El festival “Navidad en Cañisá” se celebrará el jueves 19 de diciembre, a partir de las 19.00, en el Cine y Bar Cañisá (Teniente Mendoza y Vía Férrea), del barrio Trinidad de Asunción, con acceso libre y gratuito para disfrutar de una variada agenda cultural que incluye conciertos y danza en vivo. El evento forma parte de un proyecto de revitalización de este emblemático e histórico espacio cultural.
Actuará la Orquesta Juvenil Municipal del Conservatorio de Música Agustín Barrios del Instituto Municipal de Arte (IMA), a la que se sumará la Orquesta de Cámara de la Municipalidad de Asunción (OCMA), que rendirán tributo al folclore nacional. El cierre estará a cargo del Conjunto Folklórico Municipal de Asunción, bajo la dirección del maestro Miguel Méndez, acompañado por el Ballet Folklórico Municipal de Asunción.
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“Navidad en Cañisá” es heredera de eventos similares que la familia viene apoyando desde hace décadas, ofreciendo el emblemático espacio para las actividades vecinales. En homenaje a la rica historia, al legado de su fundador y al mismo espíritu del barrio Trinidad, este festival será el broche de oro del proyecto de revitalización del cine, que arrancó de manera oficial el pasado viernes 6 de diciembre.
El proyecto “Revitalización del Cine y Bar Cañisá” fue adjudicado en los Fondos para la Cultura, el Turismo y la Artesanía 2024, Edición Atyguasu - Fiestas del Paraguay. El esfuerzo está enmarcado en la categoría Revitalización de Centros Históricos. Cuenta con el apoyo de la Dirección de Acción Cultural y Comunitaria de la Municipalidad de Asunción, la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi), el Fondo Nacional de la Cultura y las Artes (Fondec) y la Oficina de la Primera Dama.
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Sobre el Cine Cañisá
A principios del siglo XX, un inmigrante catalán de nombre José Antonio Cañisá se estableció en Paraguay y fundó un complejo que incluía cine-teatro, bar y almacén. Ubicado en el corazón del barrio Trinidad de Asunción, se inauguró en 1928, convirtiéndose rápidamente en un centro cultural que dejó su huella en la historia de la capital.
Funcionó como centro de ayuda durante la Guerra del Chaco y la Guerra Civil de 1947. Este 2024, la familia Cañisá diseñó un programa que incluye una amplia variedad de actividades para niños, jóvenes y adultos. En esta agenda se enmarca el festival “Navidad en Cañisá”.
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“La música es una herramienta para transformar comunidades”
- Fotos: Pánfilo Leguizamón
En este “Expresso” musical, Augusto dos Santos charla con Mariela Cuevas, directora de Sonidos de la Tierra, y con los músicos e integrantes de este proyecto Thiago Guiotto, coordinador artístico y violinista, y Carlos Vera, en guitarra. Más allá del aspecto puramente musical, los responsables afirman que esta iniciativa mejora la vida de las personas mediante la organización comunitaria y la colaboración en pos de objetivos comunes.
–Sonidos de la Tierra. Quién no ha incorporado esta expresión a todo aquello que simboliza lo entrañable en términos de construir una cultura de relación con la música no solamente aquí en Asunción, sino en los polvorientos caminos de todo el país. Muchos años ya en este camino, ¿no?
–MC: Una alegría inmensa poder estar hoy al frente de la asociación Sonidos de la Tierra, una asociación que ya es un legado hoy para todo el país. Estamos hablando de 24 años en que no solamente hacemos música. Desde Sonidos de la Tierra la música es una herramienta para transformar las comunidades y eso es lo que buscamos.
–La música es una invitación para construir culturas, para afirmar muchos aspectos y para descubrir otros. ¿Ese es un poco el rumbo de Sonidos de la Tierra?
