“Manar” se denomina la exposición de la artista paraguaya Ingrid Seall, que fue inaugurada en el marco de la Noche de Galerías, en Viedma, la sala ubicada en Denis Roa 678 esquina 4 de Julio, en Asunción. La propuesta, una serie de abstracciones, formas imaginadas y personajes que se pueden vislumbrar con la participación activa del espectador, sigue abierta este mes.
“La obra de Ingrid Seall se presenta como un fluir constante en el que los límites entre una y otra pieza parecieran evaporarse. La danza de sus creaciones se va repartiendo en la sala en un torbellino de materialidad, frescura y liviandad”, explica el texto curatorial de la exhibición.
“La construcción de la obra de Ingrid es el resultado de ese ‘manar’, un brotar irrefrenable de creación y abundancia que debe indefectiblemente hacerse público, ponerse al servicio de la mirada ajena”, agrega la reseñada sobre esta propuesta de arte, curada por Capital Creativo, que el público puede visitar con entrada libre y gratuita.
Ingrid Seall nació en Asunción (Paraguay) en el año 1975. Descendiente de inmigrantes españoles y alemanes, creció en un entorno multicultural, algo que despertó en ella un gran interés por transmitir sus experiencias valiéndose del arte. Desde pequeña nació su vocación por la creación y la expresión artística.
Su interés en las artes visuales la lleva a explorar la tridimensionalidad de las formas con la cerámica y la plasticidad de su propio cuerpo en vínculo con la danza contemporánea. Ingrid es una artista que propone un mundo intangible a través de la escultura. La temática en sus obras se plasma en la figura humana, las formas abstractas y los elementos en proceso de transformación. El bronce, hierro y marmolina son los elementos con los que materializa sus ideas.
A través de la escultura descubre la cerámica en el taller de la artista Patricia Ayala donde comienza una exploración que indaga sobre la estética de las líneas que involucran las formas del cuerpo. Pronto empezó a buscar nuevos materiales que le permitieran plasmar mejor el movimiento en las figuras. Así, guiada por el escultor Justo Guggiari que luego le presentó a los maestros Hermann Guggiari y Gustavo Beckelmann incursiona en la técnica del bronce. Material con el que comienza una nueva etapa en el desarrollo de su obra.
Su formación académica se inicia con el Diseño Gráfico en la Universidad Católica de Asunción y luego en el Instituto Superior de Artes de la Universidad Nacional de Asunción, Paraguay. Paralelamente, su trabajo se ve enriquecido por su labor en el ambiente de las artes escénicas, diseñando escenografías, utilería, vestuario y máscaras para espectáculos de teatro y danza; integrando el diseño, la ilustración y la escultura. También realiza ilustraciones artísticas para libros y afiches y se dedica a la docencia de artes en distintas instituciones privadas, Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte de la Universidad Nacional de Asunción.
Galería de Arte
Viedma Galería se erige como un espacio dinámico de interrelación social para el encuentro cultural. El proyecto, fundado por el Prof. Manuel Viedma en 2013, da lugar a nuevas oportunidades para la visibilización de la cultura contemporánea del país como también a la producción internacional.
Actualmente gerenciada por Verónica Viedma - artista, docente y gestora cultural - la galería pone el acento en el descubrimiento y promoción de artistas visuales de todas las órdenes tanto emergentes como destacados con un criterio curatorial cuidado e innovador que se asienta en la experiencia del visitante y en el enriquecimiento de los circuitos de arte de la región.
“El tres está enraizado en el cielo” de Oleg Gudachev, Roman Malyavkin, Alexey Khovalyg, Luka Sukharev y Alexey Sysoev, en el pabellón ruso. Foto: Marco Bertorello/AFP
Dimisiones, boicots y amenazas de recortar fondos: la Bienal de Venecia se abre a la prensa este miércoles en medio de un gran revuelo por el regreso de Rusia por primera vez desde el inicio de la invasión de Ucrania. La mayor exposición de arte contemporáneo del mundo, que se celebra cada dos años en la ciudad de los canales, reúne a artistas de varios países en conflicto, entre ellos Ucrania, Israel y Estados Unidos, aunque Irán canceló sus planes de asistir.
