“In the Barbie world”: los cines se pintan de rosa
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La película “Barbie” llega este miércoles a las pantallas (desde este jueves en cines paraguayos) con toda su gama de tonos rosa, sonrisas dentífricas y los cuerpos ultradepilados de Margot Robbie y Ryan Gosling. La campaña de marketing ha sido intensa, y los adelantos de la película mantienen el suspense sobre este icono de la cultura pop: ¿es una alegoría feminista, o una simple burla?
La película “es realmente divertida e hilarante” aseguró Robbie en declaraciones a la AFP, durante la presentación europea de la película, en Londres. Y al mismo tiempo “es muy inteligente, dice muchas cosas”. “No hay otra película que se le parezca”, explicó la actriz, que es también coproductora del largometraje.
“Barbie” compite en las pantallas esta semana con otro estreno, ciertamente diferente: “Oppenheimer”, de Christopher Nolan, la historia del científico que concibió la primera bomba nuclear. Todo lo que se conoce de “Barbie” hasta ahora es que narra la salida de la muñeca rubia de Barbieland, rumbo al mundo real, seguida de cerca por su novio eterno, Ken.
Margot Robbie se había hecho conocida en la pantalla grande como Harley Quinn. Foto: Gentileza
Generaciones de niñas
Creada en 1959, Barbie ha acompañado a generaciones de niñas en todo el mundo, gracias también a una hábil campaña de diversificación de su fabricante, Mattel. A finales de los años 1960 el fabricante de juguetes empezó a vender barbies de diferentes etnias, y en la actualidad asegura que tiene más de 175 modelos diferentes, incluidas muñecas minusválidas.
La película es dirigida por Greta Gerwig, proveniente del cine independiente y autora de otras películas de claro acento feminista: “France Ha” o la historia de una joven rebelde, “Lady Bird” (2017). Gerwig adaptó en 2020 otro clásico, la novela “Mujercitas” de Louisa May Alcott.
Pero en “Barbie” opta por una escenografía espectacularmente kitsch, con todos los clichés asociados a Barbieland: la casa de color rosa chillón, la playa californiana, los coches descapotables... El elenco de la película se completa con Helen Mirren, Emma McKay (que interpreta a una Barbie Premio Nobel de Física) o Dua Lipa (Barbie sirena).
Dua Lipa interpreta además la canción “Dance The Night”, excusa para una coreografía alocada. Barbie “es una adelantada culturalmente en ciertas cosas, y atrasada en otras”, explicó Greta Gerwig en el estreno. “Desde hace 64 años alimenta todos los debates”, añadió.
La película es también una demostración de la inagotable capacidad de Hollywood de buscar fuentes de inspiración o de ingresos, en este caso las marcas comerciales. El mes pasado se estrenó “Air”, sobre la mítica zapatilla de la marca Nike, y próximamente llegará a las pantallas “Ferrari”, de Michael Mann.
Hace un par de años Ridley Scott rodó “La casa Gucci”, con profusión de modelos y objetos de la marca de lujo italiana en la pantalla. Hollywood es hábil para vender mensajes progresistas bajo una apariencia banal, o a la inversa, señalan críticos. “La maquinaria de marketing de la película no promueve sus credenciales feministas. Los tráileres se centran en la moda, la diversión y el humor”, explica el sitio web Hollywood in Toto.
Barbie es un símbolo “ambivalente. Simboliza a la vez la belleza de la mujer, su independencia y su alienación a causa de su físico”, explica Christine Castelain Meunier, socióloga francesa. La película se estrena en plena huelga de actores en Hollywood, que ha provocado la anulación de rodajes y de campañas de promoción.
Ryan Gosling, Margot Robbie, Kingsley Ben-Adir, Simu Liu y Emma Mackey. Foto: Gentileza
Productos masivos
Chancletas, patines, cepillos de dientes, mascarillas para el rostro, ropa para muñecas y humanos grandes y pequeños, juguetes inflables para piscina. Los productos inspirados en la película “Barbie”, que se estrena este jueves en Latinoamérica y el viernes en España, han invadido el planeta, tiñéndolo de color rosa.
Una tendencia que parece ser solo el comienzo, ya que Mattel ha concedido un centenar de licencias para acompañar este proyecto que se había estancado varias veces desde 2009. El grupo estadounidense trata de capitalizar este acontecimiento con la firma de todo tipo de acuerdos que van desde la moda y los productos de belleza hasta los accesorios.
