Revistas, videojuegos y coloridos disfraces dominan la Comic-Con que arrancó este jueves sin su usual lista de estrellas debido a la huelga de actores en Hollywood. A pesar del intenso calor, miles de fanáticos disfrazados de personajes como la mujer maravilla, Barbie y Ken inundaron la ciudad estadounidense de San Diego, en California, donde se realiza la gigantesca fiesta de la cultura pop.
Aunque la Comic-Con suele acaparar titulares gracias a sus fastuosos anuncios de películas aderezados con estrellas como Tom Cruise o Dwayne “La Roca” Johnson, la huelga de actores que sacudió a Hollywood la semana pasada parece no incomodar a todos. “Sinceramente, estoy más emocionada por el cosplay”, dijo a la AFP Janelle Hinesley, que acudió disfrazada de Astrid, de las películas “Cómo entrenar a tu dragón”. “Además, no puedo sentarme con esto, así que ahora mismo no vamos a ir a ningún panel”, añadió, señalando el hacha gigante que llevaba atada a la espalda.
El enorme pabellón H del centro de convenciones, donde las estrellas y los estudios de Hollywood suelen presentar las últimas películas de superhéroes a los fans que hacen fila durante días para entrar, estaba mucho más calmado que en años anteriores. Las primeras presentaciones incluyeron la nueva película de Paramount “Teenage Mutant Ninja Turtles: Mutant Mayhem”, “Kalki 2898-AD” -la primera presentación de India en este recinto- y un esperado vistazo al videojuego “Marvel’s Spider-Man 2″.
Vestido de Ken en preparación para la nueva cinta de “Barbie”, Tony Ring-Dowell se unió a la fila del pabellón H, de una media hora, para ver la exhibición de Spider-Man, entusiasmado por el hecho de que los juegos de video recibieran “más exposición” este año. “Ir a la presentación o al anuncio de una película no me atraía mucho”, señaló a la AFP. “¿Y los famosos? No siento la necesidad de verlos en persona. Veré el tráiler de la película en internet”.
“Solidario”
Al sumarse la semana pasada a la huelga de guionistas, las grandes estrellas no pueden promocionar películas ni series. Esto ha obligado a los estudios de Hollywood, aún deseosos de llegar a los fans de la Comic-Con, a ser creativos. Paramount trajo al director de “Teenage Mutant Ninja Turtles”, Jeff Rowe, aprovechando que los cineastas no participan en la huelga, y emitió un mensaje de vídeo del actor Seth Rogen, pregrabado antes del paro.
El actor de doblaje del “Hombre araña” Yurie Lowenthal explicó a los asistentes que su rama de la profesión no está en huelga, ya que tiene un contrato diferente, pero “es solidario” con los que están en los ceses de actividades.
“Kalki 2898-AD” ofreció una presentación en la que participaron megaestrellas indias como Prabhas y Kamal Haasan -además de Amitabh Bachchan a través de un vídeo-, que no son miembros del sindicato estadounidense de actores SAG-AFTRA, que es el que anunció la paralización en protesta por mejoras contractuales la semana pasada.
La incertidumbre sobre el cartel de este año también creó cuestiones logísticas a los organizadores. Las conversaciones entre los actores de Hollywood y los estudios culminaron infructuosamente la semana pasada, lo que dio a la Comic-Con solo unos días para cambiar de rumbo desde que se convocó la huelga.
Según David Glanzer, jefe de marketing de la Comic-Con, cada año es “como un cubo de Rubik” organizar el extenso programa del evento, pero en esta ocasión se han necesitado más planes de contingencia de lo habitual. “Estamos haciendo todo lo posible”, declaró a la AFP. “Realmente nos hubiera gustado que se hubiera encontrado una resolución antes de esto”.
De vuelta a las raíces
La Comic-Con comenzó hace más de 50 años como un pequeño evento en el cual los aficionados podían encontrarse y conocer a sus héroes: los creadores de cómics. Pero se ha convertido en la mayor reunión de cultura pop de Norteamérica, con 130.000 visitantes anuales. Además del pabellón H, un gigantesco salón de convenciones con innumerables charlas, seminarios y firmas es el espacio en el que los aficionados continúan intercambiando ideas y conociendo a sus ídolos.
