En el marco del evento denominado H_Y_DRO Experimental Show, Chirola, Andrea Valobra y El Princi ofrecerán composiciones originales, en una puesta inédita de la Orquesta H2O Sonidos del Agua, donde además se llevará a cabo la presentación de los nuevos instrumentos H2O creados por Amberé Feliciángeli.
Se trata de un espectáculo que relata la historia del agua y que reforzará el mensaje de su cuidado a través de la música, ideado por la directora y dramaturga Paola Irún. Por su parte, Chirola participará con una composición original “La última gota”.
“Traje una semillita de canción que trabajamos en una especie de canción colaborativa. Trata de resumir un momento de la obra, tan especial, tan chiquito, pero tan importante como es esa última gota... o la primera gota. El agua es un recurso limitado, indispensable para la vida, que mañana podría no estar. Es nuestra responsabilidad visibilizar su uso responsable, la limpieza y el cuidado de nuestros cauces naturales”, afirmó Chirola, músico integrante de Los Kchiporros.
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Mientras que Andrea Valobra destacó que la canción “Lluvia que hace bien” compuso para esta obra. “Lo hicimos junto con Pao a nivel de lírica, porque tenía que seguir justamente un patrón y el concepto que se maneja en el momento en el que yo entro a cantar. Está inspirada en esa lluvia que nos hace bien, esa lluvia que nos limpia, que nos purifica, que nos ayuda a nosotros, que ayuda a la tierra”, dijo.
Princi, otro de los artistas invitados que subirá al escenario para cantar “Bajo el agua está mi imperio”, canción compuesta en colaboración con Paola Irún. Princi es oriundo de la Chacarita y recordó que años atrás tuvieron que mudarse por la crecida del río. “Todo eso es parte del tema que compusimos para tocar con la orquesta. Para mí representa mucho hablar de esto porque es algo que pasa en muchos barrios cuando llega la crecida”, afirmó.
Las funciones serán este martes 20 y mañana miércoles 21, a las 20:00, en el Teatro Municipal Ignacio A. Pane (Pdte. Franco entre Chile y Alberdi). Los precios son G. 80 000 (Paraíso) G. 150 000 (Tertulia) y G. 200 000 (Platea y Primer palco). Las entradas están a la venta en la Red UTS, con cualquier forma de pago. Son presentadores del espectáculo Banco Itaú, Petrobras y Coca-Cola Paresa, con el apoyo de Tiendas Pilar, Raio Bemba y el Teatro Municipal Ignacio A. Pane.
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“Bajo el agua está mi imperio”: El Princi se unió a Hydro Experimental
Hydro Experimental cierra su proyecto con “Bajo el agua está mi imperio”, una canción con el rapero paraguayo El Princi, con sonidos experimentales creados a partir del agua. Este proyecto final también incluye un video que mezcla luz, imágenes y sonidos del agua para transmitir un mensaje de resiliencia, según informaron desde la organización de Sonidos de la Tierra, encargados de este proyecto.
En “Bajo el agua está mi imperio”, el rap de El Princi se mezcla con la Orquesta H2O – Sonidos del Agua, creando un sonido intenso que combina hip hop y folklore experimental. La canción habla de enfrentar problemas, flotar sobre ellos y construir un espacio propio de resistencia, usando la metáfora del agua y el imperio bajo ella.
El video y la producción visual están muy bien cuidados. Se trabajó con luces, proyecciones y efectos creados especialmente para amplificar la música y los sonidos del agua. Hay que mencionar que, Sonidos de la Tierra creó Hydro Experimental como una iniciativa que combina música, experimentación sonora y narrativa audiovisual para sensibilizar sobre el cuidado del agua y su relación con la vida y la sociedad.
