El reportero gráfico René González presentó su nuevo libro, titulado “Con estos ojos”, que retrata a muchos de los últimos excombatientes de la Guerra del Chaco (1932-1935). La publicación, que cuenta con la curaduría del fotógrafo Javier Medina Verdolini, celebró su lanzamiento del pasado lunes 30 de diciembre, en el local de La Vermutería, en Asunción.
“Cierro uno de los mejores años de este viaje que es la vida. Muchas gracias a todas las personas que compartieron conmigo ayer. Gracias a quienes me ayudaron a cumplir este gran sueño de que el libro ‘Con estos ojos’ vea la luz. Gracias por escuchar mis historias y perdón si a veces mis relatos son largos. ¡Que tengan un hermoso año 2025!”, expresó González en Instagram.
El autor describe que “Con estos ojos” es un ensayo y reportaje con retratos de los héroes, hombres y mujeres, que dieron su vida para defender nuestro hermoso Chaco, y captura también cómo va cambiando esta región a lo largo de los años. “Lo cierto es que me llevó mucho tiempo”, puntualizó.
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“En el 2021 postulé al Fondec y logré ganar un concurso. Eso me ayudó con una parte, y para completar lo necesario recurrí a muchos amigos que me ayudaron a cumplir este gran sueño”, describió González. “Estoy sumamente feliz, porque creo que es un aporte humilde pero necesario a la historia, al arte y la cultura de este hermoso y bendecido país llamado Paraguay”.
Nacido en Posadas (Argentina) en 1981, René González trabajó para el diario La Nación (2001-2004), así como en el diario Última Hora y en la Presidencia de la República. Participó de concursos y exposiciones de fotografía. Contribuyó con fotografías del Hospital Neuropsiquiátrico para la publicación del libro “El amigo de Hortensia” de Pedro Servín Fabio.
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La increíble historia del hombre que revivió la ilusión de todo un país
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Archivo / Gentileza
Aunque nunca jugó en primera e incluso pensó en abandonar la dirección técnica, Gustavo Alfaro estará al frente de una selección por segunda vez consecutiva en un Mundial. Aquí un repaso por la vida y obra del hombre que ilusiona a la Albirroja y a todo un país.
Uno de los artículos más requeridos en los puestos de venta de artesanía en Areguá son las alcancías del profe Gustavo Alfaro, los alfaritos, que se consiguen a 50.000 guaraníes.
El fenómeno, más allá de la felicidad que aportó la clasificación, tiene mucho que ver con la capacidad motivadora de Alfaro, algo que construyó en el tiempo, desde el joven futbolista, el empecinado técnico del fútbol de ascenso en la Argentina, su llegada a primera división, su paso por Boca Juniors y el salto final a ser técnico de selecciones.
Ahora sueña con dar junto a la Albirroja el paso más grande de su carrera. “Nosotros tenemos que pasar de ser un equipo que amenaza de contragolpe a un equipo que tiene letalidad de contragolpe, que va a definir de contragolpe”, dice Alfaro tras el último amistoso y anticipa una figura táctica que tomará forma definitiva en los tres partidos de la fase de grupos.
Un hombre que, con trabajo, enciende una ilusión, una constante en su vida. Gustavo Alfaro nació en Rafaela, Santa Fe, y le dicen Lechuga, porque de joven su cabellera encrespada se parecía a un atado de hojas de la hortaliza.
LIDERAZGO INNNATO
Cuenta Miguel González, periodista del portal Rafaela Noticias, que el actual técnico de la Albirroja era volante central, número 6 en nuestro país, 5 en la Argentina. “Siempre fue caudillo, líder dentro de la cancha, más bien rústico, no era un creativo. Era más de marca, despliegue, de estar apoyando. Esporádicamente llegaba al gol, pero hizo goles importantes, siempre era el que hablaba, ponía la cara, el capitán”, describe. “Flaquito, parecía endeble, pero era aguerrido como jugador, mucha marca, estaba en todos lados, gran líder”, agrega.
Jugó en Sportivo Norte y Villa Alvear de Chaco y entre los años 84 al 93 jugará en el Atlético de Rafaela en una carrera en la que “pega el salto del amateurismo al profesionalismo en el 89”, cuenta el colega. “Juega un torneo que le permite clasificarse al ascenso Nacional B, actual primera nacional, y él fue el capitán, caudillo, referente principal, porque se había formado en el equipo y era un técnico dentro de la cancha, era muy profesional, serio, estudioso”, memora.