Rusia fue incluida en esta edición de la Bienal por primera vez desde su invasión de Ucrania en 2022, una decisión que desató la indignación del gobierno italiano y de la Unión Europea, que amenazó con recortar dos millones de euros (2,3 millones de dólares) en financiación para el evento.
El jurado de la Bienal dimitió la semana pasada tras afirmar que no otorgaría premios a países dirigidos por figuras sujetas a órdenes de detención emitidas por la Corte Penal Internacional (CPI), es decir, Rusia e Israel. Al final, el pabellón ruso no estará abierto al público durante la Bienal, que se celebra del 9 de mayo al 22 de noviembre.
En su lugar, las interpretaciones musicales de la muestra -“el árbol tiene sus raíces en el cielo”- se grabarán durante las jornadas de prensa de esta semana, y se proyectarán al aire libre durante los próximos seis meses.
Participarán alrededor de 30 “jóvenes músicos, filósofos y poetas”, en su mayoría rusos, pero también de México, Mali y Brasil, según las notas del proyecto.
“Quisiera agradecer a la Bienal por respaldar la idea de que todos los países estén representados aquí”, declaró la comisaria de la exposición, Anastasia Karneeva, en un video en Instagram.
Oposición de la UE
En 2022, poco después de que Rusia invadiera Ucrania, los artistas y curadores del pabellón ruso se retiraron de la Bienal en señal de protesta.
En 2024, Rusia no fue invitada, pero este año los organizadores anunciaron en marzo que participaría, lo que provocó una ola de indignación inmediata.
En una carta dirigida al presidente de la Bienal, Pietrangelo Buttafuoco, 22 ministros europeos de Cultura y de Exteriores le pidieron que reconsiderara la decisión, afirmando que la presencia de Rusia era “inaceptable” dada la “brutal guerra de agresión contra Ucrania”.
“La cultura no está separada de las realidades a las que se enfrentan las sociedades”, escribieron.
La Comisión Europea luego advirtió de su intención de “suspender o rescindir” su subvención de dos millones de euros a tres años.
“Los eventos culturales financiados con el dinero de los contribuyentes europeos deben salvaguardar los valores democráticos, fomentar el diálogo abierto, la diversidad y la libertad de expresión, valores que no se respetan en la Rusia actual”, declaró un portavoz.
El lunes, la UE volvió a escribir al gobierno italiano para pedir aclaraciones sobre las condiciones en las que se acoge a la delegación rusa, por un posible incumplimiento de las sanciones europeas contra Moscú.
Según documentos filtrados de una inspección realizada la semana pasada por el Ministerio de Cultura italiano, los organizadores de la Bienal argumentaron que Rusia es propietaria del pabellón de Venecia desde 1914 y no se le puede impedir utilizarlo. El ministro de Cultura, Alessandro Giuli, quien desde el principio se opuso a la inclusión de Rusia, dijo que no irá a Venecia.
“Un lugar de tregua”
Como consecuencia de la dimisión del jurado y de la “naturaleza excepcional de la situación geopolítica internacional en curso”, los organizadores aplazaron la ceremonia de entrega de premios del 9 de mayo al 22 de noviembre, último día de la exposición.
Esto responde al “principio de inclusión y de igualdad de trato”, afirmó en un comunicado.
“La Bienal aspira a ser, y debe seguir siendo, un lugar de tregua en nombre del arte, la cultura y la libertad artística”, indicó.
El presidente de la Bienal, Buttafuoco, que asumió el cargo en marzo de 2024, ha mantenido esta postura en todo momento. “El arte tiene un poder muy superior a cualquier forma de opresión. El arte abre el camino hacia el futuro y nos da la posibilidad de borrar las catástrofes”, afirmó el lunes.