Gap, Microsoft (Barbie XBox), Forever 21, Ulta Beauty, Hot Wheels (marca Mattel), Chevrolet y Progressive (seguros) son algunos de los numerosos elegidos. Hay hasta un acuerdo con su rival Hasbro para producir un Monopoly Barbie. A cambio, Mattel producirá una edición Transformers de juegos de cartas Uno.
“Hace treinta años que cubro este sector y nunca he visto nada parecido. ¡Barbie está en todas partes!”, dice a la AFP Paul Dergarabedian, analista de medios de la empresa especializada Comscore. “Barbie está hecha a medida para el marketing. Es perfecta porque es un juguete, un producto y, además, un estilo de vida y un color”, agrega.
El color es el rosa en todas sus tonalidades, con una predilección por la referencia Pantone 219 C, adornado con colores fluorescentes. La cantidad de pintura rosa que se utilizó en los decorados de la película fue tal que provocó escasez a nivel mundial, contó una responsable de la producción.
El modo de vida es el “Barbiecore”, con colores ácidos y un estilo más bien de los años sesenta -Barbara “Barbie” Millicent Roberts, su nombre real, nació en 1959-. Sin olvidar una vivienda inspirada en la casa de los sueños.
La película "Barbie" incluye numerosas estrellas en su banda musical. Foto: Gentileza
Campaña irresistible
De hecho, hay una casa real en Malibú. La ofrece Ken en la plataforma Airbnb y será gratis durante dos noches por el estreno de la película, mientras Barbie esté ausente. “Mattel y Warner han creado una campaña increíble. Es irresistible”, dice Dergarabedian, que prevé una recaudación de al menos 75 millones de dólares solo en Estados Unidos durante el primer fin de semana.
“Es el fin de semana de ‘Barbie’”, vaticina. La película, de casi dos horas, se estrena al mismo tiempo que “Oppenheimer”, de Christopher Nolan, consagrada al padre de la bomba atómica. Un cara a cara incongruente que las redes sociales han bautizado como “Barbenheimer”.
“Esto no tiene precedentes. Aumenta el potencial para estas dos películas únicas que se aprovechan del fenómeno”, explica Dergarabedian, que recuerda que será el segundo fin de semana del éxito de taquilla de “Misión imposible”, que ha conseguido el mejor estreno de la serie en Estados Unidos.
El prestigioso plantel de artistas de Barbie contribuye a las expectativas: Margot Robbie es Barbie, Ryan Gosling es Ken, y están acompañados por América Ferrera, Kate McKinnon, Issa Rae y Will Ferrell. Greta Gerwig es la coautora del guión con Noah Baumbach, y dirigió la cinta.
La distribución y el equipo de rodaje acumulan cincuenta nominaciones a los Óscar, y ocho estatuillas, según Warner. En cuanto a la banda sonora, la producción no escatimó tampoco en nombres: Dua Lipa, Lizzo, The Kid Laroi y el dúo Nicki Minaj-Ice Spice (con Aqua) interpretando el éxito “Barbie girl” del grupo danés-noruego de 1997.
Entonces, Mattel los demandó en la justicia por violación del derecho de patentes, y reprochó la sexualización de su muñeca estrella. Esto no es ajeno a la polémica desde su creación, al igual que la película que está prohibida en Vietnam por escenas consideradas prochinas que tendrán que ser difuminadas en Filipinas.
En Francia, ha sido el afiche de la película el que ha provocado reacciones por lo que algunos consideran una alusión sexual. Según el Hollywood Reporter, la utilización de una expresión muy popular que tiene un doble sentido es voluntaria.
“Obsesión” y “Backrooms”: el terror de cineastas youtubers sacude las taquillas
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Hollywood no habla de otra cosa: cómo las cintas de terror indie “Obsesión” y “Backrooms: sin salida”, dirigidas por YouTubers veinteañeros, llevaron a la Generación Z en masa a los cines para protagonizar estrenos millonarios. Los infinitos pasillos amarillos de “Backrooms: sin salida”, dirigida por Kane Parsons, de 20 años, aterrorizaron a decenas de miles de personas en su estreno este fin de semana, cuando totalizó 118 millones de dólares en boletería.
El éxito del estudio A24 siguió a “Obsesión”, de Curry Barker, de 26 años, que en dos semanas lleva 148 millones de dólares en todo el mundo, un batacazo para la cinta de Focus Features, cuya producción costó 750.000 dólares. “No hay otra manera de ver esto que no sea como un enorme éxito y un verdadero punto de quiebre para la industria”, dijo a AFP, Matthew Frank, editor asociado de la publicación The Ankler.