Perseguir ese ascenso era como un sueño impensable para un club de una ciudad mediana que tenía una liga local de poco más de 10 equipos, pero lo hicieron, ganaron un regional provincial y clasificaron al nacional. “Arranca como futbolista, desde las formativas, se hace capitán del equipo y es el referente que logra ascender”, resume.
Néstor Clivati, de radio El Espectador de Rafaela, confirma lo anterior: “Lo sigo desde el 89 cuando consiguió el ascenso con el Atlético”, cuenta. Desde Miami, donde cubre en estos días la participación de Argentina en el Mundial, cuenta que mantiene una buena relación con Alfaro, que sus familias son amigas y que también estará atento a la suerte de Paraguay en el torneo.
De su liderazgo apunta que “viene de su personalidad, de joven, era la voz cantante, el que ponía el umbral del temperamento y siempre tuvo buena comunicación con los compañeros y el entorno. Tiene un aire intelectual, pero se debe a su formación, que fue importante”.
DISYUNTIVA
Alfaro contó en primera persona que debió elegir entre su carrera universitaria o seguir su pasión por el fútbol: “Mi camino empezó cuando tenía 28 años, después de dejar la carrera de Ingeniera Química a falta de diez materias para el título. La decisión fue muy difícil de entender por mis padres. Años antes había llegado a un acuerdo con ellos para pausar mis estudios y dedicarme al fútbol por completo. Fue cuando llegamos con Atlético de Rafaela al Nacional B. En una categoría así, ya tienes que entrenar todos los días, sin tiempo para enfocarte en los estudios u otros asuntos. “Déjenme hacer esto que es lo que soñé toda mi vida. Porque ingeniero puedo ser a los 40, pero futbolista no”, les dije. Y ellos aceptaron”, apuntó en el sitio Coaches Voice (La voz de los técnicos).
Sigue contando el profe: “Entonces jugué tres años y medio, y después me retiré. Ya me había sacado el gusto por jugar. Pero al volver a la ingeniería no cumplí con mi parte del trato con mis padres: terminar la carrera.
Ahí sentí que la pasión por la ingeniería se había muerto y había nacido mi verdadera pasión, que era la que tenía de chico cuando soñaba con los domingos del fútbol de primera división. Como no lo había alcanzado como jugador, sí quería hacerlo como entrenador de un equipo de primera.
Debió pasar diez años en segunda división para poder hacer realidad la ilusión de poder disfrutar el privilegio de estar en primera, pero llegó. Por eso digo siempre a mis jugadores –también a mis hijas– el valor de perseguir los sueños. Lamentablemente mis padres ya no estaban con vida para poder verlo hecho realidad”, narró. Quizá de la ingeniería le venga el afán de mantener el orden y las estructuras en sus equipos.
CONDUCTOR DE GRUPOS
Más tarde, dice González: “Asciende, juega en el profesionalismo, comienzan a codearse con el futbol nacional, cuando se retira, pasa a ser el técnico del equipo y en su cuerpo técnico hasta hoy está Carlos González, que jugaba de 8 a su lado en Atlético Rafaela y Sergio Chiarelli, que es el preparador físico de sus equipos, era también del club y se conocen desde chicos”, cuenta.
Clivati agrega que “Claudio Cristofanelli lleva 20 años con ellos. Habla muy bien de él, saber rodearse y mantener el equipo en el tiempo”. Entiende que allí está una de las claves de su desarrollo: “Esa química que logra en los vestuarios viene de la que él generó en su cuerpo técnico y sus ayudantes. Si bien es notorio el caso de Paraguay, no es la primera vez que despierta un grupo, ya lo hizo con otros planteles en otras campañas, no es infalible, pero sus jugadores siempre destacan esa empatía que logran él y su cuerpo técnico que lo respalda”.
Dirigiendo Atlético Rafaela en su primera experiencia, cuenta González que “estuvo a punto de ascender a la primera, llegó a jugar definitorias con Estudiantes de La Plata, donde el capitán era Juan Sebastián Verón”, apunta.
Después pasa a Olimpo de Bahía Blanca, Belgrano, Quilmes y en un tiempo más consigue llegar a dirigir en primera división y disputa la Copa Sudamericana con Arsenal de Sarandí. “Es todo mérito suyo, porque no era un tipo de Buenos Aires que crece codeado con los más grandes, viene del fútbol del interior, de una liga provinciana”, destaca.
