La inauguración de la Exposición Conjunta de Ikebana será el jueves 22 de agosto, a las 19:00 horas, en la Sala Seminario del Centro Paraguayo Japonés (CPJ), sito en Julio Correa y Domingo Portillo, en Villa Guaraní de Asunción, a cargo de la Escuela de Ikebana Ohara del Paraguay, la Escuela de Ikebana Sogetsu - Filial Paraguay e Ikebana Internacional - Asunción Chapter 198.
Esta muestra del arte japonés del arreglo floral, que cuenta con el apoyo de la Embajada del Japón, el Centro Paraguayo-Japonés y la Asociación Paraguayo-Japonesa, permanecerá abierta al público los días viernes 23 de agosto, en horario de 9:00 a 20:00, y el sábado 24 de agosto, de 9:00 a 12:00 horas, con acceso es libre y gratuito.
Lea más: “Restaurar el patrimonio es hacer que un espacio vuelva a ser como era”
Sobre las entidades expositoras
• La Escuela de Ikebana Ohara fue fundada por Unshin Ohara a fines del siglo XIX, cuando Japón abrió sus puertas a Occidente. La escuela posee dos expresiones-básicas: Moribana y Heika. La primera de ellas emplea recipientes planos y de poca profundidad, mientras que Heika utiliza los altos. Los alumnos estudian ciertos estilos básicos de ambas expresiones. Con la práctica de estos estilos y usando diversos materiales, llegan a comprender tanto las características de los materiales como los métodos para lograr sus arreglos. En esta escuela se utilizan materiales vegetales de cualquier tipo: ramas, frutos, follaje y flores.
• La Escuela de Ikebana Sogetsu, establecida en el año 1927 por Sofu Teshigahara, quien en su época revolucionó el arte del Ikebana. Sogetsu significa “Luna que se refleja en las aguas”. Esta escuela sostiene que cualquier persona puede, con cualquier objeto y en cualquier lugar hacer un arreglo floral. Estimula a los cultores de este arte a ser imaginativos e individualistas de manera a expresarse según su propia creatividad aplicando con naturalidad las técnicas y conocimientos básicos de esta manifestación artística.
• Ikebana Internacional, organización cultural sin fines de lucro dedicada a la promoción y apreciación de este arte. Fue fundada en 1956 por Ellen Gordon Allen cuyo sueño era crear una organización que uniera a los pueblos del mundo a través de su mutuo amor por la naturaleza y el deleite del Ikebana. Ese sueño se ha extendido a más de 60 países, con aproximadamente 8.500 miembros de diferentes nacionalidades que disfrutan y promocionan el Ikebana y de otras artes del Japón.
Lea también: Un viaje de estudios buscando el guaraní ancestral en Paraguay
Dejanos tu comentario
Ricardo Álvarez: “El arte tiene la seriedad del juego de los niños”
El artista plástico cubano-paraguayo Ricardo Álvarez viene proponiendo un cruce de lenguajes donde los trabajos en cerámica, óleo y dibujo “convergen en narrativas particulares”, describe el texto curatorial de su última muestra. Su obra impacta por su colorido y formas, pero también en lo narrativo, por el contenido que deviene de sus profundas preocupaciones espirituales.
- Por Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Ricardo Álvarez entiende que en torno a lo artístico “falta una posibilidad mayor de crear un hábito de interactuar con el arte –para no decir consumir, porque consumir tiene una connotación de terminar con algo–. Sin embargo, con el arte se interactúa, porque cuando estás frente a la obra ella te propone sensaciones, pensamiento, reaccionas y esto es una interacción, un diálogo”, recuerda.
Lo espiritual es omnipresente, porque la expresión es algo que, principalmente, nos anima, nos moviliza: “Cualquier obra de cualquier arte, ya sea un filme, una pintura, una escultura, una música, danza, performance, teatro, todo eso llega a mover el alma, el arte es un asunto del alma y la vida. Según algunas tradiciones, es solo una experiencia de esta última y no una experiencia última”, agrega.