“La gran mayoría de los compradores de boletos este fin de semana y los últimos fines de semana (...) han sido menores de 35 años, e incluso menores de 25. Están llegando a este grupo demográfico al que normalmente no se le habla de manera específica”, agregó. Las salas de cine han enfrentado un declive impulsado, entre otras cosas, por la popularidad del streaming, la pandemia del covid y las huelgas que paralizaron a Hollywood en 2023.
Pero los números este año inyectaron optimismo al sector que estima alcanzar los mejores resultados desde la pandemia.
Esto en parte gracias a la Generación Z, que levantó la taquilla en un 25% el año pasado, de acuerdo con un reporte del National Research Group.
Y los dueños de las salas de cine celebran.
“Estamos eufóricos con estos fines de semana”, dijo Ronnie Yount, dueño de la cadena Phoenix Theaters, en el Medio Oeste de Estados Unidos.
Yount sostuvo que ambas cintas impulsaron su taquilla a niveles alcanzados con éxitos conocidos como “Lilo y Stitch”, algo que parecía impensable.
“¿Cómo podemos replicar esto?”
“El gran problema de Hollywood durante un tiempo fue decir ‘ah son los jóvenes’, cuando en realidad es porque ellos están haciendo la décima franquicia que era popular para sus padres”, dijo Frank.
“Cuando haces algo para esa audiencia, ellos asistirán (...) y eso quedó probado este fin de semana”, agregó.
Pero ¿cuál es la fórmula del éxito?
Parsons es conocido como Kane Pixels en YouTube donde alimenta una audiencia de 3,2 millones de suscriptores, y contabiliza más de 300 millones de visualizaciones.
La inspiración para sus “Backrooms” surgió de una foto que alguien publicó en un foro de internet en 2019 y que mostraba, sin contexto, un espacio amarillo.
Parsons, un adolescente en la época, explicó a AFP en una entrevista reciente que visualizó la imagen como “un concepto de ciencia ficción muy tangible”.
El creador de contenido desarrolló un video que mostraba a un joven perdido en los terroríficos pasillos, y que en pocos días acumuló millones de visualizaciones, y derivó en un contrato con A24 para llevar esta pesadilla infinita a la pantalla grande, ahora protagonizada por Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve.
Barker saltó de una audiencia de 1,1 millones de suscriptores en su “That’s a Bad Idea” a ser la comidilla del cine con su espeluznante “Obsesión”.
Estrenada en el Festival de Cine de Toronto en 2025, la producción sigue las horrorosas consecuencias que un joven sufre tras romper una especie de palito de la fortuna para pedir un deseo: que su interés romántico lo ame más que a nada en el mundo.
“Cada estudio y compañía de producción en Hollywood ahora mismo está buscando y preguntándose ¿cómo podemos replicar esto?”, dijo Frank.
“Es algo muy emocionante, no sólo porque son éxitos enormes, sino porque fueron hechas con estos presupuestos limitados”. Frank opinó que aunque el primer impulso es saltar a YouTube como un mecanismo de descubrimiento de nuevos talentos, hay otros factores en juego. “Es necesario aun así encontrar grandes cineastas, quienes pueden venir de cualquier lugar”.
Cripta de Marilyn Monroe en el mausoleo del Corredor de los Recuerdos del cementerio Pierce Brothers Westwood Village Memorial Park & Mortuary en Los Ángeles. Foto: Chris Delmas/AFP
Hollywood celebra el centenario de Marilyn Monroe por todo lo alto
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La rubia explosiva del cine Marilyn Monroe cumplió un siglo el 1.º de junio, y el Hollywood que la inmortalizó lo festeja con rosas, proyecciones de sus películas y hasta un pastel. Los fans de la actriz le cantaron “Feliz cumpleaños” en el histórico Teatro Chino, un símbolo de la edad de oro del cine estadounidense y un popular destino turístico.
Cien rosas y un pastel fueron dispuestos en el lugar, donde las huellas de Monroe están inmortalizadas junto a las de Jane Russell, su compañera de reparto en “Los caballeros las prefieren rubias” (1953). “Aquí fue donde su sueño se volvió realidad”, dijo a AFP Lacy Noel, guía turístico del Teatro Chino.
Noel comentó que Monroe visitaba de niña el famoso patio que guarda el recuerdo de estrellas como Joan Crawford y Shirley Temple para poner sus manos e “imaginar que podría ser ella algún día”. “Su carrera y su vida son una prueba de que todos los sueños se vuelven realidad”, dijo Noel.
Los homenajes a la hija pródiga de la ciudad de oropel comenzaron el domingo, cuando el Museo de la Academia inauguró “Marilyn Monroe: Icono de Hollywood”.
Marilyn Monroe.
