El reconocido grupo Néstor Ló y Los Caminantes, creador del éxito “Mamama”, deslumbró a miles de seguidores durante una intensa jornada de shows de la tradicional fiesta de San Juan en Asunción, marcando un hito en la movida cultural de la ciudad, durante este último fin de semana. Los tres shows atrajeron una multitudinaria concurrencia en el Club Centenario, en El Cabildo y el Barrio Mariscal.
El sábado pasado, la gira comenzó en el San Juan del Centenario en Surubi’i, donde unas 4.000 personas se congregaron para disfrutar de un espectáculo preparado exclusivamente para la ocasión. Con bailarines, botelleras y hasta la presencia de un toro candil, el grupo hizo vibrar a todos los presentes, culminando la noche con un baile entre Los Caminantes y el público.
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La fiesta continuó en el San Juanazo del Centro, frente al Cabildo, un evento organizado por el Centro Cultural de la República El Cabildo, la Asociación de La Movida del Centro Histórico de Asunción (Amcha), la Municipalidad de Asunción y la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur). La energía desbordante de Néstor Ló y Los Caminantes se mezcló con la historia y la arquitectura del lugar, creando un ambiente mágico que quedará en la memoria de unos 10.000 asistentes.
Finalmente, la jornada concluyó con broche de oro en el San Juan del Barrio Mariscal, donde compartieron escenario con destacados artistas como el requintista Juan Cancio Barreto, Sol & Marcelo, Purahei Soul, entre otros artistas locales. Liderado por el cantante Néstor López, Néstor Ló y Los Caminantes deriva de la banda blusera The Walkers, surgido a inicios del 2015, que se cambió a la fusión folclórica y el 9 de marzo de 2018 publicó su primer disco titulado “Salten, Canten, Griten, Bailen”.
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“La música tiene el poder de humanizar a los humanos”
- Jimmi Peralta
- Fotos: Cristóbal Núñez / Gentileza
El material audiovisual “Mborayhu porã: Luis Szarán” propone un recorrido íntimo por la historia de un hombre que convirtió la música en una herramienta de transformación social. El documental reconstruye el camino de quien, tras formarse en el exterior, eligió regresar al Paraguay para demostrar que el arte puede sembrar oportunidades, fortalecer comunidades y, sobre todo, humanizar a las personas.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” es el nombre del documental producido por Maneglia-Schembori, dirigido por Armando Aquino y Alfredo Galeano. Se trata de un trabajo que presenta la vida de superación del reconocido músico, intelectual y gestor social Luis Szarán. El audiovisual cuenta con coproducción de la Presidencia de la República, la Oficina de la Primera Dama, la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), Itaipú Binacional y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic).
“Cuando me plantearon hacer el documental, yo pensé en principio que iba a ser algo muy sencillo, buscar fotos de archivo, recortes de periódicos, fotos, relatos en general y había sido era más complicado. Primero hacer el guion en tres meses de trabajo, para luego filmar con los directores, eso nos llevó 9 meses”, comenta el maestro respecto a la producción en conversación con La Nación/Nación Media.
La pieza audiovisual aborda distintas facetas de su vida: la dirección orquestal, su momento de creación musical, la investigación histórica y los últimos 25 años como “emprendedor social”. “El objetivo no era mostrar medallas de condecoración y todas las vanidades del mundo del espectáculo, sino un ejemplo de lucha, de vida, de alguien, de una persona que de la nada surgió, se fue armando herramientas, que tuvo que emigrar de un lugar a otro para capacitarse, para lograr sus objetivos y en el momento culminante de una carrera decide devolver a la vida lo que la vida le dio, un poco la síntesis de mi trabajo”, explica Szarán.
UNA HISTORIA
Hijo menor de inmigrantes polacos, nació en Itapúa en 1953. Empezó con apenas 8 años sus estudios musicales maravillado por el sonido de la guitarra. Se trasladó a Asunción para estudiar con el maestro José Luis Miranda y con un poco más de 20 años ya obtuvo becas internacionales para perfeccionarse, primero en Argentina, después pasó por Brasil y luego dio el gran salto a Italia. No obstante, ese no fue un camino recto y sin obstáculos, aunque siempre contó con cómplices para lograr su sueño.
“Mi madre era ultrarracional. Nos impulsó a pisar tierra siempre, a cuidar los recursos, a trabajar desde chicos, hacerse un pequeño capital, hacerse un techo. Su preocupación era la solidez. Por eso un poco era la negativa de acompañar mis sueños de ser músico”, comenta.