La plástica tiene en su génesis la posibilidad de atrapar y liberar tiempos: “En todo caso, en la vida puedes cuidar de cada instante y eso es saber hacer, eso es arte aplicado a la vida misma, cuidar de cada instante, como uno cuida cada detalle de una obra cuando la crea, sufre y se exalta por ella, te angustia o te brinda paz, como la vida misma”, reflexiona.
Aquí su diálogo con La Nación/Nación Media:
–¿Cómo va la actualidad de tu plástica?, ¿en qué trabajás?
–Estoy encarando una muestra en donde hay objetos de guerra como aviones, por ejemplo, convertidos en objetos cotidianos, con decoraciones de porcelana china o matrioshkas rusas, son aviones y objetos de guerra que se convierten en parte de la cotidianidad, que son parte de la cultura y la estética del poder y que portan belleza a pesar de su función y su finalidad. Además, trabajo en una serie sobre el mundo invisible, muy presente en la cultura afrocubana y en la cultura indígena del Paraguay, como por ejemplo los ishir-chamacocos. He leído el libro “La maldición de Nemur”, de Ticio Escobar, y las descripciones sobre los Anábsoro y las descripciones que recogió de los relatores ishir son fascinantes. Ya las había visto representadas por el artista chamacoco Ogwa, del cual hicimos un documental con mi esposa Silvana Nuovo cuando vinimos a Paraguay, pero al leer el libro las descripciones son increíblemente ricas y estoy tratando de representar lo que he leído…
CAPITAL POÉTICO Y SIMBÓLICO
–Hace poco realizaste la muestra “Tres ojos ven más que dos”. ¿Qué nos podés comentar?
–Allí hubo obras recientes y no tan recientes, pero de los últimos tres años y quizás alguna algo más antigua, pero que presentan un cuerpo de obra organizado en una narrativa curatorial de Sophia Ruiz, que la lee y trata de poner a dialogar varias series y varios mundos simbólicos que se manifiestan todo el tiempo en mi trabajo artístico. Para mí fue también muy satisfactorio ver mucha obra fuera del taller, donde está almacenada y apilada y podemos verla en un lugar neutro y, sobre todo, con espacio para respirar, existir y que cada una despliegue su capital poético y simbólico.
–Vimos la muestra “Todo es vacío, todo es ilusión”, donde intervenís cerámicas. ¿Seguís con esa búsqueda?
–Sí, continúo con la búsqueda en la cerámica, que ha devenido un lenguaje y un soporte incorporado a mi proceso creativo, en parte porque me siento atraído y muy cómodo con él y, por otro lado, por su significación como material, al ser al final tierra cristalizada. Las clases de cerámica son las únicas que no recuerdo de la Escuela de Bellas Artes en Cuba y te confieso que tengo muy buena memoria. Debe ser un olvido conveniente en todo caso, amo la materialidad de la tierra y me recuerda mi primer contacto con “lo plástico” que fue en el colegio con la plastilina y donde gané un concurso de escultura en plastilina. Después olvidé todo eso y hasta mucho más grande no pensé que ser artista era una opción o el arte una práctica posible para desentrañar las preguntas de la existencia.
–¿Confeccionás también las cerámicas?, ¿te interesan la alfarería, la escultura?
–Sí, confecciono cerámicas. Me interesa siempre el trabajo artesanal en el sentido del hacer, me parece que crea una intimidad con la obra que solo es posible perder en proyectos que se alejan de las propias posibilidades técnicas o donde se necesitan intervenciones de otros especialistas o procesos industriales como suele suceder con algunas obras de arte contemporáneo y ahí el artista queda como creador de un concepto que deben materializar otros, que sería como hacer cine u otras artes donde necesitas del concurso de otros especialistas, pero en estos casos yo puedo aún y disfruto mucho construir las piezas y tener ese contacto con la materialidad de la arcilla o la porcelana. Sí me interesa la alfarería y la escultura en arcilla y porcelana.
ESPACIO TRIDIMENSIONAL
–Son materiales que abren la puerta a otras dimensiones también, ¿no?