Además de proyecciones de películas como “Mientras la ciudad duerme” (1950), “Torrente pasional” (1953), y “La malvada” (1950), la muestra despliega cientos de piezas originales, algunas expuestas por primera vez.
Uno de los destacados es el vestido rosa que Monroe lució durante su interpretación de “Diamonds Are a Girl’s Best Friend” en “Los caballeros las prefieren rubias”.
Los seguidores de Monroe tendrán también una oportunidad de llevarse a casa un recuerdo de la estrella, gracias a la subasta “100 años de Marilyn”, organizada por la casa Julien’s Auctions.
Fotografías inéditas, un guión con anotaciones de su última producción, el inacabado cortometraje “Something’s Got to Give”, y objetos personales, como recetas escritas a mano y artículos de maquillaje, forman parte del inventario de 185 lotes que irá al martillo el 4 de junio.
Carrera meteórica
Marilyn Monroe nació en Los Ángeles el 1 de junio de 1926.
Tuvo una infancia inestable, que transcurrió entre orfanatos y hogares temporales, y se casó por primera vez a los 16 años.
Fue descubierta mientras trabajaba en una fábrica por un fotógrafo enviado a retratar a las mujeres en las líneas de producción, en una campaña para levantar los ánimos en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial.
En breve comenzó a modelar, se divorció y cambió su cabello marrón por el rubio platinado con el que saltó al estrellato.
Consiguió su primer contrato con Fox y, antes de los 30 años, se consolidó como una estrella mundial.
Detrás de bambalinas, Monroe fundó su propia productora, asistió al prestigioso Actors Studio en Nueva York e incluso desafió a los estudios.
En la década de 1950, se negó a actuar en la adaptación del musical “The Girl in Pink Tights”, por considerar su guion mediocre y su salario tres veces inferior a su colega de pantalla, Frank Sinatra.
Monroe también denunció en la época, más de medio siglo antes de que el movimiento #MeToo sacudiera a la industria, a “los lobos” que merodeaban al talento: falsos agentes o productores que maniobraban para obtener favores sexuales. La artista, que enamoró a la leyenda del béisbol Joe DiMaggio, y le cantó el “Feliz cumpleaños” al presidente John F. Kennedy en el Madison Square Garden, falleció en 1962, a los 36 años, por una sobredosis de barbitúricos.
Franck Loiret defiende un modelo francés de cine basado en la conservación, la educación y las salas frente al dominio de las plataformas. Foto: David Sánchez
La Cinémathèque de Toulouse contra el olvido digital
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Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
En la entrada de la renovada Cinémathèque de Toulouse todavía se percibe el olor reciente de las obras. El edificio acaba de reabrir tras una remodelación ambiciosa, financiada conjuntamente por el Estado francés, la ciudad, la región y el departamento, y concebida no solo como una modernización arquitectónica, sino como una declaración política sobre el futuro del cine en Francia.
Pocos días antes, en el Festival de Cannes, la institución había presentado Cinexplora, una nueva plataforma digital destinada a valorizar parte de las colecciones históricas de la Cinemateca. Allí estaba también Franck Loiret, parte de la institución desde 2007 y director delegado de la institución desde 2015, moviéndose entre restauradores, archivistas, distribuidores y responsables de festivales en lo que hoy constituye una auténtica diplomacia internacional del patrimonio cinematográfico.
Durante más de una hora, Loiret habló sobre la conservación de películas, la crisis del digital, las relaciones entre las salas de Toulouse, la resistencia francesa frente a Hollywood, el papel del CNC y el problema de países donde el cine nacional apenas representa entre el 1 % y el 3 % de las entradas vendidas.
La conversación termina dibujando algo más amplio que una simple entrevista cultural: un retrato de la excepción cinematográfica francesa en un momento en que buena parte del mundo parece haber abandonado las salas.
“Nosotros ya advertíamos contra el ‘todo digital’ hace casi veinte años”, dice Loiret sentado en una de las nuevas salas de la Cinemateca. “El digital es un soporte excelente de difusión, pero no es un soporte de conservación”.
Interior de la Cinemateca de Toulouse. Foto: David Sánchez
Una cinemateca fuera de París
Loiret llegó al cine desde el teatro. Nacido en Nantes, pasó buena parte de su juventud en Londres, donde trabajó como actor bilingüe en el circuito del West End. Habla inglés con una fluidez casi británica y recuerda aquellos años como fundamentales para entender tanto la creación artística como la gestión cultural.
“Trabajé mucho tiempo en el Wyndham’s Theatre, en Leicester Square, en pleno centro de Londres”, explica. “Ahí desarrollé competencias ligadas a la producción, la administración y la gestión de teatros”.