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Sobre Hydro
Hydro es una iniciativa artística y ambiental creada por la Asociación Sonidos de la Tierra que propone una nueva forma de sensibilizar sobre el cuidado del agua a través del arte. La iniciativa nace en Paraguay y el proyecto une música, experimentación sonora y conciencia ecológica para invitar a reflexionar sobre la relación entre las personas y uno de los recursos más esenciales del planeta. Su propuesta se construye desde la creatividad, utilizando el arte como vehículo para generar emoción, reflexión y acción colectiva.
A lo largo de su desarrollo, Hydro se consolidó como un espacio de innovación artística que transforma el agua en sonido, instrumento y mensaje. A través de la Orquesta H2O – Sonidos del Agua, el proyecto da vida a composiciones creadas con instrumentos construidos a partir de materiales vinculados al agua, integrando música, narrativa audiovisual y performance.
Más que un espectáculo, Hydro es una experiencia que conecta cultura, conciencia ambiental y compromiso social, invitando a repensar nuestra relación con el entorno desde una mirada sensible y transformadora.
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Voces del Alma: una combinación de arte y hermandad
El espectáculo Voces del Alma tendrá lugar el próximo viernes 24 de octubre, a las 21:00, en el Teatro José Asunción Flores del Banco Central del Paraguay. El evento, que mezcla el arte y la hermandad, es un espectáculo variado y de altísima calidad técnica que se propone alcanzar estándares de nivel mundial.
- Por Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
“Cada edición de nuestro ‘tinte solidario’ o de los espectáculos que organizamos es, antes que nada, una fiesta de gratitud y de encuentro y, sobre todo, es una oportunidad de acercarnos a la gente. No solo recaudamos fondos: celebramos la vida y la solidaridad, estrechamos la mano de personas que, sin conocerse, se unen en torno a la causa renal”, refiere Rubén Ovelar, presidente de la Fundación Renal Paraguay (Frepa), en el marco de la convocatoria para el espectáculo Voces del Alma, que tendrá lugar el próximo viernes 24 de octubre, a las 21:00, en el Teatro José Asunción Flores del Banco Central del Paraguay.
“Es un espacio donde se mezcla el arte y la hermandad. Allí agradecemos a quienes confían en nosotros y sienten que su aporte se transforma en esperanza para niñas, niños y adultos que están en tratamiento. Frepa no recibe fondos del Estado, por eso cada evento es la prueba palpable de que la sociedad paraguaya cree en esta obra y la sostiene y, sobre todo, demuestra su solidaridad”, asevera.
La fundación nació en 1999 en el marco de un caso emblemático que permitió en su momento evidenciar el total desamparo de los enfermos renales de escasos recursos. “Todo lo que se colecta se destina a aliviar carencias concretas. Gracias a la generosidad de empresas y personas solidarias, estamos apoyando a cientos de pacientes de escasos recursos con medicamentos de alto costo, insumos, catéteres, estudios especializados, análisis laboratoriales y un sinfín de necesidades que se tienen en el proceso de la hemodiálisis”, agregó.
El espectáculo solidario convocará en escena a José Mongelós, Andrea Valobra y a más de veinte bailarines profesionales en escena, una orquesta en vivo de trece músicos y coristas que elevarán la propuesta hacia un espectáculo total.
ARTE SOLIDARIO
“No hay mayor dicha que sentir que nuestra música, nuestro arte, está sirviendo no solo para curar corazones, sino también para salvar vidas. Protagonizar Voces del Alma a beneficio de Frepa significa unir el rigor artístico con la responsabilidad social. Es demostrar que la cultura y la solidaridad pueden ir de la mano para generar un impacto real en la vida de pacientes y familias que tanto necesitan. Es un orgullo para mí y para todo mi equipo aportar nuestro granito de arena”, señala el tenor José Mongelós, quien, además de aportar su voz, ejerce el rol de director y productor ejecutivo de Voces del Alma. “El diseño de Voces del Alma se basó en el concepto de puesta en escena de clase mundial.
El público paraguayo merece un espectáculo que compita en calidad y narrativa con lo que se ve en Broadway o Las Vegas. La curaduría del repertorio se estructuró en cuatro actos para crear un viaje emocional y sin fronteras: Acto I: Broadway Grand Experience, Acto II: Alma y Tango, Acto III: Jazz Classics y Acto IV: Legendary Encore”, explica el músico.