–MC: Tal cual. Desde Sonidos la gran metodología que utilizamos, que fue impulsada por el equipo y por la visión misma del maestro Luis Szarán, es la metodología orquestas de vida, que busca que a través de la música las comunidades se organicen. En este sentido es muy lindo ver cómo la familia, todo el contexto se impulsa a partir de esto que es la música y es enorme el movimiento que hay. Entonces, en este sentido buscamos el desarrollo local con la participación de los chicos y las chicas. Hay 74 escuelas comunitarias de música. Felizmente, estamos en todos los departamentos del país y eso es una gran noticia en términos de que 3.500 niños, niñas, adolescentes y jóvenes pasan por la red de Sonidos de la Tierra.
ACOMPAÑAMIENTO FAMILIAR
–Supongo que hay una etapa en que uno dice “yo quiero que mi hijo sea violinista” y que dibujaron diferentes momentos en este proceso.
–MC: Hay un crisol que tiene demasiadas maneras de mirar esto. Por una parte, hay una institucionalidad, pero por el otro lado tenemos lo que ocurre en las casas, en las familias. Para que un niño o niña pueda tocar implica una cantidad de práctica importante. Repetir una nota hasta que le salga. Entonces eso implica también que la familia está acompañando hasta finalmente ver en un megaescenario, que es lo que solemos hacer cada año. Convocar megafestivales donde los chicos puedan expresarse y sonar con la mejor de las notas combinadas o con esa nota que logró porque recordamos que lo que buscamos desde Sonidos de la Tierra es el desarrollo de los chicos en términos de vencer barreras, vencer miedos, poder subirse a un escenario y a partir de esto hablamos del desarrollo de la autoestima mismo.
–Thiago, ¿cómo fue tu división infantil en esta materia?
–TG: Estaba en la escuela todavía cuando Sonidos de la Tierra se presentó con dos representantes en el aula invitando a ser parte de un estudio musical. Yo soy de la ciudad de Villa Hayes, Bajo Chaco, y con dos compañeros nosotros ya teníamos la idea de jugar con la guitarra, de cantar en frente a los compañeros. Juntamos las dos cosas y como ya veníamos de la guitarra, el violín se hizo fácil, aunque era todo nuevo. Imaginate un violín en el Chaco, es una cosa que no se ve todos los días.
–¿Aparte de tu tiempo en Sonidos de la Tierra hacés música en otros espacios?
–TG: Sí, yo soy integrante de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA). También soy licenciado en música por el Instituto de Bellas Artes y hago música de cámara, soy profesor de música también. Enseño teoría, solfeo, armonía, contrapunto, aparte de violín y viola, que son dos instrumentos muy similares. Entonces, me dedico cien por ciento a la música. Aparte mi principal orgullo es ser coordinador artístico del proyecto Sonidos de la Tierra.
–¿Y en tu caso, Carlos?
–CV: Mi caso es un poco particular. Yo creo que soy uno de los más antiguos acá en la institución. Estuve ya en el momento cuando con Sonidos de la Tierra integrábamos la música con otros programas. Hacíamos educación ambiental, proyectos vinculados a desarrollo comunitario y ahí es donde yo estaba en una pequeña comunidad de Caazapá, San Juan Nepomuceno, liderando una comisión juvenil con la que embellecíamos una avenida de 1.200 metros. Y en ese momento llegó el equipo que hacía talleres ambientales con gestión de proyectos y nos invitaron a participar.
–¿Y por el lado de la música cómo se dio?
–CV: Siempre tuve mi inclinación hacia la música. Mi papá fue requintista y ya siendo parte de la institución tuvimos la oportunidad de acompañar el proyecto de Kamba’i Echeverría. Fui a una de las clases para hacer mi trabajo administrativo de verificar, llevar la lista, sacar fotos y conocí a uno de los instructores y me acerqué y por mi curiosidad le pregunté y para la siguiente vez me dice “traé tu guitarra también”. Entonces ahí un poquito aprendí la técnica con el programa y actualmente yo soy contador público. Estoy acompañando dentro del área de administración y finanzas, pero eventualmente acompaño también musicalmente como hoy al equipo.
ALIANZAS
–No me digas que hasta el contador es músico en Sonidos de la Tierra (risas). ¿Cómo es el aterrizaje del proyecto en una comunidad?