Su llegada a Toulouse no obedeció a un plan profesional. “No tenía ningún vínculo aquí”, cuenta. “Nací en Nantes, viví mucho tiempo en el extranjero y no tenía familia en el sudoeste”.
Terminó instalándose en la ciudad a finales de los años noventa, coincidiendo con la apertura del Théâtre de la Cité y trabajando junto a Jacques Nichet, primer director del Centro Dramático Nacional de Toulouse. Desde ahí comenzó a integrarse en el ecosistema cultural local.
En 2007 recibió la propuesta de incorporarse a la Cinemateca. Era un momento delicado. El cine mundial atravesaba la gran transición tecnológica hacia el digital y las instituciones patrimoniales no sabían todavía cómo responder.
“Había muchísimas preguntas”, recuerda. “¿Cómo íbamos a conservar el digital? ¿Cómo íbamos a difundirlo? ¿Cómo transformar todos los oficios ligados al cine?”.
Loiret insiste en que la transición digital afectó absolutamente toda la cadena cinematográfica: desde la filmación hasta la restauración y el almacenamiento.
“Con el digital, toda la cadena fue impactada. Desde la concepción de una película hasta su conservación final”.
Franck Loiret, director de la Cinemateca de Toulouse. Foto: David Sánchez
Toulouse, la “segunda cinemateca” de Francia
En Francia existen numerosas cinematecas regionales: Bretaña, Grenoble, Niza, Saint-Étienne o Porto-Vecchio, entre otras. Pero Toulouse ocupa un lugar singular.
“La Cinémathèque de Toulouse está reconocida de interés nacional”, explica Loiret. “Tenemos una de las colecciones más importantes de Francia y de Europa”.
La comparación inevitable es con la Cinémathèque française. Ambas instituciones comparten el mismo estatuto jurídico: asociaciones privadas de interés público. Pero París dispone de una capacidad presupuestaria incomparable.
“La diferencia principal es la fuerza financiera”, admite Loiret. “La Cinémathèque française es prácticamente la cinemateca nacional”.
Aun así, Toulouse mantiene una influencia excepcional dentro de las redes internacionales de archivos fílmicos. Parte de esa relevancia proviene de la visión de Raymond Borde, fundador de la institución en 1964 y figura clave de la cinefilia francesa de posguerra.
Borde convirtió rápidamente a Toulouse en miembro de la FIAF, la Federación Internacional de Archivos Fílmicos, en un momento particularmente delicado: la Cinémathèque française había abandonado temporalmente la organización.
“Durante un tiempo, Toulouse representaba prácticamente a Francia dentro de la FIAF”, explica Loiret.
Aquella inserción internacional permitió construir relaciones privilegiadas con archivos soviéticos y europeos del Este. Gracias a esos intercambios, Toulouse terminó reuniendo uno de los mayores fondos de cine ruso fuera de Rusia.
“Con Bruselas, probablemente tenemos la colección rusa más importante después de Moscú”.
La nueva tercera sala de la Cinemateca de Toulouse. Foto: David Sánchez
El tesoro de Jean Renoir
Cuando se le pregunta por la joya más importante de las colecciones, Loiret responde inmediatamente: el negativo original nitrato de La Grande Illusion, de Jean Renoir.
“Es un film trofeo”, dice. “Los alemanes lo tomaron en París, luego fue llevado a Berlín, después los soviéticos lo capturaron y terminó en Moscú”.
Décadas después, gracias a los intercambios entre Toulouse y el Gosfilmofond soviético, la película regresó finalmente a Francia.
Loiret cuenta la historia con visible fascinación. La película fue restaurada junto a StudioCanal y la Cinemateca espera emprender una nueva restauración para el 90 aniversario del film.
“Es una de las películas más importantes de la historia del cine francés”, afirma.
Terraza café de la Cinemoteca de Toulouse. Foto: David Sánchez
Cannes y el negocio del patrimonio
La presencia de Loiret en Cannes no tenía que ver con la competición oficial ni con las estrellas. Su territorio era otro: Cannes Classics, restauraciones, laboratorios, archivos y patrimonio.
“El Festival de Cannes se ha convertido también en un gran lugar de encuentro para el mundo de las cinematecas”, explica.
Allí se reúnen instituciones como la Cineteca di Bologna, considerada hoy una referencia mundial en restauración cinematográfica.
“Bolonia es una especie de placa giratoria mundial del patrimonio cinematográfico”, dice Loiret. “Conservación, laboratorio, restauración, festival… lo reúne todo”.