En la noche se escucharán interpretaciones de fragmentos de “Moulin Rouge”, “Chicago” y “Jesucristo Superestrella”; obras como “Mis noches sin ti” y “Mi patria soñada” y clásicos recordados en las voces de Frank Sinatra, Michael Buble, Freddie Mercury y Ella Fitzgerald. Mongelós es un tenor de renombre, reconocido por su versatilidad artística y su capacidad para transitar entre géneros con una elegancia única. Con una carrera consolidada en escenarios nacionales e internacionales, ha cautivado al público con una voz que domina desde la ópera y el teatro musical hasta el jazz, el tango y el rock sinfónico.
LA DUPLA
“Elegir a Andrea Valobra fue una de las mejores decisiones de este proyecto. Su talento no solo reside en su voz poderosa, sino en su versatilidad y su inteligencia para abordar cada género. Nuestra química tiene larga data, más de 15 años cantando juntos. Ambos hemos crecido y evolucionado mucho individualmente, pero compartimos una visión de la música como un acto teatral. Con Andrea al lado, el aprendizaje es constante: sentir su emoción cruda en ‘Sola otra vez’ (All by myself) o la energía desbordante en el rock, me inspira a llevarme a mi propio límite. Ella equilibra perfectamente mi lado más lírico y dramático, aportando una potencia y honestidad pop-rock que hace que nuestros dúos suenen únicos y actuales”, indica Mongelós.
PADRINAZGO
El desafío que se plantea Frepa es generar ingresos a través del evento. “Cada butaca ocupada va a transformar esa lánguida mirada de un niño en un horizonte con más luz y esperanza”, afirma Ovelar.
Desde 2015 la fundación lleva adelante el Plan Padrinazgo a través del cual cada ahijado recibe mensualmente un aporte para cubrir su traslado, nutrición, medicamentos y necesidades escolares.
“Paralelamente, seguimos impulsando campañas de detección temprana, de educación sobre el cuidado renal y de promoción de la donación de órganos, concientes de que la prevención es clave para reducir el impacto de esta enfermedad. Son muchas las necesidades y enormes los desafíos, pero la convicción de que ‘donde no llega el Estado… debe estar la solidaridad’ nos hace redoblar esfuerzos”, explica el presidente.
Las entradas ya se encuentran a la venta con precios de G. 250.000 para el sector VIP, G. 150.000 para Platea Baja y G. 100.000 para Platea Alta. Pueden adquirirse en la sede de Frepa, comunicándose al (0971) 856-111 y a través de www.ticketea.com.py.
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Lanzan Hydro Experimental, serie de cuatro capítulos musicales
Hydro Experimental se estrenó el 24 de setiembre con “La última gota”, una canción original con la voz de Roberto “Chirola” Ruiz Díaz, como el primer capítulo de una serie de cuatro capítulos musicales de Hydro, el proyecto de Sonidos de la Tierra que nació para generar conciencia, inspirar a la acción y promover la transformación en torno al cuidado del agua.
Tras el espectáculo Hydro Experimental Water Show de la Orquesta H2O Sonidos del Agua, el proyecto evoluciona y propone un nuevo formato basado en el concepto de la experimentación que reúne a artistas invitados, algunos de ellos colaboradores históricos de la orquesta, para poner al recurso vital para la vida, en el centro de la narrativa.
Este proyecto cuenta con un equipo artístico de primer nivel que hace posible darle al agua un lenguaje propio. La dirección musical está en manos del maestro William Aguayo, quien además hace sonar la guitarra de agua; el guión, la dirección artística y escénica llevan la impronta de Paola Irún, los instrumentos que protagonizan cada capítulo son invención de Amberé Feliciángeli, cuyo ingenio transforma al agua en sonido y símbolo; mientras que Gloria Chaparro y Osvaldo Fretes, desde Melómana Strategic, dan forma al universo audiovisual junto a la dirección fotográfica de Diego Benítez.