–MC: Es un aterrizaje que siempre va acompañado de voluntades. Por lo general para que nosotros empecemos a activar una escuela en un espacio, la comunidad es la que nos llama y nos dice “queremos que en nuestro territorio contemos con una escuela de música”. A partir de eso vemos las alianzas posibles, sean locales o nacionales. Desde Sonidos de la Tierra tenemos un equipo de sostenibilidad muy sólido, articulado, que busca por supuesto a través de las rendiciones y un trabajo de transparencia muy fuerte poder mostrar lo que hacemos y sumar más voluntades para poder seguir sumando escuelas.
–¿Qué queda con un proyecto como este en las comunidades?
–MC: Suceden muchas cosas. Hablamos de que con Sonidos desarrollamos todo un componente ambiental en las comunidades donde tenemos varias líneas: economía circular, forestación, reciclaje, limpieza de arroyos. Eso es maravilloso porque tenemos una escuela de liderazgo con varias promociones. Acompañamos muy de cerca a los jóvenes líderes y lideresas en la presentación de sus proyectos comunitarios.
–¿Cómo llevan ese proceso en las comunidades al respecto de estos preconceptos que existen o que existían fundamentalmente, pero ya no tanto, al respecto de ser músico en esta sociedad?
–MC: A lo que apuntamos es a que las personas puedan desarrollarse como lo que son, como personas. En el sentido de ser músico o música algunas personas siguen el camino de la profesionalización, otras no. Sin embargo, el gran valor que vemos es el aporte que da al desarrollo de la autoestima, al desarrollo de la empatía. Creemos que estos valores y habilidades posibilitan hablar de la construcción de un nuevo ciudadano o ciudadana de su sociedad.
–TG: La palabra clave creo que son los valores que quedan una vez que uno se introduce en el mundo del estudio musical. Esto trae muchos beneficios independientemente de que si uno va a ser o no un músico profesional, de si uno va a entretener a su familia, va a entretener a la comunidad entera o ser una estrella internacional de música. Hablamos claramente de una elevación del rendimiento escolar, disciplina, concentración, autosuperación, pensamiento crítico. Un montón de cosas que vienen atrás del estudio de un instrumento musical que ayudan a que la sociedad mejore.
–CV: Para los niños principalmente, desde lo básico como el empleo útil del tiempo libre, que ayuda muchísimo y obviamente en la mejora del rendimiento escolar. Hoy por hoy si uno decide ser profesional ya tenemos más espacio. Obviamente que falta mucho todavía, pero un chico que va desarrollando su talento y encuentra en eso su potencial ya hay medios e instituciones donde se puede desarrollar. Como siempre decimos, no somos una academia como un conservatorio de música, pero a través de nuestro programa también nosotros encaminamos y damos oportunidad para que un chico que tenga ese talento pueda ir más a lo profesional.
–Supongo que tiene su valor especial en comunidades más relegadas, ¿no?
–MC: Hay miles de historias individuales, hay historias más duras, historias de superación que realmente nos motivan. Hablamos desde comunidades que están en situación de vulnerabilidad, en territorios más alejados a veces como también cuestiones que limitan el desarrollo musical o la inclusión de personas en espacios de formación, de compartir entretenimiento. A veces ni siquiera es lograr tocar un instrumento, sino que se lo incluya en una sala compartida con otras personas. Felizmente tenemos personas que con alguna discapacidad quizás están incorporadas también dentro de nuestras clases. Hablamos de historias que tenemos en el Chaco, en comunidades indígenas del sur también, en Caaguazú, donde se da lo maravilloso que ocurre a partir de tocar un pedazo de madera y esto nos conecta con la belleza. Eso realmente es lindo de contar porque a veces la realidad le supera a uno absolutamente.
CELEBRAR CADA PASO
–Vivimos unos tiempos de la instantaneidad en los que necesitamos resolver todo en los próximos diez segundos. Supongo que eso es una especie de problema al respecto de llevar un camino con mucha disciplina, que a veces va a ser silencioso.