Una exposición de diseños de moda durante la presentación a la prensa de la Met Gala 2026, en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Foto: Timothy A. Clary/AFP
Con glamour y extravagancia, el Met Gala logró una recaudación récord
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Las estrellas más rutilantes de Hollywood, la música, el deporte y el estilismo desfilaron por la alfombra roja el lunes para la Met Gala, el extravagante baile benéfico de Manhattan que este año pone el foco en la intersección entre la moda y el arte. A las celebridades invitadas al evento social anual más importante en Nueva York se les pidió que vistieran bajo la consigna “La moda es arte”, que enlaza con la exposición “El arte del vestuario” del Instituto del Traje, perteneciente al Museo Metropolitano de Arte (Met).
La leyenda del tenis Venus Williams y la actriz ganadora del Óscar Nicole Kidman, que copresiden el evento, estuvieron entre las primeras en llegar. Kidman deslumbró con un vestido rojo brillante de Chanel, de manga larga y con amplios puños de plumas, mientras que Williams resplandecía con un vestido negro de cristal de Swarovski con una elaborada placa en el cuello.
Williams, de 45 años, contó a Vogue que su atuendo estaba inspirado en un retrato suyo en la National Portrait Gallery. Beyoncé, otra de las copresidentas del evento, llegó a su primera gala en una década y se llevó todo el protagonismo con un vestido del diseñador francés Olivier Rousteing. “Queen B” acudió acompañada de su marido, el rapero Jay-Z, y de su hija mayor, Blue Ivy, de 14 años.
El desfile de megaestrellas no se detuvo. Madonna, Cher y Stevie Nicks se unieron a la nueva generación de estrellas de la música: Sabrina Carpenter, Doja Cat y Tyla. Rihanna y A$AP Rocky llegaron con varias horas de retraso, como de costumbre, haciendo una gran entrada.
Bad Bunny, que ha tenido un 2026 arrasador con importantes premios Grammy y el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, llevó prótesis y una peluca blanca para explorar cómo se vería de viejo, según Vogue. La exmodelo Heidi Klum se transformó en una estatua romana viviente. La rapera Doja Cat, una de varios miembros del “comité anfitrión” de la gala, lució un vestido de látex drapeado de Saint Laurent con un escote recatado, pero con una abertura hasta la cintura.
Donatella Versace, Tom Ford, Stella McCartney, Anthony Vaccarello y Haider Ackermann estuvieron entre los muchos diseñadores de moda presentes durante la velada. Por supuesto, todo está supervisado por la directora editorial global de Vogue, Anna Wintour, la máxima prescriptora de la moda en Estados Unidos, que lleva 30 años al frente del evento.
Recaudación récord
La gala es una recaudación de fondos para el Instituto del Traje del Met y este año ha conseguido una cifra récord de 42 millones de dólares, explicó a la prensa el lunes el director general del museo, Max Hollein. En 2025 recaudó 31 millones. Pero también es un espectáculo en las redes sociales en el que las estrellas compiten por sobresalir con espectaculares atuendos. El evento del año pasado exhibió el estilo subversivo del dandismo negro y fue una inusual Met Gala centrada en los hombres y la moda masculina.
La exposición de este año yuxtapone elegantes propuestas de moda con pintura y escultura: por ejemplo, un diseño de Saint Laurent junto a “Lirios” de Van Gogh, o un vestido de John Galliano para Maison Margiela combinado con una estatua antigua. “Cuando pienso en la muestra, si hubiera una palabra para describirla, supongo que sería equidad o equivalencia, equivalencia entre las obras de arte”, declaró a la AFP el comisario del Instituto del Traje, Andrew Bolton.
Polémica por Bezos
La edición de este año ha generado polémica tras el anuncio de que el jefe de Amazon, Jeff Bezos, y su esposa Lauren Sanchez Bezos, serían sus patrocinadores principales y copresidentes honorarios. En los últimos días, una campaña que se opone a la participación de la pareja multimillonaria apareció en las calles y el metro de Nueva York, con llamados incluso de boicotear un evento que algunos consideran una ostentosa exhibición de inmensa riqueza.