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La guarania “La última gota” nace de la composición de Ruiz Díaz, con letras junto a Paola Irún y Luis Duarte, y encuentra una nueva dimensión en su adaptación al guaraní realizada por el maestro William Aguayo y Mauro Figueredo. Este capítulo nos sitúa en medio de la sequía y el excesivo calor, donde la última reserva de agua se destinó a cargar los instrumentos. A partir de ese gesto, el artista eleva una plegaria al cielo, implorando que la lluvia regrese para todos. La ausencia de agua se convierte en música, y la música en esperanza compartida.
En el segundo capítulo denominado “Crecimiento”, Purahéi Soul nos llevará al lugar donde nace el agua y se producen las primeras gotas. Con “Lluvia”, protagonizada por Jazmín del Paraguay, nos sumergiremos en la exuberancia de la riqueza hídrica del Paraguay. Una celebración a la abundancia del agua y su energía transformadora.
“Bajo el agua está mi imperio” cierra la serie de capítulos con el joven talento El Princi, oriundo del populoso barrio Ricardo Brugada (La Chacarita). Este capítulo retratará la inundación, no solo como fenómeno natural, sino también como parte de una identidad forjada en resiliencia, arte y comunidad.
Distintas aristas
“Si bien desde un inicio hemos abrazado la experimentación, desde la creación de los instrumentos hasta los dos shows escénicos que hemos realizado, Hydro Experimental consiste en una serie de 4 capítulos donde avanzamos aún más la experimentación desde distintas aristas: musical y sonoramente con nuevos instrumentos, arreglos y mezclas de nuevos sonidos producidos directamente con el agua; visualmente con nuevas formas de capturar imagen interviniendo la cámara con artefactos que contienen agua; lumínicamente ubicando al agua como refractor de luz; y narrativamente guionando a medida que fuimos experimentando con cada una de estas aristas”, explica Paola Irún.
“Con Hydro Experimental queremos que el mensaje llegue a más personas y que trascienda las fronteras. Invitamos a toda la ciudadanía a compartir este contenido para hacer viral lo más importante la concienciación sobre el cuidado del agua”, expresó Natalia García, directora ejecutiva de Sonidos de la Tierra, quien instó a la ciudadanía a seguir esta nueva propuesta a través de @hydrowatershow en Instagram y Sonidos de la Tierra en YouTube.
¿Qué es Hydro?
Hydro es un proyecto de Sonidos de la Tierra que nació en 2012 con la Orquesta H2O Sonidos del Agua. En un contexto de crisis ambiental, las amenazas de contaminación de los cauces de agua, un grupo de músicos liderado por William Aguayo se alzaron con esta propuesta dándole voz al agua a partir de instrumentos fabricados con cañerías, botellas y otros elementos vinculados al agua y que suenan gracias a ella.
Hydro surge a partir de la fusión de dos palabras que hacen referencia al agua, abrazando nuestros dos idiomas oficiales. Mientras se vale de “Hidrografía”, del castellano, también abraza la palabra “Y” en guaraní, que precisamente significa agua. El agua tiene voz y su sonido es protagonista de las historias. A través de los Hydro Experimental, Hydro mantiene su objetivo acerca del cuidado de este recurso, pero esta vez llevando el escenario y la experiencia experimental visual, auditiva y espacial a todas las pantallas del mundo.
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“Lo que tenemos para dar al universo es nuestra identidad”
La banda publicó hace unas semanas “Todo el mundo está kaliente”, una apuesta musical que se zambulle en su historia sonora, con una madurez reflexiva y desafiante.