También participan distribuidores especializados como Carlotta Films, responsables de muchas restauraciones y reestrenos en Francia.
En Cannes, explica Loiret, no solo se negocian películas. También se discuten colaboraciones internacionales, proyectos educativos y futuros ciclos de programación.
“Es el lugar donde todo el mundo está presente”, resume. “Puedes hacer todas las reuniones que quieras”.
Cinexplora y la digitalización del patrimonio
La gran novedad presentada por Toulouse en Cannes fue Cinexplora, una plataforma digital destinada a abrir parte de las colecciones al público internacional.
“Queríamos contar cien años de cine en el sudoeste francés”, explica Loiret.
La plataforma comienza con unas 500 piezas digitalizadas: películas, carteles, fotografías, documentos de explotación cinematográfica, programas de mano, postales y materiales que normalmente permanecen invisibles para el público.
Loiret insiste en que la plataforma no busca simplemente mostrar archivos digitalizados.
“La idea era crear vínculos entre los objetos y contar historias”.
El sistema permite navegar geográficamente por el sudoeste francés, descubrir antiguas salas de cine o seguir recorridos temáticos.
Uno de los primeros itinerarios urbanos, “Balade de cinéma”, está narrado por Agnès Jaoui y propone un paseo por antiguas salas desaparecidas de Toulouse.
“Hay objetos que son difíciles de mostrar físicamente en una exposición”, explica Loiret. “Con este tipo de plataforma podemos valorizarlos de otra manera”.
La presentación de Cinexplora coincidió además con otro momento importante para la institución: la reapertura del edificio principal de la Cinemateca tras una gran renovación.
La reapertura de la Cinemateca y el apoyo institucional
La remodelación representa una inversión de aproximadamente ocho millones de euros repartidos entre dos grandes proyectos: la modernización de los espacios públicos y la ampliación de los centros de conservación en Balma.
“El proyecto fue financiado al 25 % por el CNC, la ciudad de Toulouse, el departamento y la región”, explica Loiret.
La reapertura tuvo una fuerte dimensión simbólica. Entre las autoridades presentes estuvo el director del Centre national du cinéma et de l’image animée, organismo central de la política cinematográfica francesa y pieza fundamental para entender el funcionamiento del cine en el país.
Francia posee uno de los sistemas audiovisuales más protegidos del mundo. El CNC recauda impuestos específicos sobre entradas de cine, canales de televisión, publicidad y plataformas digitales. Después redistribuye esos fondos dentro de la industria cinematográfica.
“El CNC tiene la capacidad de recaudar tasas y reinvertir ese dinero en el cine”, explica Loiret.
En 2025, la cuota de mercado del cine francés alcanzó el 37,7 %, una cifra excepcional dentro del panorama internacional y muy superior a la de países como Colombia, México, Paraguay o Perú, donde las películas nacionales raramente superan entre el 1 % y el 3 % de las entradas anuales.
Para Loiret, el modelo francés no depende únicamente de subvenciones.
“Mucha gente piensa erróneamente que el cine francés se financia con impuestos generales”, dice. “Pero el sistema funciona sobre una lógica de redistribución interna”.
Ese mecanismo incluye hoy incluso a plataformas como Netflix, Disney+ o Amazon Prime Video, obligadas a contribuir financieramente a la producción audiovisual francesa y europea.
“Si desapareciera el CNC, desaparecería una parte enorme del ecosistema cinematográfico francés”.
¿Por qué los franceses siguen viendo cine francés?
La gran pregunta aparece inevitablemente: ¿qué hace que el público francés siga viendo películas nacionales o de arte y ensayo en una época dominada por Hollywood y las plataformas?
Loiret cree que la respuesta empieza en la infancia.
“Todo comienza con la educación”, afirma. “La educación a la imagen desde muy pequeños es fundamental”.
Loiret subraya repetidamente la importancia de los colegios dentro del modelo francés. Francia lleva décadas integrando programas de cine en las escuelas públicas mediante iniciativas nacionales como École et cinéma, Collège au cinéma y Lycéens et apprentis au cinéma, que permiten a millones de estudiantes descubrir películas clásicas y contemporáneas en salas de cine y no únicamente en pantallas domésticas.
“La gente tiene que entender desde pequeña que el cine es primero una pantalla, no un teléfono”.
La propia Cinémathèque de Toulouse trabaja con niños desde maternal hasta la universidad. No se trata únicamente de proyectar películas, sino también de desarrollar talleres, encuentros y actividades de mediación cultural.
“Maternelle, primaria, secundaria… trabajamos con todos”, explica Loiret. “Si los niños no van al cine con sus padres, al menos tienen acceso al cine gracias a estas acciones”.