“Probablemente estoy más emocionado este año que ningún otro en la memoria reciente”, dijo Chris Gore, propietario del sitio web “Film Threat” y director de “Attack of the Doc!”. “La Comic-Con de San Diego va a volver a sus raíces, que es celebrar el arte del cómic”.
“La Comic-Con nunca ha sido solo el pabellón H (...), es un animal único, uno de los pocos eventos que reúne a casi todos los aficionados y todos los aspectos de la fanaticada en un mismo lugar”, dijo James Witham, presentador del “Down & Nerdy Podcast”. “Tienes películas, televisión, cómics, anime, animación, juguetes”.
Cripta de Marilyn Monroe en el mausoleo del Corredor de los Recuerdos del cementerio Pierce Brothers Westwood Village Memorial Park & Mortuary en Los Ángeles. Foto: Chris Delmas/AFP
Hollywood celebra el centenario de Marilyn Monroe por todo lo alto
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La rubia explosiva del cine Marilyn Monroe cumplió un siglo el 1.º de junio, y el Hollywood que la inmortalizó lo festeja con rosas, proyecciones de sus películas y hasta un pastel. Los fans de la actriz le cantaron “Feliz cumpleaños” en el histórico Teatro Chino, un símbolo de la edad de oro del cine estadounidense y un popular destino turístico.
Cien rosas y un pastel fueron dispuestos en el lugar, donde las huellas de Monroe están inmortalizadas junto a las de Jane Russell, su compañera de reparto en “Los caballeros las prefieren rubias” (1953). “Aquí fue donde su sueño se volvió realidad”, dijo a AFP Lacy Noel, guía turístico del Teatro Chino.
Noel comentó que Monroe visitaba de niña el famoso patio que guarda el recuerdo de estrellas como Joan Crawford y Shirley Temple para poner sus manos e “imaginar que podría ser ella algún día”. “Su carrera y su vida son una prueba de que todos los sueños se vuelven realidad”, dijo Noel.
Los homenajes a la hija pródiga de la ciudad de oropel comenzaron el domingo, cuando el Museo de la Academia inauguró “Marilyn Monroe: Icono de Hollywood”.
Marilyn Monroe.
Además de proyecciones de películas como “Mientras la ciudad duerme” (1950), “Torrente pasional” (1953), y “La malvada” (1950), la muestra despliega cientos de piezas originales, algunas expuestas por primera vez.
Uno de los destacados es el vestido rosa que Monroe lució durante su interpretación de “Diamonds Are a Girl’s Best Friend” en “Los caballeros las prefieren rubias”.
Los seguidores de Monroe tendrán también una oportunidad de llevarse a casa un recuerdo de la estrella, gracias a la subasta “100 años de Marilyn”, organizada por la casa Julien’s Auctions.
Fotografías inéditas, un guión con anotaciones de su última producción, el inacabado cortometraje “Something’s Got to Give”, y objetos personales, como recetas escritas a mano y artículos de maquillaje, forman parte del inventario de 185 lotes que irá al martillo el 4 de junio.
Carrera meteórica
Marilyn Monroe nació en Los Ángeles el 1 de junio de 1926.
Tuvo una infancia inestable, que transcurrió entre orfanatos y hogares temporales, y se casó por primera vez a los 16 años.
Fue descubierta mientras trabajaba en una fábrica por un fotógrafo enviado a retratar a las mujeres en las líneas de producción, en una campaña para levantar los ánimos en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial.
En breve comenzó a modelar, se divorció y cambió su cabello marrón por el rubio platinado con el que saltó al estrellato.
Consiguió su primer contrato con Fox y, antes de los 30 años, se consolidó como una estrella mundial.
Detrás de bambalinas, Monroe fundó su propia productora, asistió al prestigioso Actors Studio en Nueva York e incluso desafió a los estudios.