SEGUNDO MUNDIAL
Alfaro lo cuenta así: “Por eso, después de dirigir a Boca, sentí que lo que tenía que hacer en Argentina estaba cumplido…Yo he estado en cuatro mundiales seguidos, desde Alemania 2006 a Rusia 2018, trabajando para una televisión de Colombia. Antes de cada partido, miraba abajo desde la posición de la cabina de televisión y me fijaba en los seleccionadores y siempre me hacía las mismas preguntas: “¿Por qué yo no estoy ahí? ¿Qué me falta para dirigir en un Mundial?”.
Clivatti recuerda que “pensó en dejar de dirigir después de Boca, que fue traumático para él, pero después hace un quiebre positivo y pasa de ser entrenador de seleccionados”. Primero en Ecuador (2020-22), con el que fue a Catar, luego Costa Rica (2023-24) y finalmente Paraguay. Con 63 años cumplidos el 14 de agosto pasado, tendrá su segunda experiencia mundialista consecutiva.
González apunta: “Desde siempre fue un conductor de grupo, líder, un tipo preparado, estudioso, formado, lector de muchos temas. No solo estudia el fútbol, sino también las cosas cotidianas, no es que vende humo”. Señala que “su familia tenía una pequeña industria metalúrgica que quebró en una época difícil, creo que de autopartes, no viene de un hogar de carencias, y el equipo del que es referente es del centro de la ciudad. Al Atlético le dicen la Crema es un club importante en lo social”.
Entiende que es un emblema de Rafaela, “una ciudad con poder adquisitivo que sobresalió en la región y en el país. Tiene una idiosincrasia de gente que provino en gran medida de la inmigración italiana que dio empuje y desarrollo, e instaló fábricas de caramelos, colchones, lácteos, frigoríficos, etc.”.
El Atlético de Rafaela administra además el autódromo de la ciudad, reconocido internacionalmente, al punto de que “los autos de las 500 millas de Indianápolis corrieron aquí en el 71 y allí en ese predio está el centro de entrenamiento que tiene el complejo de canchas e instalaciones del fútbol”.
UN REFERENTE EN SU COMUNIDAD
Perfila a Alfaro como “un muchacho de clase media que aprovechó oportunidades y que trabajó duro. No sé si soñó lo que le dio el fútbol” y comenta que “es muy reconocido y querido en la ciudad como un referente de fútbol en el mundo, no viene muy seguido, pero cuando lo hace suele dar charlas a los juveniles y se lo escucha con respeto”.
Clivati agrega que “es una figura admirada por sus valores, su compromiso, tiene una identificación con Atlético, pero lo quieren en general. Hace muchos años se fue de la ciudad donde quedan algunos familiares”.
A la hora de trazar un perfil, apunta que “es una persona presente, es amigo de los amigos, es afectuoso, tiene siempre buena memoria emotiva y creo que en dosis se nota cuando puede llegar a un grupo de profesionales”.
Agrega que “si repasas sus declaraciones, las matiza con alguna riqueza conceptual, con hechos que tienen que ver con el jugador persona y es un recurso que lo hace un entrenador distinto, que llega al jugador y le toca la fibra más íntima, lo que le agrega valor a su liderazgo como jefe de grupo”. En diciembre de 2025, lo homenajearon en la fiesta del deporte en su Rafaela natal.
UNA CAMISETA ESPECIAL
“Fue una experiencia impresionante, el profe Alfaro me trató como su hijo, me sentí como un niño chiquito al que su papá le da un abrazo”, cuenta Ignacio Villalba Denis, el dibujante guaireño que pinta camisetas biográficas de futbolistas y personalidades destacadas.
Comenta que esperó media hora en la portería de la APF en Ypané “hasta que escuché la radio que decían ‘déjenle pasar a Ignacio Villalba’. La seguridad era tremenda y cuando logré entrar vi la locura que genera el profe, porque cuando él salió incluso hasta los que trabajan todos los días allí se acercaron para tomarse una foto con él”, recuerda.
“Fue superamable supercorrecto, tenía un aura y me puse muy nervioso, fue tan lindo y emocionante. Me hicieron un video los de la Albirroja y ahí le dije a Alfaro que esto es por todos los paraguayos, por lo que nos devolviste y cuando vio el cuadro se le iluminaron los ojos. Casi se me escapan algunas lágrimas y me abraza el profe y me dice ‘muchísimas gracias, voy a llevarme a un recuerdo muy bonito de Paraguay’”, concluye.