Detrás de la campaña hay un grupo fundado en el Reino Unido llamado “Everyone Hates Elon” (Todos odian a Elon) que, según subrayó un portavoz, “también tiene como objetivo a otros multimillonarios” además de Elon Musk, la persona más rica del mundo.
Wintour afirmó el lunes que la pareja “ha demostrado con este evento que, de verdad, de verdad, les importa devolver algo a la sociedad”. La Met Gala se organizó por primera vez en 1948. Durante décadas la fiesta estuvo reservada a la alta sociedad neoyorquina, hasta que en la década de 1990 Wintour la transformó en una pasarela de alto perfil para los ricos y famosos.
El próximo sábado 16 de mayo, el evento se realizará en el Espacio Cultural Itaú – Centro Cultural del Puerto, con 40 museos participantes. Foto: Archivo
Preparan la octava edición de “Los Museos se Muestran”
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La Asociación Noche de los Museos – Paraguay, organización sin fines de lucro que trabaja de manera ininterrumpida desde el año 2017, se encuentra organizando la octava edición del evento “Los Museos se Muestran”, que se llevará a cabo el sábado 16 de mayo, en el horario de 10:00 a 22:00, en el Espacio Cultural Itaú – Centro Cultural del Puerto.
En esta edición participarán cerca de cuarenta museos y espacios culturales de todo el país, quienes presentarán al público parte de su acervo en un mismo espacio, acompañado de diversas propuestas culturales. El acceso será libre y gratuito para toda la ciudadanía.
La curaduría de esta edición estará a cargo de la museóloga Alicia Elias, Lic. Leticia Alvarenga y el Museólogo Javier Palma, quienes desarrollarán la propuesta conceptual en consonancia con el lema internacional impulsado por ICOM para este año «Museos uniendo un mundo dividido» enmarcado en el eje temático de esta edición: «El puerto como punto de encuentro».
Museos participantes
1. Fundación Museo de Ciencias
2. Museo Fundación Demetrio Ortiz
3. Museo Fernández Caballero
4. Museo Judío del Paraguay, Fundación Dr. Walter Kochmann
5. Centro Cultural FCM-UNA. Prof. Dr. Salvador Addario Bentrón
6. Museo Histórico de Neuland
7. El Tour de Liebig
8. Casa Bicentenario de la Música Agustín Pío Barrios - CCR Cabildo
9. Casa Bicentenario de la Literatura Augusto Roa Bastos
10. Casa Bicentenario de la Danza Tala Ern Retifoff
11. Centro Cultural de la Ciudad Carlos Colombino - Manzana de la Rivera
12. Casa Bicentenario del Teatro “Edda de los Ríos” del Centro Cultural de la República El Cabildo
13. Museo de Las Biblias, Colegio Internacional
14. Casa Bicentenario de las Artes Visuales Ignacio Núñez Soler del Centro Cultural de la República El Cabildo
15. Museos Fernheim
16. Museo Nacional de Bellas Artes
17. Templo Budista Fo Guang Shan Paraguay
18. El Cántaro BioEscuela Popular
19. Museo de Sillas Asunción (MUSA)
20. Museo de ITAIPÚ Tierra Guaraní
21. Museo de los Inmigrantes y Casa de la Cultura de Bella Vista
22. Casa de la Integración CAF
23. Espacio Cultural Roa Bastos
24. Centro Cultural y Museo Masónico - Gran Logia Simbólica del Paraguay - Gran Oriente del Paraguay
25. Museo Parroquial San Rafael
26. Museo de los Caídos en Ytorororó
27. Museo “Juan Emiliano O’Leary”, del CNC
28. Centro de Interpretación AVAIU
29. Museo de la Cámara Fotográfica del Instituto Técnico Superior de la Imagen / MUCAFOT-ITSI
30. Museo Ferroviario Estación Central de Asunción
Exposición antológica de Enrique Collar en Casa Ardissone
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La exposición “Todo el tiempo del mundo” ofrecerá un recorrido de cuarenta años a lo largo de la producción del artista Enrique Collar, uno los creadores más relevantes de la escena artística actual del Paraguay. Con curaduría de Fernando Moure, la muestra estará habilitada el miércoles 29 y el jueves 30 de abril, en el horario de 10:00 a 18:00, en Casa Ardissone, ubicada en 25 de Mayo 871 entre Tacuary y Estados Unidos, en Asunción.