En la década de 1950, se negó a actuar en la adaptación del musical “The Girl in Pink Tights”, por considerar su guion mediocre y su salario tres veces inferior a su colega de pantalla, Frank Sinatra.
Monroe también denunció en la época, más de medio siglo antes de que el movimiento #MeToo sacudiera a la industria, a “los lobos” que merodeaban al talento: falsos agentes o productores que maniobraban para obtener favores sexuales. La artista, que enamoró a la leyenda del béisbol Joe DiMaggio, y le cantó el “Feliz cumpleaños” al presidente John F. Kennedy en el Madison Square Garden, falleció en 1962, a los 36 años, por una sobredosis de barbitúricos.
Franck Loiret defiende un modelo francés de cine basado en la conservación, la educación y las salas frente al dominio de las plataformas. Foto: David Sánchez
La Cinémathèque de Toulouse contra el olvido digital
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Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
En la entrada de la renovada Cinémathèque de Toulouse todavía se percibe el olor reciente de las obras. El edificio acaba de reabrir tras una remodelación ambiciosa, financiada conjuntamente por el Estado francés, la ciudad, la región y el departamento, y concebida no solo como una modernización arquitectónica, sino como una declaración política sobre el futuro del cine en Francia.
Pocos días antes, en el Festival de Cannes, la institución había presentado Cinexplora, una nueva plataforma digital destinada a valorizar parte de las colecciones históricas de la Cinemateca. Allí estaba también Franck Loiret, parte de la institución desde 2007 y director delegado de la institución desde 2015, moviéndose entre restauradores, archivistas, distribuidores y responsables de festivales en lo que hoy constituye una auténtica diplomacia internacional del patrimonio cinematográfico.
Durante más de una hora, Loiret habló sobre la conservación de películas, la crisis del digital, las relaciones entre las salas de Toulouse, la resistencia francesa frente a Hollywood, el papel del CNC y el problema de países donde el cine nacional apenas representa entre el 1 % y el 3 % de las entradas vendidas.
La conversación termina dibujando algo más amplio que una simple entrevista cultural: un retrato de la excepción cinematográfica francesa en un momento en que buena parte del mundo parece haber abandonado las salas.
“Nosotros ya advertíamos contra el ‘todo digital’ hace casi veinte años”, dice Loiret sentado en una de las nuevas salas de la Cinemateca. “El digital es un soporte excelente de difusión, pero no es un soporte de conservación”.
Interior de la Cinemateca de Toulouse. Foto: David Sánchez
Una cinemateca fuera de París
Loiret llegó al cine desde el teatro. Nacido en Nantes, pasó buena parte de su juventud en Londres, donde trabajó como actor bilingüe en el circuito del West End. Habla inglés con una fluidez casi británica y recuerda aquellos años como fundamentales para entender tanto la creación artística como la gestión cultural.
“Trabajé mucho tiempo en el Wyndham’s Theatre, en Leicester Square, en pleno centro de Londres”, explica. “Ahí desarrollé competencias ligadas a la producción, la administración y la gestión de teatros”.
Su llegada a Toulouse no obedeció a un plan profesional. “No tenía ningún vínculo aquí”, cuenta. “Nací en Nantes, viví mucho tiempo en el extranjero y no tenía familia en el sudoeste”.
Terminó instalándose en la ciudad a finales de los años noventa, coincidiendo con la apertura del Théâtre de la Cité y trabajando junto a Jacques Nichet, primer director del Centro Dramático Nacional de Toulouse. Desde ahí comenzó a integrarse en el ecosistema cultural local.
En 2007 recibió la propuesta de incorporarse a la Cinemateca. Era un momento delicado. El cine mundial atravesaba la gran transición tecnológica hacia el digital y las instituciones patrimoniales no sabían todavía cómo responder.
“Había muchísimas preguntas”, recuerda. “¿Cómo íbamos a conservar el digital? ¿Cómo íbamos a difundirlo? ¿Cómo transformar todos los oficios ligados al cine?”.