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El Centro Cultural Melodía celebra 25 años con una cápsula del tiempo
Bajo el lema “25 años formando comunidad, cultura y oportunidades”, el Centro Cultural Melodía se prepara para celebrar su 25.° aniversario con una serie de actividades abiertas a toda la comunidad, reafirmando su compromiso con la educación, la cultura y el desarrollo de oportunidades para niños, jóvenes y adultos de Villa Hayes. El primer espacio cultural del Chaco paraguayo fue creado el 22 de junio de 2001.
“Estos 25 años no representan únicamente una historia de logros; representan miles de sueños, aprendizajes y oportunidades compartidas. La Cápsula del Tiempo será nuestro mensaje para el futuro, una manera de decirles a las próximas generaciones que en Villa Hayes hubo personas que creyeron en la educación, la cultura y el poder de transformar vidas”, expresaron desde la dirección del Centro Cultural Melodía.
La institución, ubicada en avenida Laudo Hayes 495 de la ciudad de Villa Hayes (Presidente Hayes), desarrollará una programación especial que incluirá actividades literarias, exposiciones y espacios de encuentro, teniendo como símbolo principal la creación de la Cápsula del Tiempo Melodía, una iniciativa que busca preservar los recuerdos, sueños y esperanzas de quienes forman parte de esta historia.
La celebración iniciará el viernes 19 de junio con el taller de lectura infantil “¡Vamos Paraguay!”, que contará con la participación especial de la escritora paraguaya Verónica Abente, autora del libro del mismo nombre. La actividad estará dirigida a niños y niñas de 6 a 12 años y se desarrollará en la Biblioteca Melodía.
El sábado 20 de junio, Melodía se sumará a la previa del partido de la Selección Paraguaya con una propuesta especial que combinará deporte, comunidad y entretenimiento. A través de una transmisión en vivo (streaming), alumnos, exalumnos, profesores y familias podrán compartir su aliento a la Albirroja y participar de sorteos e interesantes premios preparados para la ocasión.
El lunes 22 de junio, fecha oficial del aniversario, se desarrollará una campaña especial en redes sociales para recordar los principales hitos alcanzados por la institución a lo largo de estos 25 años de trabajo. Posteriormente, el martes 23 de junio, se inaugurará la exposición fotográfica “25 Años de Historia, Cultura y Comunidad”, una muestra que reunirá imágenes y recuerdos de las distintas etapas del Centro Cultural Melodía y que permanecerá abierta al público hasta el 30 de junio.
Sin embargo, la actividad más simbólica será la Cápsula del Tiempo Melodía, una propuesta que invita a alumnos, profesores, exalumnos, familias y amigos de la institución a dejar mensajes, fotografías y objetos representativos de la época actual, con el propósito de ser abiertos por las futuras generaciones. La cápsula representará un puente entre el pasado y el futuro, recordando que las instituciones no solo se construyen con edificios y programas, sino también con sueños compartidos y personas comprometidas con su comunidad. Sitio web: www.ccmelodia.org.
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“Backrooms” supera las 18.000 entradas en Paraguay y se anuncia secuela
La película estadounidense “Backrooms” ya vendió más de 18.000 entradas en cines de Paraguay y promete seguir cautivando en su tercer fin de semana en cartelera, algo inusual para películas de este calibre. La cinta del joven director Kane Parsons sigue disponible en las principales salas de todo el país, distribuida por Mediagroup Entertainment, ofreciendo una experiencia inmersiva de terror analógico ideal para vivir en pantalla grande.
Tras convertirse en el estreno más exitoso de la distribuidora A24 a nivel mundial, importantes medios especializados y el propio director de 20 años, oriundo de Petaluma (California), ya confirmaron que se está trabajando activamente en el desarrollo de la secuela para expandir este asfixiante universo. La producción de la película costó aproximadamente 10 millones de dólares y se estrenó el 29 de mayo.
Narra sobre una terapeuta que deberá adentrarse en lo desconocido para salvar a un paciente que desaparece en una dimensión más allá de la realidad. Durante su primer fin de semana encabezó la taquilla norteamericana con 81 millones de dólares (más que cualquier otra película de A24) y, a la fecha, supera 240 millones de dólares recaudados a nivel mundial. Triplicó con creces el récord que ostentaba “Guerra civil” (Civil War, 2024), que se estrenó con 26 millones de dólares.
