Una serie de eventos artísticos se ofrecerán este jueves 7 y viernes 8 de noviembre en homenaje al gran maestro jazzista Carlos Schvartzman. Los eventos comenzarán con una presentación musical en el Mercado 4 (República Colombia casi Battilana), a cargo de Giovanni Mbae Trío; luego, por la noche, será el concierto “Asunción Jazz Night”. Mientras que este viernes habrá tres talleres gratuitos.
El homenaje se presentó en conferencia de prensa, el lunes pasado, en el Centro Cultural Manzana de la Rivera. La presentación estuvo a cargo de Marcela Bacigalupo, directora general de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Asunción; Carson Villalba, director ejecutivo del Centro Cultural Paraguayo Americano (CCPA), Graciela Meza, coordinadora del Departamento de Cultura del CCPA, y Adriana Fleitas, representante de la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi).
Las actividades son de acceso libre y gratuito, organizadas por la Dirección General de Cultura y Turismo (DGCT) de la Municipalidad de Asunción y el CCPA, con el apoyo de la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi) y la Asociación de Intérpretes, Ejecutantes del Paraguay (AIE) y Cañas Paraguayas Sociedad Anónima (Capasa). La producción está a cargo de Síncopa, con vasta experiencia en la gestión del jazz y la música instrumental.
Carlos Schvartzman es un pianista, guitarrista, compositor y arreglador paraguayo, reconocido por su destacada contribución al jazz y la música contemporánea en el país. Su trayectoria incluye la dirección de orquestas en festivales internacionales, así como la formación de grupos exitosos como “Las Voces Nuevas”. Schvartzman ha sido un referente en la educación musical, dejando una huella significativa en sus alumnos, quienes han alcanzado reconocimiento nacional e internacional.
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Agenda de actividades
Jueves 7 de noviembre
- Intervención musical en el Mercado 4, a las 12:00, con la presentación de Giovanni Mbae Trío, que fusiona ritmos como el 6x8 y la bossa-nova, interpretando letras en español, portugués y guaraní. Integran: Giovanni Mbae (guitarra y voz), Walter Rodríguez (batería) y Diego García (piano y bajo).
- Concierto “Asunción Jazz Night”: Teatro de las Américas, del Centro Cultural Paraguayo Americano (CCPA), a las 20:00 horas. Participación de: CCPA Jazz Quintet, Pier Pappalardo Cuarteto, Pedro Martínez Trío, Majuja Trío + Jam Session.
Viernes 8 de noviembre
- Masterclass de jazz: auditorio de la Asociación de Intérpretes y Ejecutantes del Paraguay (AIE), 14:00 a 18:00 horas.
- “Bajo eléctrico” con Pier Pappalardo.
- “La batería en la música popular paraguaya” con Gonzalo Resquín.
- Guitarras Sulayr y cuerdas Knobloch a cargo de Pedro Martínez.
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La compositora Diane Warren nominada por 17.ª vez al Óscar
Con diecisiete nominaciones al Óscar a mejor canción, nueve de ellas consecutivas, la compositora estadounidense Diane Warren se ha vuelto una presencia constante en la mayor gala de Hollywood. Pero la número 17 este año, confesó Warren a la AFP, se siente “muy diferente”. “Este año es extra especial, porque la película para la cual escribí una canción es sobre mí”, dijo la prolífica artista de 68 años.
Warren entró en la competencia con “Dear Me”, una carta de amor propio y empoderamiento a la joven hostigada que fue. Interpretada por la cantante Kesha, “Dear Me” es la pieza principal de la banda sonora de “Diane Warren: Relentless”, un documental sobre la vida y la carrera de una de las compositoras más influyentes de la música en Estados Unidos, cuyas letras han sido entonadas por astros como Beyoncé, Celine Dion, Cher y la banda de rock Aerosmith.