Pero la educación, insiste, no basta sin una infraestructura física sólida. Ahí aparece otro de los elementos centrales del modelo francés: la densidad de salas en todo el territorio.
“Si las personas tuvieran que recorrer cincuenta kilómetros para ir al cine, no irían”.
Toulouse y la convivencia entre salas
La situación de Toulouse resulta especialmente interesante porque combina grandes complejos comerciales con una potente red de cines de arte y ensayo.
Loiret menciona frecuentemente al ABC Toulouse, Cinéma Le Cratère - American Cosmograph, Utopia Borderouge y los complejos de Pathé.
Lejos de describir una guerra entre circuitos comerciales e independientes, Loiret habla de equilibrio y complementariedad.
“No hacemos reuniones mensuales, pero todos nos conocemos”, explica.
La relación con Pathé se intensificó especialmente durante el período en que la Cinemateca estuvo parcialmente desplazada por las obras.
“Trabajamos juntos durante varios meses y aprendimos a conocernos”, dice. “Al final lo importante es lo que haces y la respuesta del público”.
Pathé, tradicionalmente asociado al cine comercial, desarrolla ahora también programación de autor, cine patrimonial y retrospectivas.
“Ellos tienen blockbusters, pero también películas de arte y ensayo y cine clásico”, explica Loiret.
La Cinemateca, sin embargo, intenta mantener una identidad específica y evitar competir directamente con los estrenos comerciales.
“Nosotros no hacemos preestrenos”, subraya. “No mostramos películas que todavía están en explotación comercial”.
Sin embargo, insiste en que una ciudad con mucha oferta cinematográfica genera más público global.
“Cuanto más cine hay, mejor funciona todo”.
Cómo se construye una programación
La programación de la Cinemateca mezcla retrospectivas clásicas, descubrimientos, festivales y colaboraciones externas.
Loiret rechaza la idea de limitarse a programar grandes autores consagrados.
“Billy Wilder era importante para la reapertura”, explica. “Pero al mismo tiempo mostramos cineastas japoneses o noruegos mucho menos conocidos”.
La lógica consiste en alternar accesibilidad y descubrimiento.
“La Cinemateca debe seguir siendo una puerta de entrada hacia cinematografías menos evidentes”.
Uno de los proyectos recientes más exitosos fue el ciclo Galaxy, construido alrededor de figuras como Alfred Hitchcock, Stanley Kubrick o Agnès Varda.
La idea consistía en seleccionar tres películas muy conocidas y luego crear “constelaciones” de otras obras alrededor.
“Hacemos confianza al público y lo llevamos hacia otros lugares”, explica Loiret.
Los resultados fueron notables: 25.000 espectadores en 176 sesiones entre octubre de 2024 y marzo de 2026, en un período además condicionado por las obras y el funcionamiento parcial de la institución. Antes del cierre y las reformas, la Cinemateca recibía alrededor de 80.000 espectadores anuales, una cifra que ahora espera recuperar progresivamente con la reapertura total del edificio y la ampliación de actividades.
La institución también organiza festivales especializados como Synchro o Extrême Cinéma.
“No queríamos hacer simplemente otro festival de películas restauradas”.
El consejo para América Latina
La conversación deriva finalmente hacia América Latina y la enorme diferencia entre Francia y países donde el cine nacional ocupa cuotas mínimas de mercado.
En Colombia, México, Paraguay o Perú, por ejemplo, la presencia del cine nacional rara vez supera entre el 1 % y el 3 % de la taquilla anual, mientras que Francia mantiene una situación excepcional: en 2025, las películas francesas alcanzaron un 37,7 % de cuota de mercado, una de las cifras más altas de Europa y del mundo para un cine nacional frente al dominio de Hollywood.
¿Qué explica esa diferencia? Para Franck Loiret, no existe una única respuesta, sino un ecosistema completo construido durante décadas: educación cinematográfica desde la infancia, una red territorial muy densa de salas, políticas públicas estables y una fuerte presencia cultural del cine dentro de la vida cotidiana francesa.
“El problema empieza cuando solo existen multicines en centros comerciales proyectando exclusivamente blockbusters estadounidenses”, afirma.
Para él, la existencia de salas diversas es decisiva.
“Si no hay salas, no hay público”.
También insiste en la necesidad de acompañar las películas con mediación cultural.
“Hoy las salas no pueden limitarse a proyectar películas”, dice. “Tienen que organizar encuentros, debates, eventos, actividades”.
La propia Cinemateca busca transformarse en un espacio de vida permanente: cafetería, exposiciones, encuentros, actividades escolares y festivales al aire libre.