–TG: La formación musical supone un proceso que no siempre es tan agónico y no siempre es tan largo. Realmente nosotros tenemos como meta que desde el primer paso, desde el primer mes en que un chico de cinco, seis años o cualquier edad que tenga ya pueda participar del escenario, pueda compartir con gente de multinivel. Entonces, ese es un estímulo. Sonidos de la Tierra es totalmente inclusivo y nuestros conciertos tanto comunitarios como a nivel regional o a nivel país incluyen todos los instrumentos de todos los niveles. Tenemos coro de tercera edad, tenemos educación musical temprana de los cuatro años. Entonces, digamos que es ese pensamiento que se tiene de que tocar el piano me va a llevar diez años es un poco relativo, porque desde el primer mes si uno valora los pequeños avances y sabe ver cuánto cuesta cada avance realmente nosotros ya le sacamos alegría, ya le sacamos felicidad, ya le sacamos aplausos.
–¿Cuál es un tiempo típico de aplicación de un chico que se incluye dentro de vuestro programa?
–TG: Yo calculo que lo saludable sería tener primero el instrumento. En nuestro caso nosotros otorgamos instrumentos a todas las escuelas comunitarias. Después se firma un acuerdo de responsabilidad y el chico puede llevar el instrumento a su casa una vez que pasamos ese nivel. Lo saludable sería tocar un poco cada día. Es como la lectura o la tarea de matemática. Un poquito cada día y avanzando. Leer partituras también.
–¿Qué ves cuando mirás al mañana respecto a este proyecto?
–MC: Muchos desafíos. Por un lado, alegría por lo ya andado. Hablamos de más de dos décadas de construcción en lo que tiene que ver con la música como una herramienta de desarrollo. Así que eso es un paso de alegría. Ahora, lo que viene en términos inmediatos creo que es el desafío de proyectar esto, a que siga creciendo, pero también cuidar y consolidar lo que ya tenemos. Necesitamos de un desarrollo mayor de nuestro país también y que este desarrollo considere y acompañe la necesidad de invertir en cultura.
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Cámaras de vigilancia podrían esclarecer misteriosa muerte del oriental en Trinidad
Las cámaras de vigilancia ubicadas en los pisos y alrededores del edificio podrían dilucidar la forma en que ocurrió la caída y posterior fallecimiento del ciudadano chino, en un hecho registrado en la madrugada de este viernes 7 de agosto en el barrio Trinidad, de Asunción.
El oriental falleció tras caer desde aproximadamente el piso 30 de un edificio ubicado en la zona de Santísima Trinidad. Según la policía que intervino en el lugar, el occiso no contaba con documentos y el cuerpo fue derivado a la Morgue Judicial para su identificación.
El comisario Carlos Silva, de la comisaría 12a. metropolitana, indicó que el caso es investigado, mientras agentes de Investigaciones y Homicidios analizan las imágenes del circuito cerrado para esclarecer lo ocurrido.
La pareja de fallecido, una brasileña identificada como Isadora de Proenca Braganholo Carvalho (29) vive en el piso 27. La mujer relató a los intervinientes que desconocía lo que había sucedido.
En el piso 30, donde vivía la víctima, la comitiva fiscal-policial encontró todas las puertas abiertas, todas las cosas revueltas y nadie estaba en el lugar.
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Un líder con puntaje perfecto
El conjunto auriazul de Santísima Trinidad se impuso con goles de Clementino González y Luis Abreu (2).
En su estadio Martín Torres del Barrio Santísima Trinidad, Trinidense fue muy superior este lunes, venció con amplitud por 3-0 a San Lorenzo y con puntaje perfecto de nueve unidades lidera en solitario el torneo Clausura al cierre de la tercera jornada.
Al pasar los diez minutos, el centrodelantero Clementino González puso de cabeza el tanto apertura al conectar un centro desde el córner de su compañero Luis de la Cruz. La pelota se le perdió al arquero arquero Luis Franco y fue superado en el salto su compañero Teodoro Paredes.