“Esta es la canción más personal que he escrito para una película”, dijo Warren. Y es a la vez, la pieza que le ha dado mayor respuesta de parte de la audiencia que se identifica con la problemática infancia de la estrella. “Cuando era niña, me hostigaban mucho, ya sabes, los niños. No la tuve fácil creciendo. Y me sentía sola, y que el mundo estaba en mi contra”, contó a la AFP. “La música me salvó”, agregó la afable liricista.
Fue por eso que, desde su éxito como artista, pensó en una canción inspiradora para musicalizar su historia de superación: “Quería escribirle ‘vas a estar bien’”. “Te va a dar miedo ir a la escuela porque los niños te van a querer golpear o algo, pero, sabes, vas a estar bien”. “Y cuando vayas a tu reunión de exalumnos, ellos van a estar muy viejos, y tú todavía te vas a ver bien, encima”, bromeó la cantante de pelo azabache, conocida por su estilo irreverente.
“Los mejores”
A pesar de la cantidad récord de nominaciones que atraviesan cinco décadas, Warren nunca ha ganado un Óscar competitivo. Pero la compositora, que en 2022 recibió un galardón honorario de la Academia, sostiene que ser uno de los cinco candidatos a mejor canción en la más prestigiosa premiación de la industria del cine ya los convierte en ganadores.
“Nos elige lo mejor de lo mejor del planeta en música para cine del planeta: compositores, liricistas, editores musicales. ¡Los mejores!”, dijo “Así que si ellos te eligieron a ti de entre cientos de canciones o piezas, ganaste”.
Warren competirá con “Golden”, el pegajoso himno de “Las guerreras k-pop”; “Train Dreams”, de “Sueños de Trenes”; “I Lied to You”, de “Pecadores”, y “Sweet Dreams of Joy”, compuesta por Nicholas Pike para el documental “Viva Verdi!”, que se adentra en una residencia para cantantes de ópera retirados en Italia.
Pike, que a diferencia de Warren nunca había sido nominado a un premio de la Academia, saboreó el momento: “Es muy agradable estar con todas estas personas”, dijo refiriéndose a sus colegas nominados. “Todos son ganadores”. La 98ª edición de los Premios de la Academia se celebrará el 15 de marzo en Hollywood.
Fuente: AFP.
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GuaraníSat-2 recibe autorización para llevar “India” al espacio
La Agencia Espacial del Paraguay (AEP) recibió la autorización de uso de la obra musical “India”, del maestro José Asunción Flores, creador de la guarania, en el marco del desarrollo de GuaraníSat-2. Esta autorización permite la incorporación simbólica de la pieza al satélite paraguayo, incluso en formato accesible como sistema braille, reafirmando el carácter cultural, científico e inclusivo de la misión.
El documento fue suscrito por su nieto, Francisco Alberto Flores Leiva, titular de los derechos, quien estuvo acompañado por el ingeniero José Asunción Flores, bisnieto homónimo del maestro. Con esta acción, el GuaraníSat-2 no solo representa desarrollo tecnológico, sino también identidad nacional, llevando al espacio el legado cultural del Paraguay como expresión de interés nacional y proyección internacional.
Por otra parte, la AEP reportó que, el 17 de febrero, se publicó la API (Advance Publication Information) del proyecto en el Buró de Radiocomunicaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU), como parte del proceso de coordinación de frecuencias de comunicaciones para la futura operación del satélite GuaraniSat-2.
Este acontecimiento constituye un hito significativo para el desarrollo de las capacidades espaciales del país, al tratarse de la primera gestión nacional orientada al cumplimiento de los procedimientos establecidos en el marco regulatorio internacional aplicable a misiones satelitales.
El avance logrado es resultado del trabajo articulado entre los equipos conformados por los profesionales del SpaceLab de la Agencia Espacial del Paraguay y de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), institución que integra igualmente la Junta Directiva de la Agencia Espacial del Paraguay. Enlace a la API: https://www.itu.int/ITU-R/space/asreceived/Publication/DisplayPublication/67700.