Loiret insiste en que la transición digital afectó absolutamente toda la cadena cinematográfica: desde la filmación hasta la restauración y el almacenamiento.
“Con el digital, toda la cadena fue impactada. Desde la concepción de una película hasta su conservación final”.
Franck Loiret, director de la Cinemateca de Toulouse. Foto: David Sánchez
Toulouse, la “segunda cinemateca” de Francia
En Francia existen numerosas cinematecas regionales: Bretaña, Grenoble, Niza, Saint-Étienne o Porto-Vecchio, entre otras. Pero Toulouse ocupa un lugar singular.
“La Cinémathèque de Toulouse está reconocida de interés nacional”, explica Loiret. “Tenemos una de las colecciones más importantes de Francia y de Europa”.
La comparación inevitable es con la Cinémathèque française. Ambas instituciones comparten el mismo estatuto jurídico: asociaciones privadas de interés público. Pero París dispone de una capacidad presupuestaria incomparable.
“La diferencia principal es la fuerza financiera”, admite Loiret. “La Cinémathèque française es prácticamente la cinemateca nacional”.
Aun así, Toulouse mantiene una influencia excepcional dentro de las redes internacionales de archivos fílmicos. Parte de esa relevancia proviene de la visión de Raymond Borde, fundador de la institución en 1964 y figura clave de la cinefilia francesa de posguerra.
Borde convirtió rápidamente a Toulouse en miembro de la FIAF, la Federación Internacional de Archivos Fílmicos, en un momento particularmente delicado: la Cinémathèque française había abandonado temporalmente la organización.
“Durante un tiempo, Toulouse representaba prácticamente a Francia dentro de la FIAF”, explica Loiret.
Aquella inserción internacional permitió construir relaciones privilegiadas con archivos soviéticos y europeos del Este. Gracias a esos intercambios, Toulouse terminó reuniendo uno de los mayores fondos de cine ruso fuera de Rusia.
“Con Bruselas, probablemente tenemos la colección rusa más importante después de Moscú”.
La nueva tercera sala de la Cinemateca de Toulouse. Foto: David Sánchez
El tesoro de Jean Renoir
Cuando se le pregunta por la joya más importante de las colecciones, Loiret responde inmediatamente: el negativo original nitrato de La Grande Illusion, de Jean Renoir.
“Es un film trofeo”, dice. “Los alemanes lo tomaron en París, luego fue llevado a Berlín, después los soviéticos lo capturaron y terminó en Moscú”.
Décadas después, gracias a los intercambios entre Toulouse y el Gosfilmofond soviético, la película regresó finalmente a Francia.
Loiret cuenta la historia con visible fascinación. La película fue restaurada junto a StudioCanal y la Cinemateca espera emprender una nueva restauración para el 90 aniversario del film.
“Es una de las películas más importantes de la historia del cine francés”, afirma.
Terraza café de la Cinemoteca de Toulouse. Foto: David Sánchez
Cannes y el negocio del patrimonio
La presencia de Loiret en Cannes no tenía que ver con la competición oficial ni con las estrellas. Su territorio era otro: Cannes Classics, restauraciones, laboratorios, archivos y patrimonio.
“El Festival de Cannes se ha convertido también en un gran lugar de encuentro para el mundo de las cinematecas”, explica.
Allí se reúnen instituciones como la Cineteca di Bologna, considerada hoy una referencia mundial en restauración cinematográfica.
“Bolonia es una especie de placa giratoria mundial del patrimonio cinematográfico”, dice Loiret. “Conservación, laboratorio, restauración, festival… lo reúne todo”.
También participan distribuidores especializados como Carlotta Films, responsables de muchas restauraciones y reestrenos en Francia.
En Cannes, explica Loiret, no solo se negocian películas. También se discuten colaboraciones internacionales, proyectos educativos y futuros ciclos de programación.
“Es el lugar donde todo el mundo está presente”, resume. “Puedes hacer todas las reuniones que quieras”.