Esta reunión antológica de piezas, proveniente de los fondos de la Colección Popa (Poletti-Pappalardo), está compuesta mayormente por pinturas de la fase inicial del artista, comprendidas entre 1989 y 2003. La muestra funciona como un recorte cronológico y ofrece la oportunidad para estudiar el tiempo y el espacio del artista mediante un cuerpo de obras excepcional y reunido para la ocasión.
Realizado mediante una curaduría ocupada en otorgar un lugar visible al aporte de Collar en la actualización visual del territorio y el paisaje locales, el resultado ha sido una temporización con acento en la última década del siglo pasado y en la primera del XXI.
Nacido en Itauguá Guazú, Paraguay, 1964, crecido en Buenos Aires y afincado en Holanda hace más de dos décadas, el artista Enrique Collar reúne en este arco de cuarenta años un campo activo de sentido: todo ese tiempo constituye la materia invisible que atraviesa cada pintura. El tiempo ya no es un marco, sino el contenido mismo de la obra.
Pinturas de la fase inicial del artista, comprendidas entre 1989 y 2003, que integran la Colección Popa, se mostrarán en dos jornadas. Foto: Gentileza
Percepción aumentada
Lo importante de esta pintura es entender que aquí el espacio no es un fondo neutro sino una extensión política del cuerpo. Las figuras aparecen siempre en situación: esperan, se miran, caminan, conversan, se tocan, se agrupan. Estos gestos aparentemente cotidianos constituyen, en realidad (o para quienes las artes son termómetro socio-cultural de la humanidad) una operación de alta intensidad histórica y hasta de giro, de consciencia afectiva.
Los cuerpos de niños, adolescentes, jóvenes y ancianos rurales desbordan empatía y autenticidad, atentos a la honda penetración humanista del pintor. Los cuerpos campesinos se instituyen en estas imágenes como sujetos de escena, presentes, y nunca como víctimas.
Al contemplar estas imágenes es importante entender que la piel marrón de los retratados aparece como identidad y emblema de un cruce genético total, el paraguayo, dando fe y testimonio del mestizaje. Las y los campesinos atrapados en estos lienzos, grabados y películas, son operadores de espacialidad, modifican la circulación de la mirada y alteran el equilibrio simbólico hegemónico de las relaciones de raza y clase.
Pinturas de la fase inicial del artista, comprendidas entre 1989 y 2003, que integran la Colección Popa, se mostrarán en dos jornadas. Foto: Gentileza
En estas escenas de Collar existe una coreografía contenida que recuerda la projimidad, la lógica del grupo, o hasta cierta política del contacto humano. El roce de brazos, hombros, piernas y miradas construye micro-geografías de valor colectivo, de apoyo mutuo, de resistencia cotidiana. Este cuerpo campesino es como parte de una ecología relacional con su entorno, una estructura de supervivencia afectiva y espacial.
El espectador es convocado a interpretar una narrativa social, y, felizmente, a reorganizar su propio posicionamiento frente al cuerpo mestizo, moreno o marrón. La escala, la cercanía visual, la frontalidad y la geometría compositiva generan una situación perceptiva donde la distancia con modelos tradicionales del costumbrismo o el pintoresquismo, se vuelve crítica o al menos, nos impulsa el pensamiento activo sobre sujetos tradicionalmente periféricos en la representación occidental de la pintura.
Insistiendo en la dimensión política de estas obras, el trabajo de Enrique Collar también importa porque no busca traducir la experiencia campesina periférica para un público hegemónico. La sitúa como centro estructurante de la escena, y al hacerlo, amplía su campo de representación, orgulloso, empoderado, como se dice hoy en día.