- Por Jimmy Peralta
- Fotos Gentileza Kchiporros
Los Kchiporros, la banda más internacional de la escena local, presentó a finales de junio a “Todo el mundo está kaliente”, su último álbum de estudio, producido por Toy Selectah, compuesto de manera colaborativa con varios artistas locales y extranjeros. En 11 canciones la agrupación profundiza su apuesta, tanto en sonido como en letra y, buscando liberarse del prejuicio que podrían cargar sobre sus hombros, apuesta al baile y al mismo tiempo a la reflexión, una irreverencia en estos tiempos.
Roberto “Chirola” Ruiz Díaz habló con La Nación sobre el presente del proyecto, la inspiración temática y musical del disco, el momento de maduración del grupo, y cómo la profundidad y hacer bailar al público son misiones que buscan amalgamar en “Todo el mundo está kaliente”.
–¿Qué es lo nuevo en este disco y qué cosas de la identidad de la banda se reafirman en él?
–Para nosotros “Todo el mundo está kaliente” es un álbum superfresco, sin dejar de tener una mirada retrospectiva de toda nuestra carrera. Estamos cerca de cumplir 19 años de banda, camino a los 20, y lo que pasa es que todavía sentimos muchas ganas, mucha chispa, hay mucha creatividad. Teníamos ganas de hacer un disco potente, un disco que vuelva a bailar como varios de nuestros álbumes, pero revisando un poco todo lo que nos gustó de lo que hicimos, también revisar lo que ya no teníamos ganas de hacer esta vuelta. Siento que hubo un periodo largo donde hicimos mucho el trabajo de alguna manera de buscar validación, ya sea de nuestra carrera, de nuestros pares, de la industria. Y en este disco decidimos relajarnos mucho más y volver un poco a la esencia, digamos, a ese superpoder que significa hacer bailar a la gente. Obviamente, con una mirada mucho más madura y con una cancha y una cultura general mucho más amplia, adquirida en los últimos años.
El trabajo de búsqueda de canciones fue sumamente intenso. Los equipos de composición y de preproducción fueron importantes y todo liderado finalmente por la producción de Toy Selectah como productor general del álbum que fue como el curador final de todas estas ideas que necesitaban encontrar una especie de cohesión y encontrar sobre todo un concepto, una línea artística que creo que lo logramos mucho más allá de nuestras expectativas en este caso.
–¿Cómo se hace eso de apostar a la frescura y al mismo tiempo trabajar dentro del rigor profesional?
–Sin duda alguna, algo que es clave para la construcción de un proyecto es seguir jugando, jugando a la música, seguir haciendo divertido, no recurrir a fórmulas o, por ejemplo, a ejercicios que ya funcionaron en el pasado, sino volver a sentir curiosidad, volver a experimentar y tener miedo al riesgo y, de todas maneras, ir para adelante, animarse a cambiar, a volver a buscar lo que sea que hace que dé ganas todavía justamente. Yo creo que esta banda es una banda sobre todo viajera y experimental. Estos viajes por Paraguay y por Latinoamérica nos ayudaron a abrir la cabeza, a descubrir y a redescubrirnos como artistas, como seres humanos, como paraguayos.
Sabíamos que queríamos tener un álbum con muchísima identidad local, pero que hable ya en “latinoamericano” en ese sentido, con nuestra idiosincrasia, pero con la lengua que une al resto de las culturas, y mostrando de esa manera a Paraguay de una manera tan particular, que no significa salir a decir que está todo bien, sino conectar con el lado del latino que es común, donde es bello, donde es cálido, pero al mismo tiempo también hay cuestiones de las que hablar. También hay corrupción, también hay contrabando, también está roto. Y, de alguna manera eso, meter en la conversación y proyectar un Paraguay casi mágico, en ese sentido.
–Además de lo mágico, hablaste de una realidad a la que no quieren escapar.