Cinexplora y la digitalización del patrimonio
La gran novedad presentada por Toulouse en Cannes fue Cinexplora, una plataforma digital destinada a abrir parte de las colecciones al público internacional.
“Queríamos contar cien años de cine en el sudoeste francés”, explica Loiret.
La plataforma comienza con unas 500 piezas digitalizadas: películas, carteles, fotografías, documentos de explotación cinematográfica, programas de mano, postales y materiales que normalmente permanecen invisibles para el público.
Loiret insiste en que la plataforma no busca simplemente mostrar archivos digitalizados.
“La idea era crear vínculos entre los objetos y contar historias”.
El sistema permite navegar geográficamente por el sudoeste francés, descubrir antiguas salas de cine o seguir recorridos temáticos.
Uno de los primeros itinerarios urbanos, “Balade de cinéma”, está narrado por Agnès Jaoui y propone un paseo por antiguas salas desaparecidas de Toulouse.
“Hay objetos que son difíciles de mostrar físicamente en una exposición”, explica Loiret. “Con este tipo de plataforma podemos valorizarlos de otra manera”.
La presentación de Cinexplora coincidió además con otro momento importante para la institución: la reapertura del edificio principal de la Cinemateca tras una gran renovación.
La reapertura de la Cinemateca y el apoyo institucional
La remodelación representa una inversión de aproximadamente ocho millones de euros repartidos entre dos grandes proyectos: la modernización de los espacios públicos y la ampliación de los centros de conservación en Balma.
“El proyecto fue financiado al 25 % por el CNC, la ciudad de Toulouse, el departamento y la región”, explica Loiret.
La reapertura tuvo una fuerte dimensión simbólica. Entre las autoridades presentes estuvo el director del Centre national du cinéma et de l’image animée, organismo central de la política cinematográfica francesa y pieza fundamental para entender el funcionamiento del cine en el país.
Francia posee uno de los sistemas audiovisuales más protegidos del mundo. El CNC recauda impuestos específicos sobre entradas de cine, canales de televisión, publicidad y plataformas digitales. Después redistribuye esos fondos dentro de la industria cinematográfica.
“El CNC tiene la capacidad de recaudar tasas y reinvertir ese dinero en el cine”, explica Loiret.
En 2025, la cuota de mercado del cine francés alcanzó el 37,7 %, una cifra excepcional dentro del panorama internacional y muy superior a la de países como Colombia, México, Paraguay o Perú, donde las películas nacionales raramente superan entre el 1 % y el 3 % de las entradas anuales.
Para Loiret, el modelo francés no depende únicamente de subvenciones.
“Mucha gente piensa erróneamente que el cine francés se financia con impuestos generales”, dice. “Pero el sistema funciona sobre una lógica de redistribución interna”.
Ese mecanismo incluye hoy incluso a plataformas como Netflix, Disney+ o Amazon Prime Video, obligadas a contribuir financieramente a la producción audiovisual francesa y europea.
“Si desapareciera el CNC, desaparecería una parte enorme del ecosistema cinematográfico francés”.
¿Por qué los franceses siguen viendo cine francés?
La gran pregunta aparece inevitablemente: ¿qué hace que el público francés siga viendo películas nacionales o de arte y ensayo en una época dominada por Hollywood y las plataformas?
Loiret cree que la respuesta empieza en la infancia.
“Todo comienza con la educación”, afirma. “La educación a la imagen desde muy pequeños es fundamental”.
Loiret subraya repetidamente la importancia de los colegios dentro del modelo francés. Francia lleva décadas integrando programas de cine en las escuelas públicas mediante iniciativas nacionales como École et cinéma, Collège au cinéma y Lycéens et apprentis au cinéma, que permiten a millones de estudiantes descubrir películas clásicas y contemporáneas en salas de cine y no únicamente en pantallas domésticas.
“La gente tiene que entender desde pequeña que el cine es primero una pantalla, no un teléfono”.
La propia Cinémathèque de Toulouse trabaja con niños desde maternal hasta la universidad. No se trata únicamente de proyectar películas, sino también de desarrollar talleres, encuentros y actividades de mediación cultural.