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José Villamayor: “Este es un disco que habla de la luz y de la esperanza”
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
El reconocido guitarrista José Villamayor vuelve a hurgar entre las sonoridades del jazz y el 6x8 nacional. En este diálogo con La Nación del Finde, habló sobre su último álbum y cómo los 10 temas que lo componen constituyen “un recorrido que avanza hacia la luz”.
La apuesta por la música producida en el país se encuentra muchas veces en medio de la tensión entre lo posible y lo proyectado, realidad y sueños. La tenacidad en el trabajo y el compromiso con los objetivos son los que, entre otros elementos que atañen al talento, permiten el surgimiento de cada nuevo nuevo proyecto.
En este sentido, José Villamayor es un guitarrista de la escena jazzística local con una carrera de más de dos décadas. Recientemente presentó “Aires nacionales II”, un nuevo registro personal grabado en formato de sexteto, en el que plasma su búsqueda sonora y sensibilidad entre los géneros que lo constituyen internamente: el jazz y la música paraguaya.
Villamayor, quien logra este disco con apoyo de Matías Insaurralde y la producción de Sergio Cuquejo en Spirit And Sound, contó en estudio con la participación de Vetner López, Juan Pablo Giménez, Giovanni Primerano, Bruno Muñoz, Ezequiel Takebe, Dani Pavetti y Nico Vera.
–¿Cómo definirías tu último álbum?
–Para mí, “Aires nacionales II” es un disco que habla de la luz y de la esperanza. Creo mucho en el poder emocional que tiene la música y en lo que puede generar en quien la escucha. Por eso pensé el álbum como un viaje, diseñado para escucharse en orden, con un recorrido simbólico. El disco comienza con “Gota de luz”, que representa ese pequeño destello de esperanza que todos necesitamos para sentir que vamos por el buen camino. Y termina con “La esperanza de un nuevo día”, que funciona como un recordatorio de que cada mañana ofrece una nueva oportunidad, una nueva esperanza. De alguna manera, el álbum va desde esa primera chispa de fe hasta una esperanza más plena: un recorrido que avanza hacia la luz.
HILO CONDUCTOR
–¿Qué hilo conductor une los dos discos de “Aires nacionales” o cómo se proyecta uno a través del otro?
–Para mí, el hilo conductor entre ambos discos es la idea original que dio nacimiento al proyecto “Aires nacionales”: agrupar mis músicas con “aires nacionales”, valga la redundancia; pasar por el filtro del jazz y del folclore. No desde un lugar estrictamente tradicional, sino desde mi propia mirada, mi tiempo y mi bagaje. Lo que une a ambos discos es esa búsqueda de tocar nueva música con “aires nacionales”, aunque cada uno lo hace desde sonoridades distintas. El primer disco está grabado con una formación más reducida y completamente acústica, con instrumentos de madera como el contrabajo, el requinto, la guitarra y la percusión, lo que genera una estética más orgánica y cercana a lo folclórico. En cambio, “Aires nacionales II” amplía la paleta tímbrica: aparece una convivencia entre lo acústico y lo eléctrico. Esa mezcla mantiene la raíz del proyecto, pero explora nuevas texturas y colores sonoros.
–¿Qué búsquedas musicales y/o sensibles pensás que predominan en este material?
–Pienso que en este disco la búsqueda musical y sensible no están separadas, sino que funcionan como una misma cosa. La intención principal es generar sensaciones en el oyente: que la música pueda transmitir ideas desde lo emocional, casi en la piel, a medida que avanza el recorrido del álbum. Cada obra propone un clima particular.
–¿Podrías hablarnos de lo que plantea cada una de las propuestas?