A los 20, Kane Parsons fue la persona más joven en dirigir una película que se estrenó en el primer puesto de la taquilla. El anterior poseedor del récord fue John Singleton, que tenía 25 años cuando “Sin miedo en el corazón” (Poetic Justice) debutó en 1993. “Backrooms” cuenta con dos actores nominados al Óscar: Chiwetel Ejiofor (“12 años de esclavitud”, 2013) y Renate Reinsve (“Valor sentimental”, 2025), además de Mark Duplass (“Creep”, 2014). El coguionista de Parsons fue Will Soodik, de la serie “Ash vs. Evil Dead”.
El concepto de “Backrooms” se originó en un hilo de 4chan en 2019, que mostraba una sola imagen fija de habitaciones amarillas vacías, que fue tomada en 2002 en una antigua tienda de muebles en Oshkosh, Wisconsin. El 7 de enero 2022, Parsons llevó la idea a un corto de 9 minutos, “The Backrooms (Found Footage)”, que inició una serie emitida por YouTube, que totaliza 24 episodios hasta el 12 de febrero de 2025.
Cuando la serie se volvió viral, varios estudios comenzaron a mostrar interés en adaptarla al cine. En febrero de 2023 se anunció una coproducción entre A24, Chernin Entertainment, Atomic Monster y 21 Laps Entertainment. Seguidamente, fue filmada en Vancouver (Canadá), bajo el título provisional “Effigy”, entre el 7 de julio de 2025 y el 14 de agosto de 2025.
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Fotografías de Luis Vera sobre los ayoreos se exponen en la Bienal de Curitiba
El lunes 15 de junio de 2026 a las 18:30, el fotógrafo y artista visual paraguayo Luis Vera inaugurará su exposición individual “Seguimos vivos, ahora usamos ropa”, en el Espacio Cultural del Consulado del Paraguay en Curitiba (R. Benjamin Lins, 935 - Batel), en Brasil, integrándose oficialmente a la programación del ArtWeek Curitiba como parte de la Bienal de Curitiba 2026. La entrada para la apertura y las posteriores visitas es libre y gratuita, abriendo al público de lunes a viernes en el horario de 9:00 a 16:00.
En una propuesta artística que se sitúa conceptualmente en la fractura ontológica entre la selva y las máquinas, Luis Vera, a través de series fotográficas organizadas en cuatrípticos, visibiliza la situación de los grupos Ayoreo en aislamiento voluntario, quienes subsisten como “islas” de alteridad radical en el Chaco paraguayo frente al avance de un modelo de intensa deforestación y grandes obras de infraestructura.
El sugerente título de la muestra, “Seguimos vivos, ahora usamos ropa”, funciona como un ready-made lingüístico extraído directamente de la investigación antropológica. Proviene del libro de Benno Glauser, publicado en 2022 (pág. 69), donde documenta que un grupo ayoreo capturado y reducido en la comunidad de Campo Loro en los años 90, regresó a un campamento abandonado en el monte. Allí, utilizando el lenguaje ancestral del bosque (marcas de clanes, ramas y plumas), dejaron señales informativas para sus parientes que permanecen en los bosques en situación de no contacto.
“Es la brevísima y mejor explicación de la situación de vida dejada por las mismas familias que salieron del monte décadas atrás. Aunque siguen vivas, están constreñidas por el mundo occidental, en este caso representado por la vestimenta que son obligadas a usar al dejar la vida exclusivamente silvícola. La tensión central de la obra opera en ese “ahora”: una bisagra temporal que separa el antes libre del después colonizado, donde la supervivencia biológica se consigue al costo de la asimilación cultural”, explica Luis Vera.
“Inscribir “seguimos vivos, ahora usamos ropa” dentro del marco curatorial “Umbrales” (Limiares) de la Bienal de Curitiba significa desactivar la noción del umbral como una simple línea de transición arquitectónica o temporal, para entenderlo como una zona de fricción ontológica y geopolítica”, comentó sobre su obra, Luis Vera. Luego amplía: “el umbral no es un espacio pacífico de paso, sino la herida abierta e inestable donde colisionan dos mundos irreconciliables: la alteridad radical del pueblo Ayoreo en aislamiento voluntario y la pulsión devoradora de la sociedad envolvente”.
