido social alrededor de ella, Sonidos de la Tierra.
“Esa conexión yo ya la sentía cuando era adolescente, cuando con mi guitarra recorría y cantaba canciones en eventos de familiares, de amigos, donde sale una canción buena y a la gente le brillan los ojos y parece que se vuelve más buena, más sensible, más comprensiva, más humana. Y hoy día, con el trabajo masivo de la música que llevamos a cabo en los programas de orquestas juveniles, que sí produce un efecto social muy grande, de humanizar a los humanos, no solo a los participantes, sino a quienes acompañan. Eso es muy necesario, es una herramienta educativa hoy día fundamental para ir buscando crear las sociedades equilibradas emocionalmente, como necesitamos aquí en el Paraguay y en todo el mundo”, comenta.
VALORES Y BUENAS PRÁCTICAS CIUDADANAS
Sonidos de la Tierra nace en 2002 de la mano de Szarán para promover valores y buenas prácticas ciudadanas mediante escuelas comunitarias de música, algunas en zonas muy vulnerables, poniendo lo social y lo humano como norte y la música como medio. Con ese mismo marco creó la Orquesta H2O Sonidos del Agua, promoviendo un mensaje ambiental y comunitario.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” habla de la vida de un profesional de la música, pero lo presenta en un tono profundamente humanista y esperanzador. Szarán, quien decidió en un momento volver a Paraguay a pesar del contexto cuesta arriba que supone encarar una carrera artística de manera profesional en el país, cuenta aquí su historia poniendo lo social en el centro y reivindicando la mágica de la música como catalizador de un cambio estructural en la sociedad.
Lejos de limitarse a una biografía de logros y reconocimientos, el filme retrata una convicción que ha guiado toda una vida: la música no es un fin en sí mismo, sino un puente hacia una sociedad más sensible, solidaria y esperanzada. En tiempos marcados por la fragmentación y la indiferencia, el documental invita a redescubrir el inmenso poder del arte para transformar vidas y recuerda que las melodías más perdurables son aquellas que logran resonar en la condición humana.
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Ola de calor en Europa: reportan temperaturas récord
Una gran parte de Europa, desde Francia hasta los Balcanes, enfrentó este sábado otra jornada sofocante, con récords absolutos de temperatura batidos desde Alemania hasta Dinamarca, en una ola de calor que puso a prueba los sistemas de salud.
La sofocante ola se desplaza ahora hacia el noreste del continente, pero la alerta máxima también sigue vigente en Suiza, Alemania, Austria y Hungría. Al menos 193 millones de habitantes de Europa, de los cuales 75 millones en Alemania, enfrentaron temperaturas superiores a 35 ºC, según un análisis de datos de AFP.
Las temperaturas máximas deberían superar los 30 ºC para más de 404 millones de habitantes en Europa -sin contar Turquía-, algo menos que la víspera. El análisis, basado en los pronósticos del servicio meteorológico alemán y en las proyecciones de población para 2025 del Joint Research Center, coincide con las cifras de la oenegé austríaca Klimadashboard.
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Las cifras para este sábado crecieron respecto a las previsiones del instituto alemán calculadas para la víspera a las 3:00 GMT del viernes. Entonces se esperaban temperaturas superiores a 35 °C para 150 millones de habitantes. La ola de calor que durante la semana atenazó Francia, el sur de Inglaterra, España e Italia se está desplazando hacia el noreste del continente.
Este sábado, Dinamarca y República Checa registraron las temperaturas más elevadas de su historia, y Alemania y Suiza superaron récords que había sido verificados el viernes. El servicio meteorológico alemán (DWD) emitió este sábado una alerta por calor extremo en la mayor parte del país.
Calor récord
Efectivamente, la estación meteorológica de Drewitz, en el Este de alemania, registró una temperatura de 41,5 °C hacia las 16H30 (hora local), informó un portavoz del DWD a la AFP. Así, superó el récord anterior, de 41,3 °C, registrado el viernes en Saarbrücken, en el suroeste del país.
“Lo que es especialmente pesado para la gente es que de noche no refresca. Muchas regiones del país tendrán de nuevo noches tropicales”, añadió el DWD. Algo similar ocurrió en República Checa, donde este sábado se registró un récord absoluto de temperatura de 40,6 °C, en Doksany, al norte de Praga, informaron los servicios meteorológicos.
El registro más alto anterior, de 40,4 °C, databa de 2012 y se había registrado en Dobrichovice, al suroeste de Praga, recordó la agencia meteorológica CHMI. En Dinamarca, el Instituto Meteorológico de Danés (DMI) informó este sábado que había registrado la temperatura más elevada desde que comenzaron las mediciones, en el siglo XIX.