–Sí, estoy experimentando y disfrutando mucho por ahora y creo que son muy interesantes. Me encanta ver algunos soportes simbólicos de mi obra que antes estaban en dos dimensiones, vengan a existir en el espacio tridimensional y también que ello me sirva de soporte para la pintura. Hay mucho para hacer todavía y todos los días me levanto con el entusiasmo con que se levanta un niño para jugar, esa sensación amo de hacer arte, que cuando hay algo que quieres crear y quieres verlo terminado y materializado sientes la misma sensación de que cuando eras niño y te levantabas para estrenar juguete, algo así, pero más serio y con preguntas más adultas y existenciales. El arte tiene ese encanto, parece que estás jugando, pero estás jugando muy en serio como juegan los niños.
–¿Cómo ves la plástica en Paraguay?, ¿qué cosas te gustan de lo que estás viendo?
–La plástica en Paraguay o la creación artística en general tiene un crecimiento exponencial y es de altísima calidad. Podría crecer más si las personas se interesaran en qué les aporta una obra de arte, de estar en ese espacio de quizás incomprensión o extrañeza, pero que no los dejará indiferentes y de rodearse también de cosas que lo interpelen, que les hablen y que les recuerden. No hay suficientes eventos ni espacios para poder ver todo lo que se hace y la variedad y riqueza y compromiso del arte que se produce, lo cual es una lástima porque el arte encanta a la gente. Aunque no seas un entendido, te hace entrar en un espacio que si bien no entiendes o te deja con muchas interrogantes, ese es su cometido y su naturaleza y es por eso que nos deja un aura de reflexión y de poética y flotamos en algo extraño y a la vez atractivo cuando nos hemos sumergido en su encanto o en su incomodidad.
–Aparece importante valorar su intangibilidad.
–Claro, porque el arte es necesario, nos recuerda que somos humanos y nos mantiene cerca de las preguntas esenciales de la existencia, lo cual nos permite no perdernos en la inercia de lo cotidiano y los fenómenos que se nos presentan como importantes o imprescindibles. También es responsabilidad de los artistas no divagarnos demasiado, como es responsabilidad de los ciudadanos no confundir lo político con la política o la existencia con la economía de mercado o el amor con el deseo. El arte nos ayuda a construir una existencia más coherente con “ser humanos”, algo con que podamos discernir las cosas importantes en el proceso que relata el budismo como nacer, vivir, enfermar y morir. Arte etimológicamente es hacer algo con habilidad o técnica o saber hacer, así como la vida hay que saber vivirla.
–¿Sentís que hay alguna tendencia especial o las búsquedas son heterogéneas?
–Entre las tendencias hay muchas. El arte contemporáneo ha moldeado mucho y abierto nuevas posibilidades hacia la materialización de obras, pero me parece que lo esencial siempre en el arte es sentir el pulso de lo que se piensa y se siente en la sociedad y hoy en día con la globalización comunicacional y cognitiva, en el mundo. El arte ofrece mucho de ese espacio inasible del pensamiento como substancia al que todos tenemos acceso, nos muestra eso que todos estamos sintiendo y pensando de alguna manera, nos lo materializa, e imagina mucho más. Es por eso que es interesante, porque la imaginación suele adelantarse a lo que el presente propone.
INFLUENCIAS AFROCUBANAS
Entre las búsquedas artísticas de Ricardo Álvarez aparece la necesidad de acercarse “a formas de representación de lo invisible de la cultura afrocubana que conozco desde niño porque mi madre iba a misas espiritistas y yo la acompañaba”.
El artista cuenta: “Iba por la curiosidad de esos rituales y por la cualidad histriónica que contenían, pero cuando tenía 11 o doce años uno del médium con un espíritu montado –quiere decir poseído por un espíritu– me llamó, me hizo una limpieza con ramas, humo de tabaco y aguardiente y me dijo muchas cosas que en su momento me parecieron tonterías, pero que hasta ahora se han cumplido todas menos una y eso me dejó una gran incertidumbre”, cuenta.
“En mi espiritualidad me he inclinado más hacia el budismo, del cual he leído mucho y practicado y también se refleja mucho en mi obra, pero no puedo negar la influencia de esa cultura afrocubana, de la santería como se le conoce en Cuba”, apunta.