Recién en el segundo tiempo, San Lorenzo trató de lavarse la cara y salió a buscar más el partido. Trinidense siguió ambicioso, y los cambios realizados por el entrenador José Arrúa fueron ofensivos en busca de más goles. Uno de los que ingresó desde el banco fue Luis Abreu, recibió pase de Nicolás Maná, quien ganó una larga corrida desde el sector derecho. Abreu recibió, remató desde la cabecera del área y tras un ligero desvío en el central Teodoro Paredes, se concretó el segundo gol. Dos minutos después, nuevamente facturó Luis Abreu. Era el tercer gol para liquidar el expediente. Corrió por la izquierda, atropelló y remató ante la salida del portero adversario.
A falta de pocos minutos para el cierre, el punto negativo para el puntero fue la expulsión de Bruno Valdez, capitán y mejor central hasta ese momento del juego por una brusca entrada sobre Juan Salcedo. La tarjeta roja fue directa de parte del juez David Ojeda, y la sanción será importante por tratarse del jugador que portaba el brazalete de capitán.
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Día del Carrulim: degustación, festival y un poco de historia en Asunción
Como cada 1 de agosto, en el Mercado 4 de Asunción se desarrolla el festival cultural por el Carrulim Ára donde los comerciantes ofrecen rica gastronomía, música y promociones comerciales. Así también, en la capital del país se llevó a cabo la degustación gratuita en la Plaza Infante Rivarola y un evento dedicado al carrulim en el Centro Cultural del Puerto.
El festival cultural en el Paseo de los Yuyos del Mercado 4 se extenderá hasta las 14:00 y aún queda un cargada programación en la que ofrecen buena comida tradicional, actividades culturales con bailes, cantos y muchas ofertas comerciales, especialmente la venta del carrulim, bebida que será homenajeada.
El escenario principal está instalado en la zona de Pettirossi, entre Battilana y República Francesa, donde cuenta con los puestos para la venta de comidas tradicionales e internacionales. Además, en el tradicional Paseo de los Yuyos realizan degustación y venta de carrulim.
Espantar los malos espíritus
Según el profesor David Galeano, director general del Ateneo de la Lengua Guaraní, el origen del Carrulim fue pos-guerra del 70, cuando la gente que estuvo en condiciones paupérrimas con serie de pestes y enfermedades acudieron a la naturaleza, a los ancestros guaraníes con conocimientos de la botánica.
“Agosto es el tiempo donde hay más frío, lluvia y humedad. Existe una tendencia a ser más débiles en la sangre, entonces para la fortaleza se consume la ruda, caña y limón juntos en el carrulim. La ruda sirve para espantar los malos espíritus”, expresó Galeano, en “Cuenta Final” de canal Gen y Universo 970/Nación Media.
Centro Cultural del Puerto
En tanto que, en el Centro Cultural del Puerto se conmemorará el Día Nacional del Carrulim desde las 15:00, hoy sábado. En el lugar ofrecerán degustaciones de carrulim y caña paraguaya, además de la participación de productores y marcas nacionales. Las actividades también incluirán una nueva edición de la Feria Palmear.
A las 15:30 se desarrollará el conversatorio “Orígenes, historia y patrimonio de la caña paraguaya”. Luego, a las 16:30, tendrá lugar el acto de entrega de la declaratoria que reconoce a la Caña Paraguaya como Patrimonio Cultural Inmaterial. Seguidamente se harán las degustaciones de carrulim, caña paraguaya y tragos elaborados con productos nacionales.
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Plaza Infanto Rivarola
Así también, la Municipalidad de Asunción se sumó al Día Nacional del Carrulim y desde tempranas horas de este sábado, 1 de agosto, invitó el tradicional bebida a todas las personas que se acercaban a plaza Mayor Infante Rivarola del barrio Villa Morra y deseaban espantar a la mala racha.
La degustación del preparado de caña, ruda y limón fue totalmente gratuita y se sirvieron a al menos unas 100 personas, que llegaron hasta el sitio. Los organizadores indicaron que se tata de una de las tradiciones más representativas del país y realizaron una breve reseña sobre su historia y el significado cultural.