“Mi hermana mayor fue la que fue cómplice, porque me veía con talento. Ella era educadora, una educadora muy importante y buscó la forma de que yo cumpliera mis sueños. Mis otras dos hermanas que siempre están son las del equipo de aplauso desde el comienzo y también mis asesoras para bajar los humos cuando hay que bajar y para no desanimarme en esta profesión, que es una lucha permanente contra la indiferencia, contra la falta de apoyo, son personas claves dentro de mi carrera”, agrega.
El maestro Miranda fue su mentor, otorgándole una beca de por vida al hijo de dos agricultores que apenas conocía. El padre fue violinista aficionado que dejó esa práctica cuando subió al barco huyendo de la Segunda Guerra Mundial. Su madre se resistió a que su pequeño tome una carrera incierta como la de músico, aunque se haya inspirado en Luis Alberto del Paraná para darle el nombre.
“Mi padre fue un músico aficionado nomás en Polonia. No era músico, viene de una familia de agricultores y tenía sí su grupo musical, que los fines de semana tocaban entre ellos. Dentro del proceso de mi formación, como músico estudié un año violín y después estudié violonchelo. Recuerdo una vez que tenía el violín, le puse en sus manos y temblando pudo sacar una melodía sin problemas y no había tocado por más de 50 años”, recuerda.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” narra a través de sus palabras y de la voz de dos hermanas y sus hijos cómo es el maestro, qué relación tuvo con sus padres, qué legado y aprendizajes hereda a su descendencia.
COMPARTIR LA MAGIA
“Mi proceso con la música fue bastante natural. A mí me motivó de niño el sonido que salía de una guitarra, me parecía casi algo de magia, que algo que suena y que está en el aire, que es una belleza inaudita y que no podés tocar con las manos, no podés modificarla. Es un arte realmente mágico, porque en la literatura ves las palabras, en la pintura ves los cuadros, podés tocarlo físicamente”, explica.
Para el maestro Szarán, la música sigue siendo una magia extraordinaria que permite unir voluntades y talentos, eso vive regularmente como director de orquesta. Él celebra ese momento al que no podría llegarse tal vez a través de la palabra, sino solo a mediante el sonido, el instante de construir conexiones en las personas, algo propio de la música.
“La música tiene ese poder de apagar o encender las pasiones. Apagar digo en el sentido de hacer contención a momentos desagradables, a penurias. La gente que va a un concierto o a una sesión familiar de música en menos de 10 o 15 minutos experimenta ese milagro de que te limpia todo, es parte de la ceremonia de asistir a esos eventos. Y, por otro lado, en hacerte soñar y conectar con las personas”, sentencia.
EXPERIENCIA HUMANIZADORA
Ser no solo testigo, sino actor de esos momentos de magia lo llevaron a reflexionar sobre cómo podría compartir esa experiencia humanizadora con el resto de su pueblo. Y es así que luego de su formación en Europa regresa al país, primero comparte conocimiento musical, después documenta con registros la música popular, la música indígena, luego rescata archivos musicales de las comunidades jesuíticas de los siglos XVII y XVIII, de las misiones en Paraguay, para finalmente arrancar con un proyecto que le permite compartir el don de la música y abonar el tejido social alrededor de ella, Sonidos de la Tierra.
“Esa conexión yo ya la sentía cuando era adolescente, cuando con mi guitarra recorría y cantaba canciones en eventos de familiares, de amigos, donde sale una canción buena y a la gente le brillan los ojos y parece que se vuelve más buena, más sensible, más comprensiva, más humana. Y hoy día, con el trabajo masivo de la música que llevamos a cabo en los programas de orquestas juveniles, que sí produce un efecto social muy grande, de humanizar a los humanos, no solo a los participantes, sino a quienes acompañan. Eso es muy necesario, es una herramienta educativa hoy día fundamental para ir buscando crear las sociedades equilibradas emocionalmente, como necesitamos aquí en el Paraguay y en todo el mundo”, comenta.