“Todo lo que me interpela lo pongo en obra, es una manera poética de reflexionar y es como un ritual de conocimiento que mezclado todo hace un cuerpo de obra en donde puedo reflexionar con lo que ella me brinda y al final puedo compartirlo el espectador, que hará sus propias lecturas o partirá con sus propias preguntas y no hay nada que interrogue tanto como lo que no hemos podido responder”, concluye.
SOBRE EL ARTISTA
Ricardo Álvarez nació en La Habana, Cuba, el 12 de mayo de 1970, es artista plástico y documentalista. Se formó en la prestigiosa Escuela Nacional San Alejandro de su ciudad natal, y posteriormente estudió escritura y dirección de documentales en París, Francia.
Se lo puede seguir en Instagram en @ricardoalvarez_art y sus obras se encuentran en las principales colecciones de Paraguay. A lo largo de su trayectoria, expuso en diversas galerías de Venezuela, París y Asunción. Fue artista invitado en Oxígeno Feria de Arte (2019), seleccionado para el programa “Genealogías, Puerto Casado” (2016), obtuvo una mención especial en el Premio Invernadero: Arte, Política y Experimento (2015) y logró el Primer Premio en el Concurso de Artes Visuales de la Embajada de la República Federal de Alemania en Asunción.
Dejanos tu comentario
Cadam Motor Show lanzó su edición 2026
La Cámara de Distribuidores de Automotores y Maquinarias (Cadam), realizó el lanzamiento de la 29ª edición del Cadam Motor Show. El evento estuvo encabezado por el presidente de la Cámara, Dr. Miguel Carrizosa, el vicepresidente, Dr. Víctor Servín, el gerente general, Econ. Diego Lovera y representantes de las empresas auspiciantes que acompañan esta edición.
Cadam Motor Show es la mayor exposición del mundo automotor en un solo lugar, la propuesta contempla más de 11.000 metros cuadrados de exposición, con lo mejor del mundo automotor en un solo lugar, y la participación de más de 40 marcas y 300 modelos de vehículos, entre camionetas, SUV, furgones de carga y pasajeros, entre otros.
En su 29ª edición, el evento se caracteriza por presentar lo último en tecnología e innovación automotriz, con el respaldo de los representantes oficiales de las marcas. Esta muestra, dirigida a las familias paraguayas, permite a los visitantes comparar opciones en un entorno seguro y climatizado, así como acceder a condiciones de financiamiento preferenciales, gracias a las alianzas con bancos, cooperativas y concesionarias participantes.
Las marcas presentes con distintos modelos son Audi, Bestune, BYD, Chery, Chevrolet, Citroën, Fiat, Ford, Foton, GAC Motor, GWM, Honda, iCAUR, JAC, Jeep, Jetour, Kia, Leapmotor, Lexus, Mazda, MINI, Mitsubishi, Nissan, Peugeot, Porsche, RAM, Renault, Soueast, Subaru, Suzuki, Toyota, Volkswagen y Volvo.
Dejanos tu comentario
Fotografías de Luis Vera sobre los ayoreos se exponen en la Bienal de Curitiba
El lunes 15 de junio de 2026 a las 18:30, el fotógrafo y artista visual paraguayo Luis Vera inaugurará su exposición individual “Seguimos vivos, ahora usamos ropa”, en el Espacio Cultural del Consulado del Paraguay en Curitiba (R. Benjamin Lins, 935 - Batel), en Brasil, integrándose oficialmente a la programación del ArtWeek Curitiba como parte de la Bienal de Curitiba 2026. La entrada para la apertura y las posteriores visitas es libre y gratuita, abriendo al público de lunes a viernes en el horario de 9:00 a 16:00.
En una propuesta artística que se sitúa conceptualmente en la fractura ontológica entre la selva y las máquinas, Luis Vera, a través de series fotográficas organizadas en cuatrípticos, visibiliza la situación de los grupos Ayoreo en aislamiento voluntario, quienes subsisten como “islas” de alteridad radical en el Chaco paraguayo frente al avance de un modelo de intensa deforestación y grandes obras de infraestructura.