–No queremos pintar un escenario donde todo está bien y es el mejor país del mundo, porque sabemos que estamos en el epicentro de uno de los países más calientes del mundo, y no lo digo solamente de lo climático, sino también de lo geográfico. Entonces, el nombre del disco empieza a agarrar otro valor y otro alcance. Decir todo el mundo está caliente puede tener varias lecturas a pesar de las noticias o de las sensaciones que tenemos en el ambiente sobre el clima, sobre la polarización. Yo creo que este álbum se refiere a otro tipo de calor. Creo que Paraguay integra ya una conversación mundial donde, si sentimos que todo el mundo está caliente, también es, al ser parte del mundo, parte del problema y parte de la solución. Si hay un problema climático y si el mundo nos necesita, ya nos sentimos parte de la conversación, de la radicalización de la idea, de la ansiedad que puede generar el miedo a la guerra.
Entonces, a nosotros lo que nos queda es, como decimos, resistir con identidad, con arte, con canciones, sublimar eso con baile, y nos damos cuenta de que, al ser ya un proyecto internacional, realmente podemos mostrar a nuestra cultura desde el lugar que podemos también porque si bien no somos folclóricos, que es de alguna manera lo que más exportó musicalmente el Paraguay, creo que mostramos otra versatilidad, otra cara y abrimos también lugar.
PROCESO DE BÚSQUEDA
–¿Qué ideas o qué búsquedas individuales o colectivas se procesan durante la producción de este disco?
–Mira, lo que tenemos para dar al universo es nuestra identidad, lo que descubrimos que nos hace especiales. Es ir para adentro, ir profundo y encontrar las similitudes y las diferencias, celebrarlas y abrazarlas. Creo que este es un proceso de búsqueda que ya viene de muchísimos años atrás. Si miramos en retrospectiva, te das cuenta de que, sin querer, esos primeros álbumes que eran de la etapa más fiestera de la banda, de alguna manera ya estaban flirteando con una mezcla de lenguaje y de idiosincrasia autóctona, desde el primer álbum que se llamó “Guaraní Cool”, ahí, sin tanta conciencia. Pero ya empezó a agarrar un poco más de carácter, creo yo, a partir del álbum “Señor Pombero”. Es la primera mirada nuestra de viajar y volver, y decir: bueno quizá no tenemos mares, quizá no tenemos montañas, quizá no tenemos nieve, pero tenemos cerros, tenemos arroyos, tenemos cascadas, tenemos esta tierra colorada, tierra roja. Tenemos esta mitología guaraní que nos inunda, esta síncopa de nuestro lenguaje, esta forma particular de acentuar las palabras que tiene que ver con el mestizaje, esas cosas que hoy en día parecen más obvias, en aquel momento y con la juventud todavía se empezaron a construir.
–Entonces, ¿en aquel disco encontrás el antecedente de esta búsqueda?
–“Señor Pombero” está plagado de esos paisajes y esos mensajes y es un proyecto en construcción. De ahí va a los “Ojos rojos” que habla de Asunción, del sauce, del centro, y va evolucionando hacia una especie de búsqueda de poética personal y de identidad. Creo que es algo que no acaba nunca, porque la revisión es histórica. De hecho, cuando llega este álbum, ya empieza a usar otras frases, como por ejemplo “revisión histórica”. La revisión histórica es mucho más profunda que solamente revisar los últimos discos. Es una revisión histórica de nuestra herencia, de nuestra historia, que puede ir desde lo cultural hasta lo político, depende de la amplitud que uno le dé. La razón por la cual “La hora paraguaya” llega un poco más tarde, pero llega con esta potencia. Ahora, no se puede desconocer los factores culturales y hasta políticos que hacen que en nuestra escena haya tardado en manifestarse un poco más que el resto.
Cada país tiene un timing cultural y creo que las circunstancias de Paraguay hacen que esta construcción haya tardado un poco más, y que realmente somos parte de una escena que espera su hora hace mucho tiempo. Esa canción nos parece que es para revisar, es un guiño irónico, le da la vuelta a esa frase despectiva de decir “¿a qué hora llegamos?, ¿la hora europea o la hora paraguaya?”. Entonces, ahí hay algo también, ahí es donde nos ponemos un poco más observadores de la circunstancia del porqué.