–En “Gota de luz” me interesa que se perciba esa esperanza inicial, ese destello o chispa de fe. “Una hoja al viento” invita a una filosofía de dejarse llevar con serenidad, con cierta paz, como el viaje de una hoja al viento. “La raíz del alma” apunta a ese reconocimiento del mundo interior, de aquello profundo que define a cada persona. “Ñandutí” busca conectar con la belleza estética de nuestra cultura, mientras que “La fiesta de la vida” transmite celebración y energía colectiva, ese lado extraño y maravilloso de estar vivos. Hay también espacios más introspectivos o reflexivos: “Pya’e” sugiere esa sensación de rapidez permanente del mundo moderno, esa ansiedad constante de actualización donde parece que nunca terminamos de asentarnos. La idea misma de la obra es que incomode un poco, que nos acelere, que nos haga sentir corporalmente ese pulso vertiginoso en el que vivimos. “Paseo por el río” propone un viaje hacia lo vulnerable y lo interno. “Canción para los sobrevivientes” conecta con una memoria emocional compartida, marcada por experiencias globales como la pandemia. Finalmente, “Arasunu” se vincula con una idea de misterio y de conexión con el tiempo: el trueno como símbolo de algo ancestral que permanece inmutable, más allá de los cambios tecnológicos o culturales, y que nos une con quienes vivieron antes que nosotros.
RECURSOS
–Con los años fuiste aprendiendo y cambiando… ¿Qué cosas dan los años a la hora de escuchar o tocar música?
–Creo que una de las cosas más importantes que dan los años es la necesidad de no mostrar todo el tiempo todo lo que uno sabe. Cuando empezás a tocar, muchas veces querés demostrar constantemente los recursos, abrir el abanico técnico para que se vea todo lo que podés hacer. Con el tiempo esa mirada cambia: empezás a entender las herramientas musicales más como recursos y, sobre todo, como recursos emocionales que como elementos de exhibición. La técnica deja de ser un fin en sí mismo y pasa a estar al servicio de la música, de lo que la música necesita decir. Al comienzo, cuando uno arranca, suele estar muy conectado con el lado emocional. Después aparece la academia o el estudio profundo, y uno queda fascinado con las posibilidades teóricas y técnicas, a veces alejándose un poco de esa esencia inicial. Pero con los años se vuelve al origen, a la idea primaria de la música como una experiencia de conexión y bienestar, tanto para quien la toca como para quien la escucha.
–¿Qué aporta a la mirada y el oficio del músico el ejercicio de la docencia?
–Para mí, ese contacto permanente con nuevas energías y miradas nutre mucho y renueva mi propio lenguaje musical. La docencia también me permite mirar la música desde otra perspectiva, volver a repensarla y redescubrirla constantemente a través de los procesos de otros. Algo muy interesante, además, es que con el tiempo voy conociendo el nacimiento de muchas promesas musicales. Varios alumnos míos, con los años, terminan convirtiéndose en colegas dentro de distintas agrupaciones, incluso en las mías, y eso es algo que me genera una enorme satisfacción, tanto humana como musical.
–¿Cómo surge para vos la necesidad o el oficio de componer?
–En mi caso, la composición no siempre parte de una búsqueda planificada, sino más bien de apariciones espontáneas de ideas. Muchas veces surgen en medio de la vida cotidiana: caminando, manejando en silencio, en medio de la práctica o también en determinados estados emocionales donde siento la necesidad de plasmar algo. Cuando eso sucede, intento registrarlo de inmediato, generalmente grabándolo en el celular. Cuando no tengo la posibilidad, trato de retener la idea en la cabeza lo más posible para después grabarlas, aunque a veces no lo logro. La gran mayoría de las veces quedan como ideas registradas que luego retomo y desarrollo con mayor profundidad. Es un proceso muy ligado a la inspiración, pero también al trabajo posterior: volver sobre esa idea, darle forma y transformarla en obras que puedan ser compartidas.
EL JAZZ Y LA MÚSICA PARAGUAYA
–¿Por qué elegiste explorar desde el jazz la música paraguaya?