La mirada crítica de Ticio Escobar
El crítico de arte y curador Ticio Escobar escribió el texto de la muestra, analizando los complejos mecanismos estéticos de la exposición: “Luis Vera presenta fotografías con cuidado, pero con convicción y firmeza. Se refiere a los ayoreos aislados respetando delicadamente su distancia forzosa y exponiendo de modo contundente la situación en que se encuentran. Levanta imágenes potentes, fragmentadas y desplazadas casi siempre, interceptadas por el murmullo de los mensajes que cruzan el aire del Chaco sin rasgarlo”.
“Para hacerlo, el fotógrafo manipula un archivo multimedia mediante un software programado para la edición de archivos de formato diferente. Este procedimiento, databending, genera distorsiones, a menudo azarosas, que complejizan la imagen de base. Luis Vera interviene las imágenes así alteradas con frases intercambiadas entre los grupos que aún se encuentran aislados y los que fueran arrancados de la selva y hoy visten ropas occidentales desgastadas”, agrega.
Trayectoria del artista
Luis Vera (1961, Asunción, Paraguay) posee una vasta trayectoria en los campos del fotoperiodismo, la fotografía documental y la artística. Tiene estudios de Comunicación, Derecho y Antropología; cuenta con postgrados internacionales en Fotografía Contemporánea, Crítica y Curaduría de Arte realizados en Node Center de Berlín, y ha sido multipremiado con decenas de distinciones, como el Premio Bayard de Fotografía (2020), lo que le permitió realizar residencias artísticas en París.
El vínculo de Vera con el circuito artístico del Estado de Paraná es estrecho y de larga data. El creador ya ha participado previamente como artista expositor en la Bienal de Curitiba en su edición del año 2015. Asimismo, en su rol de docente universitario y formador de nuevos talentos, sus estudiantes han tenido una activa y destacada presencia internacional participando de forma consecutiva en el Circuito Universitario de la Bienal de Curitiba (CUBIC) durante las dos últimas ediciones, de 2017 y 2019. Por otra parte, realizó exposiciones en países de América y Europa, así como en decenas de ciudades de su país.
Sobre el ArtWeek
El tema de la 16.ª Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Curitiba, es “Umbrales” (Limiares), sobre la curaduría de Adriana Almada y Tereza de Arruda. La edición se enfoca en la fusión entre lo humano, la tecnología, inteligencia artificial y el mundo virtual. El evento retorna al formato presencial, ofreciendo un circuito por galerías y espacios públicos de la ciudad.
La Bienal de Curitiba se erige como uno de los eventos de arte contemporáneo más influyentes de la región, propiciando un diálogo global entre creadores de diversas latitudes. Una de las artistas anunciadas es Chiharu Shiota con su obra “El espacio entre nosotros”, con curaduría de Tereza de Arruda. En esta edición 2026, el programa ArtWeek Curitiba expande las expresiones visuales por toda la ciudad a través de circuitos dinámicos y sedes aliadas. La inclusión de la muestra de Luis Vera en el espacio cultural del Consulado del Paraguay no solo enriquece la oferta cultural del festival mediante la fotografía y los nuevos medios, sino que fortalece la diplomacia cultural y los lazos históricos de fraternidad artística entre Paraguay y Brasil.
Un faro de diplomacia cultural en Batel
Ubicado en el corazón de Batel —uno de los barrios más tradicionales y encantadores de Curitiba—, el Consulado General del Paraguay funciona en una casona de relevancia histórica, reconocida como Unidad de Interés de Preservación (UIP) y considerada patrimonio arquitectónico de la capital paranaense. La imponente edificación no solo alberga la representación diplomática oficial destinada a fortalecer los lazos políticos, económicos y consulares especialmente con el Estado de Paraná, sino que también se ha consolidado como un dinámico epicentro para el intercambio artístico internacional.
A través de su Espacio Cultural, el Consulado mantiene un compromiso permanente con la difusión de la memoria y de los lenguajes artísticos contemporáneos de la región. Esta vocación artística le otorgó al lugar un papel destacado en el circuito de la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Curitiba. En ediciones anteriores del evento, el Espacio Cultural ya integró oficialmente el programa de exposiciones de la Bienal, actuando como una sede aliada fundamental para la descentralización del arte por toda la ciudad. Al abrir sus puertas a manifestaciones que desafían y enriquecen la mirada del público —como la muestra de fotografía contemporánea y databending de Luis Vera en la edición de 2026—, el Consulado del Paraguay reafirma el papel de la diplomacia cultural como un puente sensible, vital e ininterrumpido entre los pueblos.