El sugerente título de la muestra, “Seguimos vivos, ahora usamos ropa”, funciona como un ready-made lingüístico extraído directamente de la investigación antropológica. Proviene del libro de Benno Glauser, publicado en 2022 (pág. 69), donde documenta que un grupo ayoreo capturado y reducido en la comunidad de Campo Loro en los años 90, regresó a un campamento abandonado en el monte. Allí, utilizando el lenguaje ancestral del bosque (marcas de clanes, ramas y plumas), dejaron señales informativas para sus parientes que permanecen en los bosques en situación de no contacto.
“Es la brevísima y mejor explicación de la situación de vida dejada por las mismas familias que salieron del monte décadas atrás. Aunque siguen vivas, están constreñidas por el mundo occidental, en este caso representado por la vestimenta que son obligadas a usar al dejar la vida exclusivamente silvícola. La tensión central de la obra opera en ese “ahora”: una bisagra temporal que separa el antes libre del después colonizado, donde la supervivencia biológica se consigue al costo de la asimilación cultural”, explica Luis Vera.
“Inscribir “seguimos vivos, ahora usamos ropa” dentro del marco curatorial “Umbrales” (Limiares) de la Bienal de Curitiba significa desactivar la noción del umbral como una simple línea de transición arquitectónica o temporal, para entenderlo como una zona de fricción ontológica y geopolítica”, comentó sobre su obra, Luis Vera. Luego amplía: “el umbral no es un espacio pacífico de paso, sino la herida abierta e inestable donde colisionan dos mundos irreconciliables: la alteridad radical del pueblo Ayoreo en aislamiento voluntario y la pulsión devoradora de la sociedad envolvente”.
La mirada crítica de Ticio Escobar
El crítico de arte y curador Ticio Escobar escribió el texto de la muestra, analizando los complejos mecanismos estéticos de la exposición: “Luis Vera presenta fotografías con cuidado, pero con convicción y firmeza. Se refiere a los ayoreos aislados respetando delicadamente su distancia forzosa y exponiendo de modo contundente la situación en que se encuentran. Levanta imágenes potentes, fragmentadas y desplazadas casi siempre, interceptadas por el murmullo de los mensajes que cruzan el aire del Chaco sin rasgarlo”.
“Para hacerlo, el fotógrafo manipula un archivo multimedia mediante un software programado para la edición de archivos de formato diferente. Este procedimiento, databending, genera distorsiones, a menudo azarosas, que complejizan la imagen de base. Luis Vera interviene las imágenes así alteradas con frases intercambiadas entre los grupos que aún se encuentran aislados y los que fueran arrancados de la selva y hoy visten ropas occidentales desgastadas”, agrega.
Trayectoria del artista
Luis Vera (1961, Asunción, Paraguay) posee una vasta trayectoria en los campos del fotoperiodismo, la fotografía documental y la artística. Tiene estudios de Comunicación, Derecho y Antropología; cuenta con postgrados internacionales en Fotografía Contemporánea, Crítica y Curaduría de Arte realizados en Node Center de Berlín, y ha sido multipremiado con decenas de distinciones, como el Premio Bayard de Fotografía (2020), lo que le permitió realizar residencias artísticas en París.
El vínculo de Vera con el circuito artístico del Estado de Paraná es estrecho y de larga data. El creador ya ha participado previamente como artista expositor en la Bienal de Curitiba en su edición del año 2015. Asimismo, en su rol de docente universitario y formador de nuevos talentos, sus estudiantes han tenido una activa y destacada presencia internacional participando de forma consecutiva en el Circuito Universitario de la Bienal de Curitiba (CUBIC) durante las dos últimas ediciones, de 2017 y 2019. Por otra parte, realizó exposiciones en países de América y Europa, así como en decenas de ciudades de su país.
Sobre el ArtWeek
El tema de la 16.ª Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Curitiba, es “Umbrales” (Limiares), sobre la curaduría de Adriana Almada y Tereza de Arruda. La edición se enfoca en la fusión entre lo humano, la tecnología, inteligencia artificial y el mundo virtual. El evento retorna al formato presencial, ofreciendo un circuito por galerías y espacios públicos de la ciudad.