–Explorar la música paraguaya tiene que ver directamente con mi propia vivencia musical. Por un lado, el folclore paraguayo y, por otro, el jazz, después de tantos años de estudiarlo, tocarlo y vivirlo. De manera natural, entonces, esos dos mundos empiezan a convivir dentro de mi lenguaje y aparecen a la hora de componer. Si bien escribo música en otros estilos, en este proyecto decidí agrupar aquellas obras que comparten esos “aires nacionales”: una sonoridad, una estética y una raíz vinculada a lo paraguayo, vistas a través del filtro de mi propio bagaje. Por eso el repertorio responde a ese concepto más que a una limitación estilística de mi producción en general.
–¿Editar se debe a un impulso personal?
–En mi caso, grabar un disco no tiene tanto que ver con una decisión individual. Porque si dependiera solo de mí, probablemente estaría produciendo y grabando constantemente, además de tocar. La realidad es que para que un proyecto discográfico se concrete tienen que darse muchas condiciones. Por un lado, la disponibilidad de los músicos: poder coordinar ensayos, que todos tengan el tiempo para estudiar el repertorio y trabajar el material, y que además estén disponibles justamente aquellos músicos que uno considera idóneos para el proyecto. Muchas veces eso es complejo, porque la mayoría vive la música también como sustento diario o tiene otras prioridades laborales que dificultan sostener un proceso largo de ensayos y grabación. Por otro lado, están las condiciones económicas propias de producir un material. Grabar un disco implica costos y una estructura que necesita cierta viabilidad para poder realizarse. Entonces, más que un impulso personal, la grabación termina siendo el resultado de que coincidan las condiciones humanas, de tiempo y económicas necesarias para que el proyecto sea posible.
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“Sinfonía de libertad”, la apertura a Freedom 250
Con música y talento femenino, la Embajada de Estados Unidos en Paraguay lanzó Freedom 250, una agenda de celebraciones para conmemorar los 250 años de la independencia desde la proclamación del 4 de julio de 1776.
La Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) protagonizó la velada denominada “Sinfonía de libertad”, el pasado jueves 26 de febrero, en el Teatro Municipal de Asunción.
“Qué emoción, que gran honor estar aquí para celebrar algo verdaderamente especial”, expresó Robert Alter, encargado de negocios de la embajada, al oficiar la presentación oficial del inicio de las celebraciones.
A su turno, María Victoria Sosa, directora general de la OSN, explicó que el evento artístico constaba de dos ejes temáticos, la iniciativa Freedom 250, así como resaltar “la relevancia de la mujer en el ámbito de la música sinfónica”, al recordar el Día de la Mujer Paraguaya, que acaeció el martes anterior.
Ante un auditorio repleto, la maestra Pacita Díez Pérez dirigió a la orquesta, que incluyó las canciones estadounidenses “For a Beautiful Land” (Linda Robbins Coleman) y “Over the Rainbow” (Harold Arlen y Yip Harburg) de la película “El Mago de Oz”, con la soprano paraguaya Carolina López; las obras paraguayas “La redención de Porasy” (Fátima Abramo) y “Kuña guapa” (Melissa Hicks), así como “Concierto sentimental para piano y orquesta” (María Luis Escobar), con la pianista venezolana María Fernanda Zapada. El repertorio también deleitó con composiciones de Argentina, Brasil y México.
Freedom 250 propone una programación para celebrar el triunfo del espíritu de patriotismo, orgullo y pionerismo de los Estados Unidos, promoviendo la excelencia y los valores democráticos, así como para fortalecer lazos bilaterales, en el fomento de la libertad, la prosperidad y la innovación global.
La agenda proseguirá el 26 de marzo con la gala de presentación de videos: “Historias de Impacto” - Marcas estadounidenses con impacto económico en Paraguay.
En colaboración con la AmCham, la Embajada presentará materiales audiovisuales que destacan el impacto económico de marcas estadounidenses en Paraguay, seleccionadas a través de una competencia de historias de éxito.
Por otra parte, la Feria Internacional del Libro - FIL Asunción 2026 celebrará a Estados Unidos en su jornada del 27 de mayo.