“Maternelle, primaria, secundaria… trabajamos con todos”, explica Loiret. “Si los niños no van al cine con sus padres, al menos tienen acceso al cine gracias a estas acciones”.
Pero la educación, insiste, no basta sin una infraestructura física sólida. Ahí aparece otro de los elementos centrales del modelo francés: la densidad de salas en todo el territorio.
“Si las personas tuvieran que recorrer cincuenta kilómetros para ir al cine, no irían”.
Toulouse y la convivencia entre salas
La situación de Toulouse resulta especialmente interesante porque combina grandes complejos comerciales con una potente red de cines de arte y ensayo.
Loiret menciona frecuentemente al ABC Toulouse, Cinéma Le Cratère - American Cosmograph, Utopia Borderouge y los complejos de Pathé.
Lejos de describir una guerra entre circuitos comerciales e independientes, Loiret habla de equilibrio y complementariedad.
“No hacemos reuniones mensuales, pero todos nos conocemos”, explica.
La relación con Pathé se intensificó especialmente durante el período en que la Cinemateca estuvo parcialmente desplazada por las obras.
“Trabajamos juntos durante varios meses y aprendimos a conocernos”, dice. “Al final lo importante es lo que haces y la respuesta del público”.
Pathé, tradicionalmente asociado al cine comercial, desarrolla ahora también programación de autor, cine patrimonial y retrospectivas.
“Ellos tienen blockbusters, pero también películas de arte y ensayo y cine clásico”, explica Loiret.
La Cinemateca, sin embargo, intenta mantener una identidad específica y evitar competir directamente con los estrenos comerciales.
“Nosotros no hacemos preestrenos”, subraya. “No mostramos películas que todavía están en explotación comercial”.
Sin embargo, insiste en que una ciudad con mucha oferta cinematográfica genera más público global.
“Cuanto más cine hay, mejor funciona todo”.
Cómo se construye una programación
La programación de la Cinemateca mezcla retrospectivas clásicas, descubrimientos, festivales y colaboraciones externas.
Loiret rechaza la idea de limitarse a programar grandes autores consagrados.
“Billy Wilder era importante para la reapertura”, explica. “Pero al mismo tiempo mostramos cineastas japoneses o noruegos mucho menos conocidos”.
La lógica consiste en alternar accesibilidad y descubrimiento.
“La Cinemateca debe seguir siendo una puerta de entrada hacia cinematografías menos evidentes”.
Uno de los proyectos recientes más exitosos fue el ciclo Galaxy, construido alrededor de figuras como Alfred Hitchcock, Stanley Kubrick o Agnès Varda.
La idea consistía en seleccionar tres películas muy conocidas y luego crear “constelaciones” de otras obras alrededor.
“Hacemos confianza al público y lo llevamos hacia otros lugares”, explica Loiret.
Los resultados fueron notables: 25.000 espectadores en 176 sesiones entre octubre de 2024 y marzo de 2026, en un período además condicionado por las obras y el funcionamiento parcial de la institución. Antes del cierre y las reformas, la Cinemateca recibía alrededor de 80.000 espectadores anuales, una cifra que ahora espera recuperar progresivamente con la reapertura total del edificio y la ampliación de actividades.
La institución también organiza festivales especializados como Synchro o Extrême Cinéma.
“No queríamos hacer simplemente otro festival de películas restauradas”.
El consejo para América Latina
La conversación deriva finalmente hacia América Latina y la enorme diferencia entre Francia y países donde el cine nacional ocupa cuotas mínimas de mercado.
En Colombia, México, Paraguay o Perú, por ejemplo, la presencia del cine nacional rara vez supera entre el 1 % y el 3 % de la taquilla anual, mientras que Francia mantiene una situación excepcional: en 2025, las películas francesas alcanzaron un 37,7 % de cuota de mercado, una de las cifras más altas de Europa y del mundo para un cine nacional frente al dominio de Hollywood.