LÍNEA GRÁFICA
–¿Qué aporta el audiovisual a esta búsqueda?
–Con la ayuda de los audiovisuales creo que el disco agarra otro carácter, porque siento que es mucho más que una suma de canciones y melodías. Hay poesía, hay un fuerte grado emotivo, y también es una obra colaborativa, ya porque tiene visuales, tiene línea gráfica. Creo que pudimos reunir a lo mejor de lo mejor que tenemos en la escena para que todo el mundo se sienta parte de un álbum que ya empieza a sentirse como una obra colectiva, donde yo simplemente soy una parte, una parte importante, pero siempre parte de un colectivo. Cuando se logra eso, creo que tiene mucho más impacto, mucha más fuerza. Realmente estamos mostrando lo que está pasando acá en Paraguay y, específicamente, también en Asunción, porque también hay una representación del lugar geográfico de donde nacimos, que me parece que le hace mucho más potente al álbum, al mensaje y al concepto.
–¿Este disco también marca como un nuevo momento del grupo?
–Yo quería que este álbum sea impactante y que realmente remueva un poco el avispero de la escena local y que también nos proyecte mucho más allá. Recordá que también es el primer álbum que sacamos con PopArt, que es un sello discográfico que, aparte de que tiene años también en la escena latinoamericana, finalmente es un equipazo, es una oportunidad de llegar mucho más lejos. Entonces, yo sentía que contábamos con una oportunidad, una plataforma muy grande que no queríamos desaprovechar. Creo que toda esa mezcla de incertidumbre, de ideas, de colaboraciones, de procesos, construyó este álbum. No es un álbum que tuvo una línea homogénea de construcción, sino que fueron varios capítulos y un montón de canciones para llegar hasta once. Energéticamente, superdemandante; creativamente muy rico, y siento que es como una obra, de alguna manera, que cierra un hito nuevo, cierra una etapa y abre otra, porque es la revisión total de los últimos casi 20 años.
COLABORACIONES
–¿Cómo vivís la dinámica colaborativa en lo creativo? ¿Qué es lo apasionante y qué temores te despierta?
–Temores: cero. Al contrario, vamos comprendiendo de que realmente lo que se necesita, ya sea en la industria local o en la escena local, es colaboración. Ese dicho que dice que entre muchos llegamos más lento, pero llegamos más lejos. En ese sentido, pudimos cultivar un montón de artistas, amigos y amigas del continente y otros lugares que la verdad que nos influencian y nos inspiran un montón. En mi caso, un buen número de cantautores, compositores con los que me es un placer juntarme a componer canciones y cambiar ideas. Si bien todavía me gusta en lo personal agarrar la guitarrita y componer con un cuaderno así solo, que puede ser intenso también y hasta psicológico, colaborar, me parece que es una manera realmente de ampliar el alcance de una canción. Este álbum está lleno de eso. Cuando empezamos a buscar canciones, que fue una búsqueda de casi 2 años, se armaron tipo islas o campamentos de composición en diferentes grupos que me tocó curar, donde en algunos casos yo viajaba a Ciudad de México a componer con un chileno, con un sinaloense, con un chilango de Ciudad de México, con un costarricense, en Monterrey en el estudio, luego acá en Paraguay con El Chávez, con Mauri, en diferentes equipos. Realmente tratamos de abrir el espectro lo máximo posible para encontrar cuál era el manojo de canciones que realmente representen a este álbum, yo estoy seguro que también, además de ganas de jugar, no hay que descartar la ambición, que esto ya es una cruzada, es una misión casi.
–¿Puedes nombrar las tres a cuatro decisiones más difíciles a la hora de armar el disco?