“Si los espacios no son bellos ni acogedores, la gente no volverá”.
“La Cinemateca no es un museo”
Antes de terminar, Loiret insiste una vez más en una idea central.
“La Cinemateca no es un museo”, repite. “No estamos mirando hacia atrás. Estamos mirando hacia adelante”.
Por eso busca constantemente invitar a cineastas contemporáneos, técnicos y creadores activos. La conservación, dice, solo tiene sentido si sigue alimentando el cine del presente.
“La conservación está ahí para la creación de hoy”.
Mientras las plataformas multiplican contenidos y reducen el cine a un consumo individual en pantallas pequeñas, Loiret sigue apostando por otra experiencia: la sala oscura, la proyección colectiva y la memoria material de las películas.
“Creo que las salas todavía conservan una ventaja”, dice antes de levantarse. “La gente sigue buscando el verdadero espectáculo, el verdadero cine”.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
Cannes 2026: “Sea, Sun and Burn”, adolescencia, body horror y humor incómodo
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Por David Sánchez, desde Cannes (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
El cortometraje francés "Sea, Sun and Burn", dirigido por Pauline Cancel, fue una de las sorpresas del 24.º Prix Unifrance du court-métrage celebrado en el marco del reciente Festival de Cannes. La película recibió el Premio SOONER y confirmó el surgimiento de una nueva voz dentro del cine francés contemporáneo.
A primera vista, el film parece un relato clásico de verano adolescente: playa, vacaciones y el paso incómodo hacia la adultez. Sin embargo, Cancel transforma esa premisa en una experiencia mucho más inquietante, mezclando coming of age, comedia incómoda y elementos de body horror.
La historia sigue a Laure, una chica de 13 años que pasa las vacaciones junto a su prima Sara. Este verano, sin embargo, todo ha cambiado. La aparición de una pilosidad excesiva convierte su cuerpo en motivo de inseguridad y vergüenza. Cuando Sara expone su secreto delante de otros jóvenes en la playa, Laure escapa hacia un astillero abandonado, donde queda dormida bajo un sol abrasador.
Desde ahí, la película abandona cualquier mirada convencional sobre la pubertad femenina. El cuerpo adolescente aparece como un territorio imprevisible, incómodo y hasta grotesco. El calor, el sudor, la piel y la transformación física se convierten en parte central de la narración.
Pauline Cancel, directora de "Sea, Sun and Burn", en la ceremonia de entrega de premios. Foto: David Sánchez
El jurado del Premio SOONER describió el cortometraje como “un body horror tan perturbador como gozoso”, destacando la capacidad de la directora para combinar humor y ternura al abordar los tormentos de la adolescencia.
Pauline Cancel explicó que quiso alejarse del dramatismo habitual con el que suele retratarse la pubertad femenina. Según la realizadora, muchas de esas situaciones que durante la adolescencia se viven como tragedias pueden adquirir, con el tiempo, una dimensión absurda y hasta cómica.
La relación entre Laure y Sara funciona como el núcleo emocional del corto. Aunque Sara parece inicialmente más segura y cómoda con su feminidad, la película revela rápidamente que ambas viven atrapadas por diferentes inseguridades corporales. Mientras Laure sufre por los cambios físicos visibles, Sara siente ansiedad porque todavía no ha tenido la menstruación y percibe que su transformación hacia la adultez no está completa.
Rodado en apenas ocho días y con un presupuesto cercano a los 120.000 euros, Sea, Sun and Burn consigue construir una identidad visual muy sólida. La luz agresiva, la sensación constante de calor y la atmósfera sofocante convierten la playa en un espacio de exposición permanente donde cada mirada parece un juicio.
Tras su paso por Cannes, el cortometraje iniciará ahora su recorrido por festivales internacionales antes de emitirse en France Télévisions. Mientras tanto, Pauline Cancel ya trabaja en su primer largometraje.
Pauline Cancel, directora de "Sea, Sun and Burn", en la ceremonia de entrega de premios. Foto: David Sánchez
Ganadores – Prix Unifrance du court-métrage 2026
Gran Premio:Swapper — Louis-Barthélemy Rousseau (Aurora Films)
Premio Especial del Jurado:Chambre 206 — Laurie Bisceglia (PADEL Productions)
Premio Be TV:Cracheurs — Luis Letailleur (La Petite Prod)
Premio SOONER:Sea, Sun and Burn — Pauline Cancel (Mondina Films)
Premio del Distribuidor 2026:Shortcuts — Élise Notseck y Lucie Goujon
Mención Especial:La Kourmétragerie
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.