“Con 36,6°C al norte de Odense, tenemos el día más caluroso jamás registrado desde que empezaron las mediciones, en 1874”, señaló el DMI en una publicación en X, añadiendo que “el día aún no terminó”.
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En Suiza, la ciudad de Basilea registró 39 ºC, la temperatura más elevada registrada en un mes de junio en el país. Se trató del tercer día consecutivo de registros récord de calor en Suiza para el mes de junio.
Así, en toda Europa, cualquier medio se tornó bueno para ganar unos grados: refugiarse en una iglesia, dormir en el sótano o a la orilla de un río, o refrescarse bajo una fuente. Una popular cadena francesa de productos congelados se convirtió en un refugio seguro para huir del calor aunque sea por unos minutos.
Fuente: AFP
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El Palacio de Buckingham con sus 755 habitaciones se queda sin su principal inquilino
El rey Carlos III no residirá en el Palacio de Buckingham pese a los 470 millones de dólares que cuesta la renovación de este lugar emblemático de la monarquía británica. El Palacio de Buckingham, en el centro de Londres, es la residencia oficial de los monarcas británicos desde 1837, cuando Victoria estaba en el trono. La historia del edificio, con sus 755 habitaciones, es inseparable de la familia real. De hecho, allí fue donde Isabel II dio a luz a su hijo Carlos en noviembre de 1948. Pero una página se está cerrando.
Carlos III y su esposa Camila han anunciado que no vivirán allí y que permanecerán en Clarence House, a casi un kilómetro del Palacio de Buckingham. Los monarcas residen allí desde que se casaron en 2005. “El rey y la reina no harán del Palacio de Buckingham su residencia personal”, anunciaron los portavoces de los monarcas el jueves por la noche en un comunicado. Pese a todo, Carlos “siente un gran afecto” por Buckingham, añadieron en el comunicado.
“Centro operativo”
El soberano desea que el palacio “siga siendo el núcleo ceremonial de la vida real” y que ofrezca un mayor acceso al público, por lo que seguirá siendo “el centro operativo” de la monarquía.
En ese mismo comunicado de los portavoces del monarca, se anunció el monto de los impuestos pagados por Carlos III por sus ingresos privados, dentro de un esfuerzo de “transparencia” en un momento en que las finanzas reales están bajo un escrutinio cada vez mayor desde los escándalos repetidos que han implicado al expríncipe Andrés, hermano menor del soberano.
Sin embargo, la decisión de Carlos y Camila de no instalarse en Buckingham no ha caído bien en algunos sectores. “¿Por qué invertir en una renovación de gran magnitud con dinero del contribuyente británico si, al final, los reyes no piensan utilizarlo como residencia oficial?”, cuestiona el analista real Ed Owens.
El palacio está siendo objeto de una renovación de 10 años, con un coste de 369 millones de libras (487 millones de dólares), con el fin de reducir los riesgos de incendios e inundaciones. Las obras deberían concluir en marzo de 2027.
Una vez finalizada la renovación, “se esperaba que Buckingham se convirtiera en la residencia principal del rey y la reina en Londres”, señala Ed Owens. “El hecho de que no vivan allí es difícil de justificar”, añade.
Owens no es el único que expresa su sorpresa. “Mucho dinero para una casa vacía”, titula The Mirror. “Un palacio indigno de un rey”, escribe en portada el Daily Express.
Tampoco el príncipe heredero
“Abandonar el Palacio de Buckingham era impensable para los monarcas anteriores”, escribe The Sun, explicando que incluso bajo los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, la familia real se había quedado allí.
El Palacio de Buckingham es famoso en todo el mundo. El estandarte real ondea en su techo cuando el monarca se encuentra allí.
El palacio es considerado el corazón de la monarquía británica, con sus numerosas ceremonias oficiales, fiestas en el jardín y su célebre balcón, desde el cual la familia real saluda al público en ocasiones como el cumpleaños del soberano.
El palacio también es una atracción muy popular entre los turistas, que lo visitan por cientos de miles cada año durante los meses de verano.
El príncipe heredero Guillermo y su familia podrían tampoco llegar a instalarse nunca en Buckingham.
Guillermo, junto a su mujer Catalina y sus tres hijos, se mudó el año pasado a una nueva propiedad, Forest Lodge, en Windsor, al oeste de Londres.
The Sun afirmó entonces que esa mansión sería su “hogar para siempre”, dando a entender que nunca se instalarían en Buckingham. El Palacio de Buckingham es solo una de las numerosas propiedades utilizadas por la familia real, ya sean privadas o pertenecientes a la monarquía. Las residencias favoritas de la difunta reina Isabel II eran los castillos de Windsor y Balmoral, este último en Escocia, donde pasaba los veranos.
Fuente: AFP.