VALORES Y BUENAS PRÁCTICAS CIUDADANAS
Sonidos de la Tierra nace en 2002 de la mano de Szarán para promover valores y buenas prácticas ciudadanas mediante escuelas comunitarias de música, algunas en zonas muy vulnerables, poniendo lo social y lo humano como norte y la música como medio. Con ese mismo marco creó la Orquesta H2O Sonidos del Agua, promoviendo un mensaje ambiental y comunitario.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” habla de la vida de un profesional de la música, pero lo presenta en un tono profundamente humanista y esperanzador. Szarán, quien decidió en un momento volver a Paraguay a pesar del contexto cuesta arriba que supone encarar una carrera artística de manera profesional en el país, cuenta aquí su historia poniendo lo social en el centro y reivindicando la mágica de la música como catalizador de un cambio estructural en la sociedad.
Lejos de limitarse a una biografía de logros y reconocimientos, el filme retrata una convicción que ha guiado toda una vida: la música no es un fin en sí mismo, sino un puente hacia una sociedad más sensible, solidaria y esperanzada. En tiempos marcados por la fragmentación y la indiferencia, el documental invita a redescubrir el inmenso poder del arte para transformar vidas y recuerda que las melodías más perdurables son aquellas que logran resonar en la condición humana.
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Exitosa décima edición del programa Soldado por un día del Ejército paraguayo
Numerosos niños y jóvenes participaron hoy de la décima edición del programa Soldados por un día del Ejército paraguayo. La actividad se llevó a cabo en el cuartel central ubicado en el barrio Campo Grande de Asunción.
A la par de la actividad dirigida a niños de 5 a 15 años, se realizó el San Juan Ára, en el cual los asistentes compartieron comidas típicas ofertadas en varios stands ante la demanda de padres y acompañantes.
Los pequeños soldados participaron del izamiento del pabellón patrio, además de talleres sobre valores como la disciplina, el trabajo en equipo, la honestidad y el patriotismo mediante circuitos de obstáculos, paseos a caballo, recorridos en vehículos tácticos y otras actividades especialmente preparadas para ellos.
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Por la inscripción, cada niño participante recibió una remera camuflada y un certificado de asistencia. La jornada incluyó desayuno, marcha, formación de pelotón, desafíos con acompañamiento de los efectivos militares.
“Nuestro lema es ‘Ejército paraguayo comprometido con su pueblo’. Entonces, abrimos nuestras puertas para que puedan venir a conocernos y quererle a sus Fuerzas Armadas. Pueden traer a sus hijos con mucha confianza, las puertas están”, expresó el general Manuel Rodríguez en declaraciones a canal Trece.
En ese sentido, algunos padres de familia manifestaron su beneplácito con esta actividad. “Nosotros le trajimos a nuestros hijos de 3 y 6 años. Es la primera vez que participamos y me parece súper bien este tipo de actividades porque enseña valores y disciplina desde chicos va a servirles en el futuro”, destacó un papá.
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Rediex otorga Marca País a Néstor Ló y Los Caminantes
La distinción se enmarca en un 2026 con reconocimientos como el de Referente Turístico y el de álbum del año, por “Ndaipóri Frontera”.
“Es siempre un honor poder llevar afuera la bandera de nuestro país, dentro de nuestra música, de nuestro arte”, señaló ayer Néstor Ló, en el marco de la entrega de la distinción de embajador de Marca País Paraguay a su proyecto musical Néstor Ló y Los Caminantes, por parte del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), a través de la Red de Inversiones y Exportaciones (REDIEX)
La Licencia de Marca País Paraguay se erige como el reconocimiento a la impecable trayectoria de la banda, consagrada como uno de los máximos exponentes del folclore nacional contemporáneo. “Nosotros somos hijos de nuestros grandes autores, compositores e intérpretes que van recorriendo el mundo, y hoy nos toca un poquito ir asumiendo ese lugar. Ya tuvimos la oportunidad de grabar con nuestros grandes maestros”, señaló el cantante y compositor.
REFERENTE TURÍSTICO
Néstor Ló y Los Caminantes recibió este año el título honorífico de Referente Turístico del Paraguay, otorgado por la Secretaría Nacional de Turismo (SENATUR), y el premio a Mejor Álbum del Año en los Propya Awards 2026, por su álbum “Ndaipóri Frontera”. La agrupación apunta detalles para arrancar su tour promocional de su disco por Europa, que prevé presentaciones en Londres (Inglaterra), Dublín (Irlanda), París (Francia), Madrid, Barcelona y Málaga (España).
“Estamos viviendo un junio hermoso, en el que estamos ensamblando casi perfectamente lo que es la música con la danza y con la artesanía puesta en vestuarios”, comentó el artista. En una década, el proyecto de Néstor Ló y Los Caminantes ha conquistado importantes distinciones y los más altos galardones en festivales nacionales y regionales.