¿Qué explica esa diferencia? Para Franck Loiret, no existe una única respuesta, sino un ecosistema completo construido durante décadas: educación cinematográfica desde la infancia, una red territorial muy densa de salas, políticas públicas estables y una fuerte presencia cultural del cine dentro de la vida cotidiana francesa.
“El problema empieza cuando solo existen multicines en centros comerciales proyectando exclusivamente blockbusters estadounidenses”, afirma.
Para él, la existencia de salas diversas es decisiva.
“Si no hay salas, no hay público”.
También insiste en la necesidad de acompañar las películas con mediación cultural.
“Hoy las salas no pueden limitarse a proyectar películas”, dice. “Tienen que organizar encuentros, debates, eventos, actividades”.
La propia Cinemateca busca transformarse en un espacio de vida permanente: cafetería, exposiciones, encuentros, actividades escolares y festivales al aire libre.
“Si los espacios no son bellos ni acogedores, la gente no volverá”.
“La Cinemateca no es un museo”
Antes de terminar, Loiret insiste una vez más en una idea central.
“La Cinemateca no es un museo”, repite. “No estamos mirando hacia atrás. Estamos mirando hacia adelante”.
Por eso busca constantemente invitar a cineastas contemporáneos, técnicos y creadores activos. La conservación, dice, solo tiene sentido si sigue alimentando el cine del presente.
“La conservación está ahí para la creación de hoy”.
Mientras las plataformas multiplican contenidos y reducen el cine a un consumo individual en pantallas pequeñas, Loiret sigue apostando por otra experiencia: la sala oscura, la proyección colectiva y la memoria material de las películas.
“Creo que las salas todavía conservan una ventaja”, dice antes de levantarse. “La gente sigue buscando el verdadero espectáculo, el verdadero cine”.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
Médicos piden reajuste salarial y evalúan posible huelga
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Médicos dependientes del Ministerio de Salud piden ser incluidos en la discusión sobre el reajuste salarial, argumentando que el sector sufre un fuerte deterioro salarial que se fue acumulando en los años.
De no ser oído sus reclamos, analizan la posibilidad de una huelga general, anunció la doctora Rosana González, dirigente del Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed), en declaraciones a la 680 AM. Mencionó desde el 2012 los profesionales de la salud perdieron cerca del 74,8 % de su poder adquisitivo, pasando de percibir el equivalente a 2,8 salarios mínimos a apenas 1,7 en muchos casos.
En ese sentido, indicó que los bajos salarios están generando una creciente migración de médicos especializados hacia el sector privado e incluso al exterior en busca de mejores condiciones laborales.
Dra. Rosana González, dirigente del Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed). Foto: Archivo
Afirman que el aumento del costo de vida y de la canasta básica no sea acompañado por una actualización salarial acorde para el personal médico. La representantes sindical apuntó que si no reciben respuestas concretas por parte del Ministerio de Salud y del Ministerio de Economía, el sector podría convocar a una huelga nacional de médicos a mediados de agosto como medida de presión.
La petición se realiza en coincidencia con el actual estudio del reajuste de salario mínimo legal. El reajuste se encuentra actualmente en fase de negociación. Los sindicatos exigen un aumento del 20 %, mientras el salario mínimo vigente se mantiene en G. 2.899.048. El nuevo monto oficial se hará efectivo a partir del 1 de julio de 2026.
Una exposición de diseños de moda durante la presentación a la prensa de la Met Gala 2026, en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Foto: Timothy A. Clary/AFP
Con glamour y extravagancia, el Met Gala logró una recaudación récord
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Las estrellas más rutilantes de Hollywood, la música, el deporte y el estilismo desfilaron por la alfombra roja el lunes para la Met Gala, el extravagante baile benéfico de Manhattan que este año pone el foco en la intersección entre la moda y el arte. A las celebridades invitadas al evento social anual más importante en Nueva York se les pidió que vistieran bajo la consigna “La moda es arte”, que enlaza con la exposición “El arte del vestuario” del Instituto del Traje, perteneciente al Museo Metropolitano de Arte (Met).