Reconfigurando prejuicios, el trabajo de Collar se despliega como una práctica de desplazamiento constante, atravesado por una lógica nómada que funciona como una forma de estar en el mundo (casi un reflejo de su vida errante). Su producción se construye desde una memoria tremenda, en el movimiento, la vitalidad y la atención a los entornos que habita y atraviesa.
Pinturas de la fase inicial del artista, comprendidas entre 1989 y 2003, que integran la Colección Popa, se mostrarán en dos jornadas. Foto: Gentileza
Posiciones expandidas
Todas estas etapas, en las que incluimos el grabado y el cine, dialogan entre sí, reaparecen, se transforman y se reescriben en el tiempo. Lejos de marcar rupturas definitivas, configuran en la muestra un pensamiento visual en movimiento. Este devenir puede entenderse como un “proceso Collar”: cada pintura es una cuenta, y juntas forman una cadena donde el sentido emerge en la relación entre las partes.
No hay una obra aislada que explique el todo; es en la continuidad y en la variación donde la pintura encuentra su profundidad. Así, cada obra se presenta como un registro vivo del tiempo real. No el tiempo abstracto del reloj, sino el tiempo vivido, sedimentado en la materia. En cada superficie pictórica late esa duración: una temporalidad que no desaparece, sino que se acumula y se transforma. En un mundo que exige velocidad, estas obras reivindican la demora. Y en esa demora, encuentran su potencia.
Como final deseo dar fe, tras mis varias estancias en el Huis-Studio Collar, de que, a sus pinturas, el artista les dedica el tiempo que le piden, casi todo el tiempo del mundo. Porfiadamente, Collar inventa su imagen de la “campaña”, actualiza paisajes, territorios e identidades y los vuelve objetos estéticos. Sus pensamientos en torno a las tensiones alrededor de la figuración, del realismo y por qué no, de la abstracción; la crítica institucional, son los grandes temas que lo ocupan, aglutinando e inspirando a una fecunda y robusta escena alrededor del arte de la pintura en el Paraguay.
Mapa de la exposición
El recorrido temático de esta muestra se centra en la fase formal expresionista y sintetista del artista, una de fuerte experimentación y búsqueda de un lenguaje propio y que hemos denominado Geometría de la tierra roja. Le sigue un capítulo dedicado a los cambios formales de la pintura de Collar hacia el realismo, uno de características conceptualistas, acompañada de prácticas expandidas, como el cine y el grabado, titulado La pintura encarnada.
Geometría de la tierra roja. Memoria, territorio y construcción del plano: Este período inicial (1989–2003) configura el núcleo fundacional de la obra de Collar, y coincidentemente, de la Colección POPA Poletti-Pappalardo. La pintura de este período se articula a partir del territorio, la vida comunitaria y la memoria, mediante un lenguaje de síntesis formal y color plano, atravesado por una fuerte carga simbólica.
Las escenas construyen un imaginario arraigado en la experiencia rural paraguaya, donde la figura y el entorno se integran en una misma estructura espacial. En este contexto, el plano pictórico se afirma como campo de organización y sentido desde bases formales expresionistas y sintetistas, anticipando una preocupación sostenida por el espacio y la composición que atravesará toda la obra posterior.
La pintura encarnada. Imagen, tiempo y tecnología: Este conjunto de obras marca un desplazamiento hacia una pintura donde la imagen adquiere mayor densidad material y presencia. La figura, la luz y la construcción del volumen introducen un realismo expandido, en el que la pintura incorpora nuevas temporalidades y modos de representación.
En diálogo con el cine, la fotografía y las herramientas digitales, la imagen se construye, se fragmenta y se rearticula, generando tensiones entre lo fijo y lo narrativo. Así, la pintura se consolida como un campo donde convergen cuerpo, tiempo e imagen, ampliando sus posibilidades dentro del lenguaje contemporáneo.