La Bienal de Curitiba se erige como uno de los eventos de arte contemporáneo más influyentes de la región, propiciando un diálogo global entre creadores de diversas latitudes. Una de las artistas anunciadas es Chiharu Shiota con su obra “El espacio entre nosotros”, con curaduría de Tereza de Arruda. En esta edición 2026, el programa ArtWeek Curitiba expande las expresiones visuales por toda la ciudad a través de circuitos dinámicos y sedes aliadas. La inclusión de la muestra de Luis Vera en el espacio cultural del Consulado del Paraguay no solo enriquece la oferta cultural del festival mediante la fotografía y los nuevos medios, sino que fortalece la diplomacia cultural y los lazos históricos de fraternidad artística entre Paraguay y Brasil.
Un faro de diplomacia cultural en Batel
Ubicado en el corazón de Batel —uno de los barrios más tradicionales y encantadores de Curitiba—, el Consulado General del Paraguay funciona en una casona de relevancia histórica, reconocida como Unidad de Interés de Preservación (UIP) y considerada patrimonio arquitectónico de la capital paranaense. La imponente edificación no solo alberga la representación diplomática oficial destinada a fortalecer los lazos políticos, económicos y consulares especialmente con el Estado de Paraná, sino que también se ha consolidado como un dinámico epicentro para el intercambio artístico internacional.
A través de su Espacio Cultural, el Consulado mantiene un compromiso permanente con la difusión de la memoria y de los lenguajes artísticos contemporáneos de la región. Esta vocación artística le otorgó al lugar un papel destacado en el circuito de la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Curitiba. En ediciones anteriores del evento, el Espacio Cultural ya integró oficialmente el programa de exposiciones de la Bienal, actuando como una sede aliada fundamental para la descentralización del arte por toda la ciudad. Al abrir sus puertas a manifestaciones que desafían y enriquecen la mirada del público —como la muestra de fotografía contemporánea y databending de Luis Vera en la edición de 2026—, el Consulado del Paraguay reafirma el papel de la diplomacia cultural como un puente sensible, vital e ininterrumpido entre los pueblos.
Dejanos tu comentario
Agenda del MuCi incluirá festejo de los padres con ciencia y arte
Atractivos shows dentro del planetario y creativas actividades a cielo abierto, muchas de ellas gratuitas, forman parte de la propuesta del Museo de Ciencias (MuCi) para junio, en el complejo Textilia (General Santos 1030). La invitación está abierta a personas de todas las edades. Desde atractivos shows en el planetario San Cosmos hasta propuestas de ciencia a cielo abierto, forman parte de la variada programación que lleva a descubrir el museo desde distintas miradas, con actividades pensadas para todas las edades.
El Museo de Ciencias (MuCi) sigue impulsando experiencias donde la ciencia, el arte y la naturaleza se conectan de maneras creativas y sorprendentes. Este junio, la agenda de actividades está cargada de novedades que invitan a explorar, aprender y compartir. Una de las experiencias más atractivas del MuCi es la que se propone dentro de San Cosmos, el primer planetario digital de Paraguay. Allí se pueden ver shows audiovisuales sobre el universo, la luna, los cometas, las estrellas y mucho más, en un domo que posibilita una experiencia inmersiva que genera la sensación de estar en el espacio.
Además, por el Día del Padre, el domingo 21 de junio el Planetario San Cosmos tendrá una promoción especial de 2x1 en entradas durante toda la jornada, para disfrutar en familia de una experiencia única de ciencia y exploración del universo.
Los shows que figuran en la cartelera de este mes son Zodíaco: el misterio de los signos; Sistema solar, show en vivo; Más allá del sol: en busca de una nueva Tierra; Marte: la travesía definitiva; La hora tranqui, show sobre el sistema solar dirigido a personas neurodivergentes; Las lunas del sistema solar, show de lunas; Historias estelares: de estrellas a supernovas; Dinosaurios: una historia de supervivencia.