La leyenda del tenis Venus Williams y la actriz ganadora del Óscar Nicole Kidman, que copresiden el evento, estuvieron entre las primeras en llegar. Kidman deslumbró con un vestido rojo brillante de Chanel, de manga larga y con amplios puños de plumas, mientras que Williams resplandecía con un vestido negro de cristal de Swarovski con una elaborada placa en el cuello.
Williams, de 45 años, contó a Vogue que su atuendo estaba inspirado en un retrato suyo en la National Portrait Gallery. Beyoncé, otra de las copresidentas del evento, llegó a su primera gala en una década y se llevó todo el protagonismo con un vestido del diseñador francés Olivier Rousteing. “Queen B” acudió acompañada de su marido, el rapero Jay-Z, y de su hija mayor, Blue Ivy, de 14 años.
El desfile de megaestrellas no se detuvo. Madonna, Cher y Stevie Nicks se unieron a la nueva generación de estrellas de la música: Sabrina Carpenter, Doja Cat y Tyla. Rihanna y A$AP Rocky llegaron con varias horas de retraso, como de costumbre, haciendo una gran entrada.
Bad Bunny, que ha tenido un 2026 arrasador con importantes premios Grammy y el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, llevó prótesis y una peluca blanca para explorar cómo se vería de viejo, según Vogue. La exmodelo Heidi Klum se transformó en una estatua romana viviente. La rapera Doja Cat, una de varios miembros del “comité anfitrión” de la gala, lució un vestido de látex drapeado de Saint Laurent con un escote recatado, pero con una abertura hasta la cintura.
Donatella Versace, Tom Ford, Stella McCartney, Anthony Vaccarello y Haider Ackermann estuvieron entre los muchos diseñadores de moda presentes durante la velada. Por supuesto, todo está supervisado por la directora editorial global de Vogue, Anna Wintour, la máxima prescriptora de la moda en Estados Unidos, que lleva 30 años al frente del evento.
Recaudación récord
La gala es una recaudación de fondos para el Instituto del Traje del Met y este año ha conseguido una cifra récord de 42 millones de dólares, explicó a la prensa el lunes el director general del museo, Max Hollein. En 2025 recaudó 31 millones. Pero también es un espectáculo en las redes sociales en el que las estrellas compiten por sobresalir con espectaculares atuendos. El evento del año pasado exhibió el estilo subversivo del dandismo negro y fue una inusual Met Gala centrada en los hombres y la moda masculina.
La exposición de este año yuxtapone elegantes propuestas de moda con pintura y escultura: por ejemplo, un diseño de Saint Laurent junto a “Lirios” de Van Gogh, o un vestido de John Galliano para Maison Margiela combinado con una estatua antigua. “Cuando pienso en la muestra, si hubiera una palabra para describirla, supongo que sería equidad o equivalencia, equivalencia entre las obras de arte”, declaró a la AFP el comisario del Instituto del Traje, Andrew Bolton.
Polémica por Bezos
La edición de este año ha generado polémica tras el anuncio de que el jefe de Amazon, Jeff Bezos, y su esposa Lauren Sanchez Bezos, serían sus patrocinadores principales y copresidentes honorarios. En los últimos días, una campaña que se opone a la participación de la pareja multimillonaria apareció en las calles y el metro de Nueva York, con llamados incluso de boicotear un evento que algunos consideran una ostentosa exhibición de inmensa riqueza.
Detrás de la campaña hay un grupo fundado en el Reino Unido llamado “Everyone Hates Elon” (Todos odian a Elon) que, según subrayó un portavoz, “también tiene como objetivo a otros multimillonarios” además de Elon Musk, la persona más rica del mundo.
Wintour afirmó el lunes que la pareja “ha demostrado con este evento que, de verdad, de verdad, les importa devolver algo a la sociedad”. La Met Gala se organizó por primera vez en 1948. Durante décadas la fiesta estuvo reservada a la alta sociedad neoyorquina, hasta que en la década de 1990 Wintour la transformó en una pasarela de alto perfil para los ricos y famosos.