–Aunque no parezca, el último que salió y lo más difícil fue encontrarle el nombre al álbum. Fue lo último y la cumbre. La pregunta era cómo nombramos, contamos un álbum con algo que tenga esta picardía, que tenga este picante, que tenga este calor, que tenga todo esto en una sola frase. Queríamos que sea una frase memorable, que sea una frase, no solamente tipo una palabra. Le estuvimos dando mucha vuelta. Siento que en el inconsciente colectivo general también había una revisión de lo que era Paraguay y otros proyectos globales que de alguna manera también se empezaron a acercar mucho más a su identidad, nos dieron confianza. Cuando salió “Todo el mundo está kaliente”, como que fue el hilo conductor de cómo armar justamente la tracklist y el color de las visuales también. Otra decisión muy complicada era haber sido cómo llegar a estas once canciones porque hay un montón de canciones que fueron afuera que tenían que ver incluso con el álbum, pero queríamos resumir de una manera de sentir que no tenía rellenos. Incluso hay una canción acabada que ya quedó para una segunda etapa, una colaboración con Tierra Adentro, un supertema que quedó afuera para una segunda edición, o para un single posterior, ya que no queríamos que justamente pase desapercibida, entonces fueron decisiones, así como estéticas también. Y luego creo que fue muy fluido. Tenemos la suerte de tener un equipazo con la dirección de arte de Lucas We, que en realidad facilitó muchísimo la confianza en que la mirada audiovisual iba a ser precisa. Creo que algo se va construyendo también. Ocupar los roles de cada uno y confiar sobre todo en que cada uno debe su óptica y su arte va a dar lo mejor.
Y la última decisión difícil habrá sido seguramente decir que está terminado, porque, qué sé yo, es un proceso que podríamos seguir. Me quedo con la frase tipo bueno es mejor que perfecto, prefiero que sea que se sienta bien que se escuche que la gente le llega, a decir tipo no hay ninguna coma o detalles de imperfección que quedaron. Siento que tiene también eso, un poco de salvaje y de artesanal en su construcción.
DESDE AFUERA
–¿Cómo transformó la mirada de ustedes sobre lo que somos nosotros como país, como mercado, como cultura, el hecho de salir afuera y mirarlo desde allá y ver qué posibilidades hay de fascinar al mundo con algo de nuestra identidad que no la terminamos de conocer a veces?
–Por un lado está esta visión de que Paraguay es esta isla rodeada de tierra, tan, también, históricamente influenciada y a veces aplastada por nuestros vecinos, todo eso, toda esa sensación, esa herencia es algo que con lo que crecimos, y por otro lado, salir y mirar a Paraguay desde lejos y mirarnos desde lejos y también escuchar lo que se dice de nosotros, lo que se piensa de nosotros, es algo que construye y empuja también a romper con esos paradigmas, con esas muletillas que se tienen también de Paraguay.
–En esto de la identidad y el arte, hay algo en este proceso que parece más colectivo, esto de hablar en paraguayo en el arte, en la música, en el cine, como en “7 Cajas”, por ejemplo, que despertó también algo en la gente.
–Fundamental, un momento histórico que lo cambió todo, “7 Cajas”, que es del año 2013. Si pensás, también es de la época de “Señor Pombero” y de la época de… podría poner “Hemisferios” y otros álbumes más de la escena, que realmente empezaron a hacer esa mirada un poco más particular del orgullo de lo nuestro, no solamente ese orgullo, el orgullo de ser paraguayo, sino revisar un poco más. Eso me parece que ofrecen todos esos proyectos y nos traen hasta acá simplemente tratando de seguir construyendo escena. No sé, si “7 Cajas” fuera un hecho aislado o “Señor Pombero” no hubiese tenido otra ola, me parece que se queda chico. Lo que está bueno es de lo que viene pasando y construyéndose es que eso abre en otros proyectos, y anima a las nuevas generaciones a seguir indagando un poco por ahí. Los “Kchis” ya es un proyecto que, si bien está cada vez más grande, también tiene ya esa misión. Nosotros nos sentimos parte de una cruzada, y la cruzada es allanar el camino para las nuevas generaciones. Y eso es muy real y muy consciente dentro de nuestro crecimiento. Sabemos que, mientras más crecemos más gente viene detrás.