Las funciones se realizan cada una hora, los martes y miércoles de 8:30 a 12:30; los jueves y viernes de 8:30 a 12:30 y de 16:00 a 20:00, y los sábados y domingos de 14:00 a 20:00. Además, hay un show exclusivo para adultos los sábados a las 20:00. El precio de las entradas es de G. 40 000 y se pueden adquirir en línea o en puerta.
En la entrada al planetario están incluidas también las siguientes actividades: Escalas cósmicas, La hora tranqui y Noche para adultos. La primera, Escalas cósmicas, es una actividad educativa interactiva diseñada para que los niños comprendan las dimensiones del sistema solar a través de la comparación visual y física. Está disponible todos los martes de 9:00 a 11:00, los jueves de 16:00 a 18:00 y los sábados de 16:00 a 19:00, cada una hora.
La hora tranqui: Sistema solar a toda bala es una experiencia en el planetario especialmente adecuada a personas neurodivergentes, que se puede ver todos los sábados y domingos, de 14:00 a 15:00. En tanto que Noche para adultos es una actividad en un horario exclusivamente para adultos, que propone shows sobre supernovas, constelaciones y sistema solar.
Actividades a cielo abierto
Las propuestas del MuCi para el sexto mes del año incluyen: Escamas nativas, una actividad que invita a conocer pececitos nativos de Paraguay, observar sus colores, movimientos y aprender sobre su hábitat, alimentación y hábitos de vida. Se realiza todos los jueves y viernes frente al bioestanque, de 16:00 a 19:00. El precio de la entrada es de G. 15.000.
Sábado porá: Jardines y observación de aves. Con binoculares en mano, los participantes de esta actividad podrán recorrer el bosquecito del MuCi para observar aves y conocerlas. Además, realizarán una parada en los jardines temáticos para aprender sobre botánica. Tiene lugar todos los sábados en el bosquecito, de 17:30 a 18:30. Las entradas cuestan G. 15.000 y hay cupos para 30 personas.
Carrera de Rovercitos. Esta actividad propone diseñar y construir un rovercito robot con materiales reutilizables y permite explorar cómo la ciencia, la tecnología y el reciclaje pueden unirse para dar vida a pequeños vehículos inspirados en los robots exploradores del espacio. Una vez terminados, los rovercitos se pondrán a prueba en una carrera llena de desafíos y diversión. Esta propuesta está marcada para el domingo 21 de junio, de 16:00 a 17:00, aunque está sujeta a las condiciones climáticas. Tiene cupo para 20 personas y las entradas cuestan G. 15.000.
Club de bordado: bordando plantas. El MuCi propone sentarse a bordar en grupo, inspirándose en las formas, texturas y detalles de las plantas de sus jardines temáticos. Este espacio permite observar, crear y transformar la naturaleza en piezas únicas a través del hilo, combinando ciencia, arte y sensibilidad. Se realizará el sábado 27 de junio, de 16:30 a 18:00, si las condiciones climáticas lo permiten. La entrada tiene un costo de G. 35 000 y los cupos son para 15 personas.
Actividades gratuitas
El MuCi brinda también la posibilidad de acceder a actividades gratuitas e igualmente divertidas y atractivas. Una de ellas es la Observación de la luna, el sábado 20 de junio, a las 20:30, en la placita MuCi, a través del MuCiTron. Ciencia a cielo abierto es otra actividad sin costo que se puede realizar cualquier día de la semana. La experiencia es autoguiada y está diseñada para despertar la curiosidad por la naturaleza. Incluye tres estaciones que se pueden recorrer a ritmo propio y según el interés de cada persona: el bioestanque, los jardines temáticos y los senderos interactivos. Esta experiencia también se puede hacer con mediación, en cuyo caso el costo es de G. 15.000.
Po prendé: Jardines temáticos también es una propuesta gratuita que se puede disfrutar en los jardines temáticos para descubrir plantas aromáticas, medicinales y ornamentales, aprender sobre sus usos y cuidados, y conectarse con la esencia de la naturaleza. Se puede acceder a ella todos los sábados de 14:00 a 17:00 y los domingos de 14:00 a 19:00, en la placita MuCi. Para conocer más sobre las diferentes propuestas, se puede acceder a la web muci.org o a las redes sociales del MuCi: @muci_py.