La ceremonia oficial de la víspera tuvo lugar en Tatakua Alfajores de la Costanera de Asunción, y estuvo presidida por representantes del Ministerio de Industria y Comercio y de la Red de Inversiones y Exportaciones (REDIEX), oficializando así un reconocimiento cumbre otorgado por el gobierno nacional al indiscutible compromiso del proyecto con la promoción de la identidad nacional.
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Marcos Kasanetz: “Siento que volví a encontrar la motivación y la gente”
El cantante le aporta su identidad sonora e interpretativa a canciones que fueron himnos décadas atrás.
“El concepto es darle más potencia a canciones que de por ahí quedaron con un sonido, a lo mejor, un poco de tiempos anteriores, consiguiendo nuevas versiones. Las llevo hacia un sonido identificando lo que me gusta y con lo que soy”, explica Marcos Kasanetz sobre la idea del proyecto que viene encarando, en la semana en la que dio a conocer su nuevo trabajo musical, una versión rockera de la canción “Un vestido y un amor”, del cantante argentino Fito Páez.
“La idea surge a raíz de que en mis shows yo reciclo muchas canciones de los 90 y 2000 que fueron o son himnos, pero que quedaron un poco olvidadas, así es que cuando las toco la gente las canta y las corea, como si yo fuese el mismo artista que las hizo. Mis versiones son muy peculiares, primero porque me encanta darle potencia a todo, soy muy rockero”, señala el cantante.
Marcos, con dos décadas de trayectoria en la escena musical, viene desarrollando un proyecto que tiene como base el abordaje de versiones de clásicos, y que pretende que crezcan hacia la grabación de canciones de su autoría. “Detrás de todo esto quiero meter canciones mías que dejé postergadas desde hace mucho tiempo. Siento que ahora, después de años, volví a encontrar la motivación y la gente que me acompaña en este trecho del viaje”, agregó.
TRAYECTORIA
Se trata de un artista que tiene una fuerte influencia del rock rioplatense, con un padre que siempre tocaba la guitarra en su casa, la música y el canto siempre estuvieron presentes en su formación.
“Inicié mi carrera desde jovencito cantando en certámenes, intercolegiales de la canción. Fui vocalista de una banda que se llamaba La Fruta Prohibida, con la que tuvimos una época dorada, giramos por todo el país prácticamente. También formé parte de un reality de televisión de cantantes y bailarines. Durante diez años canté con Los Farranderos, con presentaciones en festivales, eventos privados, con ellos aprendí muchísimo”, narra Marcos.
En 2018 decidió tomar vuelo independiente junto a sus amigos Eduardo Benítez y Lorenzo Recalde, con quienes dieron vida al proyecto Los Calaveras. La pandemia se encargó de enfriar aquella ilusión.
“Pero hace un mes nos volvimos a juntar y nos volvimos a enamorar. Siento que estoy en un momento pleno, justo, perfecto, maduro, con experiencia, definido, con energía, con cariño, rodeado de gente hermosa que me quiere y me acompaña, lindo momento para retomar y darle a mi público lo que tanto me pide: canciones. Entonces eso es lo que se viene este año de mi parte, canciones y más canciones”, sentenció.
VERSIONES
“Son canciones de los 90 que a un tipo de mi edad lo marcaron, y siguen siendo himnos para nosotros, con el plus de que en una versión nueva también les gusta. Ni te hacés idea cómo cantan temas como ‘Canción de despedida’”, comenta.
Marcos, quien forma parte de la cartelera musical de la capital, viene trabajando en la producción en estudio junto a César da Costa, un reconocido de la escena, con quien construyó una afinidad personal y musical. La versión de “Un vestido y un amor” apuesta a una mayor solidez y estabilidad, en el acompañamiento, con el color propio de la voz de Marcos. El tema fue lanzado con un video clip, grabado en el centro histórico de la ciudad.
“La producción con César la trabajamos de forma extremadamente amena. Es un tipo de mucha experiencia y trayectoria también, y por suerte coincidimos en mucho, tenemos química musical, eso facilita el trabajo y cuidamos todos los detalles dentro de lo legal, porque como se sabe, hay cosas que se pueden modificar, otras que no, en eso César es muy entendido, entonces trabajo bajo su asesoramiento sumamente calificado”, concluyó.